Archive for May 23rd, 2018

El jilguero. Donna Tartt. II

May 23, 2018

No es sencillo adentrarme en Donna Tartt. Tiene la vara muy alta. Vengo de leer a Fernanda Melchor y su “Temporada de huracanes”. Frente a su narrativa, este libro le queda chico. No tengo aún el interés que sí tenía con el libro de Melchor: esas ansias de regresar a casa para continuar con mi lectura. Lo hago por disciplina, otra gorupera que se me ha ocurrido. Es cierto que sigo encantada de la atmósfera del Met. Hoy llovió en Monterrey y no pude meterme en ningún museo a guarecerme de la lluvia. Ya lo dije, la idea me encantó. Continúo con la lectura. No es un libro para cargar y leerlo en la calle, es pesado y voluminoso, además es prestado y habré de cuidarlo mucho, por eso tendré que leerlo en casa, en mi estudio. Me evado de la lectura y pienso en alguien que siempre recordaré. Wow! De pronto el museo explota. El pacto ficcional se abre ante mí, con alguna brecha. No comprendo varias cosas. Releo y trato de captar la escena. Quizá estoy muy cansada. Releo y sigo. ¿Por qué no busca a su madre? Abre otra puerta de recuerdos. Otra puerta de la narración. Tartt ya tiene varias abiertas. En este momento no me interesa tanto la veracidad historia, pero sí su forma de narrar y su imaginación. ¿De dónde sacó todo lo que está contando? Siento el pánico  y la explosión. Disfruto la atmósfera. Cita el “Blanco sobre blanco” dentro de un espacio caótico. No comprendo por qué el chamaco no busca a su madre. Es enternecedora la última frase del primer capítulo. Aunque estoy confusa en algunos detalles, no amerita volver a leerlo. Espero no equivocarme en esta apreciación. El tiempo de la espera, cómo pesa a veces, cómo es fuente de ilusión en otras ocasiones. Theo vuelve a su casa. Cuenta lo referente a su padre. Hago mis suposiciones en cuanto a algunos simbolismos sobre su enamoramiento en el museo. Pienso en los múltiples elementos y no atino a saber cuáles serán de todos ellos los importantes para el suceso narrativo. Se acaba el tiempo cuando estoy metida en la búsqueda de su madre. Sigo hasta terminar el párrafo. Los párrafos, aunque largos, no tienen nada qué ver con la maestría narrativa de Melchor que hace capítulos de un solo párrafo sin perder la idea. Página 99.

Lorena Sanmillán

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