Que te bajes y que le bajes

February 6, 2010 by Lorena Sanmillán

Te bañas. En la regadera, al voltear al suelo, apenas si puedes ver los dedos de tus pies. El estómago te ha crecido y se esconden detrás y debajo de él. Sales del baño. La toalla no alcanza para cubrirte como antes. Tienes frío y buscas vestirte lo más rápido que puedes. Descubres entonces que el pantalón no te cierra y que el sueter nuevo ha encogido, pues ahora te queda muy justito. Te subes a la báscula y ves con pánico que el contador ya no se detiene donde solía hacerlo la semana pasada. Subiste una decena de kilos. Recuerdas entonces el maratón en que has participado.

Todo comenzó el 12 de diciembre, cuando fuiste al santuario. Allá te comiste varios pares de churros con su respectivo champurrado. De regreso a casa, como tenías frío, también diste cuenta de una docena de caramelos. Ok. No mentiré, sólo comiste once, pues le compartiste uno al taxista. Al día siguiente, la comida con tus compañeros, para celebrar el fin de curso te llevó a la Taquería Juárez. Una orden de flautas y dos tostadas porque se te antojó lo que comía tu compañera de al lado, junto con medio litro de Coca Cola. Merendaste café con Bailey’s y pastel de vainilla con almendras. Por la noche te fuiste a una posada y cómo desairar los tamales y el ponche. El domingo, en la comida familiar, te empujaste un puchero con todo y tuétanos. Para celebrar el campeonato de Los Rayados, hubo carne asada y tostadas con harto queso menonita. Desairaste la arrachera, pues te dejaron las costillas a ti. Luego vino la posada del Taller al que perteneces. Carne y más carne. Cervezas, tequilas y tostadas. Así, siguieron las posadas y el qué tanto es tantito gobernó tus ansias. En todas partes probaste todo lo que te ofrecieron; donde tenías confianza incluso pediste para llevar.

Llegaron los regalos. Chocolates amargos, blancos y con almendras. Algunos los repartiste. Los demás, desaparecieron en tu lengua. Tus sobrinos dejaron una caja de Mamuts y ya no está más en la alacena. Luego vino el concurso de espaguetis y el pesto dejó de habitar los tupperwares. El ate de Morelia se terminó entre rebanaditas. El tiramisú conoció las profundidades de tu garganta y se paseó por tus interiores. Aceitunas, escamoles, salmón y ostiones ahumados fueron parte de los entremeses. Otra posada más, y ésta pantagruélica: empanadas argentinas, quesadillas coyoacanas, chicharrones de la Ramos, tamales vegetarianos, botanas varias, elotes asados, papas con suficiente mantequilla y crema para echar a andar un coche y, para completar, un costillar de cerdo. Olvidaste tomar agua, excepto la mineral que acompañó los wiskys y la que sirvió para la cocción de los frijoles charros, con manitas de puerco, que también cenaste.

¿Y qué tal el 24? Visitaste a tus tíos, vestida de samaritana. En cada casa comiste haciendo gala de tu educación. Tomaste café con azúcar porque así lo acostumbran en esas casas. Te convertiste en catadora de tamales. Ahora sabes que la tía Lupe los hace siempre de pollo, mientras que la tía Leonor siempre los hará de cerdo. El pavo de los Rodríguez estuvo un poco seco. Y que nadie diga que no has comido fruta: la ensalada de manzana, piña y nueces se convirtió en tu favorita. Y que nadie te acuse de no hacer ejercicio: caminaste hasta acabarte el último centavo de tu aguinaldo bajo los cielos artificiales de los centros comerciales. Que nadie diga que no estrenaste los tenis guardados desde el año pasado.

El último día del año te pusiste a hacer buñuelos. Te inundó el placer de cocinar y en el horno diste forma a una pierna de cordero. Los romeritos con camarones en otra vasija y el bacalao, saladísimo, por si venían tus cuñadas. Entre fiestas, el recalentado. Todo ha desaparecido bajo tu apetito indómito.

La báscula reza porque ya te bajes. Tu cuerpo te pide que ya le bajes a los excesos. Espérate, le dices, aún faltan el chocolate y la rosca de Reyes. Sandro reposa en su tumba y tú no entiendes la lección. Un día serás tú la noticia, piensas, mientras le encajas el diente a una galleta más y le llamas a una amiga para agendar lo de los tamales de la Candelaria.

Lorena Sanmillán

Artículo publicado en Kultur, el 06/01/10

El bardo

February 6, 2010 by Lorena Sanmillán

Hoy fui al restaurant Magnolia. Los músicos cantaron por lo menos tres veces esta canción. Y cuentan que una noche de luna bajo un manto de estrellas murió el trovador…

Lorena Sanmillán

Un anio mas

January 30, 2010 by Lorena Sanmillán

El 31 de diciembre de 1989, esta canción de Mecano, incluida en su disco “Descanso dominical”, fue nombrada la canción oficial de la Comunidad Europea para recibir el 1990. Faltaría a la certeza si mencionara la estación. En este momento no lo recuerdo. Las opciones oscilan entre la BBC de Londres, Radio Francia Internacional, la DW y, obviamente, Radio Exterior de España. Aunque el dato es preciso para darle el mérito a quien lo ostenta, el asunto es en cierto modo irrelevante; lo que cuenta es la canción, que desde ese instante y para siempre se ha instalado en mi memoria y en mis rituales de noche vieja. El 31 de diciembre, sin falta, haciendo malabares entre las uvas y los abrazos, la programo justo a las 23:59, para recibir el 1 de enero. Representa la quintaesencia de la palabra celebración y retrata el internacional festejo del cambio de año. Es una fotografía con música y letra sobre lo que sucede en La Puerta del Sol, de Madrid y se extiende a la algarabía universal en cada plaza, en cada ciudad, en cada persona que la escuche.

En la Puerta del Sol

como el año que fue

otra vez el champagne y la uvas

y el alquitrán, de alfombra están.

El 2009 ha sido intenso y largo. Con semanas de siete siglos y siglos de más de mil años. Sin embargo, ahí están, las uvas, el champagne y el alquitrán, para recibir el nuevo año. Ahí están los ritos para eternizarlos. Ahí están los moldes para romperlos. Las rutinas para ser mejores y las innovaciones para desafiar la creatividad. Cada día una lucha y una bendición. Cada noche un recuerdo y la esperanza de un día más. Empujando entre sueños a la luna, para que de nueva cuenta permita que salga el sol.

Los petardos que borran sonidos de ayer

y acaloran el ánimo

para aceptar que ya, pasó uno más.

Y la Feria del Cohete vuelve a instalarse, sin mucha seguridad entre sus puestos. Ya cobró su primera víctima con quemaduras en el rostro. La insensatez y la pólvora nunca deben mezclarse.

Y en el reloj de antaño

como de año en año,

cinco minutos más para la cuenta atrás.

Hacemos el balance de lo bueno y malo,

cinco minutos antes

de la cuenta atrás.

Lo bueno, dentro de todo lo malo, es que aún estamos aquí para contarlo. La ciudad tiene nuevo gobernador, los artistas tenemos nueva directora en CONARTE, se ha recortado el presupuesto en 55 millones de pesos de este organismo y se aprueba la Ley del Fomento al Desarrollo Artístico. Coral Aguirre, Premio a las Artes. Eduardo Antonio Parra, Premio Antonin Artaud. Libros de Nuevo León, mi librería, nace y avanza. Los Rayados son campeones y FEMSA tendrá su estadio. El Sanmillano tuvo su segunda edición y viene en camino la tercera. El CENL ha dejado en mí una huella indeleble para mi hacer literario. Kultur me ha brindado un espacio para expresarme.

Marineros, soldados, solteros, casados, amantes, andantes,

y alguno que otro

cura despistao.

El año pasa por todos y todos pasamos a través del tiempo. Y el asunto no es sólo pasar, sino trascender. Es un verbo que se conjuga mejor en conjunto, si somos capaces de unir voluntades y olvidar el egoísmo.

Entre gritos y pitos los españolitos

enormes, bajitos hacemos por una vez,

algo a la vez.

Todos juntos a celebrar en familia o en solitario, pero juntos. Con los fragmentos del alma reunidos para una oración, para una convocatoria, para un mantra, para una plegaria. Lo que sea, pero que la unidad sea dominada por una pasión que nos guíe a consolidar las expectativas de la voluntad, en lo posible, sin daños a terceros. Que la paz interna sea el motor que nos conduzca a estar en paz con los demás.

Y aunque para las uvas hay algunos nuevos,

a los que ya no están echaremos de menos

y a ver si espabilamos los que estamos vivos

y en el año que viene nos reímos.

Muchos nombres nuevos en la agenda y varios borrados para siempre. Bienvenidas dulces y despedidas llenas de lágrimas. Reencuentros con el pasado y esperanzas de futuro que solidifican el presente. Benedetti, Mercedes Sosa, Michael Jackson celebran desde su inmortalidad. Ya nos tocará a nosotros estar allá.

1,2,3 y 4 y empieza otra vez,

que la quinta es la una

y la sexta es la dos y así el siete es tres.

Y volvemos a empezar, que el festejo es un momento. Mañana nos vemos en la fila del Monte de Piedad, que nunca falla y ahora hasta da credenciales VIP para los clientes frecuentes. Y de nuevo los pagos, la tenencia, el refrendo, el predial. La cuesta de enero asoma sus fauces entre las confetis que tendremos que barrer junto con los restos de la piñata. Gracias, Felipe, por el nuevo aumento a la gasolina.

Y decimos adiós

y pedimos a Dios,

que en el año que viene

a ver si en vez de un millón

pueden ser dos.

Y pedimos para nosotros y para los nuestros que en este nuevo año nos vaya mejor. Que la salud nos habite y se conserve entre nosotros. Que sepamos encontrar el amor, y una vez encontrado, saberlo cultivar, y al cultivarlo, obtener frutos para compartirlo.

En la Puerta del Sol

como el año que fue,

otra vez el champagne y las uvas

y el alquitrán de alfombra están.

¡FELIZ 2010!

Lorena Sanmillan

Articulo publicado en Kultur el 31/01/09

Cabañuela 24

January 24, 2010 by Lorena Sanmillán

Lo más relevante por consignar este domingo es la frescura del viento que nos acompañó durante todo el día. El sol estaba picoso pero el viento helado. Esta cabañuela le corresponde a Enero.

Ya tengo menos tos. La garganta sigue en un nudo que se lleva las palabras al vacío de la incertidumbre. Continúo leyendo “Crónicas del desamor” de Rosa Montero. Descubro frases que valen mucho la pena. La novela aún no me atrapa por completo, pero apenas voy en el capítulo 4.

22°C al mediodía. 16°C al caer la noche. Se supone que Enero, será tranquilo, pero ¿cómo se evalúa Enero si es el mes donde todos los meses pasan? Mañana comienza el duo de días. Enero y Febrero. Ya no tengo la menor idea de cómo continuar con este ejercicio. Dicen que hará frío esta semana. Según la lógica, sólo mañana y pasado debieran ser frescos y después cambiar a asuntos veraniegos. A ver qué sucede. Ya lo contaré.

Lorena Sanmillán

Mi plegaria

January 23, 2010 by Lorena Sanmillán

No. No me refiero a esa canción melosa de César de Guatemala: Si en la noche azul/ oyes el eco enamorado de mi voz/ escúchalo, mi bien/ escúchalo, mi bien/ que es para ti. Aprendida en la rondalla de la secundaria, bajo el consabido y siempre amable círculo de sol. Me sentía lo máximo cuando la cantaba completa y ansiaba ir a algún balcón a llevar serenata, sólo para volverla a entonar.

No. Cuando digo plegaria me refiero a un rezo, a la súplica más humilde y ferviente para pedir algo. Hace un año, el escritor Óscar David López, convocó en su blog a que escribiésemos plegarias personales. En estas épocas de reflexión, reproduzco aquí la mía, dedicada para mi santo, si es que existe.

San Millán

Ya me encantaría postrarme de rodillas frente a un altar con o sin imagen y saber que al hacer eso, uno de mis deseos podría cumplirse.

Ya me gustaría peregrinar en una ruta ignota para alcanzar el destino donde me espera mi penitencia.

Ya necesito inventar, recitar y aprender un mantra que al repetirlo me dé tranquilidad.

Ya preciso que alguien escriba un libro que al leerlo me dé paz.

Ya desearía escuchar el sabor de la ternura, ver la intensidad de una caricia, oler el sonido del adviento, probar el retrato de la felicidad, palpar el perfume de una aurora boreal.

Ya quisiera conocer la humedad que dicen tienen las lágrimas y que éstas sean capaces de limpiar esa parte de mi alma que ahora se percude.

Ya tengo ansias de llevar a bolear mi sombra oscura sólo para que algo mío sea capaz de brillar.

Ya quisiera desear, anhelar, necesitar, ansiar, querer y que estas palabras signifiquen algo, aunque fuera por una sola vez.

Ya es perentorio escribir una plegaria en la cual creer.

Pero yo soy mi único Dios y me he perdido la fe.

p.s. ¡Felices fiestas para todos! Que su voluntad sea capaz de materializar los sueños más elevados. Que el espíritu renazca para afrontar el desafío de un nuevo año y de toda la vida que se nos pueda conceder.


Lorena Sanmillan

Articulo publicado en Kultur el 23/12/09

Estuve a punto de…

January 23, 2010 by Lorena Sanmillán

Cosita hermosa. ¡Qué guapo guapo guapo se ve! ¡Pa-pi-to!

Y estuve a punto, de cambiar tu mundo, por el mundo mío…

Por un beso robado a pesar de tu boca.

Lorena Sanmillán

Cabañuela 23

January 23, 2010 by Lorena Sanmillán

Faltan cinco meses para mi cumpleaños y ya no sé qué quiero de regalo, pues hoy Miguel Bosé estrena el sencillo de su nuevo disco “Cardio”. Me gusta la palabra. Me gusta mucho. Hoy fue un sabadazo, de tanto calor, que hasta mi coche alcanzó baño. Se ve muy lindo recién bañado, vuelve a ser blanco.

Por la mañana estuvo fresco, 17°C así que salí con sueter. Al mediodía el suéter me picaba, pero por la noche volví a necesitarlo. Asistí a una comida increíble. La anfitriona nos preparó mole de verdad. Se dio a la tarea de tostar y moler los cacahuates, las almendras, el ajonjolí y todo lo demás que lleva el mole. Cuatro chiles diferentes y tomates en su punto. Apenas abrió la casa para recibirnos, el olor que provenía de su cocina nos dio la bienvenida. El fresco de la noche nos envolvió junto con la plática al despedirnos. 16°C marcaba el termómetro al volver a casa. 34°C al mediodía.

Según esta cabañuela le corresponde a Febrero y no sentí el viento a ninguna hora. Febrero soleado y fresco. Qué rico. Creo que no debiera decir que no sé qué quiero para mi cumpleaños, por el contrario, habría de decir: ya sé qué más quiero para mi b’day. El S&S y Cardio. Ojalá.

Lorena Sanmillán

La biblioteca de Lorena

January 23, 2010 by Lorena Sanmillán

Comienzo hoy otra aventura editorial, sumándome al esfuerzo de Rubén Eduardo en la Revista Comala Donde se cultivan las artes, en la cual hablaré sobre mi biblioteca y los libros que voy leyendo.

He aquí el link por si desean darle un vistazo:

La biblioteca de Lorena

p.s. ¡En Libros de Nuevo León tenemos un cerro de libros!

Lorena Sanmillán

Cabañuela 22

January 22, 2010 by Lorena Sanmillán

He descubierto el hilo negro: Los días son como la vida. Cuando reseño algo, es porque me ha impactado sobremanera, por extremoso. Hoy ha sido un día templado y por eso quizá no hay mucho qué decir. Parecía un día del buen marzo, justo como la cabañuela que corresponde. Un viernes tranquilo dentro del espectro de las tantas cosas por hacer. 22°C al amanecer, 35°c a media tarde, soleado y sin viento. Por la noche, una noche fabulosamente estrellada, estuvimos a 23°C. Empezaron a salir las camisetas y vi algunas sandalias. Dicen que dijo (me gusta la frase) Abimael, el cuate que habla del clima en la televisión, que la próxima semana volverán los cambios.  Marzo pinta, según esta cabañuela, para ser extraordinario.

Lorena Sanmillán

“In blog we trust”. Chava

January 21, 2010 by Lorena Sanmillán

Ayer, durante el convivio que le ofrecimos a Coral después de la presentación de su número monográfico, vino a cuento mi frase “Pero hay un blog, que todo lo publica” y Chava complementó la jornada con “In blog we trust”, frase que me regaló para uso y abuso de la misma.

Aquí la pondré de cuando en cuando y la usaré según se requiera. Gracias, Chava y espero pronto mi caricatura. Con tu indiscutible talento, quizá quede mejor que en persona.

Lorena Sanmillán