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Mis subrayados. El jilguero. Donna Tartt.

August 21, 2018

Al perder a mi madre perdí de vista cualquier punto de referencia que podría haberme conducido a un lugar más feliz, una vida más plena o agradable.

Aún no he conocido a nadie que haga que me sienta tan querido como lo hizo ella.

Su risa bastaba para que apartaras de una patada lo que estuvieses haciendo y la siguieras.

Antes era un día normal y corriente, pero ahora sobresale del calendario como un clavo oxidado.

¿Deambulando? Gran parte del vocabulario de mi madre sonaba exótico a mis oídos…

“Es una locura” -había dicho-, pero sería feliz mirando los mismos seis cuadros el resto de mi vida. No se me ocurre una mejor forma de enloquecer.

Cuando ves moscas o insectos en una naturaleza muerta…, un pétalo marchito o una mancha negra en una manzana, el pintor te está transmitiendo un mensaje secreto.

La mirada serena y penetrante que posó en mí al pasar casi rozándome me trastornó.

Era como si alguien hubiera encendido una luz en el interior de su rostro.

¿Tuvo que vivir así toda su vida?

Supongo que todo lo que logramos rescatar de la historia es un milagro.

“¿Saben? Eso fue hace sesenta años, y nunca volví a ver a esa pelirroja. Pero les aseguro que desde entonces no ha pasado ni un mes en que no haya pensado en ella. ”

Allá donde miraba pasaban a toda velocidad imágenes de mi propio pánico.

…por alguna razón me costaba creer que mi madre se hubiera ido del museo sin mí.

Sumar y restar me resultaba útil en la medida en que me ayudaba a seguir sus movimientos.

Pero pronto empezaron a asaltarme nuevas dudas y temores, e hice todo lo posible por quedarme en casa y no salir gritando su nombre.

La oleada de alivio fue indescriptible.

Jacintos morados en una maceta envuelta en papel de plata.

Notaba cómo me palpitaba el corazón, oía los chasquidos, crujidos y zumbidos del enorme y anciano edificio que dormía profundamente a mi alrededor.

…era tan fría, rubia y monótona al hablar que a veces daba la impresión de haber perdido parte de la sangre.

…estar ocupado es lo único que hará que te sientas mejor.

Cada acontecimiento nuevo -todo lo que hiciera en adelante- no haría más que separarnos. Serían días de los que ella ya no formaría parte, por lo que la distancia entre nosotros sería cada vez mayor. Cada día de mi vida ella no haría sino alejarse aún más.

Costaba creer que se hubiera acabado el mundo cuando todas esas ridículas actividades continuaban llevándose a cabo.

Apenas resultaba creíble que, siguiendo esos momentos, no pudiera retroceder a un mundo donde ella no estaba muerta.

Pero el suicidio no era la solución.

…me costaba recordar que el mundo había estado de todo, menos muerto.

…un ejemplo no es suficiente para fundamentar un argumento.

Lo malo no era intentar encontrarla, sino despertar y recordar que estaba muerta.

…es trágico que hayas tomado la decisión de dar la espalda a lo único que a mí me ha dado la libertad.

Poe inventó las historias de detectives y de ciencia ficción. En el fondo inventó una parte enorme del siglo veinte.

El mundo no acudirá a mí, yo tengo que salir a su encuentro.

¿Acaso no es lo inapropiado, lo que no encaja, lo que curiosamente es lo que más queremos?

La gente quiere hablar, pero yo prefiero estar callada.

Y el sabor del beso de Pippa -agridulce y extraño- me acompañó durante el tambaleante y soñoliento trayecto en autobús de regreso al norte de la ciudad, fundiéndose con el pesar y la belleza, un dolor estrellado que hizo que me elevara por encima de la ciudad barrida por el viento como una cometa: la cabeza en las nubes cargadas de lluvia, el corazón en el cielo.

¿Alguna vez se había sentido alguien tan solo?

Los cumplidos me desconcertaban, nunca sabía cómo reaccionar aparte de no dándome por aludido.

Te sorprenderá saber hasta qué punto las pequeñas cosas cotidianas pueden sacarnos de nuestra desesperación.

Tú eres el único que tiene que estar atento para ver la puerta abierta.

Por muy naturales y esporádicas que fueran nuestras conversaciones, nunca había nada simple en ellas.

¿Quién sabe a dónde te llevará todo?

…lo que esperaba en realidad no me atrevía a expresarlo con palabras.

…ella encontró la forma de reescribir la historia de la forma más favorecedora.

Me habría encantado hacer algo con mi talento, pero no pude permitirme ese lujo.

Si ella era tan maravillosa, ¿por qué todo el mundo se portaba de un modo horrible con ella?

Cuando estamos tristes -al menos a mí me pasa- puede ser un consuelo aferrarnos a objetos que nos resultan familiares, a las cosas que no cambian.

La luz del pasado es diferente de la luz de hoy y sin embargo aquí, en esta casa, me acuerdo continuamente de los viejos tiempos.

Cuando pienso en ti, es como si te hubieras ido en un barco hacia un resplandor extranjero donde no hay senderos, sólo estrellas y cielo.

La bondad que encontramos en este mundo nunca es suficiente.

Quiere hacer bien las cosas contigo, pero no sabe cómo.

Y si bien en ese ambiente de temperatura controlada y sin relojes del casino, unas palabras como “día” y “Navidad” eran formulaciones teóricas que no significaban gran cosa, la noción de “felicidad”, en medio del ruidoso entrechocar de copas, no parecía tan fatídica ni catastrofista.

Los días se sucedían iguales bajo aquel resplandor sin estaciones.

Boris y yo estábamos tan sintonizados que no nos hacía falta hablar si no queríamos.

Quiero ganar a cualquier precio.

No es malo ni bueno, es lo que es.

…dos desastres fortuitos, el mío y el suyo, convergiendo en el mismo punto invisible, “el big bang” como lo llamaba mi padre, no con sarcasmo o desdén sino con un respetuoso reconocimiento de los poderes del azar que regían su propia vida.

Podías estudiar las conexiones durante años y no desentrañarlas nunca. Todo se reducía a cosas que se juntaban, y cosas que se desintegraban, “vueltas del tiempo”…

El azar errante que podía o no transformarlo todo.

“Vueltas del tiempo”: aquello que hace que las cosas ocurran más de una vez.

Todo lo que el dinero representa es la energía del proceso.

Lo único que quieres es empaparte de ese solitario momento de recogimiento.

Cuando miraba el cuadro percibía esa misma convergencia en un solo punto: un trémulo instante de resplandor que existiría ahora y siempre.

No debería haber permitido que mi relación con tu madre interfiriera en mi relación contigo.

Era demasiado -demasiado tentador- tener en mis manos el cuadro y no mirarlo.

…el corazón te palpitaba lento y seguro cuando estabas con alguien con quien te sentías protegido y amado.

Lo que había empezado siendo un pensamiento tranquilizador se estaba metamorfoseando una vez más en visiones de desconocidos y robos.

Una mente obsena. La fuente de la eterna juventud.

Una copa es demasiado y mil no son suficientes.

Si no quieres acabar tarde o temprano cortándote el pelo es mejor no pisar la barbería.

Fuera lo que fuese lo que nos hacía ver la droga, estábamos construyéndolo juntos.

…creía que la sinceridad formaba parte de la personalidad de mi padre.

Así es como uno se equivoca, a toda velocidad.

Si me volvía y recorría uno de esos senderos iluminados, ¿saldría de nuevo en un año diferente, quizá incluso en un futuro diferente?

Por encima de todo me sentía aliviado de que en mi desconocido estado balbuceante y parlanchín me hubiera contenido de decir lo que tenía en la punta de la lengua, lo que nunca había dicho, aunque era algo que los dos sabíamos bien sin necesidad de que yo lo dijera en voz alta en la calle y era, por supuesto, “te quiero”.

Esta es la primera ley de la magia: desorientar.

Iba tan a la deriva que ni siquiera me daba vergüenza llorar.

…sus palabras fueron un desagradable hilo que atravesó mis sueños durante toda la noche.

¿Por qué no era como antes? ¿Por qué no se me ocurría nada que decir?

No sabía por qué me sentía tan mancillado, tan inútil y tan equivocado.

Yo sabía que su muerte no había sido culpa mía, pero a un nivel profundo, irracional y totalmente inamovible también sabía que lo era.

Teniendo en cuenta la frialdad con que yo lo había dejado en su desesperación final, el hecho de que él hubiera mentido resultaba irrelevante.

…donde cada reloj marcaba una hora distinta y el tiempo no se ajustaba a la medida estándar sino que serpenteaba con su propio tictac reposado…

Quitar el polvo se convirtió en un hábito lo bastante obsesivo para que saliera a comprar mis propias bayetas…

… el mismo gesto de la cabeza que recordaba su vanidosa costumbre de mirarse en cualquier superficie.

¿Cómo podía explicarle lo irrelevantes que eran esos deseos en la confusión y el sinsentido que se habían desencadenado tras su muerte?

…el olor de su champú de fresa envolviéndome en un vaho burlón en el que su presencia sonreía a mi alrededor.

No quería esforzarme más de lo estrictamente necesario: sólo ir tirando.

Yo no buscaba retos ni pretendía desarrollar mi potencial, ampliar horizontes o utilizar los numerosos recursos a mi alcance.

De algún modo el presente se había contraído convirtiéndose en un lugar más pequeño y mucho menos interesante.

…siempre suspiraba por el mar, tenía que verlo, olerlo…

He visto gatos que nadan mejor que él.

…basta que el agua esté a once grados para que tengas hipotermia si estás demasiado tiempo sumergido…

El horror y la crueldad de morir en el elemento que más odiaba.

El secreto residía en hacer el tonto, poner cara de aburrimiento, parecer absorto en tu libro, fingir que no sabías lo que había y dejarles creer que el engañado era yo.

En el negocio de las antigüedades no existía lo que se entiende por un precio “justo”.

Un objeto valía lo que fueras capaz de sacar por él.

El quid de la cuestión estaba en dirigirse a la proyección, al yo de la fantasía en lugar de a la persona insegura que tenías delante.

Cuando me sonreía yo creía tocar el cielo con las manos.

Durante años ella había sido lo primero que pensaba cuando me despertaba y lo último que pasaba por mi cabeza antes de dormirme, y durante el día ella acudía a mí de un modo inoportuno y obsesivo.

Que me sintiera tan obsesionado y sacudido por su falta de belleza indicaba -alarmantemente- un amor más vinculante que la atracción física, un alma como un pozo de alquitrán donde podía dejarme caer y fingirme enfermo durante años.

Ella era el reino de lo desaparecido, la parte intacta de mí mismo que se había perdido con mi madre.

Le escribí correos electrónicos de treinta páginas que borré sin enviárselos, optando en su lugar por la fórmula matemática que había discurrido para impedir hacer el gran ridículo: siempre tres líneas menos de las que ella me había escrito, tomándome siempre un día más de los que yo había esperado su respuesta.

Ella era el hilo dorado que ensartaba todo.

…placer puro, doloroso y brillante, lejos del estrépito a hojalata de la tristeza.

La velada fue una maraña irreal del pasado y del presente.

No podía soportar  que la vida de otra persona se hubiera destrozado por el mismo veneno de “por qué no hice eso” y “ojalá hubiera hecho aquello” que había destrozado mi propia vida.

Y sin embargo, también resultaba sorprendente ver hasta qué punto renqueaba su mundo sin él.

Un hábito de días alternos, seguía siendo un hábito.

Bajo una luz intensa no había interpretación positiva qué hacer.

Era mejor no haber nacido: no haber deseado nunca nada, no haber esperado nunca nada.

Desde que no tenía los sentidos atrofiados los sabores eran abrumadores.

La primera regla de las restauraciones, como me había enseñado él mismo años atrás, era no hacer nunca nada que no pudieras deshacer.

A veces, la línea que separa un simple elogio desmesurado de un fraude es realmente muy tenue.

Los vendedores viven de su reputación. Rige el sistema del honor.

Empezaremos de cero… haremos borrón y cuenta nueva, y lo tomaremos como venga. Paso a paso, es lo único que podemos hacer.

Siempre supe que era una equivocación guardar el cuadro y aún así lo guardé.

Si perseveras y sigues mirando siempre aparece lo que buscas.

¿No era momento de dar el paso, soltarse y dar la espalda al jardín que me había sido vedado?

¿Una obsesión infundada, imposible y no correspondida no era una forma de malgastar el resto de mi vida?

…pero era un dolor limpio, a diferencia del sufrimiento apagado que me había atormentado durante años bajo el efecto de las drogas como un diente cariado, el dolor sucio e infectado de algo podrido.

…tal vez nunca lo superara y fuera algo con lo que tendría que vivir, la tristeza de amar a alguien a quien no podías tener…

Todos los días me preguntaba cuándo saldría a la luz el primer fraude.

Su silencio no es aceptable.

Esa violenta repugnancia a la procreación que zumbaba ruidosamente por mi torrente sanguíneo: parecía algo innato, congénito, genético.

Yo no era lo bastante astuto para saber a dónde ir o con quién acercarme.

Todos los consuelos ocultos que hacían posible que la vida se levantara por encima de lo corriente y mereciera la pena vivir.

…como cuando quieres tumbarte inmóvil y mirar un reloj para contar los latidos de tu corazón, y no hay ningún sitio donde tumbarte y no tienes reloj…

No se puede sacar agua de un nabo.

Me mareaba a su lado solo el respirar el mismo aire que ella.

¿Tiene sentido del humor Dios?

Es mejor tener un reloj que parezca menos caro de lo que en realidad es.

¡Por ella caminaría sobre cristales rotos!

No te tatúes nunca el nombre de una persona a la que quieres porque entonces la pierdes.

Cuesta mucho arreglar las cosas. A menudo no tienes esa oportunidad. A veces todo lo que puedes hacer es evitar que te pillen.

Siempre es un error hacer tratos con gente que no conoces.

La habitual luz del día: el estruendo matinal de los transeúntes, brillante de amenaza.

Todos esos años había flotado a la deriva, demasiado enclaustrado y aislado para vivir la realidad.

Nunca me había sentido tan desesperado, avergonzado y lleno de odio hacia mí mismo.

¿Cómo podía haberme creído una persona mejor, más sabia, más elevada, más valiosa y digna de vivir con un secreto como ese?

La convicción de que toda mi vida hacía equilibrios sobre un secreto que podía hacerla añicos en cualquier momento.

El juego se había acabado. No había forma de saltarse ese momento.

Tan sumergido en el trabajo y acuciado por el agotamiento no tenía mucho tiempo para pensar.

Abstracto, como de otro mundo.

Cuando la ley interviene todo es muy crudo y crítico.

Incluso en su tristeza, era inconfundible la alegría que ella sentía de estar con él.

Mantente alejado de los que amas demasiado.

Es duro estar enamorado de la persona que no debes.

Comprar esas cosas había sido sobre todo una forma de pensar en ella, de estar con ella.

De pronto sentí una oleada de pánico al pensar que estaba sentado en mi habitación con la puerta cerrada, malgastando valiosos momentos de estar con ella.

…lo único que me importaba era que ella estaba a mi lado en la oscuridad, con un brazo entrelazado con el mío.

…yo la quería cada minuto de cada día, con la mente, el alma y el corazón, y se hacía tarde y quería que el local no cerrara nunca, nunca.

…ya era mucho haberla tenido sólo para mí durante unas pocas horas.

Me sentía mejor sólo de estar cerca de él, respirar el mismo aire limpio que él.

Era como un haiku o alguna otra combinación de palabras perfecta con la que me hubiera tropezado para explicarle lo que ella significaba para mí.

¡Ganemos o perdamos saldremos ganando!

…no era la luna pura del desierto que servía de referente sino más bien un truco de fiesta que podía desaparecer con el guiño de un ilusionista o alejarse flotando hacia la oscuridad hasta perderse de vista.

Tenemos el arte para no morir de la verdad.

No me gusta hacer daño a alguien innecesariamente.

…el mundo entero era carcajadas que rebotaban fractales y metálicas de las paredes revestidas con baldosas…

…una sensación de que el mundo aumentaba de tamaño como un fabuloso globo hinchado que flotaba y se alejaba hacia las estrellas…

No me imaginaba cómo sería estar de nuevo en mi propio cuerpo.

¡Preocupación! Qué pérdida de tiempo. Todos los libros sagrados tenían razón.

Todas las cosas se derrumban y se construyen de nuevo.

¿No éramos puestos como seres sensibles sobre la tierra para ser felices en el breve tiempo que se nos asignaba?

Cuanto más lujosa la droga más profunda era la angustia.

Destruir o perder una criatura inmortal, romper vínculos más fuertes que los temporales, era un desacoplamiento metafísico único, con un gusto sorprendentemente nuevo a desesperación.

De un modo intencionado o no, yo había extinguido una luz en el corazón del mundo.

A veces se trata de jugar bien cuando tienes una mala mano.

La perfecta alegría de echarlo todo por la borda.

Los muebles realmente singulares no aparecen de la nada.

No le diría eso: eran pétalos de rosa, no un dardo venenoso lo que quería tirar.

Era importante no pensar demasiado.

¿Cómo pude tratarte tan mal si sólo deseaba lo mejor para ti?

El mundo es mucho más extraño de lo que sabemos o nos imaginamos.

No siempre se saca el bien de las buenas obras ni el mal de las malas obras.

Ni siquiera los sabios ni los buenos pueden ver la finalidad de sus acciones.

…confió en quien no debía, se equivocó en todas sus decisiones e hizo daño a todos los que tenía a su alrededor.

¿Y si es más complicado que todo eso? ¿Y si lo contrario también es cierto?

Puedes equivocarte de camino y que aún así este te lleve a donde quieres ir.

Mientras actúe guiado por el amor creo que estoy haciendo lo mejor que sé.

Quizá tenía que perderse ese para que los demás fueran encontrados.

…él sólo había cometido el pecado de confiar en mí.

A veces todo gira en redondo de forma extraña.

Amar tanto a los objetos puede acabar destruyéndote.

Si cuidas algo lo suficiente cobra vida propia.

…un cuadro importante fluye con suficiente potencia para abrirse paso hasta la mente y el corazón a través de enfoques diferentes, de maneras únicas y muy particulares.

¿Quién dijo que la coincidencia es la manera que tiene Dios de permanecer anónimo?

La belleza altera la textura de la realidad.

La búsqueda de la belleza pura es una trampa, la vía rápida hacia la amargura y el dolor.

¿Cómo es posible que vea con tanta claridad que todo lo que amo o lo que me importa es una ilusión, y que al mismo tiempo, al menos para mí, ahí resida el encanto de todas las cosas por las que merece la pena vivir?

¿Qué pasa si tienes un corazón que no es de fiar?

No se trata de apariencias externas, sino de significado interior.

La vida es catástrofe.

A veces queremos lo que queremos aunque sepamos que nos matará.

Todo lo que nos enseña a hablar con nosotros mismos, lo que nos enseña a salir de la desesperación entonando una canción, es importante.

Es un honor y un privilegio amar lo que la muerte  no puede alcanzar.

Lorena Sanmillán

 

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El jilguero. Donna Tartt. XXII

June 13, 2018

Creo que hoy terminaré el libro de Donna Tartt. Suspiro. Tal vez necesite distancia para evaluarlo. Tal vez este libro no era para mí. Boris habla muy animado del argumento del libro “El idiota” pretendiendo explicarle a Theo su comportamiento. Es el libro que ha marcado su vida. ¿Será que siempre nos pasa lo que merecemos? ¿De lo malo puede salir algo bueno? Sí, holísticamente hablando, cuando tenemos la paciencia para trabajarlo. El bien y el mal siempre han entretenido a la humanidad. El amor como un motor que nos conduce a donde queremos ir. Boris se pone denso. El tiempo nos ayuda siempre a poner las cosas en su lugar. Comedia es igual a tragedia más tiempo. Lamento no recordar de quién es la cita para consignarla como es debido. Viajan a Amberes y Theo regresa a Estados Unidos. Lucius ha visitado a Hobie y lo ha puesto al tanto de las cosas que hizo Theo. Los anticuarios y el apego. El cuidar a los muebles como lo más preciado. Las cosas hermosas nos ponen en contacto con una belleza mayor. Pienso en cómo me encanta Mondrian y lo que sentí al ver sus cuadros en el MoMA. La necesidad que tenemos los seres humanos de crear y observar el arte. Cómo un cuadro nos toca de tal forma que podemos pasar horas observándolo y siempre encontrándole algo distinto. Clavos ardientes que nos enganchan a la vida. Theo abandona Nueva York y se va de viaje por el mundo. Tengo ganas de escuchar “La belleza” de Aute. Tartt va cerrando las puertas que abrió, y aunque siento que sobra mucha información, me satisfacen las reflexiones finales. Mucho por reflexionar ahora que casi lo termino. Las ilusiones que me han dado vida siempre han merecido la pena. Disfruto la humanización del personaje y sus cuestionamientos finales. Se desnuda como escritor y confiesa que comenzó a escribirlo desde los 13 años. Son nuestros secretos los que nos definen y no la cara que mostramos al mundo, escribe Theo y yo coincido. Habla de El jilguero, como cuadro y lo describe desde el punto de vista académico y desde el humano. Lo que hacemos nos retrata. Vamos dejando rastro nuestro en cada pequeña cosa que hacemos. Del cuadro pasa a hablar de la vida y la muerte, de la tristeza y la alegría. ¿Escogemos lo que queremos? Ayer pensaba en eso, cuando tomé agua de jamaica. Seguro hay gente a la que no le gusta. ¿Cómo se forman los paladares? ¿Por qué nos gustan unas cosas y otras no? Habla de la importancia de los detalles y comprendo tanto detalle en la narración. A pesar de todo lo que me he quejado y las cosas que no he comprendido, me deja un gran sabor de boca la última página. Tengo muchas ganas de releer el último capítulo. Página final, 1143. En los agradecimientos menciona más de cincuenta personas. Asumo que todas ellas le dieron los datos precisos para detallar lo que narra. Gracias, Donna Tartt.

El jilguero. Donna Tart. XXI

June 12, 2018

Con muchas dudas, y por ello intrigada, me encamino hacia el final de la lectura. Historia de equívocos, pero sin ellos, ¿cómo estar en los enredos? Theo está en Amsterdam. Se aproxima Navidad. Perdió el cuadro, recuperó el cuadro y lo volvió a perder. A ver qué más sucede ahora. ¿Volverá a Nueva York? Desde fuera es fácil ver las soluciones. Además es necesario comprender el momentum en que los personajes toman sus decisiones. No puede volver tan fácilmente porque no tiene el pasaporte. ¿Si está tan enfermo, ¿por qué no se atiende? Theo piensa en el suicidio e imagina las cartas que escribirá para despedirse. Si yo lo hiciera, ¿escribiría cartas? ¿a quién? ¿Es su única salida? Por las fechas, se escucha a lo lejos El cascanueces. La atmósfera se cubre de música. El cascanueces y su amor imposible. Un abrazo ruso para su final con drogas y alcohol. Duerme y sueña con su madre. Un sueño contado a partir de los sentimientos, un encuentro muy grato quizá precisamente por lo fantástico del suceso. Es el día de Navidad. Boris aparece en el cuarto de hotel, justo cuando Theo ha tomado algunas resoluciones. ¿Cómo se ordenan tantas cosas en la mente? Boris, caótico, trae consigo el caos final. Por la forma convulsa en la que se alimenta, me da hambre y voy y me sirvo algo para seguir leyendo. Reaparece el cuadro y sucede con él algo que por obvio resulta inesperado. Boris se pone filosófico mientras devora el salmón y degusta la champaña. Página 1103

El jilguero. Donna Tartt. XX

June 11, 2018

Releeré la escena anterior porque quiero comprenderla. Me pasó de noche. Ya la comprendí. Sucede muy rápido. Recuperan el cuadro. Es un regalo de Navidad bastante peculiar. Extraño cómo lo han perdido. Extraño cómo lo han recuperado. No lo comprendo del todo, pero sigo con el pacto ficcional. Theo acaricia el cuadro y comprueba que es el auténtico. ¿Para qué lo quiere? ¿Por qué no lo devuelve? No podrá hacer nada con él. ¿Tiene sentido que lo conserve? Quizá sí, para su gusto único y personal. Mientras Boris y Theo envuelven el cuadro, aparecen tres hombres en la escena. Nueva palabra: tabardo. Prenda de vestir amplia y larga, de paño generalmente tosco, y con aberturas laterales para sacar las manos. Aunque no es la acepción que busco. Debe tener otro significado porque si pongo esta acepción pierde el sentido. Ladrón que roba a ladrón. Una balacera para pelear por el cuadro. En mi mente resuena “Californication” de Red Hot Chilli Peppers. Nueva palabra: cordita. Con el término cordita se hace referencia a un tipo de pólvora sin humo compuesta de nitroglicerina y algodón pólvora que se mezclan con acetona, para producir una pasta que posteriormente es prensada en forma de cuerda. La vida no podrá ser la misma después de matar a alguien. ¿A dónde iría a parar el cuadro? ¿No lo busca Kitsey? ¿Qué sucederá? Son preguntas que hoy se quedan en mi cabeza, pero no me quitarán el sueño. Página 1047

Lorena Sanmillán

El jilguero. Donna Tartt. XIX

June 9, 2018

Han sido días de mucho calor. El ventilador es imprescindible para vivir en Monterrey. Leer no es cómodo en estos tiempos. Quizá por eso muchos asuntos literarios acontecen en Octubre. Ayer dejé a Theo en su fiesta de compromiso sudando a mares, por los nervios. Hoy sudo mientras sigo leyendo. Le presentan mucha gente. Está aburrido. Entre los asistentes se encuentra un hombre que conoce a Lucius. Boris también aparece en la reunión. Se lleva a Theo de viaje. Comienza la quinta parte, con un epígrafe de Nietzche

Tenemos el arte para no morir de la verdad.

Vuelan a Amberes. Buscan el cuadro. Theo sugiere llamar a la policía. Boris insiste en que se encarguen ellos. Muchos detalles en la narración. Me gustan la microhistorias. Estoy entretenida viendo cómo se meten en problemas, cuando lo pueden solucionar tan fácil. Quiero ver cómo se resuelve esta historia. Ese mundo del hampa, que quizá ni siquiera ellos conocen, se presenta ante mis ojos de una forma frenética. Su lógica es particular. Nueva palabra: satsangs (sánscrito sat = verdad, sanga = compañía) describe en la filosofía hindú: la compañía de la “más elevada verdad”; la compañía de un gurú; la compañía de una asamblea de personas las cuales escuchan, hablan y asimilan la verdad. Mucho movimiento en dos páginas que narran el encuentro. Theo no comprende nada. Yo tampoco. Creeo que releeré esta escena para comprenderla mejor. Página 991.

Lorena Sanmillán

El jilguero. Donna Tartt. XVIII

June 8, 2018

Quiero ver a dónde va la historia. Su novia lo engaña con Cable. No sé bien qué pensar de estas coincidencias. A veces la vida es así. Horst y Lucius se conocen, lo cual complica las cosas. Hace un buen acuerdo con Kitsey. Quizá algunas relaciones funcionan a base de acuerdos, sin involucrar las emociones. ¿Cómo se conserva una obra de arte? ¿Qué estará sucediendo con el cuadro?  Pippa visita a Theo y Hobie. Van al cine. Sale a cenar con Pippa. Platican. Recuerdan el día de la explosión. Los hubieras vuelven a estar en la mesa. Nadie se puede culpabilizar por no predecir el futuro. A veces ignoramos los signos de advertencia. Theo disfruta mucho la compañía de Pippa. Tuve unos sueños que recuerdo poco, ahora que estoy leyendo vuelven a mi mente. Qué mágica forma tiene el cerebro de funcionar. Necesito escribirlos antes que los olvide del todo. Llega el día de su fiesta de compromiso. En la fiesta de compromiso, uno de los invitados menciona a Lucius Reeve. Theo suda a mares. Página 931

El jilguero. Donna Tartt. XVII

June 7, 2018

Estoy intrigada por lo que ahora sucederá. Creo que han valido la pena las 824 páginas anteriores aunque me siguen sobrando muchos datos. Supongo que uno de los encantos de la literatura de Tartt son las minihistorias que apuntalan la historia principal. Hoy llegué emocionada a este encuentro diario con ella. El cuadro vuelve a cobrar su protagonismo. Nueva palabra: sisal. Planta de hojas radicales largas, triangulares, carnosas, terminadas en un fuerte aguijón, y flores amarillentas en ramillete sobre un bohordo central; es originaria de México; se emplea en la fabricación de fibras textiles y e la elaboración de pulque, mezcal y tequila. Theo, con una resaca de órdago, se recrimina por lo que ha pasado con el cuadro durante el tiempo que lo ha tenido. Más tarde verá a Kitsey, su prometida. Boris va a visitarlo para devolverle al perro. Theo ni siquiera se había percatado de su ausencia. ¿Será fácil para las madres aceptarnos como somos? Nueva palabra: trampantojo. Ilusión óptica o trampa con que se engaña a una persona haciéndole creer que ve algo distinto a lo que en realidad ve; especialmente, paisaje pintado en una superficie que simula una imagen real. Boris y Theo acuden a visitar a uno de los amigos de Boris, Horst, que se dedica a vender cuadros artísticos. ¿Si nadie quiere comprarlo, cómo es que es tan valioso? Va a casa de Kitsey, pero no lo dejan entrar. Página 874

El jilguero. Donna Tartt. XVI

June 6, 2018

Estoy intrigada. Quiero saber qué va a pasar con el cuadro ahora que se venza el plazo en el almacén donde lo tiene Theo. Reeve es un personaje interesante. Hace dieciséis años pisé Madrid por primera vez. Theo sigue buscando drogas. Reaparece Boris. Me sorprenden todos los personajes que es capaz de crear. Fotografías de personajes que sólo aparecen una vez, pero que merecen ser descritos. Sabía que sucedería el reencuentro con Boris. Me alegra que haya sucedido. Nueva palabra: pársel. No la encuentro en el diccionario, pero según Internet, es algo que tiene qué ver con Harry Potter. El encuentro de los amigos es vertiginoso, lleno de anécdotas. Tanto año, tantas cosas. Tantos mundos más allá del mío. He visto pasar frente a mí las drogas, pero nunca las he probado. No me interesan.  Los reencuentros con las personas del pasado no siempre son bellos. Ellos han tenido la fortuna de celebrarlo. Yo quería que reapareciera Boris. ¿Dios tiene sentido del humor? Los dos amigos se van de paseo a Queens. Boris tiene otra parte de la historia y también sabe dónde está el cuadro. Este giro de la historia me gusta mucho. Veo que ha valido la pena no soltar el libro. Por primera vez, odio que se termine el tiempo de lectura. Mañana continuará. Me burlo de mí. Estoy leyendo el libro una hora diaria, como quien ve una novela. Los demás capítulos me aburrieron, pero éste me ha interesado mucho. Disfruto cómo Tartt ha escondido la información entre tantas cosas que ha contado. Disfruto cómo esconde la verdad de su narrador. También ha dejado de lado los paréntesis.  Página 824

El jilguero. Donna Tartt. XV

June 4, 2018

Nueva semana con distintas actividades. Tartt por la mañana, como parte del trabajo de investigación. Es muy raro para mí hacer este tipo de cosas. Es lunes de recomenzar. Darle a los proyectos. Volver. Se descubre el fraude de Theo y ya me voy interesando en cómo va a resolver la historia. Pienso en los  borrones y cuentas nuevas por hacer en mi vida. No son tantos. ¿Se podrá hacer en realidad “borrón y cuenta nueva”? Hobie acepta la responsabilidad del fraude dándome una lección inolvidable. Theo no le dice nada del cuadro. Alguien comienza a seguirlo. Se arrepiente de haber tomado el cuadro. ¿Por qué busca un piso con Kitsey? ¿Qué pasó que no me enteré? Me gustan estas sorpresas en la narración. ¿Se va a casar con ella? ¿En qué momento pasó eso? Ella decide la información que presenta. Ah! Ya lo va a contar. Se hicieron novios poco después de la última vez que fue a cenar a casa de los Barbour. Quiere vivir en el presente en lugar de sentarse a llorar por lo que nunca tendrá. Le dice adiós a su obsesión por Pippa. Nueva palabra: racheada. Que sopla a rachas, de manera violenta y durante espacios de tiempo muy cortos y seguidos. Dolor limpio, dolor podrido. Qué raros conceptos maneja. Dentro de la euforia por los planes de casamiento, cae en un periodo depresivo. Han pasado ocho meses desde el encuentro con Reeve. Comienza a recibir cartas de parte de él, presionándolo. Siguen los preparativos de la boda. Página 777

Lorena Sanmillán

El jilguero. Donna Tartt. XIV

June 3, 2018

Hay libros que he dejado a medias, sin saber muy bien por qué, con “Memorial del convento”, de Saramago, no pude pasar de la página 18 todas las veces que lo intenté. Lo abandoné. En cambio hay otros como “La insensata geometría del amor”, de Susana Guzner, que he releído y vuelto a releer con muchísimo entusiasmo. No es obligación leer todos los libros que existen. La literatura, la ficción, las historias son un placer y los placeres nunca serán obligación. Creo que el libro te busca. Ahora no sé bien qué hacer con Donna Tartt. Me intriga, sobre todo, qué ven los demás que yo no puedo ver y por lo que le han otorgado el Premio Pulitzer 2014. Theo estaba triste ayer, pensando en Pippa. Acude a cenar a casa de los Barbour. ¿Son las azucenas flores de funeral? Toddy está estudiando para ser Trabajador Social, inspirado por haber sido familia de acogida para Theo. Pienso en la suma de coincidencias de la vida. Cuando observa el dolor de los Barbour se da cuenta que él mismo ha dejado de sentir su dolor. Nueva palabra; anomia. Estado de desorganización social o aislamiento del individuo como consecuencia de la falta o la incongruencia de las normas sociales. Theo consume narcóticos y heroína. Ahora tiene 26 años.  Va a visitar el cuadro. Trata de dejar las drogas. Tiene problemas con Lucius Reeve. Alguien sabe que tiene el cuadro. ¿Qué ha pasado con el cuadro? 700 hojas después me estoy interesando. Quien pudiera ahora tomar un taxi e ir al puente de Brooklyn.  Le cuenta a Hobie los fraudes que ha hecho. Respira aliviado hasta que el hombre muestra enfado. ¿Por qué no le cuenta toda la verdad? En una clara muestra de responsabilidad, Hobie comparte la culpa acerca del fraude. Bien, la lectura de hoy he comenzado a disfrutarla más allá de disfrutar la investigación. Por cierto, hoy es el cumpleaños de Fernanda Melchor. “Temporada de huracanes” no pude soltarla hasta qUe le vi el final, atrapadísima por su narrativa.  Página 737