Viernes de Taller: Ejercicio 15

Para todo aquel y aquella que guste entrarle a la onda de la escritura, los viernes publicaré un ejercicio tomado del libro Taller de Escritura: 1303 Ejercicios de Creación Literaria del escritor regiomontano Felipe Montes. Quien guste entrarle y que no sea tímido deje su tarea como un comentario y recibirá bien intencionada retroalimentación.

En la víspera del 14 de Febrero va este ejercicio sobre un romance y un abrazo para festejar el conocernos.

Ejercicio 249. MIMOS. Escribe la historia de amor de una pareja de mimos.

Gracias por su participación. Felicidades por su fantasía y creatividad. Durante la semana escribiré algunos comentarios y el viernes tendremos un nuevo ejercicio.

En cuanto tengan oportunidad, denle una leída al cuento de Juan Carlos Onetti “Bienvenido, Bob”.

Lorena Sanmillán

5 Responses to “Viernes de Taller: Ejercicio 15”

  1. Adrián Boyero Says:

    LAS PALABRAS DEL MIMO.

    Es una mañana luminosa. Presurosa y trajinera la gente va de un sitio a otro en ese pasaje comercial del centro de la ciudad. En contraste, desde su banca, transpirando a mares por su disfraz asoleado y candente, Facundo, pasivo y cabizbajo, solo se limita a contemplar el juego de sus sombras deslizándose entre las losetas.

    Abatido, repasa lo que vivió la otra noche. Su mente aun confundida se llena de vagas ideas, pero entre pensamiento y pensamiento evoca a Gabriel, y con pesar recuerda su propia equivocación.

    Cierra los ojos y toca con suavidad su boca, ligeramente abierta. Sus dedos sudorosos recogen un poco de la pintura blanca, el maquillaje que cubre su rostro, que viste su piel y sus labios. Con su roce aviva el recuerdo, trae a la memoria aquel extraño beso que le fue robado. Ese, al mismo tiempo fugaz y apasionado, que removió tantos sentimientos. ¿Por qué Gabriel se comportó como lo hizo?. ¿Qué lo movió a besarle?. Y de pronto admitió para sí el frágil balance que conservaba su proximidad con Gabriel; entre amistad, y amor. Sí, tal vez más amor que cualquier otra cosa.

    Ante los hechos, no podía rehusarse ya a aceptar que su relación era tan íntima que fácilmente se confundía con noviazgo. Inseparables, no en vano habían sufrido una y otra vez la insinuación mordaz de sus amigos, el grupo de mimos que radicaba en aquellas plazas. En el seno de su alma se diluían aceleradamente sus dudas, porque, ¿acaso no eran celos los que sentía cuando Gabriel se entretenía de más con Ricardo o con José, mientras se maquillaban entre jugueteos unos a otros? ¿o no disfrutaba Facundo como ninguno la forma en que ensayaban sus rutinas de pantomima? ¿acaso no admiraba sobremanera su gracia e ingenio? ¿no agradecía en cada momento al destino el que Gabriel lo invitara a presentarse en esas calles, y así abrir un espacio más para estar juntos?. En su repaso, Facundo se reconoció entonces siempre complacido al imitarle, siguiendo cada gesto, cada ademán de Gabriel, tratando inconscientemente ser tal como él, gozando con toda la fantasía construida por ambos a base de sutil mímica.

    Mas todo se había arruinado ya. Facundo había rechazado a Gabriel con violencia luego del beso. Respondió a su honesta confesión humillándole con crueldad aquella noche infausta. Reflexionando en esa banca, a Facundo le dolía su torpe rabia y haberle lastimado de tal manera a causa de su estúpida vergüenza. Quiso que todo volviera a ser como antes, pero eso era imposible. En el fondo sabía que también le quería, que en un sueño velado secretamente, incluso para sí mismo, le deseaba, pero no sabía como admitirlo. Cansado, se negaba ya a seguir pensando en él y en los errores de aquella noche. Se puso de pie de un salto y comenzó a dibujar en el aire mecánicamente -pues su ánimo era otro- situaciones cómicas que pronto interesaron a los transeúntes. Al cabo de las horas, entre la muchedumbre descubrió la figura de Gabriel. Sin dudarlo más, y ante la sorpresa y confusión del público, Facundo detuvo la sesión y, colándose entre la gente, pensó en colocar sus manos sobre su pecho para imitar, parado frente a él, el ansioso latir de su corazón a causa de los nuevos sentimientos revelados. Por un segundo casi lo hizo, mas el tiempo de omitir las palabras y los sonidos había pasado. Se despojó mentalmente de su careta de mimo y, sujetándolo por los brazos para evitar que se fuera le dijo: “Gabriel, yo también te amo”.

    Adrián:
    Si me presento exigente ante el requerimiento del ejercicio, no lo cumples. Pues se trata del diálogo de los mimos, describir sus movimientos. Y no tanto porque lo hagas hablar, sino porque la anécdota se pierde entre tantas descripciones y diálogos internos. El narrador interviene mucho. Hay que equilibrar la anécdota y los detalles para que no se pierdan ni lo uno ni lo otro. Si el clímax es, precisamente, que el mimo hable, hay que darle más drama a la parte final.
    Si lo vemos como texto, tenemos lo siguiente:
    Empiezas con la atmósfera, instantáneamente me transporté a una plaza con la descripción de los adoquines. A veces hay detalles icónicos que el sólo mencionarlos establece el espacio.
    Hay que evitar las repeticiones de sonidos “luminosa” y “presurosa” están muy juntas dentro del texto. Tranquilamente puedes cambiar presurosa por apresurada. También has lo posible por evitar los mentes.
    Tiene fuerza y pasión pero se pierde entre tantas preguntas. Si usas el narrador, déjalo que narre. Si vas a hacer introspecciones, hazlas. Lo que se presenta que sea lo que es, no sueltes el texto a ver qué sucede. Los personajes cobran carga emocional y se lee con bastante fluidez. Le falta drama al final. Son acertados los tintes poéticos que presenta.
    Muy bien, Adrián.
    LSM

  2. jero Says:

    mímame mi mimo
    -dijo repentina
    a Iluso el mimo
    Ilusión la mima
    en el camerino

    ¡sí!

    sincronizados
    de blanco
    empolvados reflejos
    circundan el marco
    de su doble espejo
    soplan de una en una
    redondas bombillas
    hasta encontrar sus miradas
    apagando la misma
    con chasquido mudo
    de invisible beso

    se mimaron dos mimos
    -un sólo minuto-
    en oscuridad perfecta

    ¡declaremos amor
    -pensaron unísonos-
    ante toda la audiencia!
    saltando a la escena
    -encandilados-
    de reflectores repleta

    mas allí
    sincronizados
    los arrastró la rutina:

    serrucharon mutuamente
    en dos y dos sus
    cuerpos

    Se empujaron mutuamente
    a ambos lados
    de la imaginada floja
    cuerda

    se humillaron mutuamente
    a salvas pares
    de pastel en las caras
    rebosando
    crema

    etcétera

    rugían como niños
    en las gradas
    las fieras

    hasta el mutis
    -como siempre

    triste
    tras bambalinas
    susurra la mima
    “no me mimes nunca más
    mi mimo”
    a un Iluso sordo
    que la arrastra a la fuerza
    de nuevo a la arena
    donde dos mimos
    al aplauso en respuesta
    se arquean de dolor
    en final reverencia

    Jero:
    En este texto tampoco hay mucha descripción de movimientos de uno u otro, pero hay acciones. Empiezas con un juego de palabras y aliteraciones. Es válido pero nunca hay que abusar de ello. Las rimas ya no se usan mucho. La poesía es muy caprichosa. Aunque se basa en sonidos, a veces las rimas chocan.
    Te sugiero cambies la frase: sincronizados de blanco, con dos opciones: “De blanco, sincronizados” o bien “En blanco, sincronizados”. Suenan mejor, se leen mejor.
    Si vas a usar rimas, se te rompe con miradas y se pierde ahí el ritmo. Léelo en voz alta y lo sentirás. En cuestión de ritmo, también trabaja con el mutuamente. Si se va a usar la repetición, sácale más provecho.
    Sugiero cambiar la palabra “fieras” pues es muy fuerte y prosaica para el registro que muestras. Quítale el etcétera, sale sobrando.
    Imaginada cuerda floja, se lee mejor: cuerda floja imaginada
    Buena anécdota. Escribir es divertirse. Se lee bien, se lee de corrido. Es algo festivo que provoca la sonrisa, pero le hacen falta imágenes para ser poesía. Adelante, Minino!
    LSM

  3. Fernanda Says:

    “DIEZ MIMOS”

    LA HISTORIA DE AMOR DE UNA PAREJA DE MIMOS

    Se amaron desde la primera vez que se vieron, pero nunca hablaron al respecto.

    LA HISTORIA DE AMOR DE OTRA PAREJA DE MIMOS

    Se amaron desde la primera vez que se vieron, nunca lo dijeron, pues hay cosas para las que las palabras sobran.

    LA HISTORIA DE AMOR DE UNA TERCERA PAREJA DE MIMOS

    Ella lo amó cuando lo descubrió sonriendo, pero él nunca lo supo.

    LA HISTORIA DE AMOR DE LA CUARTA PAREJA DE MIMOS

    Siempre ha pensado que él inventó el amor en silencio. Ella lo sabe, pero no dice nada.

    LA HISTORIA DE AMOR DE LA QUINTA Y ÚLTIMA PAREJA DE MIMOS.

    No se juraron amor eterno ni compartir cuentas y pasta de dientes, no eligieron juntos un refri ni el color de las cortinas, ni siquiera se dijeron jamás sus respectivos nombres, pero desde que se conocieron, cogieron felices todos los días y noches del resto de sus vidas.

    Fer:
    Tampoco describes movimientos. Veamos tus minificciones, tus líneas de narración, tus cinco intentos que suenan como máximas.
    Como conjunto son un buen ejercicio donde se nota que el autor se divierte y nos invita a su patio a jugar con él. Si las leemos todas juntas, como si fuera la misma pareja en evolución, el asunto se torna más interesante. Si las vemos así, también habría que suprimir la primera, pues es muy parecida a la segunda.
    Si las vemos separadas:
    1. Obvio, pero bien. En lo simple está lo elegante.
    2. Puntuación y sugerencia. Se amaron desde la primera vez que se vieron. Nunca lo dijeron. Hay situaciones/emociones donde las palabras sobran. (En textos cortos hay que evitar las repeticiones y tienes dos “las” muy seguidos)
    3. Esta línea no dice nada concreto. Le falta algo, pero no sé bien qué. Se queda en idea. No tiene drama. Si le quitas el pero, es más contundente y mejora muchísimo.
    4. Aunque es una bonita imagen, suena a frase suelta.
    5. Aquí se denuncia el estilo del autor. Sepáralo con punto y seguido en lugar de comas. Le das más fluidez. Quítale también el pero, no lo necesitas para hilar las ideas. Juega a la poesía con la palabra coger, aprovecha la descripción de movimientos. Es más te lo dejo de tarea. Retrabaja este textito cambiando la palabra coger por poesía. Juega con los movimientos, regala una metáfora.

    LSM

  4. Palomilla Apocatastásica Says:

    El adoquín de la plazuela, se convirtió en escenario, donde sus rostros escondidos bajo el óxido de zinc, comenzaron el idilio.

    Él estiró su mano enguantada, tratando de alcanzar su rostro, sin tocarla. Sus ojos parpadearon mientras dibujaba una sonrisa, graciosamente acompañada de una breve reverencia.

    Se colocaron frente a frente, enfrentándose uno al otro. Separados por la línea imaginaria del silencio. Se observaron largamente, a través del cristal irreal.

    Haciendo honor a su vestuario blanquinegro, ella, tomó entre sus manos vacías una flor, que fue deshojando con parsimonia. Exagerando cada gesto con un suspiro. Mientras los pétalos se desvanecían en el aire. Cuando el último de éstos estuvo entre sus dedos, su rostro se transformó en el ejemplo perfecto de felicidad.

    Comenzó a dar brinquitos apretando el tallo contra su pecho. Luego se volvió hacia él. Quien había permanecido atrapado en esa dimensión paralela. Esperando paciente a que ella terminara su escrutinio en los designios florales.

    Al ver cómo había reaccionado luego de tan larga espera, se acomodó la chistera, los tirantes, se sacudió el sudor de la frente y paró el pico, esperando algún regalo.

    Ella tímida como una violeta se abanicó con las manos el bochorno. Sacó de la bolsa de la ilusión una mascada, en al que plantó un beso imaginario y la dejó caer al suelo, como por descuido.

    Así se alejó, moviendo las caderas, mientras él recogía los trozos de besos, hilos y seducciones, siguiéndola como perrito faldero, con la lengua de fuera, suspirando en silencio.

    Palomilla:
    Nos transportas a una plaza. La primera frase no precisa de tantas comas. Y puede suprimirse porque no es necesaria la atmósfera además la olvidas al final. Lo que pones en un texto tiene que ver con todo él. Si le quitas ese párrafo puede suceder en muchas partes y no lo circunscribes a una plaza y se vuelve universal.
    Si ya están frente a frente, es obvio que se enfrentan. Atención a las reiteraciones. A menos que sean intencionadas no suelen ser gratas. Cristal irreal: se lee mejor invirtiendo las palabras: irreal cristal.
    Estos no se acentúa. El gerundio de “exagerando” está mal utilizado por su naturaleza y por el tiempo verbal. Cambia a “exageró”.
    En la acción del siguiente párrafo: “… hacia él, que había permanecido…” De la otra manera queda confuso de quién hablas.
    Aciertas con los tintes poéticos, pero lo tiras por la borda con el “perrito faldero” pues es un lugarzote común. Crea otra imagen como la que ya regalas con el asunto del beso en la mascada.
    ¡Tú sí describes los movimientos! Bien, Palomilla, bien.
    LSM

  5. Liltih Says:

    hacen gestos y movimientos que hacen la risa de todos, ella mueve las pestañas como abanicos cada vez que el le manda un beso, sus caritas blancas, sus ojos oscuros, sus labios intensos, resaltan mas bajo el sol de la tarde, la gente se entretiene mirando a la pareja silenciosa, que hace piruetas de enamorados, cartas invisibles, flores que no existen, se burlan de un amor imaginario, de un amor callado, de un amor de pantomima.

    Mas los espectadores también se conmueven con su abrazo, con su voz inexistente que grita te amo, te necesito, no me olvides, siempre estaré para ti, Y el silencio ya no es frontera para los sentimientos, porque hasta los mudos pueden amar frenéticamente.

    Ellos siguen con su puesta, cada parte esta estructurada para hacer reír, para conmover, estudiada día tras día, y puesta en escena varias veces en una tarde,

    Al final su romance de silencio no pide votos en un altar a un dios silencioso como ellos, no pide flores que se marchitan, no pide documentos que se vuelven amarillos con los años, su amor de mimos pide solo el aplauso de los espectadores y la moneda que pueda ofrecer algún bolsillo.

    Liltih:
    Tropiezas en la primer línea. Hacen gestos y movimientos que hacen… Qué tal “Sus movimientos provocan la risa de todos… Cuidado más adelante cuando dices “movimientos” y “mueven” tan cerca. Se entiende la imagen pero hay que darle versatilidad a la narración.
    En el primer párrafo, después de la tarde va un punto. Excelente la frase de amor de pantomima. En el segundo párrafo, quítale el Mas de inicio. No lo necesita. Tampoco la “y”.
    No es conveniente explicar cuando se narra. Narra. Transmítelo. En este sentido, suprime el “porque hasta los mudos”. Es más potente si sólo pones: Hasta los mudos. Las siguiente frase es geniales.
    El tercer párrafo tiene problemas de repetición. Hay que retrabajarlo. También puedes suprimirlo. En el cuarto párrafo concentras el asunto. Se siente medio apresurado, pero bien porque es un texto breve. Me gusta como bajas a la tierra después de subir hasta las nubes. Manejas la poesía bastante bien. Explora la prosa poética. Es algo que se te da con facilidad.
    Un abrazo
    LSM

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