Muertos

November 21, 2009 by Lorena Sanmillán

Nadie se da cuenta. Nadie.  Estamos mezclados entre los vivos. Despertamos por la mañana, tomamos antidepresivos. Apagamos el despertador, nos lavamos los dientes. Encendemos la televisión; parecemos interesados en las noticias del día, hasta en el clima que dicta la ropa que usaremos en esa jornada. Nos bañamos, desayunamos cosas que saben a nada. Vamos a trabajar. Resolvemos pendientes, simulamos involucrarnos con los demás.

Somos los primeros en sonreír ante los chistes malos. Acudimos a las citas pactadas, somos puntuales pues entendemos que para los otros el tiempo sí cuenta. No sabemos reconocer a los iguales de lo bien que nos mimetizamos. Comentamos las novedades y con hipocresía irónica teorizamos sobre el futuro.

Transcurre el sol del oriente al poniente sin que nos importen las horas. Regresamos a casa y sin cenar tomamos somníferos. El siguiente amanecer nos espera con esa claridad que tanto nos angustia. La felicidad es un abstracto con el que nunca más jugaremos para complementar la conjugación de ninguno de los verbos conocidos. Se repetirá el ciclo hasta que se rompa el hechizo que nos mantiene aquí.

A los muertos nos confunden con personas ocupadas, vitales, llenas de energía. Pero estamos muertos, aunque respiremos y la sangre fluya; porque muerto no es quien no tiene vida. Muerto es aquel que carga sobre sus hombros el descomunal peso de su alma vacía.

Lorena Sanmillán

Artículo publicado en el suplemento Kultur, el 21/10/09

El buen entendimiento para nosotros los de entonces

November 14, 2009 by Lorena Sanmillán

Si a mí acudiera el título que da nombre a este artículo habría de obedecer a Fuensanta López –mi maestra de redacción en la preparatoria-  puesto que en sus clases establecía que no es conveniente escribir  cuando uno se encuentra muy enojado o muy contento. Hay que esperar a que se enfríe la emoción. Decir la verdad en frío.

Sin embargo, la emoción que hoy me inunda, no  es compatible con ninguno de los habitantes concretos o abstractos de este mundo.  Y escribo presa de ella, porque además tampoco piensa acabarse. No podría suceder eso. Ante la imposibilidad de postergar la emoción y la perentoriedad de lo que hoy sucede, escribo.

Hoy miércoles 14 de octubre de 2009, a las 19:30 horas, en la Sala 102 de Cintermex, se presenta el primer libro de cuentos de Ximena Peredo que lleva por título “El buen entendimiento”, dentro del ciclo organizado por la UANL, llamado “Palabras cruzadas” donde comparte mesa con  Cris Villarreal, quien presenta la esperada reedición de su libro “Nosotros los de entonces”. Víctor Barrera Enderle modera la mesa.

Reencontrarme con el libro de Cris Villarreal es similar a esa emoción de tomar café con un amigo al que no se ve en mucho tiempo y de pronto te lo encuentras a media calle, justo cuando venías pensando en él; lo maduro de su prosa promete una lectura entrañable a media luz.  Felicidades Cris, por este segundo debut, sólo pocos días después de tu aniversario.

En cambio, descubrir el libro de Peredo es una sorpresa a medias, puesto que aunque no he leído ni los borradores, conozco el contenido. Se trata de quince cuentos basados en narradoras de Nuevo León; proyecto que le mereció obtener la beca del Centro de Escritores durante el 2007. Sé que lo que hace Ximena lo hace bien. Sus estándares de acción manifiestan su compromiso personal de cumplir el consejo que alguna vez dejó caer en mis oídos: “Tienes  que hacer lo mejor con los dones que se te han dado, no por tu vanagloria personal, sino porque para eso te han sido otorgados”. En el ámbito personal aconseja con recato. En el terreno narrativo tiene el don de la palabra. Sabe tocar la emoción exacta sin llegar a lo cursi. No juega a la poesía aunque posee la tersura y el lenguaje del mundo real. La pasión objetiva es un oxímoron que la acompaña en su vida.

Ximena es una mujer a quien admiro, respeto y amo desde varias perspectivas. Editorialista a quien leo y critico; politóloga de la que aprendo; feminista con quien discuto; activista a quien apoyo; escritora a la que hoy celebro.  Todos estos oficios y profesiones sólo  los pudo aprender en el nicho familiar en que fue criada. Qué mejor regalo para su madre- quien hoy celebra su cumpleaños- que este libro se presente hoy. Qué mejor noticia para su padre, que sea partícipe de la felicidad de las mujeres que ama. Y que ambos constaten que has sabido mamar de su buen entendimiento y generosa lo compartes con quienes te leemos.

Felicidades, Ximena, por todo lo que siendo tan joven has logrado, porque tu talento se consolida con el trabajo diario. Gracias por el ejemplo de tu desempeño dentro del Centro de Escritores.  Gracias por la paz que siempre encuentro en tus ojos verdes de ciencia cierta.

Felicidades a nosotros los lectores, por tener a nuestra disposición estos dos libros.  Y aunque rime al final, no resisto parafrasear a Neruda y habré de escribir que al amparo del buen entendimiento, nosotros los de entonces, ya no seremos los mismos. Ximena Peredo y Cris Villarreal, par de narradoras femeninas que matan cualquier poker de narradores masculinos.

p.d. Repito: Hoy miércoles 14 de Octubre de 2009, a las 19:30 horas, en la Sala 102 de Cintermex,  se presenta el primer libro de cuentos de Ximena Peredo que lleva por título “El buen entendimiento”, dentro del ciclo organizado por la UANL, llamado “Palabras cruzadas” donde comparte mesa con  Cris Villarreal, quien presenta la esperada reedición de su libro “Nosotros los de entonces”. Víctor Barrera Enderle modera la mesa. ¡Tod@s invitad@s!

Lorena Sanmillán

Artículo publicado en el suplemento Kultur, el 14/10/09

Mía

November 11, 2009 by Lorena Sanmillán

Sin más preámbulos, mi artículo de hoy en Kultur.  Sigan el link para adentrarse en este universo.

Mía

p.s. Por vez primera no es una aventura más

Lorena Sanmillán

Fernanda Melchor en Bellas Artes el miércoles 11 de Noviembre

November 10, 2009 by Lorena Sanmillán

Esta es una invitación y noticia que me llena de orgullo. Tuve oportunidad de saludar a Fernanda en mi reciente viaje a Veracruz y constaté que es una mujer increíble, escritora talentosa y ser humano sensible. Pues bien, el próximo miércoles 11 de noviembre a las 19:00 horas participará en el ciclo “Nuevas voces de la literatura mexicana”, organizado por la Coordinación de Literatura del INBA. La cita es en el Palacio de Bellas Artes (Juárez esquina Eje Central Lázaro Cárdenas, Centro Histórico, México, DF) en la Sala Adamo Boari.

Participan también los escritores Askari Mateos, Andrei Vázquez, Javier Said Estrella y la poeta Marianne Toussaint como moderadora.
Fernanda dice en su invitación: “Como podrán imaginar, estoy emocionada, nerviosísima y hasta este momento no tengo la menor idea de lo que leeré; pero sé que la compañía de todos ustedes será un balsamo para mi cándida y friolenta alma de jarochita”. Quienes puedan ir, vayan, será una noche que valdrá mucho la pena en ese momento y cuando se duerma en la noche de los tiempos.
Lorena Sanmillán

Gracias a la muerte

November 7, 2009 by Lorena Sanmillán

Mercedes fue uno de los nombres que me causaban confusión durante mi infancia, pues igual lo usaban hombres y mujeres.

Mercedes López fue una compañera de secundaria que durante la posada dejó caer accidentalmente una luz de bengala sobre mi pantalón nuevo.

Mercedes Esquer fue un pitcher zurdo que militó en Los Sultanes durante la década de 1980.

Mercedes Luminosa fue la novela de Dulce María González de la que hablé hace quince días.

Mercedes-Benz fue la marca del coche en que falleció la princesa Diana, en París, bajo el Puente del Alma.

Mercedes Alcántara fue el nombre emblemático de la mujer de Antonio Alcántara en la serie española “Cuéntame cómo pasó”, delicia de la nostalgia.

Mercedes, en Uruguay, fue la ciudad fundada en 1788 por el presbítero Manuel Antonio de Castro y Careaga.

Mercedes, (Nuestra señora de las Mercedes) fue la virgen que en 1218 se le apareció a San Pedro Nolasco, recomendándole que fundara una comunidad religiosa dedicada a socorrer a los que fueran llevados cautivos a sitios lejanos.

Mercedes fue y es sinónimo de misericordia, ayuda, caridad.

Mercedes Sosa es.

Mercedes Sosa es el recuerdo de una noche con Héctor Almaguer.

Mercedes Sosa es La Negra, es Como la Cigarra, es La Maza.

Mercedes Sosa es una de las mejores exponentes de la canción latinoamericana. La suave pasión expresada desde el cántico grave de una soprano que evolucionó.

Mercedes Sosa es un grito suave, de esos que pegan fuerte.

Mercedes Sosa es un ideal expresado desde sus primeros discos Canciones con fundamento y Yo no canto por cantar.

Mercedes Sosa es compañera en duetos con Andrea Bocelli, Luz Casal, Gal Costa, Lucio Dalla, Tania Libertad, Pablo Milanés, Nana Mouskouri, Luciano Pavarotti, Silvio Rodríguez, Ismael Serrano, Shakira, Sting, Cecilia Todd, Caetano Veloso, entre otros.

Mercedes Sosa es Cantora lanzado poco antes de su muerte, un álbum doble donde canta 34 canciones a dúo con destacados cantantes iberoamericanos, y cierra con el himno nacional argentino.

Mercedes Sosa es condecorada con honores en el año 2005 por el Senado argentino con el Premio Sarmiento en reconocimiento a su trayectoria artística, su compromiso social y su constante lucha en materia de derechos humanos. También ganó premios Grammy Latinos y Premios Gardel.

Mercedes Sosa es nombrada, en 2008, Embajadora cultural de Mendoza,  por el gobernador Celso Jaque. También se desempeñó como Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO para Latinoamérica y el Caribe.

Mercedes Sosa es ingresada el 18 de septiembre de 2009 en el Sanatorio de la Trinidad, en Buenos Aires, debido a una disfunción renal, la cual había evolucionado negativamente hacia una falla cardiorrespiratoria.

Mercedes Sosa es llamada a cantar en otros paraísos el 4 de octubre de 2009, a la edad de setenta y cuatro años.

Mercedes Sosa es cremada, según su deseo, para repartir sus cenizas en tres lugares amados por ella: Tucumán, Mendoza, y la ciudad de Buenos Aires.

Mercedes Sosa es. Es. Aún en el último viaje a merced de la muerte, Mercedes Sosa es.

Lorena Sanmillán

Artículo publicado en el suplemento Kultur el 07/10/09

¡Resucitó!

November 5, 2009 by Lorena Sanmillán

Camilo Sesto resucitó de entre los muertos para ofrecer un concierto extraordinario. Los y las que no fueron, de verdad se lo perdieron. YO ESTUVE AHÍ. Este es el tema de mi artículo de hoy en Kultur:

Camilisto Superestrella

Lorena Sanmillán

p.s. El amor de mi vida sigues siendo tú.

Hastío

October 30, 2009 by Lorena Sanmillán

Me despertó la alarma pero me negué a hacerle caso. Después insistió un mensajito en el celular. Los sonidos invitaban a sumarme a la vida. Pero no tenía ganas. Amanecí harta de todo. Harta. Harta hasta rabiar.

Harta de recibir mensajes en el celular. Harta de responder. Harta de bañar mi cuerpo con agua caliente. Harta de vestirme con la misma ropa de trabajo. Harta de usar mis botas. Harta de buscar una gorra. Harta del café con leche por las mañanas, esta vez no me supo a nada.

Harta de las noticias en la tele. Harta de la violencia. Harta de los llamados por la paz. Harta del reloj en la escalera que me recuerda mi prisa y mi tiempo mal empleado. Harta de ser puntual. Harta del tráfico. Harta de los vendedores en los cruceros. Harta de casi chocar con un camión urbano.

Harta de abrazar amigos. Harta de hacer planes. Harta del sol. Harta de la comezón en la piel. Harta de mis anteojos sucios. Harta de batallar para estacionar el coche. Harta de buscar un sobre para enviar una carta. Harta de no poder imprimir porque se acabó la tinta.

Harta de la tela y las hilazas de bordar. Harta del tejido. Harta de buscar hilos. Harta de dar raid. Harta de comer. Harta de fumar. Harta de tomar una siesta. Harta de trabajar en una maqueta que aún no puedo terminar. Harta de no concretar las cosas. Harta de tener compromisos.

Harta de no tener tiempo. Harta de saberme capaz pero no avanzar. Harta de hablar por teléfono. Harta de ser discreta. Harta de contar chismes. Harta de estar contenta. Harta de estar triste. Harta de tener calor. Harta de tener frío.

Harta de meterme en muchas cosas. Harta de esperar un mail. Harta de mirar aparadores. Harta de esperar gente impuntual. Harta de leer textos de mis compañeros. Harta de armar el programa de mis clases. Harta de no actualizar mi blog. Harta de respirar. Harta de no cenar.

Harta de vivir. Harta de soñar. Harta de existir. Harta de fracasar. Harta de proponer. Harta de provocar. Harta de asumir consecuencias. Harta de escribir. Harta de sumarme a esfuerzos. Harta de apoyar ideas. Harta de permanecer al margen. Harta de callar. Harta de gritar. Harta de mí.

Harta de tener conciencia. Harta de no saber dónde estoy. Harta de deber tanto. Harta de agradecer. Harta de maldecir. Harta de agradar. Harta de la edad. Harta de la incertidumbre. Harta de las costumbres. Harta de la ansiedad. Harta de rascarme la cabeza hasta llenarme las uñas con sangre de mis heridas. Harta del insomnio. Harta de las noches. Harta de los días. Harta del hartazgo de hartarme con mi hastío.

Lorena Sanmillán

Artículo publicado en el suplemento Kultur, el 30/09/09

Gánale a la Muerte

October 28, 2009 by Lorena Sanmillán

En mi artículo de hoy, en Kultur, comparto una leyenda de esas que cuenta mi madre, con respecto a la muerte. Ante la proximidad de su festejo, consideré pertinente republicarlo.

Gánale a la Muerte

Un abrazo intenso para mis dos Jorges: Urrutia y Castillo, a quienes la muerte ha visitado recientemente para llevarse a uno de sus seres queridos.

Lorena Sanmillán

A la vida le salió un trasatlántico

October 23, 2009 by Lorena Sanmillán

Llevo días prendida de esta última línea de la novela “Mercedes luminosa” de la escritora regiomontana Dulce María González. La primera vez la leí porque era tarea y necesitaba analizarla junto a “El ojo de la iguana” de Héctor Alvarado. El sábado pasado, mientras en mi ciudad caía la última tormenta del verano, releí la novela por gusto y me dejé seducir de nuevo por la palabra afectiva y efectiva de la narradora. Dulce fue coordinadora del Centro de Escritores de Nuevo León (2003-2005) y vocal de literatura en Conarte (1995-1997). En 2002 recibió el Premio Nuevo León de Literatura por esta novela, y en 2003 el Premio a las Artes de la UANL.

A la par que cuenta la historia de la transición de Mercedes Oscura a Mercerdes Luminosa, González utiliza de cuando en cuando frases como la que cito, sólo que las adereza para expresar estados de ánimo. Así, de pronto, cuando la protagonista está en problemas nos encontramos con A la vida le salieron serpientes o A la vida le salieron espinas. Cabe destacar también el manejo del tiempo con el vaivén entre pasado y presente y el cuidado que tiene para describir las atmósferas y sentimientos por los que atraviesa Mercedes así como también su neurosis y el apego por los chats. Las introspecciones acuden para darle voz a sus pensamientos más íntimos, pistas sobre su verdadera esencia.

Fue tal mi empatía con la protagonista que en el momento en que ella decide prepararse un café en el único hueco disponible en la mesita de su cocina, yo bajé de mi estudio para preparar café y compartirlo con ella en la mesa del comedor. Por el ventanal podía apreciar la cascada celeste, alfombra para el otoño. Lakmé estaba dormida debajo del asador. Nací en medio de un diluvio, quizá por eso amo tanto la lluvia. El agua obra en mí su magia de sosiego y me dejo llevar por su ritmo. Caían las letras en mis ojos y el café en mi garganta del mismo modo que la lluvia en la ciudad. Afuera, la alcantarilla que está a un costado de mi casa me arrullaba. En algún momento la dejé de escuchar y pensé que había dejado de llover. Cuando cerré el libro comprobé lo contrario, sólo que la alcantarilla ya no se escuchaba.

Salí a la cochera acuciada por la frase A la vida le salió un trasatlántico. Cuando se lee algo así no se puede permanecer estático, hay que moverse, cambiar de sitio, buscar un espacio abierto donde extender los brazos y disfrutar esa imagen en todas las dimensiones posibles. Un mar abierto y un barco para surcarlo. Epifanía que libera. Me sentía tan feliz, tan plena, que hasta escuchaba en mi mente Conquest of paradise de Vangelis. La narración cinematográfica me hizo fácil el trabajo de imaginarme la escena y ahí estaba en la cochera danzando sola con mi regocijo literario. Así estaba, hasta que mi vista fue a dar con la alcantarilla. A la vida le salió podredumbre. Dejó de escucharse el sonido del agua al caer, porque ésta se encontraba tapada, sepultada bajo montones de basura que impedían el fluir del líquido imprescindible en los bautizos. Envases de agua y refresco, envolturas de papas, botes de leche, papeles, bolsas del super, entre otras cosas, se detenían ante las rejillas creando un tapón gigantesco. Mi barco se hundió regresándome a la realidad. Basta que llueva un poco para que la ciudad se inunde, empiecen los accidentes y se tapen las alcantarillas. ¿Este nivel de basura en las calles nos permite llamarnos Ciudad del Conocimiento? ¿Sirve de algo tener tantos libros y pretender leerlos cuando seguimos tirando basura en las calles o cuando vemos a alguien hacerlo y no le llamamos la atención? ¿Dónde se pierde este eslabón educativo? ¿En la casa, en la escuela? Hay que vencer la apatía y recoger la basura no porque nos regañen o nos multen, sino para tener una ciudad limpia, digna de nosotros mismos. No basta –ni se debe- culpar al gobierno por el deficiente sistema de drenaje, como ciudadanos nos corresponde hacer nuestra tarea para conservar limpio el existente. Y esta línea, utilizada hace tiempo en una campaña gubernamental, habría de considerarse poesía: Una ciudad limpia no es donde mejor se barre, si no donde no se tira basura. En la limpieza de nuestro entorno y el respeto al medio ambiente radica parte importante de la expresión y la esencia de la cultura. Yo convoco a subirnos al trasatlántico de la cultura cotidiana y llenar nuestra vida de luz, como lo hace Mercedes Luminosa.

Lorena Sanmillán

Artículo publicado en el suplemento Kultur, el 23/09/09

p.s. La novela “Mercedes Luminosa” está disponible para ustedes a través de Libros de Nuevo León, Informes aquí mismo.

Leo gente muerta

October 21, 2009 by Lorena Sanmillán

Mi artículo de hoy, en Kultur, habla de los muertos en vida. He aquí el link por si desean leerlo.

Muertos

Lorena Sanmillán