Un domingo en Facebook

Sácale punta a tu lápiz
y vamos a la Alameda
es un domingo por la tarde
creo que es la hora buena.


Después de media hora de espera, sentada en el Sierra Madre, le hablo por teléfono a Arturo. ¿Qué pasó,  por qué no han llegado, no íbamos a celebrar hoy tu cumpleaños? En medio de mil sonrisas responde a mi llamada y a un abrazo que alguien le da: ¡Ah!, es que nos pusimos de acuerdo en Facebook y nos vinimos al Papalote. Ambos restaurantes quedan en puntos antípodas de la ciudad. Ni pensar en acudir. Pido la cuenta y regreso a casa, con dos heridas que arden en mis ojos incapaces de hacerse agua. Así conocí el FB y lo odié.
Hace poco, volví a enfrentarlo. Supe que una reseña mía andaba en esos lares y quería verla. Tenía que darme de alta para poder entrar. Seguí las instrucciones, subí a mis contactos. Entré a donde era necesario, leí lo que buscaba y emigré a mi mundo real. Mi buzón virtual se fue llenando de avisos. Marcos -y por lo menos veinte más- added you as a friend. Confirmada as a friend de varias personas, que a veces ni siquiera me saludan cuando nos topamos en algún evento, dejé pasar las cosas. Veía los encabezados y eliminaba los correos electrónicos. Hasta que caí. Ayer pasé la tarde sumergida en el océano de información facebookero.
Gerson sube estrofas de canciones cada tanto. Gabo invita a su orgicogifajifiesta del próximo fin de semana y promete que será hasta el amanecer del lunes cuando ésta termine. Alberto Chimal pregunta preocupado qué están haciendo en este momento los promotores del voto nulo. Diecisiete personas le responden casi de inmediato; se hace un buen debate de ideas. Graciela Ríos me felicita aún por mi cumpleaños. Renato resuelve un test donde le indican que comparte el perfil asesino del Jockey de Batman. Palomilla comparte sus textos sin poner la liga; varios la regañan por no saber subir información completa.
Marvin participa la cuenta regresiva para su viaje a París. Se verá con su novia Viena en la ciudad Luz. Le escribo y le digo que no se pierda la Victoria de Samotracia en el Louvre. Ilusa de mí, si irá a ver su ideal de belleza en persona. Alejandra informa que ha pintado su cabello de rojo. Claudia presume varias imágenes de sus hijas. Ricardo dice que me veo muy seria en mi foto. La Borboleta, como todos los días, abre una galleta de la suerte y comenta sobre ello. Incitatus escribe desde su caballeriza de mármol. Lilia no sabe qué preparar para comer.
Si fuera un pan, Castro sería una barra de pan blanco, según el test que acaba de resolver. Tanya agradece mis comentarios en su blog. Nervinson se pone denso y expone sus puntos de vista sobre la literatura. Zaira invita al Encuentro de Escritores Jóvenes; Xitlally la secunda e invita a las lecturas. Chípuli, enojado con su familia, engarza lágrimas de tristeza que pulveriza a palabras. Lorena falla un test para saber cuánto conoce a su mejor amiga, su resultado es 10%. Comparto las burlas de gente desconocida. Héctor oferta sus muebles debido a la mudanza.
Odette Alonso transcribe uno de sus poemas incluidos en la “Antología mínima del orgasmo”. Susana Guzner alimenta el espacio con notas mordaces y con su música. Rodolfo defiende el Cerro de la Silla a la par que se burla de que soy bien regia. Denisse está emocionada porque consiguió un nuevo número de manga. Elia Martínez-Rodarte da una probadita de su columna Ivaginaria. Jorge Letralia no se rinde al difundir los artículos que publica en su revista literaria. Pedro de Isla eleva el nivel con sus comentarios inteligentes y llenos de sarcasmo.
Curioseo. Le doy click a algunos links, José tiene 1124 amigos, más de la población de algún pueblito perdido. ¿Habrá tiempo para estar al tanto de todos? ¿Así estamos más en comunicación con nuestros seres queridos? ¿Así se olvida el tiempo para uno mismo? La comunidad virtual tiene su patria en cada laptop.
Y así, en vez de salir a la Alameda a ver gente, como se hacía antaño, paso la tarde de domingo en el facebook. Colaboro con una nota en mi estatus: Escribir es un acto de valentía. Espero comentarios.

Lorena Sanmillán

Artículo publicado en 15 Diario el 22/07/09

6 Responses to “Un domingo en Facebook”

  1. Coraline Says:

    me gustó mucho este post

  2. Palomilla Apocatastásica Says:

    Además Lorena se topa de vez en cuando con la Palomilla y se hechan un palomazo a más de media noche. Aún no les ha llegado el tiempo de conocerse en persona, pero han pasado una alegre e interesante velada.

    Asì son los mundos efímeros, los contactos que se forjan a través de una comunidad que parece inverosímil.

  3. Any Rodríguez Says:

    El Facebook se ha convertido en una herramienta muy popular para estar al pendiente de las personas que aprecias, y que por una u otra cosa están lejos.
    Confieso, soy fanática de dicha red social, pero confieso también que aun prefiero los paseos de los, tan esperados, Domingos por la tarde.

    Saludos Lorena.

  4. Lilith Says:

    Uno esta en muchas ocaciones mas metido en la compu, en la vida virtual que en la realidad, cuantas personas no tienen en su facebok, hi5 miles de amigos, o en los blogs montones de seguidores, pero cuantos resultan ser amigos de verdad, en los problemas de la vida real?

  5. Lilith Says:

    Caramba, muchos blogeros ultimamente hemos escrito sobre lo mismo, es que acaso esto de la vida virtual comienza a aburrir

  6. incitatüs Says:

    Y yo digo que ambas vidas (la real y la virtual) pueden combinarse perfectamente.
    Me hecho “fan” también del facebook donde, tanto con Lorena como con Palomilla, he pasado charlas amenas.
    Un saludo virtual a todas!

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