Viernes de Taller: Ejercicio 20

Para todo aquel y aquella que guste entrarle a la onda de la escritura, los viernes publicaré un ejercicio tomado del libro Taller de Escritura: 1303 Ejercicios de Creación Literaria del escritor regiomontano Felipe Montes. Quien guste entrarle y que no sea tímido deje su tarea como un comentario y recibirá bien intencionada retroalimentación.

Ejercicio 809. ¿QUIÉN DIJO?. Escribe un diálogo compuesto sólo por preguntas.

Gracias por su participación. Felicidades por su fantasía y creatividad. Durante la semana escribiré algunos comentarios y el viernes tendremos un nuevo ejercicio.

Lorena Sanmillán

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11 Responses to “Viernes de Taller: Ejercicio 20”

  1. Marvin Says:

    -¿Buenos días?
    -¿Si?
    -¿A dónde hablo?
    -¿A dónde quería hablar?
    -¿Se encuentra Pepe?
    -¿Pepe qué?
    -¿Hay muchos?
    -¿Cuánto es mucho para Usted?
    -¿Por qué me hablas de “Usted”?
    -¿Así eres siempre de igualado con desconocidas?
    -¿Y por qué no nos conocemos?
    -¿Qué te hace pensar que quiero conocerte?
    -¿Así que te parece que pienso?
    -¿Y que pasa si no agradas?
    -¿Crees que te pueda caer mal?
    -¿Cómo los tacos de canasta?
    -¿Es esa tu comida favorita?
    -¿Conoces un buen lugar?
    -¿Te parece si nos vemos a las ocho en la esquina de Nogales y Salvatierra?
    -¿Y si no llego?
    -¿Te atreverías?
    -¿Alguna ves haz sentido que la vida es una seria interminable de preguntas?

    Marvin:
    Gracias por tu aportación al taller. Ingenioso, como tú tu ejercicio.
    Creo que le sobran las dos primeras líneas. Por lo general la gente saluda sin tono de pregunta, aunque puede tratarse de una persona tímida o también puede ser alguien que reconoce la voz de su interlocutor y se sorprende. Este detalle se resalta cuando le pregunta por qué le habla de usted y luego le responde tuteándolo. De no ser así se trata de una inconsistencia o un flirt bastante ameno.
    Me gustaría más si terminara sin la línea final. Dejando el suspenso del ¿Te atreverías? Así comienza la historia detrás de la historia.
    Un abrazo, Marvin.
    LSM

  2. Inanna* Says:

    1¿Qué?
    2¿De qué?
    1¿Podrías dejar de repetir qué?
    2¿Para qué?
    1¿Siempre eres así?
    2¿Así cómo?
    1¿Buscabas algo?
    2¿Tienes algo para mi?
    1¿Qué necesitas?
    2¿Lo tienes?
    1¿Sabes que me desesperas?
    2¿De verdad?
    1¿Lo haces a propósito?
    2¿Tú sí?
    1¿Yo qué?
    2¿De qué?
    1¿Otra vez?
    2¿Te importa?
    1¿Tú qué crees?
    2¿No?
    1¿No entiendes?
    2¿Apoco tu si?
    1¿sabes?
    2¿Qué?
    1¿Irías conmigo a comer?
    2¿Por qué tendría que ir contigo?
    1¿Por favor?
    2¿No que te caigo mal?
    1¿Anda, sí?
    2¿A dónde?
    1¿Dónde te gustaría?
    2¿Tengo que escoger yo?
    1¿Quieres que yo escoja?
    1¿Sí o no?
    1¿Qué pasa?
    1¿Por qué no contestas?
    1¿Te fuiste?
    1¿A dónde?
    1¿Por qué?
    1¿Eso es un no?
    1¿Qué pasaría?

    Innana*:
    Muy padre tu ejercicio. Aquí veo dos historias o una que se alarga demasiado y pierde el impacto que caracteriza a las historias breves.
    La segunda historia comenzaría en el ¿Te importa?
    Las últimas cinco líneas las suprimiría, por que el ejercicio se convierte en letanía y no cuenta historia.
    Muy padre, Inanna*
    Un abrazo

    LSM

  3. Alisma Says:

    – ¿Qué ves?
    – ¿Perdón?
    – ¿Que qué ves?
    – ¿Yo?
    – ¿Crees que estoy ciega? ¿Qué le ves?
    – ¿A quién?
    – ¿A poco no viste a la cabeza de cerillo que acaba de pasar?
    – ¿Cabeza de cerillo?
    – ¿Ni siquiera eso le notaste?
    – ¿Perdón?
    – ¿Qué? ¿Tu mirada libidinosa no llegó más allá de su cuello?
    – ¿De su cuello?
    – ¿Quieres dejar de repetir lo que te digo?
    – ¿Puedes calmarte?
    – ¿Calmarme?
    – ¿De verdad no te fijaste?
    – ¿Tratas de distraerme o qué te pasa? ¿Fijarme en qué?
    – ¿De verdad no te diste cuenta que era hombre?
    – ¡¿Qué?!

    Alisma:
    Buen ejercicio. Historia sólida y cotidiana. Se agradece el toque de fantasía con el asunto de la cabeza de cerillo, sin embargo en el resto del texto esto es una pista falsa. Sería interesante explorar la libido que provoca una cabeza de cerillo.
    Elimina el renglón final. Sale sobrando.
    Un abrazo
    LSM

  4. Fernanda Says:

    -¿Cuánto?
    -¿Cuánto qué?
    -¿Hay aquí otra cosa en venta?
    -¿Crees que aquí es un tiangüis?
    -¿No será una esquina?
    -¿No será la oficina de tu mamá?
    -¿No será más bien que te voy a partir la tuya?
    -¿Eres muy cabrón?
    -¿Lo dudas?
    -¿Lo eres?
    -¿Sabes cuánto me mide la pistola?
    -¿La que traes adentro?
    -¿Te crees muy chistosa?
    -¿Te sientes muy verga?
    -¿Crees que nos vamos a pasar así toda la noche?
    -¿Piensas que te tendría paciencia para eso?
    -¿Tú qué crees?
    -¿Qué chingados quieres?
    -¿Será observarte hasta que salga el sol?
    -¿Vas a coger o no?
    -¿Te sigo

    Fer:
    Buen ejercicio. En lo cotidiano están perdidas muchas historias. En la penúltima línea, cambia el ¿Vas a coger o no? por un ¿Vamos a coger, o no?
    Un besazo

    LSM

  5. Palomilla Apocatastásica Says:

    INQUISIDORES
    -¿Te gustaría sentarte a mi lado?

    -¿Por qué habría de hacer semejante insensatez?

    -¿Puedes escucharme sólo un momento?

    -¿Acaso con eso borraría lo que pasó?

    -¿Por qué no puedo insistir un poco más?

    -¿Estás seguro que quieres que me siente a tu lado?, ¿No te da miedo que pueda arrancarte las alas de un mordizco?

    ¿Cómo podrías darme miedo, si el infierno de no tenerte es mucho peor?

    ¿Cuándo comenzaste a hablarme de esa forma?

    ¿Recuerdas aquella vez, cuando te encontré bajo los fierros retorcidos de aquel autobús?

    ¿Crees que es posible olvidar algo así?, ¿Cómo era posible que me vieras a través de la espesa cortina de humo y del charco de sangre?

    ¿Sabes que no he podido olvidarte?, ¿Por qué no regresas de tu tumba y de una buena vez me llevas contigo?

    ¿Aún me recuerdas?, ¿Quisieras acompañarme en este viaje sin retorno?

    ¿Podrías llevarme de una vez por todas contigo?

    ¿Besarías en este instante mis labios para poder cobijarte entre mis fríos brazos?

    ¿Cuántas preguntas sin respuesta seguiré guardando?

    Palomilla:
    Muy buen ejercicio. Me estremecí al leerlo. En este ejercicio también detecto dos historias o dos vertientes separadas. Le falta unión, se va por otro lado. Te sugiero separarlo en dos partes.
    La segunda comenzaría con el asunto del autobús. ¿Recuerdas aquella vez…
    Es genial la frase “el infierno de no tenerte es mucho peor”. Aunque suene a lugar común sigue siendo poderosa.
    El asunto de las alas se queda colgado.
    Dale una pensada a conservar la última línea. Cambias de lo descriptivo a lo reflexivo.
    Un abrazo
    LSM

  6. rostizado Says:

    -¿Qué?-
    -¿Qué qué pasó con tu compadre?-
    -¿Cual Compadre?-
    -¿Pues cuantos compadres tienes?-
    -¿Crees que nadamas tengo uno?–¿Crees conocerme en realidad?-
    -¿no sa´bes que todo lo sé?–¡¿crees que eres insondeable como el mar?!-
    -¿ya vas a empezar otra vez con tus palabras domingueras?-
    -¡¿crees que las palabras solo se usan en domingo?!-
    -¿por que no te callas?-
    -¿por que no te callas tu primero?-…
    ……..
    …….
    -¿Qué?-….

    Rostizado:
    Buen ejercicio. Elimina las tres últimas líneas. Termínalo en ¿Por qué no te callas tú primero?
    Donde dice ¿Cres que las palabras sólo se usan en domingo? convendría más ponerle ¿Crees que esas palabras sólo se usan en domingo?
    Bien.
    LSM

  7. Alisma Says:

    Bueno, va un segundo intento…
    _________________

    – ¿Quién eres?
    – ¿Quién te parece?
    – ¿La muerte?
    – ¿Lo crees?
    – ¿Vienes por mí?
    – ¿Me esperas?
    – ¿Te interesa?
    – ¿Lo quisieras?
    – ¿Importaría?
    – ¿Tú qué piensas?
    – ¿Tengo opción?
    – ¿Qué ofreces?
    – ¿Qué tengo?
    – ¿Entregarías a quién amas por tu vida?
    – ¿Estás loca?
    – ¿Nos vamos?

    Alisma:
    Un segundo intento y todos los que quieras. Se trata de compartir letras.
    ¡Muy padre! ¡Felicidades! ¡Muy, muy padre!
    LSM

  8. Liltih Says:

    -¿Me amas?
    -¿Todavía lo dudas hermosa?¿Es que acaso no percibes mi espíritu agitado en tu presencia?
    -¿Crees que nuestro amor sobrevivirá las guerras del tiempo?¿A lo combates de las tragedias?¿A las lágrimas de la soledad?
    -¿Tienes mucho miedo del horrible sufrimiento?
    -¿Tu no?
    -¿Es que acaso aun tus viejas heridas aun no cierran?
    -¿Y las tuyas si?,
    -¿Quien crees que las ha curado con su amor?
    -¿Yo?
    -¿Me dejas sanar las tuyas?¿Puedo enseñarte una nueva forma de amor?
    -¿Pero no me lastimaras?
    -¿Crees que podría hacerlo?
    -¿Sabes que tienes mi corazón en tus manos?
    ¿Sabes en qué creo cuando te veo?
    ¿En que?
    ¿Adivina?
    ¿En el amor?
    ¿Entonces, como crees que te lastimaría?¿Puedo besarte?
    ¿Que pregunta?¿No vez que lo estoy pidiendo al cielo?

    Liltih:
    Este ejercicio me hizo sonreír. Una vieja historia, de esas que pasan siempre, pero aquí con la intención de las preguntas en los diálogos. Cuida la ortografía y la repetición de palabras en el mismo renglón.
    Muy padre tu ejercicio.
    LSM

  9. mex Says:

    – ¿Podríamos acordar mutuamente acabar con esta relación?
    * ¿Por qué haría algo así si aún te amo?
    – ¿De verdad no te has dado cuenta de todo el daño que me has hecho?
    * ¿Y eso qué importa ahora si siempre lo has aguantado?
    – ¿Has pensado que nuestro noviazgo ya no es sano y que esto ya no es amor?
    * ¿Y si no es amor qué es?
    – ¿No te parece que es una obsesión o que tal vez sólo estás conmigo por costumbre y conveniencia?
    * ¿Pero no te das cuenta que aún te amo?
    – ¿Y tú no te das cuenta que eso hay que demostrarlo?
    *¿Por qué no te vienes tú en vez de irme yo a donde tú estás?
    – ¿No habíamos acordado que era mejor que vinieses tú?
    * ¿Y no entiendes que he cambiado de idea y me regreso a mi país?
    – ¿Es que hay otra en tu vida?
    * ¿No te había dicho ya que ella es sólo una amiga?
    – ¿Y has pensado que una cosa es lo que dices, otra lo que piensas y otra lo que haces?
    * ¿Me permitirías hablar contigo?
    – ¿Sabrías darme unabuena razón por la que deba escucharte?
    * ¿Y no te gustaría que quedásemos como amigos?
    – ¿Quién dijo que quiero tenerte como amigo?
    * ¿Cuándo cambiaste de parecer?
    – ¿Por qué me has hecho esto?
    * ¿Te he contado que sufro de un desorden bipolar y que no es personal?
    – ¿Cómo te explico que ya no me interesas y que quiero que me dejes en paz?
    * ¿Podrías asegurarme que ya no me amas?
    – ¿Qué parte de el amor y el interés son dos cosas distintas no entiendes?
    * ¿Por qué mejor no olvidamos lo que pasó?
    – ¿Cuántos kilómetros más han de separarnos para que entiendas que intento reconstruir mi vida, encajar cada pieza que tú destrozaste y olvidarte?
    * ¿Entonces lo de ir al fin del mundo por elser amado es todo mentira?
    – ¿Me lo preguntas a mí?

    Mex:
    Ejercicio largo, pero interesante. Drama existencial. Dos comentarios:
    El asunto que sea bipolar me parece una salida fácil y no encaja con la lógica del diálogo. El interlocutor está concentrado en que lo escuchen, en rescatar algo, no en explicarse. Estudia seguir esa línea.
    Esto de ¿que parte de (…) no entiendes? Es un asunto muy lugar común, muy del habla cotidiana y a veces es efectivo. En tu historia es complicado usarlo, porque no se menciona antes el asunto del interés. Es contradictorio. Quizá esa línea podría quedar con más fuerza si sólo dejas un concepto ¿Qué parte del ya no te amo, no entiendes? o ¿Qué parte de ya no me interesas, no entiendes?
    Buen ejercicio. Dale una estudiada a la puntuación. Con algunas comas y puntos se mejorará la lectura del mismo.
    LSM

  10. Mariana Hernández Says:

    UN RUMOR EN EL BAÑO DE HOMBRES
    – ¿A poco Juan?

    – ¿Tú crees?

    – ¿Te imaginabas?

    – ¿Yo?

    – ¿No?

    – ¿Mmm?

    – ¿Se le notaba, no?

    – ¿Piensas que sí?

    – ¿Y será que se cure?

    – ¿Se cura eso?

    – ¿Tú que crees?

    – ¿Es posible?

    – ¿Estaba grave no?

    – ¿Si?

    – ¿Tú lo viste?

    – ¿Mmm?

    – ¿O te dijeron?

    – ¿Me prestas el jabón?

    Mariana:
    Buen ejercicio. Para dejar el misterio flotando te sugiero que cambies el tiempo verbal de una pregunta: ¿Estaba grave, no? por ¿Está grave, no? porque así tenemos idea de que la acción, el padecer, el estado de la persona de la que chismean está ocurriendo en ese momento y no nos referimos a una acción pasada. Los mmm no aportan gran cosa y detienen el ritmo de la plática.
    Me gusta el cierre del ejercicio porque nos regresa a la realidad. Bien.
    Un abrazo
    LSM

  11. Ada Says:

    ¿Porqué no me quieres? sabes que no puedo vivir sin ti.
    ¿Cómo?, ¿qué porqué?
    ¿Cuándo te he fallado?
    ¿Cuando?, todos y cada uno de los días,
    ¿Cuáles han sido mis errores?
    ¿Cómo que cuáles? tu, mejor que nadie lo sabe, te lo he dicho mil veces.
    ¿En qué fallé?, siempre he sido fiel.
    ¿Acaso tan sólo la fidelidad cuenta? Eres la más fregona de las mujeres; me has cansado con tus celos, desde el día en que empezamos a vivir juntos; me agobia tu falta de comprensión a mis necesidades; tu poco interés en mis actividades si no están relacionadas contigo; tu deseo de no dejarme respirar ni vivir fuera de ti; tu falta comprensión a mi libertad; de que no quieras tenga una vida propia fuera de ti; de no poder ver a mis amigos si no está tu presente, y “pa’cabarla”, tu dedicación total a tu familia olvidando que ya somos dos; me asfixia tu amor enfermizo; nunca quieres ver a tus amigas, tan sólo tu mamá, tus hermanas y yo, yo, yo. Basta, hasta aquí llegamos, me voy y ya sabes en que fallaste, en no escuchar cuando te pedía libertad, la libertad está sobre la fidelidad.

    Ada:
    Aunque está bien hilado el monólogo del personaje, por ahí no iba el ejercicio. Guárdalo para cuando pongamos el ejercicio “Una discusión de pareja”. No es broma. Sí lo habrá. Viene en el libro y ya está programado para su próxima ejecución.
    Con tu permiso, ahí te va una reescritura del ejercicio:

    ¿Porqué no me quieres? ¿Acaso ignoras que no puedo vivir sin ti?
    ¿Cómo, qué por qué?
    ¿Cuándo te he fallado?
    ¿Cuando?
    ¿Cuáles han sido mis errores?
    ¿Cómo que cuáles?
    ¿En qué fallé? ¿No te fui siempre fiel?
    ¿Acaso tan sólo la fidelidad cuenta?

    Sólo es una sugerencia. Como siempre, la última palabra la tiene el autor, dueño absoluto de sus letras.
    Un abrazo
    LSM

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