Archive for March, 2009

Viernes de Taller: Ejercicio 21

March 27, 2009

Para todo aquel y aquella que guste entrarle a la onda de la escritura, los viernes publicaré un ejercicio tomado del libro Taller de Escritura: 1303 Ejercicios de Creación Literaria del escritor regiomontano Felipe Montes. Quien guste entrarle y que no sea tímido deje su tarea como un comentario y recibirá bien intencionada retroalimentación.

Ejercicio 737. AUTODESCRIPCIONES. Elabora cuatro descripciones tuyas, cada una desde un punto de vista diferente.

Gracias por su participación. Felicidades por su fantasía y creatividad. Durante la semana escribiré algunos comentarios y el viernes tendremos un nuevo ejercicio.

Lorena Sanmillán

Sé que existo

March 25, 2009

El sábado me desvelé por cuestiones de trabajo. Antes de subir a mi recámara estuve un momento en la sala hablando sola en la oscuridad. En mi cuerpo, el oleaje  de esa presencia que de tan clara no la alcanzo a definir. ¿Qué es lo que me pasa? El corazón se volvió un embudo de emociones apresando las palabras para expresar mi sentir. ¿Qué sucede dentro de mí? Cuando apoyé la cabeza en la almohada ya estaba dormida, envuelta en dudas y cobijada por una ilusión.

El teléfono sonó al siguiente mediodía. Contesté de malas con voz de ultratumba. Invitación a comer en casa de uno de mis hermanos. Más que un sueño, una pesadilla. Colgué  y volví a dormir. Unos minutos después sonó de nuevo. Alguien quería ofrecer una tarjeta de cérdito de esas que hacen cochinero financiero. No, gracias.  Bajé por café y me interné otra vez en las sábanas. Déjenme en paz.

El celular se sumó al complot contra mi descanso dominical. Clooney canceló nuestra ida a la Ceremonia del Óscar. Dijo no sentirse merecedor del honor. Ni lo que gasté en el vestido. Mi café ya estaba frío. Así lo tomé.

Adormilada aún, encendí la computadora. Leí el periódico, contesté varios mails. La idea del Récord Guinness con las bardas del bardo se perfila como una meta a perseguir. Un boceto lanzado al aire. Veo el reloj y apuro mis acciones. Tomo el baño y salgo rumbo a casa de mi madre. Al abordar el coche veo el Cerro de la Silla, fascinante. Decido congelar el momento en una foto. El mejor ángulo es cuando doy vuelta por Constituyentes para tomar Constitución y aunque no es mi camino habitual manejo hacia allá.

Lakmé, mi perra, va conmigo. Dancing Queen en el radio del coche. Volteo por Constituyentes. El Cerro está hermosísimo. Se engalana no sólo para esta noche, se viste para la primavera y al verlo se llena mi vista de bugambilias. Tomo la curva de Constitución y un hombre con cara de esposo peinado para visitar a su suegra me da un cerrón que me enfurece. El muy maldito tiene prisa por ir a batearle la comida a su madre política. No tengo más remedio que orillarme. Entre asustada y encabronada detengo el coche en la gasolinera. Todavía estoy echándole madres cuando de reojo veo una de las bardas de Armando y su Acción Poética. Sé que existo si me nombras.

Una sonrisa inédita atropella mi rostro. La poesía de esa canción de Ana Belén se integra a mi existencia. El recuerdo de la música se mezcla con los acordes de Abba. La barda a los pies de mi cerro consentido domestica al dragón enfurecido en la mirada, que pierde ante ello toda pelea. No tengo más defensas. Me rebasa el sentimiento. Tiemblo conmovida. Las lágrimas hacen su arribo en la alfombra roja de mi mayor emoción. Flashazos de celebridad acompañan la certeza de este instante. Lloro sin pausa y sin vergüenza. Mi ser entero fluye en sólida palabra. No tengo libreto alguno pero éste es mi mejor papel. Nací para interpretarlo.

Tomo unas fotos, Lakmé posa contentísima sorprendiéndome, pues ignoraba que las perras pudieran ser buen kleenex. Desde la nube setecientosochenta, bajo a la tierra a continuar mi camino, ser puntual, cumplir mis compromisos. Doy una mirada al retrovisor para meterme de nuevo al tráfico. En él, otra barda con su mensaje Imagínate enamorado parece decirme, no tan rápido, primero acepta lo que te está pasando. Un centenar de lágrimas responden a esta cachetada del destino, limpian toda sombra de duda mientras resbalan por mis labios. Por detrás de la muralla de agua lo veo todo claro y es mi cerro el mejor testigo de las palabras que guardo.

P.D. Gracias, Armando. Sin poesía no hay ciudad.

Lorena Sanmillán

*Artículo publicado en el suplemento cultural 15 Diario 25/02/09

Leyendo espero

March 25, 2009

En el artículo de hoy, en 15 Diario, hablo sobre “El hombre duplicado” de Saramago aderezada la lectura con una anécdota de vendedora frustrada.

He aquí en link, por si gustan leerlo.

Leyendo espero

Lorena Sanmillán

Credo (Carlos Mejía Godoy)

March 23, 2009

Creo Señor firmemente, que de tu pródiga mente, todo este mundo nació

que de tu mano de artista, de pintor primitivista, la belleza floreció

las estrellas y la luna, las casitas, las lagunas

los barquitos navegando sobre el rio rumbo al mar

los inmensos cafetales, los blancos algodonales

y los bosques mutilados por el hacha criminal

los inmensos cafetales, los blancos algodonales

y los bosque mutilados por el hacha criminal.

Creo en vos: arquitecto ingeniero, artesano carpintero, albañil y armador

Creo en vos: constructor del pensamiento, de la música del viento, de la paz y del amor.

Yo creo en vos Cristo obrero, luz de luz y verdadero, unigénito de Dios

que para salvar al mundo en el vientre humilde y puro de Maria se encarnó

creo que fuiste golpeado, con escarnio torturado

en la cruz martirizado siendo Pilatos pretor

el romano imperialista, puñetero y desalmado

que lavándose las manos quizo borrar el error

el romano imperialista, puñetero y desalmado

que lavándose las manos quizo borrar el error.

Creo en vos: arquitecto ingeniero, artesano carpintero, albañil y armador
Creo en vos constructor del pensamiento de la música y el viento de la paz y del amor.

Yo creo en vos compañero, Cristo humano, Cristo obrero, de la muerte vencedor

con tu sacrificio inmenso, engendraste al hombre nuevo para la liberación

vos estás resucitando, en cada brazo que se alza para defender al pueblo del dominio explotador

porque estás vivo en el rancho, en la fábrica, en la escuela

creo en tu lucha sin tregua, creo en tu resurrección

porque estas vivo en el rancho, en la fábrica, en la escuela

creo en tu lucha sin tregua, creo en tu resurrección.

Creo en vos: arquitecto ingeniero, artesano carpintero, albañil y armador
Creo en vos: constructor del pensamiento, de la música y el viento, de la paz y del amor

Creo en vos: arquitecto ingeniero, artesano carpintero, albañil y armador
Creo en vos: constructor del pensamiento, de la música y el viento, de la paz y del amor.

Lorena Sanmillán

Viernes de Taller: Ejercicio 20

March 20, 2009

Para todo aquel y aquella que guste entrarle a la onda de la escritura, los viernes publicaré un ejercicio tomado del libro Taller de Escritura: 1303 Ejercicios de Creación Literaria del escritor regiomontano Felipe Montes. Quien guste entrarle y que no sea tímido deje su tarea como un comentario y recibirá bien intencionada retroalimentación.

Ejercicio 809. ¿QUIÉN DIJO?. Escribe un diálogo compuesto sólo por preguntas.

Gracias por su participación. Felicidades por su fantasía y creatividad. Durante la semana escribiré algunos comentarios y el viernes tendremos un nuevo ejercicio.

Lorena Sanmillán

La desaparición de la Vida!

March 18, 2009

José Alfredo Jiménez, lleno de razón, enuncia una pregunta: ¿Quién no llega a la cantina, exigiendo su tequila y pidiendo su canción? Por mi parte, llego a casa y exijo mi periódico y mi taza de café. Leo los titulares por la mañana en mi computadora, antes de salir a trabajar, pero no hay nada igual a sentir el papel entre las manos, así que a mediodía necesito la edición impresa para que acompañe mi comida. Si no, me siento incompleta, perdida, indefensa.

Desde siempre, comida y periódico son un binomio indisoluble en mi existencia. En alguna época anterior, en mi casa compraban todos los periódicos: Tribuna, Diario, El Norte, El Porvenir, Másnoticias y entonces era un gran banquete. Ahora sólo compramos El Norte. Caliento mi comida mientras lo busco. No me gusta sentarme a comer con el periódico incompleto. Sé que no lo leeré todo de golpe pero lo necesito completo para sólo entonces sentarme a gusto. No importa si en este proceso la comida se enfría. Lo acomodo y lo leo en orden, desde la sección internacional hasta los deportes. Los anuncios y las secciones de sociales y demás las tiro sin verlas.

Hoy hubo drama en casa, pues no encontraba la sección Vida! Mis hermanos suelen llevarse a sus recámaras la sección que leen y allá la dejan, olvidada como si ésta tuviera extremidades funcionando, dispuestas a moverse para situarse junto a sus hermanas. No encontraba esa parte del periódico. En la mesa, unos chilaquiles se enfriaban y un refresco se calentaba.

Con pasos de mamut enfurecido recorrí la casa. Violé la intimidad de mis hermanos al entrar a su cuarto sin permiso. Ni modo, para qué se llevan el periódico y no lo devuelven. Todo se vale para conseguir información. No la encontré, regresé a la cocina. Mamá, ¿no ha visto la Vida!? M’ijita, no empieces con tus preguntitas. ¿Dónde la dejaron? Ay, no sé, y te la regalé hace más de treinta años. ¡La Vida!, mamá, la Vida! Cállate y siéntate a comer que se te enfría.

Quizá puedo desobedecer a mi madre pero no al reloj que marca la rutina. Me quedaba el tiempo justo para llegar a mi cita. Hojeé el periódico molesta y de pasadita. En la sección Gente!, junto a las noticias de Rihanna, Paris Milton y Britney Spears estaba la Vida!, mimetizada entre la frivolidad, reducida ahora a tres paginitas, sin descontar el insoportable sudoku y anuncios que restan espacio a la información cultural que una ciudad como Monterrey necesita. ¡No puede ser! Casi mato a mis hermanos por no encontrarla. Y sin embargo el periódico cuesta lo mismo.

¿Qué pasa? ¿Por qué mutilar así, la ya de por sí mínima sección cultural? ¿Primero la recortan y después la desaparecerán? ¿Y las presentaciones de libros? ¿Y los talleres? ¿Y las entrevistas con escritores de Nuevo León y de otras latitudes? ¿Y las noticias de los premios literarios? ¿Y la Feria del Libro? ¿Y la danza? ¿Y el buen teatro? ¿Y la pintura? ¿Y la escultura? ¿Y el cine? ¿Qué no es rentable la sección? Justamente ahí está el reto para los vendedores de anuncios. Hay muchos eventos que merecen difusión. En la cultura reside la riqueza de un pueblo, su trascendencia por encima de los eventos cotidianos.

El fantasma de la recesión recorre el mundo y se come la Vida! Y ni el buen José Alfredo nos consolará ante su partida.

Lorena Sanmillán

*Artículo publicado en el suplemento cultural 15 Diario 18/02/09

Bienvenívido pesepévido

March 18, 2009

El artículo de hoy, en 15 Diario, habla sobre uno de los regalos que recibió mi sobrino en su cumpleaños.

http://www.laquincena.info/15diario/cult/cult090318/18sanmillan.html

Lorena Sanmillán

Viernes de Taller: Ejercicio 19

March 13, 2009

Para todo aquel y aquella que guste entrarle a la onda de la escritura, los viernes publicaré un ejercicio tomado del libro Taller de Escritura: 1303 Ejercicios de Creación Literaria del escritor regiomontano Felipe Montes. Quien guste entrarle y que no sea tímido deje su tarea como un comentario y recibirá bien intencionada retroalimentación.

Ejercicio 64. CREO EN. Escribe tu credo personal.

Gracias por su participación. Felicidades por su fantasía y creatividad. Durante la semana escribiré algunos comentarios y el viernes tendremos un nuevo ejercicio.

Lorena Sanmillán

Desde Monterrey, para ti, Madrid

March 11, 2009

En el 11M

Aunque me recibiste de mala gana, fuiste mi puerta de acceso a Europa. Ahí estaba, con los ojos arrasados por una meta alcanzada, caminando por tu territorio sin alfombra roja en Barajas. No importaba, tú no me habías invitado. Decidí visitarte de improviso y, la mar de educado, cumpliste tu papel de anfitrión a la fuerza. Plaza Colón fue lo segundo que me ofreciste. México y España unidos de forma irremediable por su compartida historia.

Junto a ti me emocioné al ver mi bandera en la Embajada. Cantamos miles de canciones en tus calles y plazas mientras caminaba. Tuviste atardeceres gloriosos, amaneceres intensos, tardes quietas y noches de luna hermosísimas. Todo lo vi y lo viví desde mi balcón en Lavapiés.

Cómo te quiero. Cómo te quise. Cuánto me dolió despedirme de ti. Fuiste un beso apresurado y atrevido en el aeropuerto, el cine viendo Las Horas, llamadas de larga distancia desde la Plaza Callao, la sensualidad de Sara Baras en el teatro Calderón, la magnética presencia de Miguel Bosé en las Ventas, la guitarra de Paco de Lucía, la música de Joaquín Rodrigo, la poesía de Joaquín Sabina, las arengas de Antonio Flores, la vitalidad de Miguel Ríos, la pasión de la Niña Pastori, las baladas de Camilo Sesto, el romance de Perales, las metáforas de Mecano, las historias de Serrat, la voz dulce de Ana Belén, la propuesta de los Presuntos Implicados. Fuiste Kiss FM, escuchándola por todos lados.

Fuiste Carlitos narrándome su vida en Cuéntame cómo pasó, la fiesta de la Virgen de la Paloma, un tablao flamenco en la plaza Mayor. Fuiste el oso y el madroño sonriendo ante el Tío Pepe de Puerta del Sol, la Marcha de No a la Guerra y la espera de una primavera. Fuiste la euforia por descubrir una carta en mi buzón.

Fuiste un libro de la Casa del Libro, un disco de FNAC, una mascada del Corte Inglés, una bufanda del Realmadrid, una blusa de Zara, unos churros de Ginéz, un café del Zahara, un bocadillo de jamón serrano, unas patatas alioli, unos calamares empanizados, una merluza a la romana, una fresca ensalada, una caña de Mahou, una bota de vino tinto, un arroz con leche castigadito con anís, un jerez a media tarde, unas violetas imperiales. Una paella bien hecha. Fuiste paragüayos, yogurt griego y galletas Digestives. Fuiste hasta los premios por los puntos acumulados en el Champion. Fuiste muchas cosas, pero sobre todo siempre fuiste tú.

Caprichoso, vanidoso, arrogante. Humilde, soberbio, impresionante. Famoso, desconocido, impactante. Genuino, repetitivo, entrañable. Predecible, distinto, desconcertante. Rítmico, monótono, elegante. Pequeño, grande, gigante. Ordinario, cotidiano, deslumbrante. Cosmopolita, tradicionalista, cambiante. Mío, nuestro, de todos. De nadie.

Supiste consentir todos mis sentidos. Siempre me asombraste. Cuando quise escribir, dispusiste para mí, la pluma fuente, el papel impreso, los sobres y el lacre. Cuando quise leer, dejaste los libros regados en la calle, permitiendo que leyera tu historia al caminarte. Cuando quise cantar, me diste pájaros para acompañarme. Cuando quise caminar, ponías la sombra para escoltarme. Cuando necesitaba silencio, por mí, acallaste. Posaste sin saber o sabiéndolo, en todas las formas que me dejaste retratarte. Siempre de puertas abiertas, como la de Alcalá, la del Sol y la de Toledo. Todo tú espléndido.

Me entregaste el arte del Prado, la calma del Retiro, el entusiasmo del Bernabeu, el misticismo de Aranjuez, el glamour de la Gran Vía, la majestuosidad del Palacio Real, la armonía de los jardines de Sabatini, la algarabía del Rastro, la distinción de los almacenes de Goya, la autoridad del Palacio de La Moncloa, la delicada tersura de la Catedral de la Almudena, el encanto del Templo de los Jerónimos, la sabiduría de la Real Academia de la Lengua Española, la juventud de la Universidad Complutense. Fuiste el escenario de la comida con Vicente. El Barrendero me saludaba de muy buen humor cuando pasaba por su plaza rumbo a Puerta del Sol. Me compartiste la Cibeles cuando así lo decidiste, celoso, porque esa mujer es legítima y exclusivamente tuya.

También me permitiste conocer Atocha, quien como una madre, femenina, imponente y generosa, abre sus brazos para recibirte y despedirte cuando tú quieras. Ella está ahí para tus viajes, para tus ansias. Ahí te espera, te guía, te lleva. Te alimenta con sus panes recién hechos y su café, con los bocadillos, con los napolitanos de chocolate y con el colacao. Te reconforta con una cerveza en un día soleado después de una jornada de trabajo. Te recuerda la magia de escribir al vender estampillas y postales en los estancos.

Hoy atentaron contra ti, contra ella, contra esa madre férrea y tierna que reside ahí. El punto de encuentro, el punto de llegada y partida. Cuántos abrazos tiene en su historia. Cuántas lágrimas por los encuentros, por las despedidas. Cuántas decisiones se toman en sus pasillos. Me quedo, me voy. De noche, de mañana o al mediodía. Cuántas ilusiones al comprar boleto. Cuántos planes detrás de un reencuentro.

Tengo todos los recuerdos de un Madrid íntegro sin clasificar en mi memoria. Y hoy te veo herido y sangrante y no sé cómo curarte, no sé qué decirte, no sé cómo abrazarte. No tengo la menor idea de cómo consolarte. Ni siquiera tengo lágrimas para expresarte mi dolor. Estoy desolada, herida, desconcertada. Me refugio en mis letras, en mi sentir, en mi esperanza. Me dueles ahora lo mismo que me alegraste.

Yo te vi entero, Madrid. Yo te vi, Atocha, fascinante. Yo te conocí, dominante. Sé que esto no te destruirá, que te veré renacer y que ahí estarás de nuevo, entera, completa y maravillosa cuando te vuelva a ver.

Huele a tierra mojada, a nostalgia, a tristeza. En mi ciudad está lloviendo. Eso dicen, eso parece. Yo te digo que no, Madrid; lo que en realidad pasa es que mi ciudad es solidaria contigo y con todo el pueblo español. Monterrey llueve intermitente y te acompaña así, llorando a tu lado para intentar diluir tu inmenso dolor.

Lorena Sanmillán

Monterrey; Marzo 11 de 2004

La mujer que más admiro

March 11, 2009

Mi artículo de hoy en 15 Diario, escrito justamente en el Día Internacional de la Mujer, trata sobre la mujer que más admiro. Y aunque empieza también con M, no es Madonna.

http://www.laquincena.info/15diario/0903/090311/11sanmillan.html

La primera de las cuatro mujeres más importantes en mi vida.

Lorena Sanmillán