Mis subrayados: Kafka en la orilla. Haruka Murakami

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En cualquier caso se trata de tu vida. Básicamente, la única vía es hacer lo que tú creas.

Pero, de aquí en adelante, para poder sobrevivir tendrás que ser muy fuerte.

Me da la impresión de que no hay que confiar demasiado en la distancia.

A veces, el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar -me comenta el joven llamado Cuervo.

Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se te llenen de arena e ir atravesándola paso a paso.

Y es que la persona que surja de la tormenta no será la misma persona que penetró en ella. Y ahí estriba el significado de la tormenta de arena.

A un lugar frío es mejor no ir.

Cuando buscas una voz, sólo encuentras un silencio profundo.

Tu corazón es como un gran río crecido tras un largo periodo de lluvias.

Pero no puedo expulsar los genes que se encuentran en mí.

¿Qué sentido tiene arrojar bombas al corazón del bosque?

-“En el viaje, un compañero, y en la vida, compasión” -repite ella a modo de confirmación.

-Pues que un encuentro casual es algo muy valioso para los sentimientos de los seres humanos.

Los encuentros fortuitos son algo muy importante para los sentimientos humanos.

Yo soy un navegante solitario, de pie en cubierta; ella es el mar.

Ya sabes, “aún el encuentro más casual…” Se dice así, ¿no?

-La predestinación. Que ni siquiera las cosas más triviales suceden por casualidad.

Pero el nombre es algo que puede cambiarse con facilidad.

Desde pequeño, yo siempre he matado las horas en las salas de lectura de las bibliotecas.

Los actos de los dioses nunca son fáciles de comprender.

En definitiva, lo que quería decirte es lo siguiente: para un ser humano es muy duro vivir solo.

Hay cosas que sólo se saben retrospectivamente.

Sólo con síes y movimientos de cabeza no se puede hacer una poesía.

Ahora que lo digo, hace mucho tiempo que no sueño.

Sí, las cosas que no hacen falta se olvidan enseguida.

Pero, en el mundo de los humanos, si no sabes escribir, es que eres estúpido. Si no eres capaz de leer un libro o un periódico, es que eres estúpido.

Cuando te das cuenta de que te has perdido, te entra el pánico.

Si yo fuera sombra, no me gustaría conformarme con ser sólo la mitad.

Me encuentro dentro de un recipiente llamado yo.

Estoy donde debo estar.

Para sobrevivir hay que hacer lo que sea.

Paso la mayor parte del día en el gimnasio y en la biblioteca, pero, mientras esté por estos lugares, nadie se va a fijar en mí.

El ejército no era un interlocutor con quien pudieras razonar de forma lógica.

Personas de mente retorcida también te las encuentras en este mundo.

El mundo desconoce cuántos gatos son maltratados día tras día y cuántos tienen una muerte miserable.

Por eso pienso que, para un gato callejero, la lucha por la supervivencia debe de ser muy dura.

Es horrible no acumular más que conocimientos superficiales.

Esperar es muy aburrido.

Cuesta mucho decir las cosas que importan de veras.

Porque en este mundo no existen los absolutos.

En resumen, que en este mundo sólo te tienes a ti mismo.

Son demasiadas las cosas en que debemos pensar día tras día, son demasiadas las cosas que tenemos que reaprender.

Hay recuerdos que no palidecen.

El placer carnal que sentía difícilmente puede expresarse con palabras.

La mente de los niños es muy maleable y se puede moldear de muchas maneras.

…como dice Goethe: “Todas las cosas de este mundo son una metáfora”.

Yo aún no conozco la diferencia entre no ser una persona ordinaria y ser una persona singular.

Las cosas han cambiado y siguen su curso.

La música llena el silencio.

Puedo descubrir que cierto tipo de perfección sólo puede conseguirse a través de una imperfección sin límites.

En este mundo, las personas enseguida nos cansamos de las cosas que nos son aburridas, y las cosas de las que nos hartamos suelen ser aburridas.

En mi vida hay espacio para el aburrimiento, pero no lo hay para el hastío. La mayoría de la gente no sabe discernir entre ambas cosas.

Pero, una vez que te extravías, el bosque se extiende hasta el infinito.

Si pensar eso hace que las cosas te sean más fáciles de entender, pues lo piensas y en paz.

Yo no pido nunca a la gente que haga cosas que no son capaces de llevar a cabo.

Y es que toda hipótesis necesita una prueba que la refute.

Al quedarme solo, el silencio se ciñe a mi cuerpo como si hubiese estado aguardando la oportunidad.

Voy a lograr sobreponer mi figura a esas sombras.

La responsabilidad empieza en los sueños. Estas palabras resuenan con fuerza en mi corazón.

… el mundo está lleno de cosas que todavía no he visto.

El dolor contiene, sin duda alguna, cierta intimidad.

Cuando estás despierto, puedes refrenar, más o menos, la imaginación.

En cualquier labor se impone un orden.

El secreto de matar, Nakata, reside en no vacilar.

“Al igual que las flores que se esparcen en la tormenta, la vida humana es sólo un adiós” -dijo Johnnie Walken acariciando con la yema del dedo el blando vientre de Kawamura.

Sólo los cobardes apartan la vista de la realidad.

Mientras siga las reglas, posiblemente no haya peligro.

Y cuando alguien lo rehuye, ese algo le llega de manera espontánea.

Quizás ese algo que buscas, mientras lo estés buscando, no lo encuentres en la forma en que lo estás buscando.

… pero esto es así porque la realidad no es más que un cúmulo de profecías desfavorables que se han cumplido.

Formar parte de la biblioteca todavía no sé qué puede significar.

El amor que se profesaban era tan verdadero que no había ninguna necesidad de ponerlo a prueba.

Ésta es la génesis de cualquier historia. Un gran cambio. Una inflexión inesperada.

Demasiado trabajo para que fuera una simple broma.

Uno no puede tomarse en serio todo lo que le cuentan.

Fíjense más en lo que hemos conseguido y menos en lo que no hemos podido conseguir. ¿Acaso no reside en esto la justicia?

Pero donde no existen los detalles no existe el todo.

La herida es diferente en cada persona y en cada persona deja una huella distinta.

… al principio, apenas abrió la boca. Pero en cuanto se acostumbró a la presencia de Nakata ya no la cerró.

Lo que yo quiero decir, en pocas palabras, es que, puesto que una persona está viviendo, la relación entre ésta y todo lo que la rodea, no importa lo que sea, cobra sentido de una manera natural.

No se trata de ser inteligente o no. Yo no lo soy demasiado. Sólo que tengo mis propias ideas. Y por eso los demás me encuentran pesado.

Porque, ¿sabes?, si intentas pensar por ti mismo, te quedas solo.

El mundo cambia a diario, Nakata.

No se debe matar a nadie sin tener una razón -comentó Nakata.

Creo que tienes todo el derecho a vivir como te plazca. Tengas quince o cincuenta y un años. La edad no influye en absoluto.

En un momento como éste, tienes todo el derecho del mundo a ser sincero.

Es decir, que las cosas que creo haber elegido yo, en realidad parece que ya estuvieran decididas de antemano mucho antes de que yo las eligiera.

Y no hay duda alguna de que tú, como ser independiente, sigues avanzando hacia delante.

No es la persona la que elige su destino, sino el destino el que elige a la persona.

Son las cualidades, no los defectos, las que arrastran al hombre a la tragedia.

Pero, a pesar de ello, la ironía hace más profundo al hombre, lo obliga a crecer.

Y antes ya he comentado esto, pero, en la vida, todo es una metáfora.

Pero la policía, la policía y cualquier otra persona, no te exigirá responsabilidades poéticas.

Sí. Cruzar el puente es lo más importante del mundo.

Aquella noche, yo vi un espectro.

Toda ella es demasiado perfecta para ser real.

Una persona puede convertirse en un espectro a pesar de estar viva.

Las tinieblas del mundo exterior han desaparecido, pero las tinieblas de nuestra alma continúan inalteradas.

La fidelidad tiene más valor que la propia vida.

El amor puede reconstruir el mundo.

Como siempre. Una vez que vayamos, lo sabremos.

En todo caso, permanezco inmóvil, conteniendo el aliento, para no romper el equilibrio de la escena.

Pero mi figura no se reflejará en sus pupilas.

Los dos estamos enamorados de alguien que ya no está en este mundo.

Estás perdido en el laberinto del tiempo.

La poesía y el simbolismo siempre han estado indivisiblemente unidos. Como los piratas y el ron.

El simbolismo y el significado son dos cosas distintas.

Debió de capturar las palabras de los sueños, como si agarrara suavemente por las alas una mariposa que volara por el espacio.

Los artistas son capaces de evitar la redundancia.

Si las palabras que contiene el poema no logran encontrar un túnel profético que las conecte con el lector, el poema no cumple su función como tal.

Nadie puede predecir adónde se dirigirá el talento.

Es que tenía la sensación de que, si me quedaba, acabaría perdiéndome sin posibilidad de retroceder -digo.

Sin embargo, aunque acabes perdiéndote alguna vez, necesitas un lugar al que poder retroceder.

Mi corazón vuelve a latir con un sonido seco.

Alguien está clavando un largo clavo con un martillo en las paredes de mi corazón.

No es que no tuviera a nadie a mi lado, pero me encontraba terriblemente sola.

Esta música traslada la habitación entera, incluyéndome a mí, a un tiempo extraño.

Mi abuelo acostumbraba decir: “Preguntar es vergüenza de un instante; no preguntar es vergüenza de una vida”.

Exacto. Tiene usted razón. Cuando te mueres, todo lo que sabes desaparece.

Cuando no se encuentra lo que se busca, Hoshino, no es tan fácil dormir a pierna suelta.

A decir verdad, toda percepción ya es memoria.

Materia y memoria. ¿Lo has leído?

“El yo es el contenido de la relación y, al mismo tiempo, la relación en sí misma.”

Una revelación trasciende los límites de lo cotidiano. Y una vida sin revelaciones no es vida.

Lo importante es pasar de una razón que sólo observa a una razón que actúa.

Las palabras duermen en un bache del tiempo.

Yo no tengo carácter ni sentimientos.

Pues lo que yo debo hacer es controlar que las cosas desempeñen su papel original.

Todos los objetos se encuentran en constante movimiento. La tierra, el tiempo, los conceptos, el amor, la vida, la fe, la justicia, el mal.

Nada permanece indefinidamente en el mismo lugar ni con la misma forma.

Las cosas cobran significado en un contexto concreto y, ahora, casualmente, le ha tocado a esta piedra.

“Si en un relato sale una pistola, ¿hay que dispararla?”. Se trata de eso. ¿Comprendes?

Aquello cuya función no es estrictamente necesaria no debe existir.

Eso es la dramaturgia. La lógica, la moral o el significado no existen por sí mismos, sino que nacen dentro de una relación.

Nunca he creído que yo, yéndome a otra parte, pudiera encontrar algo especialmente interesante. Lo único que yo quería era irme a otro lugar. No estar allí. 

El lugar donde se nace no se puede elegir, claro está. Pero el lugar donde se muere, hasta cierto punto, sí.

Pero, en cualquier caso, y por lo que respecta al día a día, tanto si has ido a un lugar para sobrevivir como para hallar la muerte, las cosas nunca son muy distintas. Acabas haciendo prácticamente lo mismo.

Pero ni tú ni yo somos una metáfora.

Pero las metáforas pueden eliminar en gran medida lo que nos separa a ambos.

No fui capaz de renunciar a la vida pese a saber que vivir no tenía ningún sentido.

Llámalo maldición, si quieres. Hubo una época en que alcancé algo demasiado perfecto.

Porque, cuando nos enamoramos, todos buscamos en la persona amada una parte de nosotros que nos falta.

Las palabras se hallan muertas en un hoyo del tiempo. Se acumulan sin ruido en el oscuro fondo de un lago volcánico.

Como es un concepto abstracto, no tiene forma. Y, como le hacía falta una apariencia, pues tomó ésa por casualidad.

Más bien parecía que un enano perezoso estuviese pataleando sobre un gran tambor.

Yo tenía libros dentro.

“Las cosas de este mundo siempre te salen por donde menos te esperas. Precisamente por eso es interesante vivir. “

Claro que no tengo ni idea de cómo serás tú en normal.

Nakata tiene que recuperar la media sombra que le falta.

Nakata no tenía bastante fuerza. Porque Nakata no tiene contenido.

Está muy bien hacer cosas que tengan forma.

La biblioteca desierta posee algo que me conmueve.

La mochila que llevo a la espalda contiene cuanto necesito para vivir.

No puedes marcharte de aquí. No eres libre. Además, ¿de verdad quieres serlo?

Quizá se experimente una felicidad mayor al poseer algo que simbolice la libertad que poseyendo la libertad en sí misma.

Sólo están convencidas de que lo desean. Todo es una fantasía. Si realmente consiguieran la libertad, la mayoría de la gente se encontraría con graves problemas.

A la gente, de hecho, le gusta la falta de libertad.

Al fin y al cabo, los que mejor sobreviven en este mundo son los que levantan barreras altas y fuertes.

Si no eres fuerte, no puedes sobrevivir. Particularmente en mi caso.

Con la fuerza sucede lo siguiente: que siempre puede venir alguien más fuerte que tú y derribarla.

Lo que yo deseo es una fuerza que me permita ser capaz de recibir todo cuanto proceda del exterior y resistirlo.

Los rayos adoran los clubes de golf.

Para una persona es importante tener algo así como un lugar al que poder volver.

Esa noche volvéis a hacer el amor. Tú escuchas cómo se va llenando el vacío que hay dentro de ti.

Dentro de mí no hay una sola cosa que tengas que saber -dice ella. Hacéis el amor hasta que llega la mañana del lunes, aguzáis el oído al tiempo que pasa.

La gente no calcula lo que podrá dormir.

Has hecho trabajar mucho la cabeza y ahora debes de estar hecho polvo. Así que no te preocupes por nada y duerme hasta que el corazón te diga basta.

Las cosas buenas no envejecen.

La verdad es que, ayudando a la gente, uno se siente pero que muy bien.

Si el mundo estuviera compuesto sólo de sabios y genios, andaría muy mal. Hace falta alguien que esté alerta y que despache los asuntos.

Todas las cosas deben tener una cima -dijo el joven Hoshino.

“Había bastante con ir viviendo. Sólo por el simple hecho de vivir, yo ya era alguna cosa. Era algo espontáneo. Pero, en un momento dado, dejó de ser así. Vivir me fue convirtiendo en nada. ¡Qué cosa tan extraña! La gente nacemos para vivir, ¿verdad?

¿Cómo es que yo, conforme he ido viviendo, he ido perdiendo contenido hasta convertirme en una persona vacía?

Yo soy algo especial. Soy un concepto.

Las cosas abiertas tienen que cerrarse. Lo que he traído, lo dejaré en su sitio tal como estaba.

Pensar seriamente sobre las cosas que no son serias es pensar por pensar.

“Pensar mucho y mal equivale a no pensar”.

No soporto las chorradas que no llevan a ninguna parte.

Soy un concepto. Y los zorros y los conceptos funcionan de manera muy distinta.

¡Qué cosa tan grande es el mar! ¿Verdad?

“Si quieres veneno, trágate el bote”.

Yo también sé lo que es la lealtad, ¿sabes?

Pero, aunque sea una verdad de Perogrullo, hasta que las cosas no ocurren por primera vez no han ocurrido nunca. A menudo, las cosas no son lo que parecen.

Porque es la primera vez en mi vida que quiero a alguien y que lo necesito.

Junto al mundo que habitamos existe otro mundo paralelo.

Así que la forma del laberinto remite a las entrañas. Es decir, que el principio del laberinto reside en tu propio interior.

Lo que existe fuera de ti es una proyección de lo que existe en tu interior, lo que hay dentro de ti es una proyección de lo que existe fuera de ti.

Las personas aprenden con el paso de los años a discernir entre lo que es importante y lo que no lo es.

Pero ahora, en estas circunstancias nuevas de este mundo nuevo, tú te encuentras completamente perdido.

Una de las cosas que no acabas de entender es si las mujeres tienen deseo sexual.

Tú ahora estás inmerso en algo maravilloso. Quizá no vuelvas a experimentar algo semejante en toda tu vida, de lo maravilloso que es.

Y la inquietud que te produce el ser incapaz de comprenderlo te conduce, a su vez, a la desesperación.

Tú estás completamente solo, en un lugar apartado de todo.

Quieres verla, cualquiera que sea su forma, espíritu vivo o ilusión.

Pero, a tu alrededor, sólo hay un abanico de tinieblas.

Es mucho mejor hablar que no hablar. Sea con quien sea.

La música no me molesta. La música es para mí como el viento.

Si supiera leer, podría cocinar una variedad mucho mayor de platos.

No saber leer es algo muy duro, ¿entiende?

Nunca me habían dicho nada parecido a: “No importa adónde. Ve a donde quieras.” Y es que yo, al oír eso, me siento perdido.

Una vez que te embarcas en algo, pues llegas hasta el final.

Uno no se cansa nunca de ver cómo trabajan las hormigas, ¿verdad?

El azar es algo pavoroso, ¿no crees?

El tiempo parecería un barco que, una vez perdida el ancla, vaga a la deriva por la extensa superficie del mar.

Quiero comprobar hasta dónde soy capaz de penetrar en la profundidad del bosque.

Pero mis plegarias no han sido oídas. Mis peticiones han sido rechazadas.

Quieres descargarte lo antes posible ese peso que acarreas a la espalda y empezar a vivir siendo tú mismo, no alguien atrapado en las obsesiones de otro.

Cuando una cosa, se trate de lo que se trate, sobrepasa cierta cantidad, deja de parecer real.

“Mira que los genios también lo pasan mal”.

“Ya sé que esto no se puede decir, pero yo no creo que pueda llegar a ser alguna vez un genio”

Cada uno tiene sus preferencias. Hay quien puede hablar con las piedras. No es de extrañar, pues, que haya hombres que se acuesten con otros hombres.

Experimentamos algo y, como resultado, ocurre algo.

Si terminas tu vida sin haber leído a Hamlet, es como si la hubieses pasado dentro de una mina de carbón.

Antes, los hombres de patrimonio de la región amparaban a los artistas. Porque los artistas, a diferencia de ahora, no podían vivir de su arte.

Por más dinero que tengas, lo que no puedes comprar es el tiempo.

Grabo en mi memoria el paisaje que me circunda, doy un paso tras otro, siempre hacia adelante.

Tal vez sean alucinaciones, y las alucinaciones, cuanto más piensas en ellas, mayor es la dimensión que van cobrando, más definida es la forma que van tomando. Y, en un momento dado, acaban por dejar de ser una simple alucinación.

¿La guerra nace de la ira o del miedo?

En ningún lugar del mundo existe una lucha que acabe con las luchas.

Si hubiera llegado antes, o después, es posible que me hubiera sentido todavía más desconcertada. Para mí, éste es el momento ideal.

Un recuerdo es algo que te caldea el cuerpo por dentro, pero que, al mismo tiempo, te desgarra por dentro con violencia.

Pero a Nakata le da la impresión de que, por más dolorosos que sean sus recuerdos, usted no ha querido desprenderse de ellos, ¿no es así?

Por más doloroso que me sea conservarlos, no quiero perderlos mientras viva. Porque son la única cosa con sentido que prueba que he vivido.

Viviendo más de lo que debía vivir he destruido a mucha gente, muchas cosas -prosiguió ella-.

Sin embargo, lo que ha ocurrido, ha ocurrido.

Nakata es lo que resulta de aceptar, tal cual fueron llegando, todas las cosas que le han ocurrido, las correctas y las incorrectas.

-Mi vida acabó a los veinte años. Después no fue más que un eterno epílogo. Un largo y tortuoso corredor sumido en la oscuridad que no llevaba a ninguna parte. Pero he tenido que recorrerlo.

He visto llegar, uno tras otro, días vacíos, los he despedido inmersos en la misma vaciedad.

El bosque ya no me da miedo. Tiene sus reglas. O sus normas. A la que dejas de temerlo, empiezas a verlas delante de ti.

Avanzo por la orilla de mi conciencia. Las olas de mi conciencia rompen en la orilla y se retiran.

En un mundo donde existe el tiempo, nada puede volver atrás.

Tuvo que abandonarte a pesar de quererte. Lo que ahora debes hacer tú es tratar de comprender los sentimientos de tu madre y aceptarlos.

Una hipótesis sin una teoría válida que la refute es una hipótesis que vale la pena seguir.

¿Por qué querer mucho a alguien tiene que ser lo mismo que herirlo profundamente? Porque, si eso resultara ser así, ¿qué sentido tendría amar profundamente a alguien? ¿Por qué diablos tiene que suceder esto?

Este lugar no lo puede encontrar cualquiera -dice el soldado alto-. Pero nosotros sí pudimos.

¿Y tú? ¿Quieres matar a alguien o que te maten a ti?

Entre ahora y hace mucho tiempo no hay apenas diferencia.

Claro que los recuerdos nunca sabes hasta cuándo vas a tenerlos, y tampoco, ya de por sí, lo sólidos que son.

Es importante cumplir lo que se promete – dijo Hoshino sudando -. Se lo prometas a quien se lo prometas.

Una cosa con forma ha desaparecido de este mundo y ha pasado a incrementar la nada.

¿La nada se incrementa?

Volver a la nada significa convertirse en cero. Y si al cero le añades otro cero, pues resulta cero.

Lo que se ha abierto es necesario cerrarlo.

Hacer el bien no admite demora.

Y, al fin y al cabo, sarna con gusto no pica.

Para un ser humano, lo que realmente importa, lo que realmente confiere dignidad, es la forma de morir.

“Comparada con la forma de morir, la forma de vivir quizá no tenga tanta importancia.”

Las agujas del reloj electrónico de la pared se deslizaban suavemente por la superficie del tiempo como un escribano del agua.

Lo que queremos decir -dice el alto con tono despreocupado- es que este bosque no tiene ninguna intención de hacernos daño.

Yo no quería trincharle las tripas a nadie. Pero vivíamos en un mundo así. De modo que tuvimos que desertar.

Soy una mariposa que aletea en el borde del mundo.

La almohada huele como la luz del sol.

Puedo solapar mi existencia con ese dolor helado. El dolor se convierte en un ancla que me mantiene firmemente amarrado aquí. 

Pero me doy cuenta de que, en su presencia, todas las palabras pierden su función original.

Hay una gran diferencia entre estar preparado o no estarlo.

Nunca he conseguido llevar nada hasta el final. Ése es mi problema.

Siempre había creído que lo esencial en una relación amorosa era que no creara complicaciones.

Es la primera vez que te veo, pero no se puede decir que entre nosotros dos no haya nada.

A mí sólo puede destruirme quien reúna los requisitos para hacerlo.

Donde no es importante el tiempo, tampoco lo son los recuerdos.

Yo no tengo mundo al que volver. 

Quiero que te acuerdes de mí. Si tú me recuerdas, no me importará que el resto del mundo me olvide.

A veces no hay nada tan importante como los recuerdos.

A sus espaldas sólo ha dejado un hueco, la forma que ha tomado su ausencia.

Mira, si no lo entiendes, déjalo correr.

“Está tan apurado que hasta le pediría ayuda a un gato”.

No es más que una suposición optimista.

El destino es algo muy raro.

Dormir la siesta por órdenes de un gato le resultaba extraño, pero, en cuanto se tendió en el sofá, durmió profundamente alrededor de una hora.

Tal como ha dicho Toro: tener una gran determinación en el pensamiento y luego ejecutar tu idea con decisión. Adelante.

Mejor dicho, esta cosa no tiene más que voluntad. 

A esto no se lo puede dejar con vida.

Quien no lo entiende no lo entenderá jamás.

Lo que hay allí es imposible de explicar con palabras. La verdadera respuesta no se puede escribir con palabras.

Y lo que no se puede explicar con palabras, mejor no tratar de explicarlo de ninguna forma.

Mejor no explicarte nada ni siquiera a ti mismo.

El surf es un deporte con más trasfondo de lo que parece. A través del surf aprendemos a no ir en contra de la naturaleza.

El hombre, hasta cierto punto, está determinado por el lugar donde ha nacido.

Estas escaleras tienen un gran significado para mí. Porque, subiéndolas, podía ver a la señora Saeki.

Por más que huyas, no vas a ninguna parte.

Cada uno de nosotros sigue perdiendo algo muy preciado -dice cuando el teléfono deja de sonar -. Oportunidades importantes, posibilidades, sentimientos que no podrán recuperarse jamás. Esto es parte de lo que significa estar vivo.

Y nosotros, para localizar dónde se esconde algo de nuestro corazón, tenemos que ir haciendo siempre fichas catalográficas.

Dicho de otro modo, tú deberías vivir hasta el fin de tus días en tu propia biblioteca.

Ni la ciudad ni yo pensamos irnos a ninguna parte.

Una persona debe pertenecer a un lugar, en mayor o en menor medida.

El mundo es una metáfora.

Tanto para ti como para mí, esta biblioteca es lo único que no es la metáfora de nada.

Si tú me recuerdas, no me importará que el resto del mundo me olvide.

Con todo, tienes que llegar hasta el final. Porque hay algo que no podrás hacer a menos que consigas llegar hasta allí.

Dentro de poco te dormirás. Y, al despertar, habrás pasado a formar parte de un mundo nuevo.

Murakami, Haruki. Kafka en la orilla. Edición Maxi. Tusquets Editores México. 2008. pp. 714

Lorena Sanmillán

 

 

 

 

 

 

 

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