Archive for January, 2010

Todo empieza en uno mismo

January 31, 2010

El número monográfico de La Quincena correspondiente al mes de enero de 2010 implicaba sentarse a escribir un artículo con un toque literario y cinematográfico de cómo vislumbramos este año, abandonando posiciones dogmáticas, doctas, proféticas, pesimistas o catastróficas, ya fuera en el ámbito personal, institucional, o bien como ciudad, estado o país. Con este número se llega a la edición 75 y eso es para celebrar, justo como el país celebra su bicentenario. Se dice que hay mucho que celebrar; yo creo que también hay mucho qué proponer y mucho qué aportar. No creo mucho en los cambios a través de los grupos. Precursora de la Era del Individuo, considero que los principales cambios y las circunstancias que nos rodean comienzan, tienen que ver y terminan, con los cambios que sepamos tener dentro de nosotros mismos.

Creo que los cambios y propuestas provienen de individuos que siguen sus convicciones e irradian a su alrededor la voluntad para cambiar las cosas. Esa es la tesis de mi propuesta personal para este año 2010. No podemos predecir con certeza gran cosa, mucho menos el futuro, pero sí es posible asegurar que la ruta de pasos certeros nos llevará a buen destino. No se puede cambiar al mundo con una actitud, pero sí podemos mejorarlo a base de una sumatoria de esfuerzos en dos sentidos: primero, en aras de ser mejores y segundo, en tomar conciencia de nuestros errores pasados, aprender, compartir el conocimiento y no volverlos a cometer. Siempre en la búsqueda de la plenitud física, mental, social y espiritual.

¡Cuánto mejoraríamos tan sólo si aprendiéramos a ser coherentes con el lenguaje que usamos! Atención a las promesas, a los juramentos, utilizar las palabras más altas sólo cuando realmente signifiquen lo que queremos decir, para no abaratarlas y de paso, ganar integridad. Así, si nos comprometemos a hacer algo, hagámoslo. Llegar a tiempo, recoger la basura, lavar el coche, devolver un libro, pagar lo que debemos, ayudar a alguien, permanecer callados, llamar a quien quedamos de pasarle un dato, resolver aquellos asuntos pendientes que hemos dejado atrás porque vuelve a caer sobre nosotros la noche y la flojera nos gana. Tan sólo ese pequeño cambio evitaría mentiras, retrasos, incumplimientos y seríamos más productivos. Y así, extenderlo a todos los ámbitos.

Dejar siempre las cosas mejor de lo que las encontramos. No ser cómodos ni aprovechados. Llenar en el refri de nuevo la bandeja de los hielos aunque nosotros no nos la hayamos terminado. Aprovechar y optimizar el tiempo. Enamorémonos de la vida. Basta de esperar a los impuntuales con los brazos cruzados hilvanando un reproche. Esperémoslos leyendo un libro, tejiendo, resolviendo pendientes o simplemente disfrutando ese tiempo con nosotros mismos. Basta de acelerar cuando el coche que va delante de nosotros prende la direccional; al contrario, permitirle pasar. Basta de conducir con la licencia vencida y sin seguro. Tengamos conciencia personal y social.

Comencemos a ser honestos con nosotros mismos. No nos comprometamos con más cosas de las que podemos hacer. Si decimos el lunes, que verdaderamente sea el lunes. Sólo tenemos esta vida y esta oportunidad de hacer las cosas bien, entonces aprovechemos el momento. Aprendamos algo cada día. No olvidemos agradecer lo que recibimos y olvidemos pronto los favores que hagamos. Hagamos lo mejor que podamos con nuestro salario, aunque éste sea mínimo. Apaguemos las luces que no usemos, no prendamos la tele si no la vamos a ver, reciclemos las latas, el papel, las pilas. Tengamos y mostremos conciencia ecológica. Caminemos en vez de usar el coche. Acordémonos de bolear los zapatos, acomodar la ropa, ser pulcros con nuestra persona y nuestros actos. Lavémonos los dientes. Que la higiene sea un concepto que impere en nuestros hábitos. Higiene de pensamiento, de acción, de reflexión.

La salud es la base de todo lo demás y se construye desde el buen dormir, el buen comer, el buen pensar y el buen actuar. Nuestro cuerpo es nuestra responsabilidad y nuestra primera fuente de trabajo, démosle el mantenimiento adecuado. Cuesta casi lo mismo tomar agua que tomar Coca-Cola y es más sano lo primero. Consintamos el paladar en la medida del presupuesto. Hagamos de cuenta que no existen los saleros. Claro olvido al autoflagelo. Busquemos algo que nos apasione para seguir adelante en medio de un mundo como éste. Respetémonos a nosotros mismos. No acumulemos mugres en la casa sólo por la flojera de ordenar las cosas. Recojamos aquella ropa que no usamos y llevémosla a la beneficencia. Cedamos una hora de nuestra vida como voluntarios. Abandonemos la desidia y terminemos las cosas que empezamos.

Basta de esperar. Seamos proactivos. Basta de esperar que los gobernantes hagan todo aquello que sabemos deben hacer. Basta de solucionar el mundo en pláticas de café. Levantémonos de la mesa y hagamos algo: se invierte el mismo tiempo y quizá ganemos más. Basta de esperar: ¡hay que actuar! Persigámoslos. Exijamos que RodriGo dé su vida, tal como lo prometió. Pongámosle lupa al candidato, a los regidores, a los alcaldes, a nuestro juez de barrio. ¿Qué pasó con lo del voto nulo? ¿Se terminó el movimiento después de las elecciones? ¿Qué pasa con las candidaturas ciudadanas?

Leamos el Periódico Oficial para estar enterados y verificar el cumplimiento de las leyes. No seamos cómplices de la corrupción. Hay muchos asuntos pendientes y de acuerdo a nuestras aficiones e intereses podemos escoger uno y así, poco a poco, entre todos ir empujando hasta avanzar un poco. Cualquier avance es mejor que continuar en la estática que espera que los demás hagan algo. Hagámoslo nosotros. Apoyemos a nuestro equipo de futbol, basquetbol, beisbol o lo que sea que nos guste, pero de igual manera exijámosle resultados. Que así como nosotros ponemos nuestro mejor esfuerzo para comprar la camiseta con el sueldo que apenas alcanza para lo imprescindible, que así salgan ellos a defenderla en todas las canchas. Luchar todos por conseguir esa meta que sabemos es posible a base de esfuerzo y dedicación.

Cerremos bien nuestra casa. Tengamos cuidado con los vicios. Apartémonos de lo sospechoso, de lo turbio. No pongamos botes o cubetas afuera de nuestra casa para guardar el estacionamiento. Si queremos ese espacio, paguemos el exclusivo y si no, compartámoslo con el vecino a la par que respetamos su derecho de preferencia para estacionarse frente a su casa. Seamos celosos con nuestro tiempo, no lo desperdiciemos en chismes. Busquemos un espacio para nosotros mismos, para ese reencuentro que nos da tranquilidad cuando tenemos la conciencia sosegada porque hemos hecho lo mejor que podemos hacer con todos los dones que nos han sido otorgados.

Puede sonar cursi terminar con una cita de la Madre Teresa de Calcuta. Me importa poco, pero lo señalo en mi descargo. Creo que estas cosas no importa quién las dijo, sino aplicarlas en lo personal, social y nacional. “Aunque creas que puedes hacer muy poco, hazlo de todos modos”. Con el poco a poco de de cada uno de nosotros haremos ese universo que sabemos es posible para todos. No sé cómo vaya a ser este 2010. Lo que sí sé es cómo lo quiero hacer en mi vida personal y que de ahí se extienda a todos los demás aspectos de mi existencia. Con eso debe bastarme, este enero, para comenzar.

Lorena Sanmillán

La Quincena 75 * Enero 2010

Un año mas

January 30, 2010

El 31 de diciembre de 1989, esta canción de Mecano, incluida en su disco “Descanso dominical”, fue nombrada la canción oficial de la Comunidad Europea para recibir el 1990. Faltaría a la certeza si mencionara la estación. En este momento no lo recuerdo. Las opciones oscilan entre la BBC de Londres, Radio Francia Internacional, la DW y, obviamente, Radio Exterior de España. Aunque el dato es preciso para darle el mérito a quien lo ostenta, el asunto es en cierto modo irrelevante; lo que cuenta es la canción, que desde ese instante y para siempre se ha instalado en mi memoria y en mis rituales de noche vieja. El 31 de diciembre, sin falta, haciendo malabares entre las uvas y los abrazos, la programo justo a las 23:59, para recibir el 1 de enero. Representa la quintaesencia de la palabra celebración y retrata el internacional festejo del cambio de año. Es una fotografía con música y letra sobre lo que sucede en La Puerta del Sol, de Madrid y se extiende a la algarabía universal en cada plaza, en cada ciudad, en cada persona que la escuche.

En la Puerta del Sol

como el año que fue

otra vez el champagne y la uvas

y el alquitrán, de alfombra están.

El 2009 ha sido intenso y largo. Con semanas de siete siglos y siglos de más de mil años. Sin embargo, ahí están, las uvas, el champagne y el alquitrán, para recibir el nuevo año. Ahí están los ritos para eternizarlos. Ahí están los moldes para romperlos. Las rutinas para ser mejores y las innovaciones para desafiar la creatividad. Cada día una lucha y una bendición. Cada noche un recuerdo y la esperanza de un día más. Empujando entre sueños a la luna, para que de nueva cuenta permita que salga el sol.

Los petardos que borran sonidos de ayer

y acaloran el ánimo

para aceptar que ya, pasó uno más.

Y la Feria del Cohete vuelve a instalarse, sin mucha seguridad entre sus puestos. Ya cobró su primera víctima con quemaduras en el rostro. La insensatez y la pólvora nunca deben mezclarse.

Y en el reloj de antaño

como de año en año,

cinco minutos más para la cuenta atrás.

Hacemos el balance de lo bueno y malo,

cinco minutos antes

de la cuenta atrás.

Lo bueno, dentro de todo lo malo, es que aún estamos aquí para contarlo. La ciudad tiene nuevo gobernador, los artistas tenemos nueva directora en CONARTE, se ha recortado el presupuesto en 55 millones de pesos de este organismo y se aprueba la Ley del Fomento al Desarrollo Artístico. Coral Aguirre, Premio a las Artes. Eduardo Antonio Parra, Premio Antonin Artaud. Libros de Nuevo León, mi librería, nace y avanza. Los Rayados son campeones y FEMSA tendrá su estadio. El Sanmillano tuvo su segunda edición y viene en camino la tercera. El CENL ha dejado en mí una huella indeleble para mi hacer literario. Kultur me ha brindado un espacio para expresarme.

Marineros, soldados, solteros, casados, amantes, andantes,

y alguno que otro

cura despistao.

El año pasa por todos y todos pasamos a través del tiempo. Y el asunto no es sólo pasar, sino trascender. Es un verbo que se conjuga mejor en conjunto, si somos capaces de unir voluntades y olvidar el egoísmo.

Entre gritos y pitos los españolitos

enormes, bajitos hacemos por una vez,

algo a la vez.

Todos juntos a celebrar en familia o en solitario, pero juntos. Con los fragmentos del alma reunidos para una oración, para una convocatoria, para un mantra, para una plegaria. Lo que sea, pero que la unidad sea dominada por una pasión que nos guíe a consolidar las expectativas de la voluntad, en lo posible, sin daños a terceros. Que la paz interna sea el motor que nos conduzca a estar en paz con los demás.

Y aunque para las uvas hay algunos nuevos,

a los que ya no están echaremos de menos

y a ver si espabilamos los que estamos vivos

y en el año que viene nos reímos.

Muchos nombres nuevos en la agenda y varios borrados para siempre. Bienvenidas dulces y despedidas llenas de lágrimas. Reencuentros con el pasado y esperanzas de futuro que solidifican el presente. Benedetti, Mercedes Sosa, Michael Jackson celebran desde su inmortalidad. Ya nos tocará a nosotros estar allá.

1,2,3 y 4 y empieza otra vez,

que la quinta es la una

y la sexta es la dos y así el siete es tres.

Y volvemos a empezar, que el festejo es un momento. Mañana nos vemos en la fila del Monte de Piedad, que nunca falla y ahora hasta da credenciales VIP para los clientes frecuentes. Y de nuevo los pagos, la tenencia, el refrendo, el predial. La cuesta de enero asoma sus fauces entre las confetis que tendremos que barrer junto con los restos de la piñata. Gracias, Felipe, por el nuevo aumento a la gasolina.

Y decimos adiós

y pedimos a Dios,

que en el año que viene

a ver si en vez de un millón

pueden ser dos.

Y pedimos para nosotros y para los nuestros que en este nuevo año nos vaya mejor. Que la salud nos habite y se conserve entre nosotros. Que sepamos encontrar el amor, y una vez encontrado, saberlo cultivar, y al cultivarlo, obtener frutos para compartirlo.

En la Puerta del Sol

como el año que fue,

otra vez el champagne y las uvas

y el alquitrán de alfombra están.

¡FELIZ 2010!

Lorena Sanmillan

Articulo publicado en Kultur el 31/01/09

La ceguera no está en Dora

January 27, 2010

El artículo de hoy, en Kultur, habla de una persona admirable. Dora. Conozcan un poco de su historia al leerlo. He aquí el link por si desean echarle un vistazo, con ese don que a veces no sabemos apreciar en todo lo que vale.

La ceguera no está en Dora

Lorena Sanmillán

Coral de estrellas

January 27, 2010

El pasado miércoles 20 de enero de 2010, en la Biblioteca Central Fray Servando Teresa de Mier, presentamos el número monográfico 74 de La Quincena, dedicado a la maestra Coral Aguirre.  La noche estuvo cálida como pocas de este mes y la luna estaba tan feliz que no podía ocultar su sonrisa. Muchas gracias a quienes nos acompañaron: Ismael Vidales, Marlen Ramos, Mario Anteo, Vidal Medina, Jaime Villarreal, Leticia Damm, Tomás Corona, Aidé Cavazos, Jessica Nieto, Marcelo de la Rosa,  Gerson Gómez, Julio César González (El Porvenir y El Tren), Rubén Eduardo (Revista Comala),Tanya Ventura, el equipo de La Quincena, entre otros asistentes. Infinitas gracias a todos.

El llamado a las emociones comenzó apenas tomó el micrófono nuestro maestro de ceremonias, Alfonso Teja. Él demostró su profesionalismo al acudir al evento, no obstante que tiempo atrás había tenido una diferencia de opiniones con Aguirre. Al iniciar su presentación, lo primero que hizo fue un acto de aprendizaje y humildad, al expresar sus disculpas a nuestra homenajeada. Previo al suceso, ellos habían intercambiado correos electrónicos donde restablecían su vínculo amistoso. La lección quedó clara: es importante ser profesional, pero es determinante ser un excelente ser humano. Gracias a Alfonso Teja por esa muestra de humanidad que nos brindó esperanza de crecimiento y aprendizaje para todos. No basta hacer las cosas prácticas, hay que pugnar por hacerlas cálidas.

Dulce María González –quien también participa en el monográfico, autora de “Mercedes Luminosa”, “Encuentro con Antonio” y “Los suaves ángulos”- fue la primera presentadora de la noche. Con su punto de vista íntimo hizo mención de cómo y cuánto había disfrutado los textos. Elogió la selección de los mismos. Subrayó la falta de la faceta musical de Coral y señaló que se tocó muy poco su parte aguerrida. Destacó el trabajo de La Quincena y Kultur en la difusión del trabajo de escritores locales.

Jorge Rodríguez (autor de “La nuez vana” y “Martín Calavera”) fue el presentador externo y el segundo participante de la noche. Queríamos un punto de vista objetivo, distante. El no conocer a Coral le ofrecía una perspectiva diferente y la compartió con nuestros lectores. Alabó la pluralidad del contenido y el balance de las plumas que participan en él, citó frases de cada artículo en su ponencia y acrecentó el interés por leer todos los textos.

Finalmente, Fernando J. Elizondo (perteneciente al taller de La Mancuspia y autor de “El metodicón”)  abordó la presentación por medio de un texto consistente en seis puntos de vista desde los cuales presentó una parte de ese cristal que significa la existencia de Coral. Su obra, su vida, sus amigos, su carácter. Su amistad.

Al terminar la exposición de Elizondo, Coral tomó la palabra y mientras en la pantalla se proyectaban fotografías, ella misma nos fue narrando una a una esas postales visuales llenas de emociones y sentimientos. Hablar de la muerte cuando se tiene una vida como la de Coral implica un postulado de Virgina Woolf: “Abrazar la vida tal cual es y verla en la cara”. Ahí estuvieron sus alumnos, sus críticos, sus amigos, sus conocidos, sus lectores, pero sobre todo estuvieron sus recuerdos y sus esperanzas. Sabemos que seguirá haciendo cosas interesantes porque si no, “se aburre”. Enhorabuena, Coral.

De música de fondo tuvimos milongas y tangos, y al finalizar nos cobijamos todos bajo los acordes de “Los pájaros perdidos”, interpretada con maestría por Eugenia León. Gracias a Horacio Garza por el sonido y la música. Gracias a Juanjo, por las fotografías.

Desde aquí, expresamos también nuestro agradecimiento a la licenciada Evangelina González Cabrera, coordinadora de la red de bibliotecas públicas en Nuevo León, quien tuvo a bien facilitarnos el espacio para desarrollar la presentación.  Gracias también a Julio César y Sergio González, que sirvieron de enlace para que esto fuera posible. El espacio determinó la atmósfera intimista de la noche que todos los que estuvimos ahí, disfrutamos.

Gracias de nuevo. Esperamos contar con su apoyo y su presencia en la presentación del monográfico de enero, el número 75, dedicado al 2010, año del Bicentenario.

Crónica publicada en 15 Diario, el 29 de Enero de 2010.

Lorena Sanmillán

Cabañuela 24

January 24, 2010

Lo más relevante por consignar este domingo es la frescura del viento que nos acompañó durante todo el día. El sol estaba picoso pero el viento helado. Esta cabañuela le corresponde a Enero.

Ya tengo menos tos. La garganta sigue en un nudo que se lleva las palabras al vacío de la incertidumbre. Continúo leyendo “Crónicas del desamor” de Rosa Montero. Descubro frases que valen mucho la pena. La novela aún no me atrapa por completo, pero apenas voy en el capítulo 4.

22°C al mediodía. 16°C al caer la noche. Se supone que Enero, será tranquilo, pero ¿cómo se evalúa Enero si es el mes donde todos los meses pasan? Mañana comienza el duo de días. Enero y Febrero. Ya no tengo la menor idea de cómo continuar con este ejercicio. Dicen que hará frío esta semana. Según la lógica, sólo mañana y pasado debieran ser frescos y después cambiar a asuntos veraniegos. A ver qué sucede. Ya lo contaré.

Lorena Sanmillán

Mi plegaria

January 23, 2010

No. No me refiero a esa canción melosa de César de Guatemala: Si en la noche azul/ oyes el eco enamorado de mi voz/ escúchalo, mi bien/ escúchalo, mi bien/ que es para ti. Aprendida en la rondalla de la secundaria, bajo el consabido y siempre amable círculo de sol. Me sentía lo máximo cuando la cantaba completa y ansiaba ir a algún balcón a llevar serenata, sólo para volverla a entonar.

No. Cuando digo plegaria me refiero a un rezo, a la súplica más humilde y ferviente para pedir algo. Hace un año, el escritor Óscar David López, convocó en su blog a que escribiésemos plegarias personales. En estas épocas de reflexión, reproduzco aquí la mía, dedicada para mi santo, si es que existe.

San Millán

Ya me encantaría postrarme de rodillas frente a un altar con o sin imagen y saber que al hacer eso, uno de mis deseos podría cumplirse.

Ya me gustaría peregrinar en una ruta ignota para alcanzar el destino donde me espera mi penitencia.

Ya necesito inventar, recitar y aprender un mantra que al repetirlo me dé tranquilidad.

Ya preciso que alguien escriba un libro que al leerlo me dé paz.

Ya desearía escuchar el sabor de la ternura, ver la intensidad de una caricia, oler el sonido del adviento, probar el retrato de la felicidad, palpar el perfume de una aurora boreal.

Ya quisiera conocer la humedad que dicen tienen las lágrimas y que éstas sean capaces de limpiar esa parte de mi alma que ahora se percude.

Ya tengo ansias de llevar a bolear mi sombra oscura sólo para que algo mío sea capaz de brillar.

Ya quisiera desear, anhelar, necesitar, ansiar, querer y que estas palabras signifiquen algo, aunque fuera por una sola vez.

Ya es perentorio escribir una plegaria en la cual creer.

Pero yo soy mi único Dios y me he perdido la fe.

p.s. ¡Felices fiestas para todos! Que su voluntad sea capaz de materializar los sueños más elevados. Que el espíritu renazca para afrontar el desafío de un nuevo año y de toda la vida que se nos pueda conceder.


Lorena Sanmillan

Articulo publicado en Kultur el 23/12/09

Estuve a punto de…

January 23, 2010

Cosita hermosa. ¡Qué guapo guapo guapo se ve! ¡Pa-pi-to!

Y estuve a punto, de cambiar tu mundo, por el mundo mío…

Por un beso robado a pesar de tu boca.

Lorena Sanmillán

Cabañuela 23

January 23, 2010

Faltan cinco meses para mi cumpleaños y ya no sé qué quiero de regalo, pues hoy Miguel Bosé estrena el sencillo de su nuevo disco “Cardio”. Me gusta la palabra. Me gusta mucho. Hoy fue un sabadazo, de tanto calor, que hasta mi coche alcanzó baño. Se ve muy lindo recién bañado, vuelve a ser blanco.

Por la mañana estuvo fresco, 17°C así que salí con sueter. Al mediodía el suéter me picaba, pero por la noche volví a necesitarlo. Asistí a una comida increíble. La anfitriona nos preparó mole de verdad. Se dio a la tarea de tostar y moler los cacahuates, las almendras, el ajonjolí y todo lo demás que lleva el mole. Cuatro chiles diferentes y tomates en su punto. Apenas abrió la casa para recibirnos, el olor que provenía de su cocina nos dio la bienvenida. El fresco de la noche nos envolvió junto con la plática al despedirnos. 16°C marcaba el termómetro al volver a casa. 34°C al mediodía.

Según esta cabañuela le corresponde a Febrero y no sentí el viento a ninguna hora. Febrero soleado y fresco. Qué rico. Creo que no debiera decir que no sé qué quiero para mi cumpleaños, por el contrario, habría de decir: ya sé qué más quiero para mi b’day. El S&S y Cardio. Ojalá.

Lorena Sanmillán

La biblioteca de Lorena

January 23, 2010

Comienzo hoy otra aventura editorial, sumándome al esfuerzo de Rubén Eduardo en la Revista Comala Donde se cultivan las artes, en la cual hablaré sobre mi biblioteca y los libros que voy leyendo.

He aquí el link por si desean darle un vistazo:

La biblioteca de Lorena

p.s. ¡En Libros de Nuevo León tenemos un cerro de libros!

Lorena Sanmillán

Cabañuela 22

January 22, 2010

He descubierto el hilo negro: Los días son como la vida. Cuando reseño algo, es porque me ha impactado sobremanera, por extremoso. Hoy ha sido un día templado y por eso quizá no hay mucho qué decir. Parecía un día del buen marzo, justo como la cabañuela que corresponde. Un viernes tranquilo dentro del espectro de las tantas cosas por hacer. 22°C al amanecer, 35°c a media tarde, soleado y sin viento. Por la noche, una noche fabulosamente estrellada, estuvimos a 23°C. Empezaron a salir las camisetas y vi algunas sandalias. Dicen que dijo (me gusta la frase) Abimael, el cuate que habla del clima en la televisión, que la próxima semana volverán los cambios.  Marzo pinta, según esta cabañuela, para ser extraordinario.

Lorena Sanmillán