Papitour

dsc00369.jpg

Disfrutamos la nota del periódico antes de irnos al concierto. Nos acomodamos en un coche a como pudimos. Lilia, Susana, Grace, Xóchitl, Diana, Sanmillán, mi ego y yo. Apenas cabíamos. Compramos souvenirs. Fui por Rosaura y Marisa Iluminada que esperaban del otro lado del auditorio. Mónica y Rocío llegaron después. Ximena…fuera de la ciudad. Jez a más de mil kilómetros de mí.

Las luces se apagaron cuando las manecillas del reloj llegaron a las nueve cero cinco. Aún había gente buscando su butaca. Hay que resolver -y pronto- el asunto del estacionamiento.

Aunque había prometido permanecer sentada, rompí mi promesa. Los primeros acordes de Amazonas se impusieron por encima del grito unificador de diez mil y un gargantas. La mía cuenta por dos. La escala de Sereno fue la tercer impresión auditiva. J llega en ese momento desde Saltillo. Abrazarla fue otro regalo de la vida.

Escenografía minimalista rayando en lo escueta. Bosé confiaba en llenar el escenario sólo con su voz y presencia y lo consiguió. Aparece detrás de la escalera. Todas las luces y todas las miradas se concentran en él. Baja lentamente mientras informa que es el antónimo perfecto del público del auditorio. Todos y todas perdimos la serenidad. No dejo de recordar lo increíble que fue tenerle ayer en mis brazos.

Se transforma en Duende para contarnos una fábula. El anónimo deseo tiene nombre de Ciudad de Monterrey. Quiero saber quién diseña los trazos que sigue el pincel que baila en el óleo del escenario. Magia de imágenes con sus movimientos. Brillos de silencio en su sonrisa.

Como todo un caballero, me saluda en particular. Me dice Nena mientras casi todas bailamos. Lilia tiene sus pies pegados al piso y sus ojos brincan de un lado a otro desde un asombro inédito. ¿Quién saluda? Por supuesto, El hijo del Capitán Trueno. ¡Buenas noches, Monterrey! ¿Qué quieres que os dé? La respuesta es obvia mas no por eso innecesaria. Pedimos Bambú. Gulliver conduce el navío que nos envuelve dentro de un ensueño musical y recorremos maquilladas de melancolía y misterio el Reino de la Salamandra.

Bailo, río, abrazo a mis amigas. La energía de este sujeto y los treinta grados en pleno 18 de octubre provocan que sude. Limpio mis ojos y mis anteojos. La emoción humedece toda mi piel. Cambia la introducción de la canción que espero con más ansias. Hasta teníamos coreografía sin embargo permanezco estática mientras me conmina a Tirar p’alante hasta que el corazón aguante.

Su voz grave toma una gota de sudor que nace en el sitio donde me dio un beso el día anterior. Sigue el compás de su primer estrofa y cincela mi espalda con maestría. Abandono el control de mis emociones y le ofrendo todos mis estremecimientos. La gota hierve de fría y se instala en el centro de mi cuerpo venciendo la gravedad. Atraviesa mi interior y decide volver a salir convertida en lágrima. El ciclo se repite mientras en el coro juega con las palabras amar amarte amante amada amor amado y solo amarte. Punto y aparte. Sí, Bosé, sí; sólo mirarte. Mirarte. Mirarte. Caigo vencida en la butaca.

Partisano me vuelve a poner de pie. El escenario se viste de rojos intensos. Él destaca vestido de negro. No identifico la canción. La flauta me ayuda. ¡Se-vi-lla! Nunca estaré a favor del asunto taurino, pero aplaudo sus movimientos de quien realiza una faena con el viento. A la derecha del escenario unos abanicos blancos subrayan la presencia de las Boseídas. El que avisa nunca engaña: como a una reina te trataré, te seduciré.

No es bien nacido el que no es agradecido. Agradece el apoyo por sus treinta años de carrera y declara inaugurado el momento emotivo de las baladas de inicio. Cuando apenas dibujaba el estilo que lo definiría para la posteridad.

Sentado en la escalera, borda Amiga en una pléyade de emociones. Mis ojos se posan en mis acompañantes. Sí, soy cursi y me vale. Qué dulce esa palabra y qué sencilla esa palabra suena hoy. Teorema es la segunda de este bloque. Las jovencitas del auditorio quedan en silencio. Sólo saben las nuevas. Las de más de treinta nos enternecemos. Hila este sentir con Creo en ti y Morir de amor. Sentadas lo escuchamos, perdidas en los setentas y los ochentas y viviendo intensamente el 2007.

Linda nos levanta a todos. Incluso a él. Camina de un lado a otro del escenario. Tan bello es caer a sus pies. El auditorio revive haciéndole los coros. Ya de pie, nos regala el momento de humor bailando y cantando Don Diablo con sus brazos estirados en su versión libre -muy libre- de algún baile hawaiano.

Sabe cómo manejar la escala de emociones. Del ron con coca cola nos lleva a la paz de las montañas para cantar Te amaré. Un piano, una guitarra y su voz. Nada más. Él sabe lo que provoca, sabe lo que pasa. Canalla cínico. Emerge de su momento vulnerable estableciendo que Los chicos no lloran. Bien que sabe lo que sucede.

Pregunta si estamos bien. ¿Bien, bien, bien? Contestamos que sí. ¿Cómo decirle que no? ¿Cómo reclamarle que no trajo pantallas? ¿Cómo exigirle más escenografía? ¿Cómo recomendarle un gimnasio? Comprendo entonces que no es un concierto, es una celebración entre amigos. Vuelve a preguntar si estamos bien. La respuesta es la misma. Nos ofrece Morena mía. Mis oídos le escuchan Lorena mía. Las chamacas detrás de mí dicen “es la que canta con Julieta”. Esa sí se la saben. Me contengo. De la Gente! no quiero saltar a la nota roja por asesina.

Entramos a un sax para cantar Como un lobo. Si tú no vuelves es el preámbulo de Nada particular. Se despide. Regresa ahora con una camisa blanca. Nada más seductor que una camisa así planchada hasta el oro. La Belleza, de Aute, es una belleza en su voz. Reivindica el espejismo de intentar ser uno mismo.

Un berbiquí de significados se abre paso hasta lo más recóndito de mi corazón. Exijo junto con él Olvídame tú que yo no puedo. Ilusa imbécil incoherente, como si no me hubiera olvidado ya. El Amante Bandido cierra la sesión, bailando de lado a lado del escenario. Que por eso es bailarín. Que por eso es cineasta. Que por eso escribe guiones. Para crear atmósferas y hacer licuados de sensaciones. Seis años o más esperó tener el hit pegajoso que lo hiciera popular y ahora suele cerrar con esa canción. ¿Qué pensará él de esto? ¿Arte, perseverancia, popularidad? ¿Qué lo lleva hasta algunos duetos espeluznantes de Papito?

Repite Nena y yo bailo con el poco aliento que me queda. Está por terminarse. Poco más de dos horas de espectáculo, aunque no cumplió con cantar los treinta éxitos que prometió. Le quedó lugar para Sol forastero, Este mundo va, No hay un corazón que valga la pena y desde luego Aire Soy. Se agradece la intención. ¡Bravo, príncipe Luchino, bravo!

Lo convencemos con aplausos y vuelve. Claro que sabe lo que hace. Abre y cierra con antónimos. Canta Manos vacías, pero todas sabemos que las tenemos llenas de él. Brindarle aplausos es un abrazo multitudinario. Las luces se encienden. Ahora es oficial. Ya se ha terminado. tras de él se va un tropel de sonrisas y suspiros. Sí, Miguel. Sí, Bosé. Fue tan tan tan bello caer a sus pies.

LSM; Octubre 19 de 2007

4 Responses to “Papitour”

  1. Guille Says:

    Felicidades, qué bueno que caíste a sus pies después de tanto esfuerzo y empezo.
    Un beso,
    MVA

  2. Gina Halliwell Says:

    Uuuy Lorena mía, luego de leer tu reseña es imposible no desear haber estado ahí, contigo, escuchando cantar a tu hombre español.

  3. Guille Says:

    Yo quería decir EMPEÑO.
    La Z está muy lejos de la Ñ en el teclado, no obstante mis caprichosos dedos decidierón teclear mal jejeje.
    Saludos y un abrazo,
    MVA
    P.D. Justo hoy camino al trabajo, gracias a tu inspiración, decidía escuchar a Bosé.

    Guille:
    Gracias por autocorregirte. La verdad, cuando leí tu comentario anterior, me pareció un tanto inconexo. Pero dije, algo habrá querido decir que no lo sé entender, pero sin duda que ha sido con la mejor intención. Yo tampoco entiendo cómo es que de la z te saltaste a la ñ, pero bueno, las letras así son a veces de caprichosas y encantadoras. Bosé siempre será una grata compañía, camino al trabajo, al despertar. Se ha convertido en parte muy importante del soundtrack de mi vida. Conocerle sigue siendo increíble. Un abrazo
    LSM

  4. Gabriela Clayton Says:

    me sorprende la devoción que le tienes a este hombre, sin embargo tiene una canción que de verdad me guasta, “Hermano Mío”, y “Amante Bandido” siempre la cargo en la playlist para el carro porque es perfecta para manejar

    se ve, desde tus ojos, que estuvo bueno…

    http://ashcities.blogspot.com
    http://oldhorizon.blogspot.com

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: