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Mis subrayados: El show de Gary. Nell Leyshon

July 31, 2019

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La verdad es que yo siempre lo esquivo todo.

La gente cambia. Cambia continuamente. Todos cambiamos.

No es de extrañar que el amor sea tan difícil de conservar cuando nuestro corazón vive en un cambio constante.

…ahora tenemos que volver al principio para entender. Porque no nacemos en mitad de la nada en este mundo.

Si cierro los ojos es como si no existieran el pasado y el presente.

Puedo ser el de entonces. Puedo ser el de ahora.

Preguntas demasiado, Gary. Si sigues así, algún día te van a dar respuestas que no quieres oír.

Siempre es verano cuando eres pequeño. Habría que llamarlo veranez en lugar de niñez.

Siempre he tenido algo que los demás no tienen.

Soy capaz de oír cómo se abre un ojo, el susurro de las pestañas y el pliegue de la piel de los párpados.

Cuanto más lo deje pasar, más se meterá en problemas por no encontrarme. Pero si lo dejo pasar demasiado, seré yo quien me lleve la chinga.

No conoce esta historia en la que está atrapada: no sabe cómo termina; ni siquiera si tiene final.

…yo puedo leer los pensamientos de todo el mundo escritos en su frente antes de que ellos mismos sepan siquiera lo que están pensando.

Parece que si no me muevo sin parar me vaya a reventar la piel.

Que tiene la cabeza llena de viejos sueños, de retazos de historias y recuerdos. Llena de sombras de lo que creía que iba a conseguir en la vida.

Si pudiera treparía a lo alto de los árboles, volvería a colocar el sol en el cielo. Lo que fuese para que esta tarde no terminara.

A veces eres más listo de lo que te conviene. Lo sé. Y ojalá no lo fuera. Ojalá fuera un idiota.

Para esta parte yo no necesito saber qué edad tenía porque es mi vida y es como es, pero tú sí necesitas saberlo.

La luna es tu enemiga.

Cruzamos el umbral, cierra de nuevo la puerta y la noche, ya oscura, pasa a serlo todavía más.

Sólo oigo mi corazón y su corazón y nuestra respiración.

Yo me hago más alto bajo su mano. Soy su hijo y él es mi padre. Y ésta es la primera vez que recuerdo que me toca sin pegarme.

… desconcertarme a mí mismo no es mi estado normal.

…(él sabe cosas, pero no como yo sé cosas)…

Qué suerte, tener alas.

Sé que me ve porque sus ojos se cruzan con los míos. Sé que me ve y ella sabe que sé que me ve.

Tenemos los ojos clavados en la tele, nuestra amiga de vidrio.

Todo le resbala y nunca mira atrás.

Pero yo no sé hacer eso. Yo no soy así.

No es más que la verdad, ¿o no? Pero nadie quiere oírla cuando la digo. Y me caen a mí las culpas, aunque no tenga nada que ver conmigo. Yo sólo soy el que la dice.

En sus tiempos la gente vivía en cuevas y cocinaba en fogatas.

Hay veces en que está bien mandar a la gente a la chingada. Pero otras veces no es tan inteligente.

No quieres oírlo, ¿verdad? No quieres oírlo, no vaya a ser que no puedas hacer lo que te dé la gana.

Y mientras la camioneta avanza, siento que algo empieza a cambiar dentro de mí.

Puedo sentir cómo se cierra a mi alrededor, en torno a mis pulmones y mi hígado y mi estómago. En torno a mi corazón.

La vida sigue porque eso es lo que hace la vida.

… lo mejor es que este verano mamá no va detrás de mí y vuelvo a casa más tarde que nunca.

Y el caso es que, me acueste a la hora que me acueste, me levanto cuando sale el sol. Sigo teniendo la bombilla en la cabeza. Sigo siendo yo.

Ahí hay todo un mundo que mirar.

Las vacaciones se acercan; días largos sin nadie que me diga lo que tengo que hacer.

Parece que haya pasado una eternidad desde que tenía tus años.

La mira como si no hubiera comido en meses.

Para, está escuchando, y puede que sea lo bastante mayor para fumarse un cigarro, pero aún no lo es para conocer los bailes horizontales que se marcan los hombres y las mujeres.

Lo que daría yo por ir a un restaurante. Pero no me lleva nunca nadie.

Pero estoy intentando ser franco contigo y no quiero fingir que siento cosas que no siento.

El mundo está lleno de gente que obedece las normas no escritas de la vida.

La gente se pasa la vida juntando cosas y luego guardándolas bajo llave para que otra gente no pueda ponerles un dedo encima.

Soy yo el que sabe lo frágil que es todo.

Porque si nos levantásemos todos un día y decidiéramos no obedecer las normas no escritas todo se caería a pedazos.

Partes de tu cuerpo que no sabías ni que existían están activadas.

Siempre hay un motivo para ofrecer algo.

Yo no tengo por qué hacer siempre lo que tú digas.

Esta conversación volverá y te perseguirá. Se convertirá en uno de esos momentos en los que tu vida podría haber cambiado.

Duele, pero no pasa nada, ¿sabes? No pasa nada.

Es la primera vez que nos vemos, y por la forma en la que arranca sé que no es la persona más lista del mundo.

Es más fácil de lo que te imaginas localizar las casas en las que no hay nadie. Ningún coche estacionado. Ninguna luz. Cortinas descorridas. Los botes de basura fuera.

Y además, yo lo sé: lo sé por las moléculas reposadas y en calma que hay a su alrededor.

Voy afuera y me siento en el corredor hasta que la oscuridad empieza a iluminarse.

Porque el problema con los patrones es que te acostumbras a ellos y ya sabes qué esperar.

Tu cuerpo se aprende el ritmo y puede poner a punto sus defensas.

He aprendido más cosas sobre la puta raza humana de las que hubiese querido saber nunca.

¿Sabes cuál es la mejor solución? -le digo-. Tú me ignoras a mí y yo te ignoro a ti.

No merece la pena malgastar palabras o sangre.

Hay bastante luna como para proyectar mi sombra sobre el suelo, y observo mi propio andar.

Hay demasiada luz, mi enemiga está en el cielo. Los planetas están en la órbita equivocada.

Y, además, ¿sabes qué?, no quiero nada. Sólo quiero esto, la acera bajo mis pies.

No dejo de imaginármelo, una y otra vez, y me gusta la idea, esa escenita que no llegaré a ver pero que me la sé entera.

Este lado del planeta está totalmente dormido.

Conoce todos mis juegos. Conoce cualquier juego al que yo pueda jugar.

Las manecillas del reloj giran y es imparable, hagas lo que hagas nunca conseguirás ser más joven.

Sólo hay un camino en la vida: cuesta abajo por la pendiente resbaladiza hasta caer en el infierno.

Antes de que pienses que estoy siendo demasiado oscuro, recuerda que de camino a ese infierno te topas con algunas cosas buenas, y más te vale aprovecharlas porque sólo vas a tener una oportunidad.

Tú no me tienes que decir quién eres. Te conoce todo el mundo.

Como si hubiese crecido especialmente para encajar conmigo, como si mi mano fuera el molde en el que la hubiesen vertido.

La balanza está demasiado inclinada hacia el lado de que esto pase.

La luz de la calle entra por las cortinas bordadas y dibuja figuras en las paredes.

Cuántas maneras distintas hay de ser una persona.

El pasillo es largo y mi corazón está a tope.

… y el tiempo pasará, porque el tiempo pasa.

… y me cuenta la historia de cada ley que ha quebrantado, cada nariz que ha partido, cada corazón que ha roto.

Sólo quiero ser libre y eso es lo único que no puedo ser.

Está todo ahí afuera y tú no has visto nada.

Ha encontrado la grieta en la armadura, la parte blanda bajo el caparazón.

No puedes dejar de ser padre.

Es lo único que he hecho en la vida: lanzar cosas.

Algunas cosas, Gary, no son para gente como nosotros. No son las vidas que tenemos escritas.

Tus cartas están todas echadas el día que naces.

Y creo que todo va a salir como yo quiero.

Llevo dinero en el bolsillo y camino como si pudiera continuar caminando para siempre. Como si nunca nada fuera a pararme.

En algún lugar dentro de ella, queda un resto de sentimiento humano, de orgullo.

Los toma como si fuese la primera vez que ve dinero.

Nada lo hará renunciar a conseguir exactamente lo que quiere.

Y no lo olvido. Es uno de los momentos que sabes que no vas a olvidar nunca.

Soy una prostituta del arte.

Quedas bien aquí. Tus ojos hacen juego con las paredes.

Llevo puesta la ropa de Tony, Y no sé de quién será la cabeza que tengo encima de los hombros, pero la mía no es.

La cuestión, Gary, es que te puedes partir la madre el resto de tu vida para que otro gane dinero, o puedes usar la cabeza y ganar una lana decente como yo.

Tienes que saber que la madera es algo hermoso, Gary.

La mitad del arte de vivir consiste en saber cuándo hay que callar para no quedar como un imbécil.

Las antigüedades son el camino.

…cuánto trabajo puso en la parte trasera de un cajón, aunque no iba a estar nunca a la vista.

Sólo valen lo que valen porque jugamos todos al mismo juego y nos ponemos de acuerdo en que sí, este trocito de papel vale más que el papel en sí en el que está impreso.

Tengo una lanza en la mano, una película de sudor sobre la piel.

Pero su problema es que ella es inglesa, y si es inglesa, tiene que ser educada.

Asegúrate de aprender todas las lecciones. No desperdicies lo que tienes.

Ya he dicho que todos nacemos en una familia, que es como una jaula de metal que nos da forma a medida que crecemos.

Mira a los hermanos: a veces son iguales. Y otras tan distintos que son como enemigos dentro de una  familia.

Y cuando tienes un hijo tuyo, empiezas a pensar en lo que haces.

A la familia tienes que pedirle permiso más que a nadie.

Tan pronto la bebida roza su mundo interior, cada célula de su cuerpo comienza a ablandarse.

Están escritas, esas palabras, en sangre de cordón umbilical.

Me olvidé de las mujeres cuando dejé de poder verme la verga.

No queda fuera de los límites de lo posible.

El mundo se mueve tan de prisa que tiene la sensación de que va a resbalarse de él.

Hay un boom de la ciudad en expansión, y nosotros tenemos las llaves.

Hasta ayer -dice el Enano-, pensaba que iba a tener que buscarme un trabajo.

Los ves yendo al trabajo por la mañana. Con la cabeza gacha. Sólo les falta llevar una bola atada al tobillo.

Toda esta mierda no tiene sentido. Vivir así, que haga falta dinero para todo lo que queremos.

Al final de una semana de trabajo te dan unas cuantas de éstas, y luego se las das a otro a cambio de cosas que tendrías que estar cazando.

Y por ahí te llevará andar con él. Ustedes se dan cuerda el uno al otro. La gente se pierde, Gary.

El caso es que somos misterios.

Yo sé lo que hago. Estoy bien. Siempre estaré bien.

Eso decimos todos. Eso pensamos. Pero todo esto, todo esto que hay fuera, es mucho más grande que cualquiera de nosotros.

Dentro apesta a sudor, a suelas de goma, a miedo y a rabia.

Flexiono el brazo, veo cómo lo que he hecho me ha convertido en lo que soy.

Mi historia va a tomar un camino distinto al de partida, me va a llevar a un final distinto.

Tienes que aprender algunas cosas, hijo, y espero que las aprendas antes de morir.

El mundo es así, te va a echar a la cara cosas que no te gustan. Lo que cuenta es cómo lo afrontes.

No hay el más mínimo espacio para perder los estribos, no hay espacio para la falta de disciplina.

Tienes unos ojos muy bonitos. Como el lapislázuli con el que perfilaron los de Tutankamón.

Es una alegría liberarse de este mundo de mierda, claro, pero luego no te acuerdas de las cosas divertidas.

Un hombre necesita un sitio donde descansar los pies.

Dime una cosa que necesite y que no tenga.

… y si no saco lo bastante por ellos me va a pesar en la conciencia…

Ya sé que soy un gordo asqueroso, eso lo tienes delante.

Mientras que tú, lo que tú eres no es visible al ojo humano.

Mira, puede que yo esté gordo, pero nunca te robaría nada.

Creo que será mejor que te preguntes a ti mismo cómo es que te morías tanto por vender que ignoraste a esa voz dentro de ti que te gritaba que no lo hicieras.

Porque tienes una voz que te dice lo que está bien y lo que está mal, y te veo en la cara que desearías no haberlo hecho.

… te arrancaré la piel a tiras con una aguja de ganchillo…

No estoy trabajando de nueve a cinco. No estoy a las órdenes de nadie.

Somos animales apestosos, enroscados.

Un coche cruza por delante de la ventana.

Todo humano que hable con otro humano quiere algo.

En eso consiste la vida, todos corriendo de aquí para allá intentando conseguir lo que queremos.

Veo a la gente antes de que me vean a mí, huelo los plátanos cuando hay monos cerca.

Pero no voy a pegarle un puñetazo a nadie si no tengo que hacerlo.

La mayoría de las veces la violencia no consiste en la acción. Consiste en la actitud. Consiste en la amenaza de usarla.

Lo único que hay que hacer es ponerse firme, tener la actitud apropiada y se echan atrás.

Es como si fuera una puerta y yo entrase por ella, como si estuviera hecha a mi medida. Es como llegar a casa.

Si estuviéramos los dos en persona, y no hablando a través de esta página, te llevaría de paseo.

El sol no sale sólo por nosotros.

Los planetas no giran sólo en torno a nosotros.

Nos daríamos cuenta de que ya pasaban cosas antes de que existiéramos y de que van a seguir pasando cuando dejemos de existir.

Me hizo pensar en un pájaro arrancándose las plumas del pecho y forrando el nido.

Es como si llevara toda la vida muerto y ahora estuviese vivo.

Somos como una pareja de verdad, tomando algo por ahí.

Erase una vez un tiempo en el que los humanos no necesitaban dinero para nada.

Y así nació el dinero. Y eso, ese dinero, hizo que todo el mundo se alejara de lo que importaba y de lo que es la vida, que es: nacimiento, comida, sexo, nacimiento, más comida, muerte. En ese orden.

Y desde que se inventó el dinero, nos pasamos la vida corriendo de aquí para allá para conseguir tanto como podamos, tanto si nos hace falta como si no.

No pareces ni tú, con ese aspecto.

Yo ya he trabajado bastante -dice-. Quita demasiado tiempo. Me estorba para lo que quiero hacer.

Para ti la verdad siempre es muy aburrida.

Es sólo que creo que la gente joven merece una oportunidad -dice ella.

Nunca me cuesta demasiado decidir quién me gusta. Salta a la puñetera vista, ¿no? La gente tiene que ir arreglada, oler bien.

Hay que asegurarse siempre de las intenciones de la gente para saber a qué atenerse.

Si lo único que importa es ganar dinero, sólo podemos ir por un camino. Porque una vez que abres la caja y dejas suelta a la avaricia, no hay manera de hacerla regresar.

Puede que no tengan dinero, pero se tienen el uno al otro. Tienen juventud. Tienen belleza.

Lo único que tienes que recordar, hijo mío, es que hay que contarles una historia. Todo consiste en contar historias. Hazlo bien, incluye bastantes detalles, y te creerán.

Mira, yo leo a las personas igual que otros leen libros.

Según lo que uno dice y cómo lo dice yo sé lo que le pasa por dentro realmente.

Es el gran misterio humano: nunca sabemos qué es lo que pasa de verdad por dentro a otra persona.

Todo está en lo que proyectes.

Si te inventas una historia que puedan creer, son tuyos.

Recuérdalo siempre, a la gente le gusta que la reafirmen.

Camina como si todo fuera tuyo. No seas accesible. Sé altivo.

Puedo hacer lo que quiera. No hay nada que no pueda hacer.

Que las marcas se crean para que tengamos algo por lo que ahorrar.

Soy el único que se da cuenta de que es un timo, los palurdos no lo ven.

Inundan las tiendas, pagan por llevar logos y se convierten en anuncios con patas.

Nadie me hace preguntas porque cuento una historia.

No me tocará, porque yo sé quién soy.

Una gota de sudor me resbala cerca de la columna, una bola de mercurio deslizándose por la piel.

Te has pasado toda la noche llorando.

Una intención vale lo mismo que un grano de sal en una barrica de arenques.

No confundas atención con cuidado. No es lo mismo.

Eres un idiota metido en un pellejo de viejo. No sirves para nada. El sexo es historia.

Todo en nuestra vida gira en torno al contenido de una caja de madera.

Cuando miro atrás, hay un vacío en su lugar y es un puto alivio.

No mires atrás, pase lo que pase, no mires atrás.

Estoy sudado, y el corazón me aporrea una canción en el pecho.

Es la labor de un hombre arrinconado. La labor de un emprendedor.

De hecho, cuanto más tranquilo y despacio, mejores son los resultados.

Van alardeando de lo que tienen y tendrían que imaginarse consecuencias.

Vivo de la miseria de otra gente.

El halcón no gira la cabeza para ver a un gorrión que pasa volando. El halcón sabe que está ahí.

He tomado una decisión dentro de mí y el exterior sólo está reflejando el interior.

No hay una única manera de ser -dice-. Que hayamos sido así no significa que tengamos que serlo siempre.

Mi corazón late en morse y ella lo entiende.

Mis ojos cuentan historias y ella las escucha. ‘

El tiempo pasa porque tiene que pasar; si pudiera se pararía.

Bajo la piel se mueven cosas.

No saben que estar ahí mirándolo me ha vuelto del revés.

Siento como si tuviera el corazón en el fondo del estómago.

Como si tuviera el estómago en la garganta.

No te he obligado nunca a nada.

Es el juego de las culpas, y en los juegos sólo hay un ganador.

Y luego ya puedo ir y comprarme algo que detenga estos pensamientos.

Si te viene a la cabeza un pensamiento que no te gusta, no dejes que hable. No escuches.

Sé lo que es porque yo lo sé todo.

…porque si hay luna me pueden ver y pueden saber lo que pienso.

Mi piel es cristal y ven a través, hasta mi corazón y la corriente de mis venas.

Ninguna de nuestras historias ha terminado aún.

Hay una cosa en la vida que te puedo garantizar: nunca sabes qué va a pasar mañana.

No sabes lo que es un final hasta que llegas.

El sol se ha ido y nadie ha pensado en poner a punto la luna.

Estoy atrapado dentro de mí mismo.

Estoy de rodillas y no sé cómo volver a ponerme de pie.

Al hombro, una bolsa con una muda de ropa. Es todo lo que tengo en el mundo.

Abro la boca para pedir un café, pero sale la palabra whisky. Doble.

Y antes de que me dé cuenta, un monedero ha saltado de un bolso a mi mano.

No tengo ni idea de dónde estoy o de qué soy. Ni siquiera de si soy.

Me estiran la piel y la doblan en pliegues.

Y a pesar de que soy lo que soy, se lo que está pensando: se pregunta por mi madre, porque todo hombre es un niño y tiene una madre.

La primera vez que salgo por la puerta, la luz duele.

He estado alterado todo este tiempo, y ahora el mundo parece recién hecho.

Sigo caminando hasta que el agua me levanta de mis propios pies y me deja suspendido.

Cuando meto la cabeza debajo del agua parece que me esté lavando el cerebro, como si entrara hielo en los pliegues.

Antes podía ahogar los recuerdos en alcohol, nublarlos con humo. Ahora no. Ahora tengo que afrontar lo que sea que soy y lo que sea que he hecho.

Tengo que afrontar lo que dejé atrás.

Tengo que afrontar lo que perdí.

Vivo en la Casa de los Confundidos.

Tengo que aprender a combatir el viejo patrón; tengo  que combatir todo lo que soy para poder ser yo tal como lo habría sido en otra vida.

Todavía tengo la piel como si hubiera dormido debajo de una lona diez años.

La cárcel era mi vida anterior. Esto de ahora es libertad.

La paciencia compensa. La paciencia es una virtud.

Esa apariencia respetable que tanto se ha esforzado en construir es como un pesado papel pintado despegándose de la pared.

Está bien que tengas un sitio para ti.

No es que tenga mucha idea de lo que es ser padre.

Tú espera y todo se aclarará.

Esperan que te vuelvas del revés y que todos tus secretos caigan rodando como si fueras un bolsillo.

Me siento como si estuviera despierto pero soñando. Como si el tiempo hubiese colapsado y estuviera al mismo tiempo en aquel entonces y aquí y ahora.

Es tragarse el intentar no discutir sobre el tema, es tragarse el instinto de no dejarme marchar.

Depende todo de mí, lo que haga, cómo actúe.

Han podado los plátanos y las ramas y troncos desnudos parecen puños cerrados listos para golpear.

Yo estoy en su cabeza, yo soy él.

No sé qué esperaba que hubiera pasado, pero no era esto.

Me está cayendo todo encima.

El recuerdo se ha apoderado de mí, las imágenes trepan a mi cerebro.

Sé lo que son. Tú sabes lo que son.

Tengo los dientes tan apretados que casi no pasa el aire entre ellos.

Sé que si doy un sorbo a esto, no voy a ver el fondo del vaso.

Me dijiste que tendría que aprender que la luna era mi enemiga.

Nunca robes con luna llena.

Ojalá la vida fuera tan sencilla. Nacemos de tal manera y ya está. Toda nuestra vida está escrita.

Suelto el aire que ni siquiera sabía que estaba conteniendo; viene de un lugar tan profundo que es como si lo hubiese llevado dentro desde el útero.

Me dirijo hacia una vida totalmente nueva y no tengo otra opción que acudir a ella.

Nadie sabe todo sobre otra persona.

Me río por dentro, pienso, es increíble, no hay nadie que diga eso como lo dice un niño.

¿Qué mierda te ha pasado? Te has convertido en un ser humano.

Los dos llegamos demasiado tarde.

Tienes mucho por lo que pedir perdón.

Hay que pensar antes de hacer las cosas, así no tienes que ir por ahí pidiendo perdón.

… y me doy cuenta de que nunca la había visto así, con el peso correcto, con la piel limpia. Con el aspecto para el que fue hecha.

Todo el mundo quiere algo siempre.

No te he olvidado nunca.

Yo estaba a medio hacer cuando nos conocimos.

No creo que estemos nunca terminados, que estemos hechos del todo. Nos quedamos sin tiempo, nada más.

Y cuando venga, tenemos que tener algo que enseñarle.

Tenemos que demostrarle que no somos las mismas personas que entonces. -Me escucha-. Tenemos que demostrarle que sabemos lo que hicimos, pero que le hemos puesto remedio.

Tienes que darte cuenta de que si no nos hubiésemos conocido, él no existiría.

Y como soy una persona que lo sabe todo, sé lo que piensas. Y sé lo que quieres.

Tienes que contar una historia que la gente vaya a creer, la historia que quiere escuchar.

Y aunque llevo todos estos años despertándome a su lado, nunca dejo de valorarlo.

Si tiene algo que ver contigo, no puede ser feo de ninguna manera.

Estoy tan asustado que no quiero que el día ocurra.

Pero el animal que llevo dentro sabe que ahora mismo está aquí conmigo, y no quiero saber nada más.

Habría días en que la mierda salte por los aires y resbale por las paredes. Habrá días en que querré abrazarlo tan fuerte que podría dejarlo sin aire en los pulmones, matarlo de amor.

Pero pase lo que pase, por ahora, en este momento, está aquí con nosotros.

Lo miro, hablando con ella. Y la miro a ella mirándolo a él.

Y entonces se vuelve hacía mí y ve que los estoy mirando, y sabe lo que pienso, porque lo sabe, y yo sé que lo sabe, y sonríe.

Como si estuviera menos solo de lo que he estado nunca.

Y entonces siento que se me hincha el corazón. Se me llenan los ojos de lágrimas.

Soy un blando.

Leyshon, Nell; El show de Gary; Sexto Piso Ediciones; Primera edición; 2016. 292pp.

Lorena Sanmillán

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Mis subrayados: Narraciones. Jorge Luis Borges.

May 1, 2019

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Que el cielo exista, aunque mi lugar sea el infierno.

Al abrir los ojos, vi el Aleph.

Alguna vez se durmió y en sus sueños estaba el ímpetu del tren.

Todo lenguaje es un alfabeto de símbolos cuyo ejercicio presupone un pasado que los interlocutores comparten; ¿cómo transmitir a los otros el infinito Alpeh, que mi temerosa memoria apenas abarca?

Lo que vieron mis ojos fue simultáneo: lo que transcribiré, sucesivo, porque el lenguaje lo es.

De chico, yo solía maravillarme de que las letras de un volumen cerrado no se mezclaran y perdieran en el decurso de la noche.

Nunca se había demorado en los goces de la memoria.

Juzguen que la metafísica es una rama de la literatura fantástica.

Los metafísicos de Tlön no buscan la verdad ni siquiera la verosimilitud: buscan el asombro.

Saben que un sistema no es otra cosa que la subordinación de todos los aspectos del universo a uno cualquiera de ellos.

Hasta la frase “todos los aspectos” es rechazable, porque supone la imposible adición del instante presente y de los pretéritos.

Una de las escuelas de Tlön llega a negar el tiempo: razona que el presente es indefinido, que el futuro no tiene realidad sino como recuerdo presente.

Otra escuela declara que ha transcurrido ya todo el tiempo y que nuestra vida es apenas el recuerdo o reflejo crepuscular, y sin duda falseado y mutilado, de un proceso irrecuperable.

Ya no veré (sintió) ni el cielo lleno de pavor mitológico, ni esta cara que los años transformarán.

Sabemos estas cosas, pero no las que sintió al descender a la última sombra.

El sabor preciso de aquel momento era lo que ahora buscaba; no le importaba lo demás: las afrentas del desafío, el torpe combate, el regreso con la hoja sangrienta.

Dieron al fin con él (la crónica ha perdido las circunstancias y no quiero inventar lo que no sé) y creyeron reconocerlo.

Yo querría saber qué sintió en aquel instante de vértigo en que el pasado y el presente se confundieron.

Vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó.

Sentí infinita veneración, infinita lástima.

Spinoza entendió que todas las cosas quieren perseverar en su ser.

Felizmente, al cabo de unas noches de insomnio, me trabajó otra vez el olvido.

Nuestra mente es porosa para el olvido; yo mismo estoy falseando y perdiendo, bajo la trágica erosión de los años, los rasgos de Beatriz.

Cambiará el universo, pero yo no, pensé con melancólica vanidad.

Todo era vasto, pero al mismo tiempo era íntimo y, de alguna manera, secreto.

En su escritura habían colaborado la aplicación, la resignación y el azar; las virtudes que Daneri les atribuía eran posteriores.

Claro está que si no lo ves, tu incapacidad no invalida mi testimonio…

Ya cumplidos los cuarenta años, todo cambio es un símbolo detestable del pasaje del tiempo.

Los muchos años lo habían reducido y pulido como las aguas a una piedra o las generaciones de los hombres a una sentencia.

Comprendí que el trabajo del poeta no estaba en la poesía; estaba en la invención de razones para que la poesía fuera admirable; naturalmente, ese ulterior trabajo modificaba la obra para él, pero no para otros.

Jugaba a exagerar su borrachera y esa exageración era una ferocidad y una burla.

Sintió que si él, entonces, hubiera podido elegir o soñar su muerte, ésta es la muerte que hubiera elegido o soñado.

Viajar con este libro, tan vinculado a la historia de su desdicha, era una afirmación de que esa desdicha había sido anulada y un desafío alegre y secreto a las frustradas fuerzas del mal.

Si todos los lugares de la tierra están en el Aleph, ahí estarán todas las luminarias, todas las lámparas, todos los veneros de luz.

Basta el conocimiento de un hecho para percibir en el acto una serie de rasgos confirmatorios, antes insospechados; me asombró no haber comprendido hasta ese momento que Carlos Argentino era un loco.

Dahlmann cerraba el libro y se dejaba simplemente vivir.

Ciego a las culpas, el destino puede ser despiadado con las mínimas distracciones.

A la realidad le gustan las simetrías y los leves anacronismos.

El hielo no dejaba en su boca el menor rastro de frescura.

Las miserias físicas y la incesante previsión de las malas noches no le habían dejado pensar en algo tan abstracto como la muerte.

Pensar es olvidar diferencias, es generalizar, es abstraer.

Su actividad mental es continua, apasionada, versátil y del todo insignificante.

Hablar es incurrir en tautologías.

Era el solitario y lúcido espectador de un mundo multiforme, instantáneo y casi intolerablemente preciso.

Lo cierto es que vivimos postergando todo lo postergable.

No lo había escrito, porque lo pensado una sola vez ya no podía borrársele.

Nadie puede articular una sílaba que no esté llena de ternuras y temores; que no sea en alguno de esos lenguajes el nombre poderoso de un dios.

Mi deplorable condición de argentino me impedirá incurrir en el ditirambo.

Me dijo que antes de esa tarde lluviosa en que lo volteó el azulejo, él había sido lo que son todos los cristianos: un ciego, un sordo, un abombado, un desmemoriado.

El estilo indirecto es remoto y débil; yo sé que sacrifico la eficacia de mi relato; que mis lectores se imaginen los entrecortados períodos que me abrumaron esa noche.

Me dijo: Más recuerdos tengo yo solo que los que habrán tenido todos los hombres desde que el mundo es mundo.

Mis sueños son como la vigilia de ustedes.

Repito que el menos importante de sus recuerdos era más minucioso y más vivo que nuestra percepción de un goce físico o de un tormento físico.

Le era muy difícil dormir. Dormir es distraerse del mundo.

Lo disuadieron dos consideraciones: la conciencia de que la tarea era interminable, la conciencia de que era inútil.

Resolvió reducir cada una de sus jornadas pretéritas a unos setenta mil recuerdos, que definiría luego por cifras.

Llevaba la soberbia hasta el punto de simular que era benéfico el golpe que lo había fulminado.

La certidumbre de que todo está escrito nos anula o nos afantasma.

La escritura metódica me distrae de la presente condición de los hombres.

Tú que me lees, ¿estás seguro de comprender mi lenguaje?

Yo traté de explicarle que esa rapsodia de voces inconexas era precisamente lo contrario de un sistema de numeración.

Si el honor y la sabiduría y la felicidad no son para mí, que sean para otros.

No me parece inverosímil que en algún anaquel del universo haya un libro total.

La Biblioteca es ilimitada y periódica.

No es ilógico pensar que el mundo es infinito.

Yo conozco distritos en que los jóvenes se prosternan ante los libros y besan con barbarie las páginas, pero no saben descifrar una sola letra.

La Biblioteca es una esfera cuyo centro cabal es cualquier hexágono, cuya circunferencia es accesible.

La Biblioteca es tan enorme que toda reducción de origen humano resulta infinitesimal.

Es verosímil que esos graves misterios puedan explicarse en palabras: si no basta el lenguaje de los filósofos, la multiforme Biblioteca habrá producido el idioma inaudito que se requiere y los vocabularios y gramáticas de ese idioma.

Que yo sea ultrajado y aniquilado, pero que en un instante, en un ser, Tu enorme biblioteca se justifique.

En algún anaquel de algún hexágono (razonaron los hombres) debe existir un libro que sea la cifra y el compendio perfecto de todos los demás: algún bibliotecario lo ha recorrido y es análogo a un dios.

Cada ejemplar único es irremplazable.

En efecto, la Biblioteca incluye todas las estructuras verbales, todas las variaciones que permiten los veinticinco símbolos ortográficos, pero no un solo disparate absoluto.

Afirman los impíos que el disparate es normal es la Biblioteca y que lo razonable (y aun la humilde y pura coherencia) es una casi milagrosa excepción.

Cuando se proclamó que la Biblioteca abarcaba todos los libros, la primera impresión fue de extravagante felicidad.

Una secta blasfema sugirió que cesaran las buscas y que todos los hombres barajaran letras y símbolos, hasta construir, mediante un improbable don de azar, esos libros canónicos.

A la desaforada esperanza, sucedió, como es natural, una depresión excesiva.

Visiblemente, nadie espera descubrir nada.

El universo estaba justificado, el universo bruscamente usurpó las dimensiones ilimitadas de la esperanza.

Este pensador observó que todos los libros, por diversos que sean, constan de elementos iguales: el espacio, el punto, la coma, las veintidós letras del alfabeto.

La luz procede de unas frutas esféricas que llevan el nombre de lámparas.

Algunos moralistas razonaron que la posesión de monedas no siempre determina la felicidad y que otras formas de la dicha son quizá más directas.

No hay, en la vasta Biblioteca, dos libros idénticos.

El hombre, el imperfecto bibliotecario, puede ser obra del azar o de los demiurgos malévolos…

La Biblioteca existe ab aeterno.

No se publica un libro sin alguna divergencia entre cada uno de los ejemplares.

Nuestros historiadores, que son los más perspicaces del orbe, han inventado un método para corregir el azar.

Yo prefiero soñar que las superficies bruñidas figuran y prometen el infinito…

El número de símbolos ortográficos es vienticinco.

También se ejerce la mentira indirecta.

En la realidad, el número de sorteos es infinito.

En muchos casos, el conocimiento de que ciertas felicidades eran simple fábrica del azar, hubiera aminorado su virtud; para eludir ese inconveniente, los agentes de la Compañía usaban de las sugestiones y la magia. Sus pasos, sus manejos, eran secretos.

Esa pieza doctrinal observaba que la lotería es una interpolación del azar en el orden del mundo y que aceptar errores no es contradecir el azar: es corroborarlo.

Si la lotería es una intensificación del azar, una periódica infusión del caos en el cosmos ¿no convendría que el azar interviniera en todas las etapas del sorteo y no en una sola?

¿No es irrisorio que el azar dicte la muerte de alguien y que las circunstancias de esa muerte -la reserva, la publicidad, el plazo de una hora o un siglo- no estén sujetas al azar?

Para indagar las íntimas esperanzas y los íntimos errores de cada cual, disponían de astrólogos y de espías.

Descubrimos (en la alta noche ese descubrimiento es inevitable) que los espejos tienen algo monstruoso.

El que no adquiría suertes era considerado un pusilánime, un apocado.

En un alba sin pájaros el mago vio cernirse contra los muros el incendio concéntrico.

He conocido lo que ignoran los griegos: la incertidumbre.

Noche tras noche, el hombre lo soñaba dormido.

Su victoria y paz quedaron empañadas de hastío.

Recordó que de todas las criaturas que componen el orbe, el fuego era la única que sabía que su hijo era un fantasma.

Temió que su hijo meditara en ese privilegio anormal y descubriera de algún modo su condición de mero simulacro.

Muerto, no faltarán manos piadosas que me tiren por la baranda.

En el sueño del hombre que soñaba, el soñado se despertó.

El hijo que he engendrado me espera y no existirá si no voy.

No hay ejercicio intelectual que no sea finalmente inútil.

El propósito que lo guiaba no era imposible, aunque sí sobrenatural.

Comprendió que el empeño de modelar la materia incoherente y vertiginosa de que se componen los sueños es el más arduo que puede acometer un varón…

Abandonó toda premeditación de soñar y casi acto continuo logró dormir un trecho razonable del día.

Buscaba un alma que mereciera participar en el universo.

Adivinaba en ciertas perplejidades una inteligencia creciente.

Una doctrina es al principio una descripción verosímil del universo.

Un libro que no encierra su contralibro es considerado incompleto.

Es inútil responder que la realidad también está ordenada.

La gloria es una incomprensión y quizá la peor.

Pensar, analizar, inventar (me escribió también) no son actos anómalos, son la normal respiración de la inteligencia.

Mi recuerdo general del Quijote, simplificado por el olvido y la indiferencia, puede muy bien equivaler a la imprecisa imagen anterior de un libro no escrito.

Quienes han insinuado que Menard dedicó su vida a escribir un Quijote contemporáneo, calumnian su clara memoria.

No quería componer otro Quijote -lo cual es fácil- sino el Quijote.

Ser en el siglo veinte un novelista popular del siglo diecisiete le pareció una disminución.

Ser, de alguna manera, Cervantes y llegar al Quijote le pareció menos arduo -por consiguiente menos interesante- que seguir siendo Pierre Menard y llegar al Quijote, a través de las experiencias de Pierre Menard.

Todo hombre debe ser capaz de todas las ideas y entiendo que en el porvenir lo será.

El Quijote es un libro continente, el Quijote es innecesario.

Componer el Quijote a principios del siglo diecisiete era una empresa razonable, necesaria, acaso fatal: a principios del veinte, es casi imposible.

La ambigüedad es una riqueza.

Es una revelación cotejar el Quijote de Menard con el de Cervantes.

La historia, madre de la verdad; la idea es asombrosa.

La verdad histórica, para él, no es lo que sucedió; es lo que juzgamos que sucedió.

Decididamente, una breve rectificación es inevitable.

No puedo imaginar el universo sin la interjección de Edgar Allan Poe: Ah, bear in mind this garden was enchanted!

Una dispersa dinastía de solitarios ha cambiado la faz del mundo.

Si no me engaño, la buena ejecución de tal argumento impone dos obligaciones al escritor: una, la variada invención de rasgos proféticos; otra, la de que el héroe prefigurado por esos rasgos no sea una mera invención o un fantasma.

Recordaron  que todo sustantivo (hombre, moneda, jueves, miércoles, lluvia) sólo tiene un valor metafórico.

Al principio se creyó que Tlön era un mero caos, una irresponsable licencia de la imaginación; ahora se sabe que es un cosmos y las íntimas leyes que lo rigen han sido formuladas, siquiera en modo provisional.

Su lenguaje y las derivaciones de su lenguaje -la religión, las letras, la metafísica- presuponen el idealismo.

He dicho que los hombres de ese planeta conciben el universo como una serie de procesos mentales, que no se desenvuelven en el espacio sino de modo sucesivo en el tiempo.

El mundo para ellos no es un concurso de objetos en el espacio; es una serie heterogénea de actos independientes.

En la literatura de este hemisferio abundan los objetos ideales, convocados y disueltos en un momento, según las necesidades poéticas.

Hay objetos compuestos en dos términos, uno de carácter visual y otro auditivo; el color del naciente y el remoto grito de un pájaro.

Su plan era de un coraje borracho.

El riesgo recaía en los subalternos.

En una noche del Islam que se llama la Noche de las noches se abren de par en par las secretas puertas del cielo y es más dulce el agua en los cántaros.

Los defensores del sentido común se limitaron, al principio, a negar la veracidad de la anécdota.

A veces unos pájaros, un caballo, han salvado las ruinas de un anfiteatro.

Esa carencia de genuinas efigies de hombre tan memorable y famoso, no debe ser casual.

Un buen esclavo les costaba mil dólares y no duraba mucho.

Mir Bahadur Alí, lo hemos visto, es incapaz de soslayar la más burda de las tentaciones del arte: la de ser un genio.

Se entiende que es honroso que un libro actual derive de algún libro antiguo: ya que a nadie le gusta (como dijo Johnson) deber nada a sus contemporáneos.

El alma de un antepasado o maestro puede entrar en el alma de un desdichado, para confortarlo o instruirlo. Ibbür se llama esa variedad de la metempsicosis.

Las investigaciones en masa producen objetos contradictorios.

Al cabo de unos años  de conciliábulos y de síntesis prematuras comprendieron que una generación no bastaba para articular un país.

La base de la geometría visual es la superficie, no el punto.

Afirman que la operación de contar modifica las cantidades y las convierte de indefinidas en definidas.

Ya sabemos que en Tlön el sujeto del conocimiento es uno y eterno.

No existe el concepto de plagio: se ha establecido que todas las obras son obra de un solo autor, que es intermporal y es anónimo.

Buckley descree de Dios, pero quiere demostrar al Dios no existente que los hombres mortales son capaces de concebir un mundo.

Hace diez años bastaba cualquier simetría con apariencia de orden -el materialismo dialéctico, el antisemitismo, el nazismo- para embelesar a los hombres.

Tlön será un laberinto, pero es un laberinto urdido por hombres, un laberinto destinado a que lo descifren los hombres.

En vida padeció de irrealidad, como tantos ingleses; muerto no es siquiera el fantasma de lo que ya era entonces.

…cerró los ojos pálidos y durmió, no por flaqueza de la carne sino por determinación de la voluntad.

…comprendí que el incesante y vasto universo ya se apartaba de ella y que ese cambio era el primero de una serie infinita.

… esa torre de vértigos es un símbolo de su irresistible destino.

…lo atrae el puro sabor del peligro, como a otros la baraja o la música.

…cada imagen visual estaba ligada a sensaciones musculares, térmicas, etc.

…quizá porque lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la tradición.

…la tentación de dramatizar mi dolor, fingiendo un viril estoicismo, tal vez me distrajeron de toda posibilidad de dolor.

…es la escritura que produce un dios subalterno para entenderse con un demonio.

…recuerdo en la ventana de la casa una estera amarilla, con un vago paisaje lacustre.

…su directo conocimiento de la campaña era harto inferior a su conocimiento nostálgico y literario.

…la Biblioteca es total y que sus anaqueles registran todas las posibles combinaciones de los veintitantos símbolos ortográficos (número, aunque vastísimo, no infinito) o sea todo lo que es dable a expresar…

…para recordar vicisitudes análogas yo no preciso recurrir a la suerte ni aun a la impostura.

…sé de sus poderosos propósitos lo que puede saber de la luna el hombre no versado en la astrología.

…el hombre vive en el tiempo, en la sucesión, y el mágico animal, en la actualidad, en la eternidad del instante.

…porque Babilonia no es otra cosa que un infinito juego de azares.

… a su furor higiénico, ascético, se debe la insensata perdición de miles de libros.

…la intolerable lucidez del insomnio se abatió contra él.

…sabía que su inmediata obligación era el sueño.

…mientras dormimos aquí, estamos despiertos en otro lado y que así cada hombre es dos hombres.

Nadie lo vio desembarcar en la unánime noche…

Narraciones. Jorge Luis Borges. Editorial Origen. México. 1984. p.p. 162

Lorena Sanmillán

Mis subrayados: Santa María del Circo. David Toscana.

April 12, 2019

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Natanael hubiera preferido que no amaneciera.

… Natanael experimentó una gran dicha por creerse el centro del mundo.

Natanael dijo a sus compañeros: “Si no fuera por mi estatura, nadie se daría cuenta de que soy un enano”.

Natanael no vende ni una entrada en domingo.

-Si no fuera por mis barbas, ni quién supiera que soy la mujer barbuda.

Cada paso rasguñaba la tierra y levantaba más polvo que el mismo viento.

-No está mal. Circo Mantecón presenta al rey Natanael I, soberano de todas las carpas, juez supremo y verdugo de los que no aplaudan.

-Cualquier nombre le va a parecer malo a don Alejo, excepto el que él elija.

Las noches de circo nunca transcurrían silenciosas; a cada momento se escuchaba la inquietud de los animales; las mulas no se confiaban de las rejas y estaban siempre alerta de las intenciones de los tigres; por su parte, los tigres no dormían roncando, sino con un verdadero rugido que pretendía dejar en claro quién mandaba ahí; …

Ya te crees las mentiras que le inventas al público.

Don Alejo siguió contando con la tardanza de quien cuenta hasta ochenta, como si demorándose hiciera rendir sus números.

Ellos serán muchos y tendrán el animalero, sólo que sin carpa no hay circo.

Los que se iban con don Ernesto sentían ganas de quedarse y los de don Alejo deseaban marcharse con los demás.

La gente normal como yo es la que debe esforzarse para ganar un aplauso.

-No tienes cabeza para inventarte un nombre y crees que se te va a ocurrir un acto.

… el dolor, en la imaginación de Natanael, era más placentero que el placer.

Sin embargo, el buen o mal nombre no es condición que se gane en todos los estratos sociales, sino sólo en los de arriba; …

Fernando VI fue varias cosas en su vida: soldado, zapatero, limosnero, aguador y, por sobre todas las cosas, presidiario.

La gente festejaba como si de veras algo estuviera quedando atrás y otra cosa mejor estuviera por comenzar.

“No sólo es chaparro; también es feo, sobre todo desde que le arranqué un gajo de ojo. “

Por eso molesta verlo tan seguro de sí, tan como si no pasara nada; debería asumir su papel de fenómeno, de bestia, de error en la fórmula, del que sin duda es y será el más desgraciado de los Porcayo.

Más que cirqueros a punto de iniciar el convite, le parecieron los dolientes de un entierro.

Cerró los ojos por instinto y los abrió hasta darse la vuelta; no quería contagiarse del desánimo de su gente.

Por lo demás lo prefirió así; entre menos gente los descubriera, más sorpresiva sería su entrada.

Fléxor quiso cantar sólo por meterse algo a los oídos, pero antes de decidirse se distrajo con la sombra de una nube.

Por delante no hay huellas, sólo las que vamos dejando atrás.

A veces le aburría su fuerza, y con los latigazos gozaba de un sentimiento femenino de indefensión.

Deambular por esa casa le daba tristeza de ver fotografías antiguas de gente sonriente, la imposibilidad de la permanencia.

…pudo justificar su falta de agallas porque estaba bien robarle a los vivos pero no a los muertos.

Sus días pasaron hace mucho tiempo.

Nadie decide ser cirquero -don Alejo agravó la voz, se puso de pie y comenzó a caminar alrededor de la fogata-. Son cosas que pasan.

Cada quien habló de sus planes, sin el menor interés de escuchar a los demás, mientras adivinaban entre las sombras de las construcciones cuál sería su futura casa.

Un montón de casas vacías resultaba mayor tentación que una vida llena de aplausos, yendo de un lado a otro, conociendo mundo, sabiéndose superior a cualquiera del público.

Le resultó tan inconcebible irse sin compañía como insistir en que alguien lo siguiera; se desvió hacia el árbol donde habían amarrado el marrano y lo llevó consigo.

Y lo que en Angélica no pudo mover la fe lo movió la codicia.

Siempre quise alguien como tú.

Eso era cuando estaba lleno de proyectos; después ya no me sentí digno de llamarme su discípulo.

Cada minuto nace un imbécil.

Estos hombres de copete y nariz bermellón son la mayor prueba de la existencia de tanta imbecilidad.

Maldito aquel que abrió las puertas del circo a los payasos.

En cualquier carpa barata hay payasos; en cualquier familia hay payasos; cualquier cuñado mamón es un payaso…

… cualquier desempleado borracho puede volverse un payaso…

… una cara de reír llorando arranca más aplausos que malabarear seis pelotas con los ojos vendados.

¿Y me ves fuerzas para luchar contra la estupidez?

Vean, señores, así se divertía la gente en la antigüedad, cuando el cerebro era una nuez.

La costumbre puede matar un espectáculo que se precia de original;…

… la gente no cuestiona las tradiciones, simplemente las acepta y vive con la idea de que son buenas si son religiosas…

¿La tradición ordena que el circo sea algo ameno, emocionante?

Benditas sean las tradiciones que nos dan sustento a los personajes más anacrónicos y repetitivos de este país de mierda.

Precisamente -dijo Mandrake-, no somos perros. Por eso hacemos las cosas con orden.

Natanael pensó que más fácil vivía un minero sin mina que un cirquero sin público.

Si alguna rama de por aquí supiera encontrar agua -dijo Balo casi para sí mismo-, los árboles no estarían tan secos.

Yo suponía que la vida era mucho más que sentarse a defecar.

… la gente no siempre pasa a la historia por el rigor con que realiza su oficio.

… y cuando acaba la función, deja más contorsionarse en la cama que hacerlo en el circo.

Meros esfuerzos por no aceptar que su circo no podría sobrevivir con tan sólo un marrano, ni aunque el marrano aprendiera a declamar.

… los animales no entienden con palabras, sino con látigos, picas y fierros calientes.

Te trato como a un ser superior y tú te comportas como si quisieras acabar en el matadero.

… luego luego se nota  que me estoy haciendo viejo.

Y ésa es precisamente la palabra que más tememos los hombres fuertes. ¿Debilidad? No. Siempre podemos disimularla, bajarle peso a las pesas, retar a alguien del público que no se note muy pujante; la fuerza es lo de menos, el cuerpo es lo de más.

Y ni el tronco ni los brazos ni las piernas ni nada es gratuito.

Así no se puede mantener el entusiasmo, ya estoy cansado de luchar, quiero una vida sin tanta incertidumbre, en espera del muchacho que me diga compermiso, quítate que ai te voy.  Quiero una casa, un retrete donde olvidarme de todo; vivir una vida normal.

Quiero convertirme en una morsa, en un ser esponjoso, gelatinoso, desparramado, sin darle explicaciones a nadie.

Quizás no me entiendes, porque no conoces el declive.

Es una estatua de alameda para el mejor de los domingos.

Hacer memorias del cuerpo es siempre un proceso triste, como contar una fortuna que se consume e inevitablemente lleva a la bancarrota.

… si de veras creyera que con eso retrocedo el tiempo; si otra vez recuperara el entusiasmo de cazar aplausos; si mi vanidad no se hubiera resignado.

Tú no pierdas las esperanzas. El tiempo corre a tu favor.

… y llegará el día en que el deterioro nos iguale, no sé cuándo.

… y la distancia entre nuestras humanidades será tan poca, que tú y yo podremos compartir aunque sea un poco de vida.

El azar – continuó Mandrake- es la fuerza más poderosa del universo.

En cuestión de tomar decisiones, el azar es Dios.

Nada es tan azaroso como el nacimiento y cualquier madre acepta lo que le toca.

Es una regla del azar -respondió Mandrake-. La mayor parte queda fuera del juego.

Habrá oficios que se pierdan para siempre jamás -dijo Barbarela con ganas de sonar poética, pero no recibió sino malas caras.

Claro -agregó Mandrake-. No es posible vivir en un lugar donde todos seamos iguales.

Supongo que todos tenemos derecho a progresar -explicó Balo-. Excepto él -y señaló a Fléxor.

En cambio hablar sobre una mujer asesinada es echar mano de pura cosa visible, tangible, olible: la sangre, el cuerpo vestido o desnudo, el gesto apacible o de horror, el puñal o los golpes o la bala o el machete, el cráneo deshecho, el vientre tajado, el rostro amoratado, o esa sensación de aquí no ha pasado nada, de un muerto que duerme.

Un cura dijo que mi misión en la tierra era que los demás dieran gracias por no ser como yo.

… cree que la pequeñez del cuerpo puede compensarse con grandeza de espíritu;…

Menos mal que no usa anillos. Sería como atarle moños al estiércol.

Una nota política nunca podría ser tan bella.

… pero a nadie le intrigaba la edad de las casas sino el tiempo que tenían abandonadas.

Si no fuera por el campanario -dijo ella-, nadie se daría cuenta de que es una iglesia.

… es importante tener relatos; es lo que nos da derecho a pisar un suelo y tener un nombre.

… pues sólo las palabras impresas tienen un peso de verdad.

Estoy abierta a ideas ajenas, pero sólo publicaré aquello que me parezca conveniente, a mi gusto.

Tengo en mis manos el arma más poderosa para atacar… aunque la más inútil para defenderme.

Es la prueba máxima de un artillero: un blanco, un tiro; todo o nada.

… liquidando a la gente armada, menguas la fuerza del contrario;…

Vivimos en la era de la artillería; ahora gana el del cañón más grande y la trinchera más onda.

Cambiamos la fuerza y osadía por la capacidad de apuntar y agazaparse, como el niño que arroja la piedra y luego se esconde.

… en Santa María del Circo sólo hay tres armas: piedras, puños y mi cañón.

El mundo debe sentirse agradecido porque soy un tipo pacífico y sin ambición de poder.

Yo me asusté cuando supe que don Alejo estaba muerto.

– Dejemos que la carpa sea su mausoleo -dijo con tono solemne, a sabiendas de que el tono siempre se impone al contenido de una frase.

No es posible mantenernos aislados, debemos entrar en contacto con algún otro pueblo;…

Por eso nadie atina a inventarle un nombre. ¿Cómo llamarle a un objeto inútil?

Debemos ser sinceros con nosotros mismos: no somos lucrativos para un circo.

… somos parte de un nuevo acto, y allá, escondido tras las lomas, con sillas de lona y prismáticos, hay un público malsano que pagó un boleto de precio exorbitante para atestiguar nuestro deterioro, viendo qué hacemos, si nos destruimos unos a los otros, si nos morimos de sed o de hambre.

Es magnífico presenciar la sed, porque el alma se desquicia, el cerebro delira y el cuerpo se crispa; en cambio el hambre es muy aburrida, además de vencer la paciencia del espectador, no se distingue de un gran cansancio, de un eventual dormir para ya nunca despertar.

Si el boleto fue caro, nadie se resignará a vernos felices en nuestro pueblito, como gente ordinaria, sembrando la tierra, yendo a misa los domingos y fiestas de guardar, afilando cuchillos; …

De cierto te digo que con los peores artistas del circo, los hermanos Mantecón montaron el espectáculo más grande del mundo.

… y el premio era un trozo de comida, una caricia y una frase de afecto.

La sobriedad le vino demasiado tarde, pues la apuesta se había difundido demasiado como para salvar su reputación con la excusa del alcohol.

Al marrano pareció agradarle el regusto a sangre porque se solazaba en sus lengüeteos con la mayor pasión que había experimentado en su vida, pues no había conocido hembra y jamás le apasionó su salto a la pileta.

Yo tenía planes como todos, o sueños; quizás no hay diferencia porque unos y otros se van lo mismo a la cloaca.

Como buen predestinado que nada sabe hacer por cambiar su futuro, un día se me ocurrió leer un libro.

¿Has escuchado a esa bola de pendejos hablando sobre las bondades de la lectura?

Además poseen un mayor valor de reventa; cuando nos vimos forzados a rematar la biblioteca,  hubiéramos sacado más dinero con bloques de madera.

Por lo pronto ahí estaban todos esos libros de papel y yo tenía en la cabeza las bondades de la lectura.

Claro, en ese entonces yo de verdad creía en la capacidad de elección de los seres humanos.

¿Para qué perder el tiempo en esas preguntas si nunca se obtienen respuestas verdaderas?

¿Qué va de un plan de doctor, licenciado o ingeniero a un miserable ladrillero?

Nadie decide ser cirquero ni ser nada.

“Tú debes ver cuando el ojo ordinario es ciego”.

Las casas debían comenzar por el lecho y terminar con el trinchador.

Hasta pasar una noche dormida sobre el catre sentiría suya la casa y sólo entonces le darían ganas de asearla.

… antes de aceptar un error en su diagnóstico de muerte, vio en el anciano un cadáver andante.

… ningún otro mueble o artefacto señala una frontera tan rotunda entre civilización y barbarie.

… aprendí la importancia de mantenerse limpio, comer limpio y respirar limpio.

… un hombre fuerte nunca debe mostrar sus debilidades, y si ahora te lo digo, es por tu oficio, no son confianzas, intimidades; no te entusiasmes, ni vayas a contarlo más adelante.

Estás obligada a guardar secretos profesionales.

De joven, tu cuerpo es lo que se ve; cuando vas envejeciendo, eso se vuelve sólo la cáscara, y tu verdadero cuerpo lo llevas por dentro; ahí donde algo se puede averiar.

… porque es más triste el deterioro que el final.

Qué más da si de pronto se rompe una estatuilla de barro amorfo, ¿a quién le importa? Yo soy un Botticelli devorado por termes, descarapelándose sin remedio, perdiendo el color.

Tal vez yo estaría tranquilo si Sandow no me hubiera hecho tan consciente de mi situación.

Yo no tengo modo de volver al pasado; para mí no hay alternativa: este desdichado pueblo debe funcionar; sólo aquí puedo tener una vida.

Le cuelgan a un tipo una medalla por ser el menos débil entre los enteleridos.

O eres el más fuerte o no lo eres.

Hasta ese insecto amenaza mi trabajo.

Esto va a ser un fracaso si al primer malestar dejamos de cumplir con nuestras obligaciones.

Sin embargo, Narcisa lo había mandado a la iglesia, y a Dios sólo se le importunaba cuando la enfermedad aventajaba a la medicina.

Se sintió orgulloso de utilizar por primera vez en su vida la voz y no sus brazos para negociar.

Le angustió la idea de que en verdad se estuviera convirtiendo en una puta, y por lo mismo perdiera sus fuerzas con mayor premura.

Le bastaba con matarlo, sí, pero con un poco de tortura; aunque a la vez pensó en la inutilidad de castigar un animal que moriría por la total ignorancia de por qué le ponían ese destino.

Por supuesto, Barnum fue lo suficientemente inteligente para convertirlo en su socio y no en su contrincante.

No cabe duda: debemos elegir nuestros socios por instinto y no por la sangre.

Bailey amaba a su elefante; cómo no iba a hacerlo, si era su estrella, si él mismo gustaba de pasear sobre su lomo; pero no toleraba a los traidores; el circo sólo sobrevive con lealtad, con disciplina; y sin duda Barnum hubiera hecho lo mismo…

Viajar en barco es la mayor prueba de éxito de un circo; significa que en un país remoto ya escucharon de ti y se mueren por verte, a cualquier costo, a un precio suficiente para sufragar los gastos de erigir una nueva arca de Noé.

Una vez pude cambiar mi suerte; tuve el triunfo sentado frente a mi escritorio, pidiéndome empleo, casi rogándomelo, y fui un ciego estúpido.

Siempre viví con la sensación de que alguien me llevaba un paso de ventaja; así ocurrió cuando me enteré de la existencia de Lucía Zárate, la mujer más pequeña del mundo.

No hay truco, me explicó, es la energía mental convertida en una mano invisible; puedo ejercer fuerza física, aunque muy leve, sobre objetos distantes.

En todos lados la respuesta era negativa. O no lo conocían, o se referían a él como una leyenda, y me despreciaban por creerlo verdadero, tal como yo lo desprecié cuando lo tuve ante mi escritorio.

Yo lo habría protegido, habría contratado una guardia de cien hombres fuertes, leones y tigres, con tal de presentarlo masivamente, con tal de que me permitiera viajar en barco, aunque fuera una sola vez, y al carajo toda mi fe si un párroco de pueblo trataba de impedírmelo.

Son más de treinta años y aún me duele contarlo.

… pero mira de lo que me ha servido; por temor a repetir mi estupidez, he venido contratando una gavilla de buenos para nada.

Para mí no son sino una bola de Mandarines desenjaulados, y aunque deba esperar durante años, ya tendré mi oportunidad para arrojarlos a todos por la borda.

¿Por qué nos sentimos alguien importante cuando recibimos un aplauso?

Como si no recordáramos que las más de las veces, cuando aplaudimos, lo hacemos por mera cortesía.

Sin empacho me convertí en un mago de instructivo, de a b c, de trucos con un año de garantía.

Carajo, me creí mis propias palabras; y aún en este momento me pregunto si son verdad.

Toda una vida sacándome cartas de la manga y resulta que cuando había en juego algo realmente importante, seguí las reglas, no las instrucciones.

Ser el mandamás de tanta miseria resulta tan ocioso como afilar cuchillos.

No hace falta administrar la miseria, pero ya vendrá la prosperidad, y se hará necesario convocar a elecciones.

Tengo ganas de un trago. Muchos tragos. Allá en el fondo hay unos magueyes; sino fuéramos tan incapaces, ya habríamos preparado pulque.

Debemos hallar la salida; no me refiero a huir de aquí, pero en cualquier casa se necesita conocer dónde está la puerta.

Hace tiempo dejé de ser cirquero.

… los himnos deben tener sólo música y nada de palabras huecas.

Los de su raza -explicó Barbarela- están hechos para aguantar el dolor.

Narcisa miró el cuerpo torcido y se entristeció profundamente al preguntarse por qué los moribundos tenían la costumbre de llenarse de proyectos.

No me odio ni me disgusto, y muy seguido hasta me quiero y siento preocupación por mi salud y por este dolor de las coyunturas y por la duda de cuánto vive un enano o un caballo, si viven igual o más el uno o más el otro.

Y fíjate, en esa lista de las emociones que inspiro no mencioné la vergüenza, pues ésta sólo se da hacia las cosas que nos pertenecen.

Su tirria me daba lo mismo; al fin nuestra relación no pasaba de algunos regaños, tundas y cucharazos.

… porque no sé si les he contado, continuó el tipo, que la altura de los hijos es proporcional a la longitud del miembro.

¿Sabes cuál es la mina más productiva de este país? Por supuesto no es la que dejamos allá en la carpa ni la que detonó mi pariente.

En el despacho presidencial hay una que permanentemente vomita oro.

Lo sé, eso no importa mucho; en este pinche país, robar no es un delito; pero debemos agradecer que entre tanta basura haya existido un presidente sin mancha, sólo uno.

Así como sólo hubo un hombre sin pecado, sólo hubo un presidente sin tacha.

“sí, damas y caballeros, un caluroso aplauso para la selvática Barbarela, hermosa a pesar de su fealdad”

Una bola de pellejos sin cerebro -espetó él-. Eso son.

Supuse que tendrías una historia. Algo interesante.

… simplemente se propuso saborear los placeres que le ofrecía su nueva capacidad de mentir con autoridad, sobre todo tratándose de afectar a un enano, quien seguramente no tendría las agallas de Balo para cobrarse la afrenta a golpes.

Una vez más, hacía falta otra noticia para justificar la edición y, luego de pensar un buen rato y descartar encabezados como: “Vuelve don Alejo” y “Apuñalan al marrano”, y distinguió la noticia del momento en la inevitable muerte de Fléxor.

… es más fácil escribir que salvar moribundos; es preferible una hoja en blanco que una rodilla purulenta.

Mis defectos no me hacen desagradable -dijo ella con indiferencia-. El problema está en la soberbia de los demás – se incorporó lentamente, apoyándose en la pared, como una lisiada-. Así me enseñaron a pensar.

Ni los poetas mueren con poesía.

¿Qué hiciste con esa boca? ¿Qué comes, qué chupas, qué haces para tener ponzoña de víbora?

… la causa final no es más culpable que las anteriores.

Vamos a robarnos un verso.

Presentir es una palabra muy tibia para lo evidente -comentó Barbarela sin cuidarse de bajar la voz; luego le dio un empujón a Narcisa-. Ve corriendo por el cura.

… pues al sanar, el cuerpo queda más fuerte y la mente con mayor lucidez.

Todos tienen su momento de morir -dijo Barbarela con la mirada rabiosa, fija en los ojos del viejo -. Ni yo ni usted ni nadie tiene derecho a cambiar eso.

… pues según ella los perros morían en el suelo, en silencio y en la noche.

“Desde que el circo es circo se sabe que los actos riesgosos sólo funcionan con mujeres hermosas; las otras son fenómenos o están sentadas en las gradas.”

Yo soy la madre -respondió-. Lo normal es que sólo cargue mi pena.

Nunca reposa el alma del primero que se encuentra en un sitio -protestó Narcisa-. Eso cualquiera lo sabe.

Fueron tus pinches babas -dijo en voz baja y se santiguó.

La idea de volver al circo no era mala; pedir perdón era inaceptable.

¿Quién más aceptaría un mago sin magia?

Nadie, por supuesto. ¿Entonces por qué a mí sí me aplauden, si todo el público sabe que lo están engañando, si todos están seguros de que detrás de cada acto de magia está el andamiaje de la mentira; si ni siquiera lo disimulo porque me escondo tras una cortina o un biombo para hacer mis trampas en paz?

Supongo que trampear tiene su mérito.

… con la vida en un hilo, ni siquiera le quedaba tiempo para ondear un adiós.

… Hércules no tuvo argumentos para salirse con la suya y él dejó bien claro que un cura manda sobre una puta.

Prometimos estar juntos toda la vida – comenzó a conversar con los restos del marrano mientras le acariciaba la mollera-. Pero no sabíamos que la vida fuera tan larga.

Confiábamos tanto el uno en el otro que en alguna ocasión hicimos malabares con botellas de ácido…

Entonces el circo era un espectáculo de muchos huevos; ahora todo mundo quiere una red o tigres sin garras o cuchillos asépticos.

Es valiosa la historia pasada -refutó Mágala, saboreando su labor de cronista-, aunque es más valiosa la que se hace.

… y en parte porque se dijo que la manera más contundente de demostrar la osadía de un arma era utilizándola contra el clero.

Vio a los tres que tenía enfrente y los descartó uno por uno, juzgando que por su talento no alcanzaba para entretener ancianos en un asilo.

… pero ahora Hércules y Mandrake actuaban como miserables vándalos y así, se dijo Natanael, hasta el pillaje pierde su decoro.

Le pareció normal porque los enanos no tienen mucho de qué reírse y la felicidad ajena no hace sino echarles más peso a su desdicha.

¿Quién piensa en la semana entrante? -replicó Mandrake.

Eso es; propongo que atrofiemos a todos, y todos seremos iguales.

A cada época dorada le sigue la ruina, y cuando se intentó estrangular al último rey con las tripas del último obispo, fue a nosotros a quienes ahorcaron;…

Cuando recién tomó posesión de la iglesia le costó trabajo aceptar tanta austeridad tan poca fe.

Una iglesia con siete fieles es más triste que una iglesia vacía -dijo en voz alta, seguro de que alguien lo escucharía.

Ya son las doce y cuarto de mi vida; el mejor momento para generar ideas grandiosas que jamás podrán estar equivocadas; para eso haría falta ponerlas en uso.

… necesito argumentos más convincentes que una pirueta, menos gastados que una maroma, tan rotundos como un elefante.

Hoy puedo aceptar lo evidente: llegó el tiempo en que el circo debe morir.

Hoy no me importa nada y mañana será igual.

… tantos planes, tantas intenciones de ser diferente, de ofrecer lo que nadie, y al final, nada importa, ni el circo ni el aplauso ni las pieles ni el amor ni los marranos ni pasear en calesita.

Los felicito; están montando un buen acto, bastante riesgoso, poco divertido, lástima que sin público.

Piénsalo bien. ¿Has escuchado sobre un domador devorado por sus fieras en pleno espectáculo? Ciertamente no.

Y dicen que cuando un animal prueba la carne humana, ya no le halla sabor a otra cosa.

Por eso, padre, debemos tomar en cuenta a los espectadores. Son unos pobres diablos, sí, unos imbéciles que no saben apreciar el buen circo de la eterna repetición, pero toman más riesgos que usted y yo y todos nosotros juntos; ellos son los verdaderos héroes del espectáculo; y además pagan.

Lo que daría por ofrecer una función más, tan sólo una; entonces le pediría al público que pasara al centro de la pista, y nosotros, desparramados en las gradas, les daríamos el más agradecido de los aplausos; incluyendo a esos mocosos que tanto me fastidian.

Sólo una función, padre, no pido más.

Varias veces se propuso salir de ahí; las mismas veces volvió a sumirse en la inconsciencia.

… pero el pueblo era muy pequeño para echarse a la gente en contra.

En aquel entonces llegué a un pueblo abandonado, se dijo, y ahora me encuentro en un pueblo arruinado.

A su iglesia podía venir cuantas veces quisiera, pero no como patrón o como cirquero, sino como fiel o penitente.

Es obvio nuestro destino -dijo y se sentó sobre la tierra, a media calle.

Vamos – dijo a las alturas- mi vida por tu deshonor, por el mío, por lo que sea, por nada; al fin la vida es una mierda.

Si le iban a cobrar con esas barbas un pecado original, que fuera por algo y no por nada.

Soy una de tus bestias y aquí me ayunto con otra y si me creaste para no ser deseada por ningún hombre, verás que sí puedo provocar el deseo de otro monstruo como yo, peor que yo; y justo aquí en tu territorio, porque en este altar donde te adoraban ahora me adoran a mí.

Cayeron los ídolos, caíste tú, cayó don Alejo, cayó Timoteo de Roncesvalles, cayó Hércules, ahora cae el cura de este pueblo de mierda; porque tú habías sido todo, y cuando traté de venerarte una turba me humilló; y don Alejo fue todo porque me salvó, pero no a la mujer sino al fenómeno que podía exhibir por unos pesos al mes; porque Hércules lo fue todo, mi única agarradera, y Mandrake lo sacrificó con su lascivia; porque Timoteo fue todo y se derrumbó de manera absurda, frágil como migajón, con sólo un disparo de juguete; porque ahora me quise engañar pensando que Natanael lo era todo y se me volvió un simio entre las piernas, torpe, ansioso, oloroso, asqueroso, un simio jadeante y babeante.

Se dijo que no más; ahora no habría otro todo que ella misma, y se rio a la fuerza porque no se sentía feliz, aunque sí satisfecha.

Yo pensé que queríamos vivir en este lugar -dijo Balo-. Tener una casa, una familia, ser gente común y corriente.

Te dejo unos días y en vez de circo me encuentro con una bola de pordioseros.

Largo de aquí -dijo agitando el brazo-. Esto es un circo, no un asilo de fenómenos.

Un día yo fui como tú -dijo Hércules con la seguridad de que jamás, ni por asomo, había sido como él.

Nada más triste que la tristeza que deja el circo cuando se va.

Es la misma hora que cuando llegamos -dijo-. La misma hora de siempre.

Natanael sintió compasión por esa inmensa masa de carnes, tan poderosa y tan desamparada.

Por la calle avanzaba un fino polvo, empujado por el viento, y poco a poco iba cubriendo las huellas del circo, de la vida que se fue por ese camino rumbo a quién sabe dónde con la solemnidad de un cortejo fúnebre.

El enano apretó la mano porque sintió que Hércules se le soltaba, y lo estiró hacia el acceso de la iglesia, un hocico negro regurgitando la desolación de las bancas vacías, del confesionario sin pecados y de un altar como mesa de sacrificios.

Anda, putilla -ordenó el enano mientras cerraba el portón, mientras se cerraba ese gran hocico hambriento para tragárselos por siempre en su oscuridad de sepulcro-.  Anda, putilla -repitió-. vámonos al diablo.

Toscana, David. Santa María del Circo. Alfaguara. México. Febrero 2017. Pp 334

Lorena Sanmillán

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mis subrayados: Loba. Orfa Alarcón.

March 31, 2019

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El amor ha de ser de desierto, o no será, porque amor que no es de frío y de calor no es amor.

Y fue tanta mi dicha que quise llorar y que nos muriéramos ahí mismo para no tener que regresar a casa.

Era una felicidad que se inflaba de tal manera que me oprimía el corazón, no lo dejaba latir. Una asfixiante  felicidad que me obligaba a tomar aire a tragos pequeños.

Mi dicha era del tamaño de su tedio.

Las mujeres pueden maldecir porque están malditas.

La belleza de un hombre se puede medir por cuántas mujeres lo ven, y cuántas lo desean.

Yo te venero.

El tiempo se contaba a pasos: los pasos eran los de las chicas. Se alejaban para volver a acercarse.

Estoy tranquila porque sé que hasta la última letra de tu nombre olvidaré.

Como quien pertenece a una secta, nunca se me había ocurrido que tenía la posibilidad de irme.

Desnuda eres perfecta.

No podía confiar en la protección de un Dios imaginario, pero sí en la protección de mi padre.

No iba a desarmarme el frío, ni el amor.

De cualquier forma, yo seguiría a mi padre a donde fuera, a mi propia muerte lo seguiría entre brincos de alegría.

Y yo nunca le he tenido miedo a morirme.

Uno debe cuidarse solo, Diosito ya tiene mucho quehacer.

Al fin estaba completa porque tenía un descanso y un espejo. Un hogar.

Amor es una palabra estruendosa pero sorda.

Pedí muy poco para ser feliz, pero él me regaló un tigre blanco creyendo que eso era amor.

…porque el único matrimonio en el que creo es en el que uno tiene con el origen y con la lengua.

Mi cachorra había sido un anzuelo que mordí con suavidad.

No le bastaba con que yo aprendiera cosas viendo cine o leyendo.

La belleza es esa quieta armonía que nos hace latir a la par de la sintonía del mundo.

Me asomé a su boca, a sus dientes, y su risa era una puerta que yo jamás podría atravesar.

El nunca necesitaría de nadie, o al menos, no de mí.

Lo dejé voltearse hacia la ventana y concentrarse en un árbol mientras decía que al contemplar tantas hojas al fin sabía lo que era el infinito.

La primera vez que nos besamos fue en sueños.

Pensé que estar con Rosso siempre me provocaba una sensación de irrealidad.

Traté de explicarle cuán onírico se volvía el ambiente cuando estaba junto a él.

Que tuviera la facultad de enfurecer a Adán me hizo sentir en el corazón que había llegado a un destino.

Es que vivir sin tener un amo es tan difícil.

Sin un padre no existe una identidad, ¿quién podría ser yo si no lo tuviera?

Y envidié por un momento la vida mediocre de los creyentes.

Uno necesita de Dios porque necesita que alguien le cobije el corazón.

Español, dije, pero los amigos no son como los empleados, no obedecen.

Yo miraba cuánta comida quedaba en su plato, para ver cuánto tiempo me faltaba para desmaquillarme y volver a meterme en la cama.

Me da igual estar donde sea, en ningún lugar me hallo. No soy feliz en ningún lado.

No le gusta hablar conmigo, pero le gusta contar las cosas para que yo las oiga.

El dedo no se mete en el gatillo antes de tiempo porque se te puede ir un tiro.

No, Lucy, cuando uno quiere algo no se queja, ¿quieres aprender o no?

Tenía cinco años cuando supe que mi madre se llamaba Astrid. Evoco su nombre y me llega un olor a pólvora.

Y todos estos años si nombre de pólvora había estado escondido en mi mente.

…¿cómo puede madurar alguien a quien se le oculta el nombre de su madre?

Como parecía ángel, bien podría ser producto de un parpadeo.

Mi cielo está incompleto sin ti.

El no es nada mío para que tenga derecho de mencionarme.

Si tu cariño se acabó estoy tranquilo corazón, al fin que nunca comenzó.

…pero puede negarse todo, excepto lo que se es.

Tal vez con su lengua quiso destrabar mi boca, por eso me besó como se besa a lo que se ama y no se tiene.

La belleza, una vez más, no era para describirse sino para contemplarse.

No había vida a la que me hubiera invitado, y sin embargo él no salía de la mía.

Y pendejeas a todos porque viven en una realidad distinta a la tuya y tienen la necesidad de al menos resolver el mundo, pero tú que tienes un peso más pequeño eres la única pendeja, porque tu mundito eres tú y te asusta: ni siquiera quieres saber de dónde vienes porque no quieres saber quién eres.

Me gusta estar contigo porque puedo mirarte por horas.

Podría pasarte cualquier cosa, podría arrollarte el tren, y quedaría intacta tu belleza.

Nunca obtendremos el amor, pero siempre estará ahí la belleza.

El silencio es vivir en la ciudad que amo…

Yo no lo elegía. El silencio había llegado para encarnarse en mí.

Tal vez porque renuncié a validarme, esa semana fue tan nítida.

En mis días de silencio habitaban mis historias que no tenían que ser ya de nadie más.

…sólo un animal tendría la lealtad de dormir conmigo cada noche.

A veces tengo tan pocas palabras que resulto un ser muy básico.

A veces no tengo ninguna palabra y me siento hueca, liviana, vacía, y entonces entiendo por qué no peso en la existencia de nadie.

…cuantas veces estuvo conmigo fue así: conmigo.

…cuando estaba conmigo me hacía sentir como si fuera única.

Si escribo su nombre es entrar al paraíso, a la tierra prometida que fluye leche y miel.

Comimos manzanas porque nunca volveríamos a ese paraíso, aunque él no lo entendió y yo no lo sabía en ese momento.

Y es que era un bonito sueño ser la única mujer en el mundo entero.

Duermo sabiendo que los paraísos se desintegran de un día para otro.

Y es que el precio de cada paraíso son muchos, miles de infiernos.

Siempre tengo quien me cuide. Duermo con una serpiente enroscada a mis pies. Por eso los tengo tan fríos.

Soy mi única historia y mi familia.

Es del querer el callar.

Por eso se hace la tonta y de pronto me suelta una verdad como quien suelta una bala.

Dormí sola sin sentirme sola y no necesité una piel, animal o humana, en la cual reposar mi brazo.

Perder alguno de mis sentidos sería perder la mitad de mi vida.

No me quitaría la verdad el dolor de las pérdidas.

…tal vez tenía esperanzas de que en algún momento actuara con su propio cerebro y se hiciera más mi amiga que de sus hermanas.

Quería hacer tanto ruido que pudiera callar mi mente, arrancarme el cabello, enterrarme las uñas en la cara, a ver si así distraía a mi cerebro de la sensación de sangre en la piel y del olor a tabaco.

Mi vocación de muñeca había comenzado desde chiquilla.

Sentía que mi cuerpo era muerte, por eso merecía ser mutilado.

Amor es una palabra muda.

Las muñecas también se cansan de posar sobre los pasteles perfectos.

No había manera de que volviéramos a la Tierra Prometida.

…subía hasta mi boca para obligarme a pedir perdón.

No pude evitar mirarme al espejo: las ojeras eran dos círculos y dentro de ellos estaban mis ojos.

No se puede dormir toda la vida.

La muerte sería una buena forma de dormir sin tener que alternar con la vida.

Una muerte de ojos abiertos y corazón aún palpitando.

Ya no podía caerme por más que rodara en el mundo.

Dicen que mucho amor se convierte en mucho odio.

…¿cómo es que mis hijos mayores desde niños ya eran amantes?

Tomaste lo más vivo que tenía.

Como si para la vida bastara la noche.

Me llenaste la boca de palabras pero no me diste voz.

Puedo llevarme cualquier secreto a ese lugar donde van los mentirosos.

Ya no habrá un cielo sin Rosso.

Yo sólo había sido líneas de luces en su vida.

Amor es una palabra helada.

Mi amor nunca había sido una manifestación de fuerza.

Esposada con las manos hacia atrás, ni iba a darle al piloto el gusto de verme llorar.

Todo era tan real y tan injusto.

… las cadenitas de poco valor que frágilmente seguían atándome al amor de mi padre.

Tal vez vio mi blusa blanca transparente tan poca cosa a la hora de cubrirme del frío, a mí tan poca cosa a la hora de estar sola.

El amor de Rosso en infierno se había convertido.

La carretera era un mar, una corriente de arena que me conducía a un puerto al que nunca arribaba.

No mediste el daño que me hacías. Mira lo que han hecho tus mentiras.

Pero los caminos son distintos cuando se piensan a cuando se viajan.

Sin identidad no tenía dinero, no tenía familia ni amigos. Sin identidad sólo era yo.

Había arruinado mi vida y sólo obtenía que ella me colgara el teléfono.

Tal vez con los billetes que me quedaban podría tomar un taxi, pero no hay manera de volver a casa cuando ya no hay una casa.

El ambiente era una bolsa infecta que nos contenía a todos.

Yo era tan libre en esa ciudad tan libre, que tenía miedo.

Tantas personas que no había espacio para Dios.

Me sentía tan necesitada de luz, de algo de belleza.

Dejé pasar varios vagones hasta entender que nunca llegaría uno con suficiente espacio.

Hemos creído en todo: en Dios, en la Virgen… hasta en el Diablo.

Y si me la secuestran, que la pistola la traiga siempre, para que pueda matarse antes de que la hagan sufrir.

Se la ofreció a Dios, pero yo creo que Dios no la quiso.

¿Cómo se habían convertido en chiqueros esas mansiones viejas?

Era un lugar tan deprimente que si alguien llegaba a matarme, por mí estaría bien.

Estoy tranquila porque sé que hasta la última letra de tu nombre olvidaré.

No podía más que asociar la fealdad con la tristeza y la desgracia.

Una ciudad que yo no conocía me mostraba sus sucios genitales.

La soledad es morir y que nadie se entere.

Podría morirme y nadie se daría cuenta en semanas.

Hay noches que no se sabe si llegará la mañana.

Mi piel tiene una memoria perfecta, guarda todo lo que yo quiero olvidar.

Mi piel bien podría ser un diario.

Cuando muera, quien encuentre mi cuerpo desnudo nunca sabrá lo que ahí dice.

Si la muerte no llegaba a mí tendría que salir a buscarla a la calle.

La muerte andaba en las calles en la figura de una jeringa tirada junto al semáforo.

Si alguna vez rezara a una mujer me convertiría en parte de esta ciudad.

Yo pidiendo ser normal, ser feliz, no necesitar dormir todo el día. Tener una familia.

Nunca he sentido apego a mi vida.

La gente vive en las condiciones que ella misma provoca, merece las condiciones en las que vive. Yo era parte de esa gente.

El era solo y no necesitaba nada, era pleno en sí mismo, era su propio Dios y su belleza era su testimonio.

Cuando yo más lo necesitaba se fue.

Ni siquiera puedo hablarle porque es como si yo ya no fuera nadie.

¿Ser pobre era ser imperceptible, tan común como todos, una copia de los otros, pertenecer a una comuna de elementos genéricos?

Y yo me había caído del Cielo. Era una como cualquier otra.

¿Quién era para sentirse con derecho a preguntar sobre mi vida?

Cuando me duermo con él el tiempo se detiene y sueño todo como con filtros de Instagram.

Desconfío de toda la gente que dice estar escribiendo.

Será que para mí el amor y la escritura son lo mismo.

…y el corazón me iba a reventar en cascadas de agua mineral agitada.

No lloré porque ni siquiera a eso tenía derecho.

Decidí seguir amando a Rosso porque a veces al mal también se le ama.

Tal vez mi verdadera identidad era sentarme a esperar a que cualquiera llegara por mí a rescatarme.

Si yo no tenía mamá, ¿por qué iba a rezarle a una madre ajena?

Si tu cariño se acabó, estoy tranquila corazón, al fin que nunca comenzó.

Sentiría que lo necesitaba para no pegarme un tiro.

Sin embargo, si tuviera que confesar una religión, sería bautista o pentecostés.

Me gusta creer en el poder de la fe, más que en el poder del rito.

Si tuviera qué creer, si pudiera creer, lo haría.

Si pudiera creer, creería en la vida eterna, para así poder matarme y despertar a un mundo ya pasado por fuego.

Estaba tan triste que era inmensamente feliz en medio de tanta mierda.

Sólo caminé sin rumbo.

El miedo me paralizaba y el miedo me hacía avanzar.

Ella no avanzaba y por más que yo corriera siempre sus dedos estaban a dos centímetros de mi espalda.

El olor a pólvora me hacía evocar su nombre.

Que si me dolía la piel descansaba mi alma.

Es que cuando el amor es muy grande, y se vacía, hay que llenar con algo ese hoyo que queda en el corazón.

Hacía días que no me maquillaba, pero simplemente con lavarme la cara recuperaría la clase.

Lo que nos unía era el aborrecimiento.

Bien fácil distingues al lobo de los coyotes: el lobo es el que mata, el coyote nomás se come las sobras.

Porque el amor es querer saber lo que el otro sabe.

Hay justicias que no se pueden quedar en las manos de Dios.

Pero quise ver cómo avanzaba mi historia, la película de mi falta de voluntad.

No tenía ni el gusto ni la sensibilidad ni la capacidad de abstraerse del mundo para seguir siendo un ser bello y con clase.

Lo que es de Dios vuelve a Dios, dijo el Niño.

Porque los gringos son los chilangos del mundo, no tienen nada de gusto.

No conoces el infierno. Apenas lo vas a conocer.

Más difícil que ser anfitriona o invitada, es ser la novedad circense.

…la seguridad es lo que cuesta.

Así que eso era mi verdadera familia: una comunidad de enfermos.

¿Cómo podría mi alma redimirse después de haber vivido tantas horas en el horror?

¿Cómo podría mi alma existir?

La belleza es esa cálida certeza de que el mundo, a pesar de su dolor, debe seguir existiendo.

La belleza de la existencia y la conciencia de que jamás obtendríamos el amor, pero sí el deslumbramiento.

La belleza es esa eterna sintonía que nos hace olvidar el asco que produce el mundo.

La belleza es esa cálida melodía que acrecienta el miedo.

La belleza tiene la perversión del engaño: porque existe, se posterga la muerte, se olvida el horror, se desea preservar la vida para seguir posando la mirada sobre el objeto luminoso aunque de él brote un olor a sangre

La belleza es un objeto de fe.

Era tanta su belleza que me infundió miedo.

Cuando se ama también hay mucho odio.

No puedo saber de qué te sirve si no sé qué quieres.

De cualquier forma, todas saben que valen más como carne que como personas.

No puedes mirarme creyéndote superior a mí.

Te dejaste engatusar, bebé, entre un pito y mundo, siempre vas a preferir el pito.

Necesitaba volver a ser la chica a la que le sobraba todo.

Era curioso que habláramos de una familia en común.

Para someter a un hombre basta con humillar a las mujeres de su casa: esposas, hijas, nietas.

Yo era un juguete muy frágil y muy caro. Una granada de cristal

El asunto del silencio es así: a veces es la única protesta a la que se puede recurrir.

A veces la protesta se convierte en una forma de vida.

…el silencio se convierte en una condición, no en una decisión.

…es muy fácil condenar un amor de que no se es partícipe.

Mi cuerpo es su casa.

Mi cuerpo es su abrigo.

Eramos dos extrañas actuando con la amabilidad de lo inesperado.

Hacía mucho que no reía ni sentía la dignidad, o el cinismo, de ser la hija de quien era.

Pero no hay pureza ni inocencia si en el corazón late un amor insano, el amor de aquellos hermanos que viven solos en el monte y no saben de qué otra forma cobijar sus cuerpos.

Yo creo que cuando un amor así es correspondido es una bendición de Dios.

…pero yo creo que el amor siempre tiene que ver con Dios.

Si antes no me había ofrecido en sacrificio a él, era porque no sabía de su existencia.

Su latido era intenso, vibrante, era el latido más intenso que rugía desde mi cuerpo.

Mi hijo ha sido lo más vivo que ha habitado mi cuerpo.

¿Cómo pelear si no podía ni dejar de temblar?

Era mi deber cuidar a mi haz de luz.

Andaría hasta desangrarme.

Un tigre blanco aparecía de pronto así como aparece el hambre.

Me lamenté por todas las veces que había desaprovechado oportunidades para morirme.

Me besa para dejarme en la boca el sabor del amor.

El amor ha de ser de desierto, por eso a nosotros nos esperaba el destierro.

Nadie viene al Lobo si no es por mí.

Orfa Alarcón. Loba. Alfaguara. Febrero 2019. México. 330pp.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mis subrayados: Kafka en la orilla. Haruka Murakami

March 7, 2019

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En cualquier caso se trata de tu vida. Básicamente, la única vía es hacer lo que tú creas.

Pero, de aquí en adelante, para poder sobrevivir tendrás que ser muy fuerte.

Me da la impresión de que no hay que confiar demasiado en la distancia.

A veces, el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar -me comenta el joven llamado Cuervo.

Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se te llenen de arena e ir atravesándola paso a paso.

Y es que la persona que surja de la tormenta no será la misma persona que penetró en ella. Y ahí estriba el significado de la tormenta de arena.

A un lugar frío es mejor no ir.

Cuando buscas una voz, sólo encuentras un silencio profundo.

Tu corazón es como un gran río crecido tras un largo periodo de lluvias.

Pero no puedo expulsar los genes que se encuentran en mí.

¿Qué sentido tiene arrojar bombas al corazón del bosque?

-“En el viaje, un compañero, y en la vida, compasión” -repite ella a modo de confirmación.

-Pues que un encuentro casual es algo muy valioso para los sentimientos de los seres humanos.

Los encuentros fortuitos son algo muy importante para los sentimientos humanos.

Yo soy un navegante solitario, de pie en cubierta; ella es el mar.

Ya sabes, “aún el encuentro más casual…” Se dice así, ¿no?

-La predestinación. Que ni siquiera las cosas más triviales suceden por casualidad.

Pero el nombre es algo que puede cambiarse con facilidad.

Desde pequeño, yo siempre he matado las horas en las salas de lectura de las bibliotecas.

Los actos de los dioses nunca son fáciles de comprender.

En definitiva, lo que quería decirte es lo siguiente: para un ser humano es muy duro vivir solo.

Hay cosas que sólo se saben retrospectivamente.

Sólo con síes y movimientos de cabeza no se puede hacer una poesía.

Ahora que lo digo, hace mucho tiempo que no sueño.

Sí, las cosas que no hacen falta se olvidan enseguida.

Pero, en el mundo de los humanos, si no sabes escribir, es que eres estúpido. Si no eres capaz de leer un libro o un periódico, es que eres estúpido.

Cuando te das cuenta de que te has perdido, te entra el pánico.

Si yo fuera sombra, no me gustaría conformarme con ser sólo la mitad.

Me encuentro dentro de un recipiente llamado yo.

Estoy donde debo estar.

Para sobrevivir hay que hacer lo que sea.

Paso la mayor parte del día en el gimnasio y en la biblioteca, pero, mientras esté por estos lugares, nadie se va a fijar en mí.

El ejército no era un interlocutor con quien pudieras razonar de forma lógica.

Personas de mente retorcida también te las encuentras en este mundo.

El mundo desconoce cuántos gatos son maltratados día tras día y cuántos tienen una muerte miserable.

Por eso pienso que, para un gato callejero, la lucha por la supervivencia debe de ser muy dura.

Es horrible no acumular más que conocimientos superficiales.

Esperar es muy aburrido.

Cuesta mucho decir las cosas que importan de veras.

Porque en este mundo no existen los absolutos.

En resumen, que en este mundo sólo te tienes a ti mismo.

Son demasiadas las cosas en que debemos pensar día tras día, son demasiadas las cosas que tenemos que reaprender.

Hay recuerdos que no palidecen.

El placer carnal que sentía difícilmente puede expresarse con palabras.

La mente de los niños es muy maleable y se puede moldear de muchas maneras.

…como dice Goethe: “Todas las cosas de este mundo son una metáfora”.

Yo aún no conozco la diferencia entre no ser una persona ordinaria y ser una persona singular.

Las cosas han cambiado y siguen su curso.

La música llena el silencio.

Puedo descubrir que cierto tipo de perfección sólo puede conseguirse a través de una imperfección sin límites.

En este mundo, las personas enseguida nos cansamos de las cosas que nos son aburridas, y las cosas de las que nos hartamos suelen ser aburridas.

En mi vida hay espacio para el aburrimiento, pero no lo hay para el hastío. La mayoría de la gente no sabe discernir entre ambas cosas.

Pero, una vez que te extravías, el bosque se extiende hasta el infinito.

Si pensar eso hace que las cosas te sean más fáciles de entender, pues lo piensas y en paz.

Yo no pido nunca a la gente que haga cosas que no son capaces de llevar a cabo.

Y es que toda hipótesis necesita una prueba que la refute.

Al quedarme solo, el silencio se ciñe a mi cuerpo como si hubiese estado aguardando la oportunidad.

Voy a lograr sobreponer mi figura a esas sombras.

La responsabilidad empieza en los sueños. Estas palabras resuenan con fuerza en mi corazón.

… el mundo está lleno de cosas que todavía no he visto.

El dolor contiene, sin duda alguna, cierta intimidad.

Cuando estás despierto, puedes refrenar, más o menos, la imaginación.

En cualquier labor se impone un orden.

El secreto de matar, Nakata, reside en no vacilar.

“Al igual que las flores que se esparcen en la tormenta, la vida humana es sólo un adiós” -dijo Johnnie Walken acariciando con la yema del dedo el blando vientre de Kawamura.

Sólo los cobardes apartan la vista de la realidad.

Mientras siga las reglas, posiblemente no haya peligro.

Y cuando alguien lo rehuye, ese algo le llega de manera espontánea.

Quizás ese algo que buscas, mientras lo estés buscando, no lo encuentres en la forma en que lo estás buscando.

… pero esto es así porque la realidad no es más que un cúmulo de profecías desfavorables que se han cumplido.

Formar parte de la biblioteca todavía no sé qué puede significar.

El amor que se profesaban era tan verdadero que no había ninguna necesidad de ponerlo a prueba.

Ésta es la génesis de cualquier historia. Un gran cambio. Una inflexión inesperada.

Demasiado trabajo para que fuera una simple broma.

Uno no puede tomarse en serio todo lo que le cuentan.

Fíjense más en lo que hemos conseguido y menos en lo que no hemos podido conseguir. ¿Acaso no reside en esto la justicia?

Pero donde no existen los detalles no existe el todo.

La herida es diferente en cada persona y en cada persona deja una huella distinta.

… al principio, apenas abrió la boca. Pero en cuanto se acostumbró a la presencia de Nakata ya no la cerró.

Lo que yo quiero decir, en pocas palabras, es que, puesto que una persona está viviendo, la relación entre ésta y todo lo que la rodea, no importa lo que sea, cobra sentido de una manera natural.

No se trata de ser inteligente o no. Yo no lo soy demasiado. Sólo que tengo mis propias ideas. Y por eso los demás me encuentran pesado.

Porque, ¿sabes?, si intentas pensar por ti mismo, te quedas solo.

El mundo cambia a diario, Nakata.

No se debe matar a nadie sin tener una razón -comentó Nakata.

Creo que tienes todo el derecho a vivir como te plazca. Tengas quince o cincuenta y un años. La edad no influye en absoluto.

En un momento como éste, tienes todo el derecho del mundo a ser sincero.

Es decir, que las cosas que creo haber elegido yo, en realidad parece que ya estuvieran decididas de antemano mucho antes de que yo las eligiera.

Y no hay duda alguna de que tú, como ser independiente, sigues avanzando hacia delante.

No es la persona la que elige su destino, sino el destino el que elige a la persona.

Son las cualidades, no los defectos, las que arrastran al hombre a la tragedia.

Pero, a pesar de ello, la ironía hace más profundo al hombre, lo obliga a crecer.

Y antes ya he comentado esto, pero, en la vida, todo es una metáfora.

Pero la policía, la policía y cualquier otra persona, no te exigirá responsabilidades poéticas.

Sí. Cruzar el puente es lo más importante del mundo.

Aquella noche, yo vi un espectro.

Toda ella es demasiado perfecta para ser real.

Una persona puede convertirse en un espectro a pesar de estar viva.

Las tinieblas del mundo exterior han desaparecido, pero las tinieblas de nuestra alma continúan inalteradas.

La fidelidad tiene más valor que la propia vida.

El amor puede reconstruir el mundo.

Como siempre. Una vez que vayamos, lo sabremos.

En todo caso, permanezco inmóvil, conteniendo el aliento, para no romper el equilibrio de la escena.

Pero mi figura no se reflejará en sus pupilas.

Los dos estamos enamorados de alguien que ya no está en este mundo.

Estás perdido en el laberinto del tiempo.

La poesía y el simbolismo siempre han estado indivisiblemente unidos. Como los piratas y el ron.

El simbolismo y el significado son dos cosas distintas.

Debió de capturar las palabras de los sueños, como si agarrara suavemente por las alas una mariposa que volara por el espacio.

Los artistas son capaces de evitar la redundancia.

Si las palabras que contiene el poema no logran encontrar un túnel profético que las conecte con el lector, el poema no cumple su función como tal.

Nadie puede predecir adónde se dirigirá el talento.

Es que tenía la sensación de que, si me quedaba, acabaría perdiéndome sin posibilidad de retroceder -digo.

Sin embargo, aunque acabes perdiéndote alguna vez, necesitas un lugar al que poder retroceder.

Mi corazón vuelve a latir con un sonido seco.

Alguien está clavando un largo clavo con un martillo en las paredes de mi corazón.

No es que no tuviera a nadie a mi lado, pero me encontraba terriblemente sola.

Esta música traslada la habitación entera, incluyéndome a mí, a un tiempo extraño.

Mi abuelo acostumbraba decir: “Preguntar es vergüenza de un instante; no preguntar es vergüenza de una vida”.

Exacto. Tiene usted razón. Cuando te mueres, todo lo que sabes desaparece.

Cuando no se encuentra lo que se busca, Hoshino, no es tan fácil dormir a pierna suelta.

A decir verdad, toda percepción ya es memoria.

Materia y memoria. ¿Lo has leído?

“El yo es el contenido de la relación y, al mismo tiempo, la relación en sí misma.”

Una revelación trasciende los límites de lo cotidiano. Y una vida sin revelaciones no es vida.

Lo importante es pasar de una razón que sólo observa a una razón que actúa.

Las palabras duermen en un bache del tiempo.

Yo no tengo carácter ni sentimientos.

Pues lo que yo debo hacer es controlar que las cosas desempeñen su papel original.

Todos los objetos se encuentran en constante movimiento. La tierra, el tiempo, los conceptos, el amor, la vida, la fe, la justicia, el mal.

Nada permanece indefinidamente en el mismo lugar ni con la misma forma.

Las cosas cobran significado en un contexto concreto y, ahora, casualmente, le ha tocado a esta piedra.

“Si en un relato sale una pistola, ¿hay que dispararla?”. Se trata de eso. ¿Comprendes?

Aquello cuya función no es estrictamente necesaria no debe existir.

Eso es la dramaturgia. La lógica, la moral o el significado no existen por sí mismos, sino que nacen dentro de una relación.

Nunca he creído que yo, yéndome a otra parte, pudiera encontrar algo especialmente interesante. Lo único que yo quería era irme a otro lugar. No estar allí. 

El lugar donde se nace no se puede elegir, claro está. Pero el lugar donde se muere, hasta cierto punto, sí.

Pero, en cualquier caso, y por lo que respecta al día a día, tanto si has ido a un lugar para sobrevivir como para hallar la muerte, las cosas nunca son muy distintas. Acabas haciendo prácticamente lo mismo.

Pero ni tú ni yo somos una metáfora.

Pero las metáforas pueden eliminar en gran medida lo que nos separa a ambos.

No fui capaz de renunciar a la vida pese a saber que vivir no tenía ningún sentido.

Llámalo maldición, si quieres. Hubo una época en que alcancé algo demasiado perfecto.

Porque, cuando nos enamoramos, todos buscamos en la persona amada una parte de nosotros que nos falta.

Las palabras se hallan muertas en un hoyo del tiempo. Se acumulan sin ruido en el oscuro fondo de un lago volcánico.

Como es un concepto abstracto, no tiene forma. Y, como le hacía falta una apariencia, pues tomó ésa por casualidad.

Más bien parecía que un enano perezoso estuviese pataleando sobre un gran tambor.

Yo tenía libros dentro.

“Las cosas de este mundo siempre te salen por donde menos te esperas. Precisamente por eso es interesante vivir. “

Claro que no tengo ni idea de cómo serás tú en normal.

Nakata tiene que recuperar la media sombra que le falta.

Nakata no tenía bastante fuerza. Porque Nakata no tiene contenido.

Está muy bien hacer cosas que tengan forma.

La biblioteca desierta posee algo que me conmueve.

La mochila que llevo a la espalda contiene cuanto necesito para vivir.

No puedes marcharte de aquí. No eres libre. Además, ¿de verdad quieres serlo?

Quizá se experimente una felicidad mayor al poseer algo que simbolice la libertad que poseyendo la libertad en sí misma.

Sólo están convencidas de que lo desean. Todo es una fantasía. Si realmente consiguieran la libertad, la mayoría de la gente se encontraría con graves problemas.

A la gente, de hecho, le gusta la falta de libertad.

Al fin y al cabo, los que mejor sobreviven en este mundo son los que levantan barreras altas y fuertes.

Si no eres fuerte, no puedes sobrevivir. Particularmente en mi caso.

Con la fuerza sucede lo siguiente: que siempre puede venir alguien más fuerte que tú y derribarla.

Lo que yo deseo es una fuerza que me permita ser capaz de recibir todo cuanto proceda del exterior y resistirlo.

Los rayos adoran los clubes de golf.

Para una persona es importante tener algo así como un lugar al que poder volver.

Esa noche volvéis a hacer el amor. Tú escuchas cómo se va llenando el vacío que hay dentro de ti.

Dentro de mí no hay una sola cosa que tengas que saber -dice ella. Hacéis el amor hasta que llega la mañana del lunes, aguzáis el oído al tiempo que pasa.

La gente no calcula lo que podrá dormir.

Has hecho trabajar mucho la cabeza y ahora debes de estar hecho polvo. Así que no te preocupes por nada y duerme hasta que el corazón te diga basta.

Las cosas buenas no envejecen.

La verdad es que, ayudando a la gente, uno se siente pero que muy bien.

Si el mundo estuviera compuesto sólo de sabios y genios, andaría muy mal. Hace falta alguien que esté alerta y que despache los asuntos.

Todas las cosas deben tener una cima -dijo el joven Hoshino.

“Había bastante con ir viviendo. Sólo por el simple hecho de vivir, yo ya era alguna cosa. Era algo espontáneo. Pero, en un momento dado, dejó de ser así. Vivir me fue convirtiendo en nada. ¡Qué cosa tan extraña! La gente nacemos para vivir, ¿verdad?

¿Cómo es que yo, conforme he ido viviendo, he ido perdiendo contenido hasta convertirme en una persona vacía?

Yo soy algo especial. Soy un concepto.

Las cosas abiertas tienen que cerrarse. Lo que he traído, lo dejaré en su sitio tal como estaba.

Pensar seriamente sobre las cosas que no son serias es pensar por pensar.

“Pensar mucho y mal equivale a no pensar”.

No soporto las chorradas que no llevan a ninguna parte.

Soy un concepto. Y los zorros y los conceptos funcionan de manera muy distinta.

¡Qué cosa tan grande es el mar! ¿Verdad?

“Si quieres veneno, trágate el bote”.

Yo también sé lo que es la lealtad, ¿sabes?

Pero, aunque sea una verdad de Perogrullo, hasta que las cosas no ocurren por primera vez no han ocurrido nunca. A menudo, las cosas no son lo que parecen.

Porque es la primera vez en mi vida que quiero a alguien y que lo necesito.

Junto al mundo que habitamos existe otro mundo paralelo.

Así que la forma del laberinto remite a las entrañas. Es decir, que el principio del laberinto reside en tu propio interior.

Lo que existe fuera de ti es una proyección de lo que existe en tu interior, lo que hay dentro de ti es una proyección de lo que existe fuera de ti.

Las personas aprenden con el paso de los años a discernir entre lo que es importante y lo que no lo es.

Pero ahora, en estas circunstancias nuevas de este mundo nuevo, tú te encuentras completamente perdido.

Una de las cosas que no acabas de entender es si las mujeres tienen deseo sexual.

Tú ahora estás inmerso en algo maravilloso. Quizá no vuelvas a experimentar algo semejante en toda tu vida, de lo maravilloso que es.

Y la inquietud que te produce el ser incapaz de comprenderlo te conduce, a su vez, a la desesperación.

Tú estás completamente solo, en un lugar apartado de todo.

Quieres verla, cualquiera que sea su forma, espíritu vivo o ilusión.

Pero, a tu alrededor, sólo hay un abanico de tinieblas.

Es mucho mejor hablar que no hablar. Sea con quien sea.

La música no me molesta. La música es para mí como el viento.

Si supiera leer, podría cocinar una variedad mucho mayor de platos.

No saber leer es algo muy duro, ¿entiende?

Nunca me habían dicho nada parecido a: “No importa adónde. Ve a donde quieras.” Y es que yo, al oír eso, me siento perdido.

Una vez que te embarcas en algo, pues llegas hasta el final.

Uno no se cansa nunca de ver cómo trabajan las hormigas, ¿verdad?

El azar es algo pavoroso, ¿no crees?

El tiempo parecería un barco que, una vez perdida el ancla, vaga a la deriva por la extensa superficie del mar.

Quiero comprobar hasta dónde soy capaz de penetrar en la profundidad del bosque.

Pero mis plegarias no han sido oídas. Mis peticiones han sido rechazadas.

Quieres descargarte lo antes posible ese peso que acarreas a la espalda y empezar a vivir siendo tú mismo, no alguien atrapado en las obsesiones de otro.

Cuando una cosa, se trate de lo que se trate, sobrepasa cierta cantidad, deja de parecer real.

“Mira que los genios también lo pasan mal”.

“Ya sé que esto no se puede decir, pero yo no creo que pueda llegar a ser alguna vez un genio”

Cada uno tiene sus preferencias. Hay quien puede hablar con las piedras. No es de extrañar, pues, que haya hombres que se acuesten con otros hombres.

Experimentamos algo y, como resultado, ocurre algo.

Si terminas tu vida sin haber leído a Hamlet, es como si la hubieses pasado dentro de una mina de carbón.

Antes, los hombres de patrimonio de la región amparaban a los artistas. Porque los artistas, a diferencia de ahora, no podían vivir de su arte.

Por más dinero que tengas, lo que no puedes comprar es el tiempo.

Grabo en mi memoria el paisaje que me circunda, doy un paso tras otro, siempre hacia adelante.

Tal vez sean alucinaciones, y las alucinaciones, cuanto más piensas en ellas, mayor es la dimensión que van cobrando, más definida es la forma que van tomando. Y, en un momento dado, acaban por dejar de ser una simple alucinación.

¿La guerra nace de la ira o del miedo?

En ningún lugar del mundo existe una lucha que acabe con las luchas.

Si hubiera llegado antes, o después, es posible que me hubiera sentido todavía más desconcertada. Para mí, éste es el momento ideal.

Un recuerdo es algo que te caldea el cuerpo por dentro, pero que, al mismo tiempo, te desgarra por dentro con violencia.

Pero a Nakata le da la impresión de que, por más dolorosos que sean sus recuerdos, usted no ha querido desprenderse de ellos, ¿no es así?

Por más doloroso que me sea conservarlos, no quiero perderlos mientras viva. Porque son la única cosa con sentido que prueba que he vivido.

Viviendo más de lo que debía vivir he destruido a mucha gente, muchas cosas -prosiguió ella-.

Sin embargo, lo que ha ocurrido, ha ocurrido.

Nakata es lo que resulta de aceptar, tal cual fueron llegando, todas las cosas que le han ocurrido, las correctas y las incorrectas.

-Mi vida acabó a los veinte años. Después no fue más que un eterno epílogo. Un largo y tortuoso corredor sumido en la oscuridad que no llevaba a ninguna parte. Pero he tenido que recorrerlo.

He visto llegar, uno tras otro, días vacíos, los he despedido inmersos en la misma vaciedad.

El bosque ya no me da miedo. Tiene sus reglas. O sus normas. A la que dejas de temerlo, empiezas a verlas delante de ti.

Avanzo por la orilla de mi conciencia. Las olas de mi conciencia rompen en la orilla y se retiran.

En un mundo donde existe el tiempo, nada puede volver atrás.

Tuvo que abandonarte a pesar de quererte. Lo que ahora debes hacer tú es tratar de comprender los sentimientos de tu madre y aceptarlos.

Una hipótesis sin una teoría válida que la refute es una hipótesis que vale la pena seguir.

¿Por qué querer mucho a alguien tiene que ser lo mismo que herirlo profundamente? Porque, si eso resultara ser así, ¿qué sentido tendría amar profundamente a alguien? ¿Por qué diablos tiene que suceder esto?

Este lugar no lo puede encontrar cualquiera -dice el soldado alto-. Pero nosotros sí pudimos.

¿Y tú? ¿Quieres matar a alguien o que te maten a ti?

Entre ahora y hace mucho tiempo no hay apenas diferencia.

Claro que los recuerdos nunca sabes hasta cuándo vas a tenerlos, y tampoco, ya de por sí, lo sólidos que son.

Es importante cumplir lo que se promete – dijo Hoshino sudando -. Se lo prometas a quien se lo prometas.

Una cosa con forma ha desaparecido de este mundo y ha pasado a incrementar la nada.

¿La nada se incrementa?

Volver a la nada significa convertirse en cero. Y si al cero le añades otro cero, pues resulta cero.

Lo que se ha abierto es necesario cerrarlo.

Hacer el bien no admite demora.

Y, al fin y al cabo, sarna con gusto no pica.

Para un ser humano, lo que realmente importa, lo que realmente confiere dignidad, es la forma de morir.

“Comparada con la forma de morir, la forma de vivir quizá no tenga tanta importancia.”

Las agujas del reloj electrónico de la pared se deslizaban suavemente por la superficie del tiempo como un escribano del agua.

Lo que queremos decir -dice el alto con tono despreocupado- es que este bosque no tiene ninguna intención de hacernos daño.

Yo no quería trincharle las tripas a nadie. Pero vivíamos en un mundo así. De modo que tuvimos que desertar.

Soy una mariposa que aletea en el borde del mundo.

La almohada huele como la luz del sol.

Puedo solapar mi existencia con ese dolor helado. El dolor se convierte en un ancla que me mantiene firmemente amarrado aquí. 

Pero me doy cuenta de que, en su presencia, todas las palabras pierden su función original.

Hay una gran diferencia entre estar preparado o no estarlo.

Nunca he conseguido llevar nada hasta el final. Ése es mi problema.

Siempre había creído que lo esencial en una relación amorosa era que no creara complicaciones.

Es la primera vez que te veo, pero no se puede decir que entre nosotros dos no haya nada.

A mí sólo puede destruirme quien reúna los requisitos para hacerlo.

Donde no es importante el tiempo, tampoco lo son los recuerdos.

Yo no tengo mundo al que volver. 

Quiero que te acuerdes de mí. Si tú me recuerdas, no me importará que el resto del mundo me olvide.

A veces no hay nada tan importante como los recuerdos.

A sus espaldas sólo ha dejado un hueco, la forma que ha tomado su ausencia.

Mira, si no lo entiendes, déjalo correr.

“Está tan apurado que hasta le pediría ayuda a un gato”.

No es más que una suposición optimista.

El destino es algo muy raro.

Dormir la siesta por órdenes de un gato le resultaba extraño, pero, en cuanto se tendió en el sofá, durmió profundamente alrededor de una hora.

Tal como ha dicho Toro: tener una gran determinación en el pensamiento y luego ejecutar tu idea con decisión. Adelante.

Mejor dicho, esta cosa no tiene más que voluntad. 

A esto no se lo puede dejar con vida.

Quien no lo entiende no lo entenderá jamás.

Lo que hay allí es imposible de explicar con palabras. La verdadera respuesta no se puede escribir con palabras.

Y lo que no se puede explicar con palabras, mejor no tratar de explicarlo de ninguna forma.

Mejor no explicarte nada ni siquiera a ti mismo.

El surf es un deporte con más trasfondo de lo que parece. A través del surf aprendemos a no ir en contra de la naturaleza.

El hombre, hasta cierto punto, está determinado por el lugar donde ha nacido.

Estas escaleras tienen un gran significado para mí. Porque, subiéndolas, podía ver a la señora Saeki.

Por más que huyas, no vas a ninguna parte.

Cada uno de nosotros sigue perdiendo algo muy preciado -dice cuando el teléfono deja de sonar -. Oportunidades importantes, posibilidades, sentimientos que no podrán recuperarse jamás. Esto es parte de lo que significa estar vivo.

Y nosotros, para localizar dónde se esconde algo de nuestro corazón, tenemos que ir haciendo siempre fichas catalográficas.

Dicho de otro modo, tú deberías vivir hasta el fin de tus días en tu propia biblioteca.

Ni la ciudad ni yo pensamos irnos a ninguna parte.

Una persona debe pertenecer a un lugar, en mayor o en menor medida.

El mundo es una metáfora.

Tanto para ti como para mí, esta biblioteca es lo único que no es la metáfora de nada.

Si tú me recuerdas, no me importará que el resto del mundo me olvide.

Con todo, tienes que llegar hasta el final. Porque hay algo que no podrás hacer a menos que consigas llegar hasta allí.

Dentro de poco te dormirás. Y, al despertar, habrás pasado a formar parte de un mundo nuevo.

Murakami, Haruki. Kafka en la orilla. Edición Maxi. Tusquets Editores México. 2008. pp. 714

Lorena Sanmillán

 

 

 

 

 

 

 

Mis subrayados: Canción de tumba

September 1, 2018

Captura de pantalla 2018-08-28 a la(s) 13.28.04Vivía con la angustia orgullosa y lúcida que hizo morir desollados a manos de san Agustín a no pocos heresiarcas.

…la avaricia de ser dueño de algo que no logras comprender.

Nunca supe en qué consistían estas preferencias y supongo que puedo vivir sin saberlo.

Leemos nada, y exigimos que esa nada carezca de matices: o vulgar o sublime.

Tienes que mandar todo a la chingada y largarte de México. Porque tú vas a ser escritor. Y un escritor en este país no sirve de nada, es peso muerto.

No entiendo lo que dice: no logro hacer la conexión emocional.

No es la realidad lo que vuelve cínico a uno. Es esta dificultad para conciliar el sueño en las ciudades.

Siempre es una buena noticia que el sol salga.

Ser cínico requiere de retórica.

A ratos, en medio de la oscuridad, cuando tengo más miedo, trato de hacerme a la idea de que velo el delirio de una desconocida.

Mis jornadas de la última semana consisten en treinta y seis horas dormitando o escribiendo junto a la cama de una moribunda.

Yo crecí a la sombra de una vuelta de tuerca: pretender que la mía era realmente una familia.

Todo México es territorio del cruel.

¿Qué será de estas páginas si mi madre no muere?

La belleza es la verdadera vida.

Convertir un anecdotario en estructura, por el contrario, ofrece siempre el desafío de conquistar  cierto grado de belleza: lograr un ritmo a despecho de la insonorizada vulgaridad que es la vida.

Wilde consideraba que escribir autobiográficamente aminora la experiencia estética.

Escribo para transformar lo perceptible.

Quiero aprender a mirarla morir.

…una ficción sólo es honesta cuanto mantiene su lógica en la materialidad del discurso…

Me permitió intuir que los sentimientos profundos no admiten distinciones tajantes entre soportes sublimes y banales, y que esta condición de belleza será siempre cínicamente usufructuada por diletantes y burócratas del gusto…

Sin espiritualidad no hay poesía.

Mi rutina antiséptica representa un trabajo más o menos arduo que, sumado al tránsito de médicos y enfermeras y los cambios de turno y los horarios de alimentos y el arribo de facturas y recetas, entrecorta la escritura.

Que la he amado siempre con la luz intacta de la mañana en que me enseñó a escribir mi nombre.

No sé nada de la muerte. Sólo sé de la mortificación.

La literatura siempre ha sido generosa conmigo: si tuviera que volver a ese instante sabiendo lo que sé ahora, escogería los mismos libros.

Tres años de pobreza extrema no destruyen. Al contrario: despiertan en uno cierta lucidez visceral.

Bajar la guardia. No voy a hacerlo. Si se cura, bueno. Si se muere, ni modo.

Gracias a la leucemia comprendí que lo provisional no es una elección: es el ritmo desnudo de la mente.

…necesito tu sangre, dámela a cambio de esta zona mercantil del idealismo a la que denominamos Amistad.

Ni son tontos para andar en supersticiones ni son serios para aguantarse.

Rezar, no. No rezar es todo lo que tengo.

Quizá los fantasmas de putero prenazi y mojigatería socialista guardan un aire de familia con mis propios fantasmas tutelares.

…basura armada en serie, idéntica en su espíritu a las ranas de plástico que se venden en los puestos ambulantes frente al zócalo de la ciudad de México. Que nos sirvan otra ronda de Taiwan.

La diferencia no radica en el objeto sino en el relato oculto tras él.

Así que todos los recuerdos infantiles vienen, fatalmente, como una errata.

El nombre que uso para realizar las acciones más elementales (sostener una cuchara, leer esta línea) es distinto del nombre que uso para cruzar fronteras o elegir presidente de mi país.

Ninguna de estas cosas me preparó para la noticia que mi madre padece de leucemia.

Soy una bestia que viaja, hinchada de vértigo, de sur a norte.

Me aterra la posibilidad de haber legado a mi hijo una afición perturbadora.

Haber nacido me parecía un acto de pura maldad personal que sólo podía repararse engendrando otra existencia.

…el entonces está hecho de poleas quebradizas…

Ese es el más intenso vínculo que me une a mis hijos: un enyesado gesto de adiós.

Cada vez que uno redacta en presente -así sea para contar su cretinismo aeroportuario, su sobredosis de carbohidratos en el menú de British Airways- está generando una ficción, una voluntaria expresión de la incredulidad gramatical.

La manera más rica de sentir el pasado (íntimo o histórico, da igual) es abandonarse a la percepción física del tiempo: un instante está siempre en el futuro. Por eso la culpa y la nostalgia son emociones miserables.

El sexo entre los dos fue una intuición de luminosidad.

…tras diez minutos de fama logré atisbar el límite de mi escritura.

Si te dedicas a cuidar un enfermo, te arriesgas a vivir en el interior de un cadáver.

Seguridad de ser, para alguien que amo y está vivo, nada más que una larva en pena.

No por su grandeza arquitectónica ni mucho menos por su papel en el ámbito de la medicina, sino porque su inopinado origen es un buen ejemplo del gran talento de los mexicanos para hacer el ridículo.

…adoctrinar con argumentos fascistas a los políticos mexicanos que están en el poder es predicarle al coro.

La aventura del Escuadrón 201 se parece a una novela de Jorge Ibargüengoitia.

(supongo, por el resultado, que la charla transcurrió en una cantina).

No hay camino al absoluto que no pase por una estación de la fiebre.

De niño me gustaba tener calentura. Era un padecimiento que volvía especialmente cariñosa a mamá.

Tramitar kafkianamente medicinas es la versión que nos ofrecen de una terapia ocupacional.

Para mí -también insomne crónico- el insomnio es puro melodrama: nada sino un estado suelto de la mente.

No: el verdadero inconveniente de haber nacido no radica en ninguna unidad de sentido que pueda ser narrada.

Habitar algo (o a alguien) es adquirir un hábito.

Afuera estaba cayendo uno de esos aguaceros que hacen decir a las beatas que Dios practica en Saltillo la logística del próximo Diluvio.

Mi madre no es mi madre. Mi madre era la música.

Pero no lo inventé: estoy seguro que lloró cuando supo su muerte.

Este es, por supuesto, mi recuerdo más antiguo: la angustia de que un extraño me roba mi único amor.

¿Quién va a olvidar la primera vez que puso un pie en la cárcel?

Enloquecidamente tranquilo.

Soy una fragancia exquisita envuelta en papel periódico.

El vocablo universal que mis hermanos y yo empleamos para sustituir las expresiones de mal gusto es Esto. 

¿Por qué la vida de la gente que escucha boleros suena siempre tan cursi?

La ideología del dolor es la más fraudulenta de todas.

Hace un par de años le extirparon la vesícula, lo que menguó severamente su tolerancia a los paraísos artificiales.

Si no te puedes unir al heroísmo, cógetelo.

El Diablito Tuntún debe ser el máximo after de La Habana.

Las chicas entran a pasto, estragadísimas por la noche de refuego y al mismo tiempo más aguerridas que nunca: avariciosas, mal cogidas, al borde del vómito por chupar pingas blandas diminutas.

El Diablito Tuntún es un paraíso de pesadilla donde la música resulta intolerable y cinco o seis mujeres bailan alrededor de ti tratando de llevarte a la cama.

Yo en cambio estaba loco por ella y aceptaba lo que me propusiera.

Nuestra amistad se limitaba al tacto.

El placer y la posesión no requieren fulgor ajeno para ser trascendentes.

Soy un wanabí de patriarca y un Opus Dei de clóset.

Puede ser: mi mente es mi segunda madre.

…sabía que las revoluciones también necesitan prostitutas.

Así, desde la fiebre o la psicosis, es relativamente válido escribir una novela autobiográfica donde campea la fantasía. Lo importante no es que los hechos sean verdaderos: lo importante es que la enfermedad o la locura lo sean. No tienes derecho a jugar con la mente de los demás a menos que estés dispuesto a sacrificar tu propia cordura.

Lo que intento por supuesto, es reflexionar morbosamente, no transcribir el dolor.

(ningún delirante es tan imbécil como para perder el delicioso hilo de su locura intentando describirla)

Más allá de la experiencia estética que la propia enfermedad desencadena, no haré más subproducto que una bitácora. Tengo que acudir al mecanismo de la literatura pese a que muchos de mis espectadores lo consideran una lengua muerta: de otro modo, la intervención sería solamente una mancha tibia. Tengo que escribir para que lo que pienso se vuelva más absurdo y real.

La emprendí porque es el último recurso que me queda para acercarme a la sensibilidad.

Si no me besa el mundo, que me bese la fiebre.

La angustia es la única emoción verdadera.

Hay personajes que simplemente no se marchan. Esperan pacientemente a que tengas un breakdown para venir a cobrar lo que les debes.

La medicina paliaba el dolor, no la densa podredumbre.

Recuperar la cordura significa que tus demonios han vuelto a su sitio. Ya no pueden atormentar a nadie más. Sólo a ti.

No sabes cómo lloré porque no me dejaban ir a cuidarte como me cuidas tú.

La amistad es uno de los grandes misterios de la vida en la Tierra.

Si quieres saber qué está pasando tienes que rastrear los twitss en tiempo real.

Los seres humanos son una enfermedad. Un cáncer.

Mi madre es un virus que camina.

El amor, en cambio, como un virus: se injerta; se reproduce sin razón; se adueña de su huésped egoístamente sin consideraciones de especia, taxonomía o salud; es simbiótico. El amor es un virus poderoso.

¿Para qué arruinar un recuerdo perfecto, un viaje tan dulce…?

Aún así, lograron asestarme más pésames de los que mi organismo pudo tolerar: puñetazos en el hígado.

Acapulco debería ser tipificado como delito federal.

¿Qué mejor homenaje podría hacerle la burocracia mexicana a una prófuga de su propio nombre?

Todo abismo tiene sus canciones de cuna.

Estaba simplemente deshecha: un año de virus y veneno es demasiado para un organismo cuyo único imperio ha sido asimilar toda clase de golpes.

No había nada que decir: habíamos tenido un año entero de dolor lúcido.

Herbert, Julián. Canción de tumba. Random House Mondadori. México 2012. 206 pp

Lorena Sanmillán

Mis subrayados. El jilguero. Donna Tartt.

August 21, 2018

Al perder a mi madre perdí de vista cualquier punto de referencia que podría haberme conducido a un lugar más feliz, una vida más plena o agradable.

Aún no he conocido a nadie que haga que me sienta tan querido como lo hizo ella.

Su risa bastaba para que apartaras de una patada lo que estuvieses haciendo y la siguieras.

Antes era un día normal y corriente, pero ahora sobresale del calendario como un clavo oxidado.

¿Deambulando? Gran parte del vocabulario de mi madre sonaba exótico a mis oídos…

“Es una locura” -había dicho-, pero sería feliz mirando los mismos seis cuadros el resto de mi vida. No se me ocurre una mejor forma de enloquecer.

Cuando ves moscas o insectos en una naturaleza muerta…, un pétalo marchito o una mancha negra en una manzana, el pintor te está transmitiendo un mensaje secreto.

La mirada serena y penetrante que posó en mí al pasar casi rozándome me trastornó.

Era como si alguien hubiera encendido una luz en el interior de su rostro.

¿Tuvo que vivir así toda su vida?

Supongo que todo lo que logramos rescatar de la historia es un milagro.

“¿Saben? Eso fue hace sesenta años, y nunca volví a ver a esa pelirroja. Pero les aseguro que desde entonces no ha pasado ni un mes en que no haya pensado en ella. ”

Allá donde miraba pasaban a toda velocidad imágenes de mi propio pánico.

…por alguna razón me costaba creer que mi madre se hubiera ido del museo sin mí.

Sumar y restar me resultaba útil en la medida en que me ayudaba a seguir sus movimientos.

Pero pronto empezaron a asaltarme nuevas dudas y temores, e hice todo lo posible por quedarme en casa y no salir gritando su nombre.

La oleada de alivio fue indescriptible.

Jacintos morados en una maceta envuelta en papel de plata.

Notaba cómo me palpitaba el corazón, oía los chasquidos, crujidos y zumbidos del enorme y anciano edificio que dormía profundamente a mi alrededor.

…era tan fría, rubia y monótona al hablar que a veces daba la impresión de haber perdido parte de la sangre.

…estar ocupado es lo único que hará que te sientas mejor.

Cada acontecimiento nuevo -todo lo que hiciera en adelante- no haría más que separarnos. Serían días de los que ella ya no formaría parte, por lo que la distancia entre nosotros sería cada vez mayor. Cada día de mi vida ella no haría sino alejarse aún más.

Costaba creer que se hubiera acabado el mundo cuando todas esas ridículas actividades continuaban llevándose a cabo.

Apenas resultaba creíble que, siguiendo esos momentos, no pudiera retroceder a un mundo donde ella no estaba muerta.

Pero el suicidio no era la solución.

…me costaba recordar que el mundo había estado de todo, menos muerto.

…un ejemplo no es suficiente para fundamentar un argumento.

Lo malo no era intentar encontrarla, sino despertar y recordar que estaba muerta.

…es trágico que hayas tomado la decisión de dar la espalda a lo único que a mí me ha dado la libertad.

Poe inventó las historias de detectives y de ciencia ficción. En el fondo inventó una parte enorme del siglo veinte.

El mundo no acudirá a mí, yo tengo que salir a su encuentro.

¿Acaso no es lo inapropiado, lo que no encaja, lo que curiosamente es lo que más queremos?

La gente quiere hablar, pero yo prefiero estar callada.

Y el sabor del beso de Pippa -agridulce y extraño- me acompañó durante el tambaleante y soñoliento trayecto en autobús de regreso al norte de la ciudad, fundiéndose con el pesar y la belleza, un dolor estrellado que hizo que me elevara por encima de la ciudad barrida por el viento como una cometa: la cabeza en las nubes cargadas de lluvia, el corazón en el cielo.

¿Alguna vez se había sentido alguien tan solo?

Los cumplidos me desconcertaban, nunca sabía cómo reaccionar aparte de no dándome por aludido.

Te sorprenderá saber hasta qué punto las pequeñas cosas cotidianas pueden sacarnos de nuestra desesperación.

Tú eres el único que tiene que estar atento para ver la puerta abierta.

Por muy naturales y esporádicas que fueran nuestras conversaciones, nunca había nada simple en ellas.

¿Quién sabe a dónde te llevará todo?

…lo que esperaba en realidad no me atrevía a expresarlo con palabras.

…ella encontró la forma de reescribir la historia de la forma más favorecedora.

Me habría encantado hacer algo con mi talento, pero no pude permitirme ese lujo.

Si ella era tan maravillosa, ¿por qué todo el mundo se portaba de un modo horrible con ella?

Cuando estamos tristes -al menos a mí me pasa- puede ser un consuelo aferrarnos a objetos que nos resultan familiares, a las cosas que no cambian.

La luz del pasado es diferente de la luz de hoy y sin embargo aquí, en esta casa, me acuerdo continuamente de los viejos tiempos.

Cuando pienso en ti, es como si te hubieras ido en un barco hacia un resplandor extranjero donde no hay senderos, sólo estrellas y cielo.

La bondad que encontramos en este mundo nunca es suficiente.

Quiere hacer bien las cosas contigo, pero no sabe cómo.

Y si bien en ese ambiente de temperatura controlada y sin relojes del casino, unas palabras como “día” y “Navidad” eran formulaciones teóricas que no significaban gran cosa, la noción de “felicidad”, en medio del ruidoso entrechocar de copas, no parecía tan fatídica ni catastrofista.

Los días se sucedían iguales bajo aquel resplandor sin estaciones.

Boris y yo estábamos tan sintonizados que no nos hacía falta hablar si no queríamos.

Quiero ganar a cualquier precio.

No es malo ni bueno, es lo que es.

…dos desastres fortuitos, el mío y el suyo, convergiendo en el mismo punto invisible, “el big bang” como lo llamaba mi padre, no con sarcasmo o desdén sino con un respetuoso reconocimiento de los poderes del azar que regían su propia vida.

Podías estudiar las conexiones durante años y no desentrañarlas nunca. Todo se reducía a cosas que se juntaban, y cosas que se desintegraban, “vueltas del tiempo”…

El azar errante que podía o no transformarlo todo.

“Vueltas del tiempo”: aquello que hace que las cosas ocurran más de una vez.

Todo lo que el dinero representa es la energía del proceso.

Lo único que quieres es empaparte de ese solitario momento de recogimiento.

Cuando miraba el cuadro percibía esa misma convergencia en un solo punto: un trémulo instante de resplandor que existiría ahora y siempre.

No debería haber permitido que mi relación con tu madre interfiriera en mi relación contigo.

Era demasiado -demasiado tentador- tener en mis manos el cuadro y no mirarlo.

…el corazón te palpitaba lento y seguro cuando estabas con alguien con quien te sentías protegido y amado.

Lo que había empezado siendo un pensamiento tranquilizador se estaba metamorfoseando una vez más en visiones de desconocidos y robos.

Una mente obsena. La fuente de la eterna juventud.

Una copa es demasiado y mil no son suficientes.

Si no quieres acabar tarde o temprano cortándote el pelo es mejor no pisar la barbería.

Fuera lo que fuese lo que nos hacía ver la droga, estábamos construyéndolo juntos.

…creía que la sinceridad formaba parte de la personalidad de mi padre.

Así es como uno se equivoca, a toda velocidad.

Si me volvía y recorría uno de esos senderos iluminados, ¿saldría de nuevo en un año diferente, quizá incluso en un futuro diferente?

Por encima de todo me sentía aliviado de que en mi desconocido estado balbuceante y parlanchín me hubiera contenido de decir lo que tenía en la punta de la lengua, lo que nunca había dicho, aunque era algo que los dos sabíamos bien sin necesidad de que yo lo dijera en voz alta en la calle y era, por supuesto, “te quiero”.

Esta es la primera ley de la magia: desorientar.

Iba tan a la deriva que ni siquiera me daba vergüenza llorar.

…sus palabras fueron un desagradable hilo que atravesó mis sueños durante toda la noche.

¿Por qué no era como antes? ¿Por qué no se me ocurría nada que decir?

No sabía por qué me sentía tan mancillado, tan inútil y tan equivocado.

Yo sabía que su muerte no había sido culpa mía, pero a un nivel profundo, irracional y totalmente inamovible también sabía que lo era.

Teniendo en cuenta la frialdad con que yo lo había dejado en su desesperación final, el hecho de que él hubiera mentido resultaba irrelevante.

…donde cada reloj marcaba una hora distinta y el tiempo no se ajustaba a la medida estándar sino que serpenteaba con su propio tictac reposado…

Quitar el polvo se convirtió en un hábito lo bastante obsesivo para que saliera a comprar mis propias bayetas…

… el mismo gesto de la cabeza que recordaba su vanidosa costumbre de mirarse en cualquier superficie.

¿Cómo podía explicarle lo irrelevantes que eran esos deseos en la confusión y el sinsentido que se habían desencadenado tras su muerte?

…el olor de su champú de fresa envolviéndome en un vaho burlón en el que su presencia sonreía a mi alrededor.

No quería esforzarme más de lo estrictamente necesario: sólo ir tirando.

Yo no buscaba retos ni pretendía desarrollar mi potencial, ampliar horizontes o utilizar los numerosos recursos a mi alcance.

De algún modo el presente se había contraído convirtiéndose en un lugar más pequeño y mucho menos interesante.

…siempre suspiraba por el mar, tenía que verlo, olerlo…

He visto gatos que nadan mejor que él.

…basta que el agua esté a once grados para que tengas hipotermia si estás demasiado tiempo sumergido…

El horror y la crueldad de morir en el elemento que más odiaba.

El secreto residía en hacer el tonto, poner cara de aburrimiento, parecer absorto en tu libro, fingir que no sabías lo que había y dejarles creer que el engañado era yo.

En el negocio de las antigüedades no existía lo que se entiende por un precio “justo”.

Un objeto valía lo que fueras capaz de sacar por él.

El quid de la cuestión estaba en dirigirse a la proyección, al yo de la fantasía en lugar de a la persona insegura que tenías delante.

Cuando me sonreía yo creía tocar el cielo con las manos.

Durante años ella había sido lo primero que pensaba cuando me despertaba y lo último que pasaba por mi cabeza antes de dormirme, y durante el día ella acudía a mí de un modo inoportuno y obsesivo.

Que me sintiera tan obsesionado y sacudido por su falta de belleza indicaba -alarmantemente- un amor más vinculante que la atracción física, un alma como un pozo de alquitrán donde podía dejarme caer y fingirme enfermo durante años.

Ella era el reino de lo desaparecido, la parte intacta de mí mismo que se había perdido con mi madre.

Le escribí correos electrónicos de treinta páginas que borré sin enviárselos, optando en su lugar por la fórmula matemática que había discurrido para impedir hacer el gran ridículo: siempre tres líneas menos de las que ella me había escrito, tomándome siempre un día más de los que yo había esperado su respuesta.

Ella era el hilo dorado que ensartaba todo.

…placer puro, doloroso y brillante, lejos del estrépito a hojalata de la tristeza.

La velada fue una maraña irreal del pasado y del presente.

No podía soportar  que la vida de otra persona se hubiera destrozado por el mismo veneno de “por qué no hice eso” y “ojalá hubiera hecho aquello” que había destrozado mi propia vida.

Y sin embargo, también resultaba sorprendente ver hasta qué punto renqueaba su mundo sin él.

Un hábito de días alternos, seguía siendo un hábito.

Bajo una luz intensa no había interpretación positiva qué hacer.

Era mejor no haber nacido: no haber deseado nunca nada, no haber esperado nunca nada.

Desde que no tenía los sentidos atrofiados los sabores eran abrumadores.

La primera regla de las restauraciones, como me había enseñado él mismo años atrás, era no hacer nunca nada que no pudieras deshacer.

A veces, la línea que separa un simple elogio desmesurado de un fraude es realmente muy tenue.

Los vendedores viven de su reputación. Rige el sistema del honor.

Empezaremos de cero… haremos borrón y cuenta nueva, y lo tomaremos como venga. Paso a paso, es lo único que podemos hacer.

Siempre supe que era una equivocación guardar el cuadro y aún así lo guardé.

Si perseveras y sigues mirando siempre aparece lo que buscas.

¿No era momento de dar el paso, soltarse y dar la espalda al jardín que me había sido vedado?

¿Una obsesión infundada, imposible y no correspondida no era una forma de malgastar el resto de mi vida?

…pero era un dolor limpio, a diferencia del sufrimiento apagado que me había atormentado durante años bajo el efecto de las drogas como un diente cariado, el dolor sucio e infectado de algo podrido.

…tal vez nunca lo superara y fuera algo con lo que tendría que vivir, la tristeza de amar a alguien a quien no podías tener…

Todos los días me preguntaba cuándo saldría a la luz el primer fraude.

Su silencio no es aceptable.

Esa violenta repugnancia a la procreación que zumbaba ruidosamente por mi torrente sanguíneo: parecía algo innato, congénito, genético.

Yo no era lo bastante astuto para saber a dónde ir o con quién acercarme.

Todos los consuelos ocultos que hacían posible que la vida se levantara por encima de lo corriente y mereciera la pena vivir.

…como cuando quieres tumbarte inmóvil y mirar un reloj para contar los latidos de tu corazón, y no hay ningún sitio donde tumbarte y no tienes reloj…

No se puede sacar agua de un nabo.

Me mareaba a su lado solo el respirar el mismo aire que ella.

¿Tiene sentido del humor Dios?

Es mejor tener un reloj que parezca menos caro de lo que en realidad es.

¡Por ella caminaría sobre cristales rotos!

No te tatúes nunca el nombre de una persona a la que quieres porque entonces la pierdes.

Cuesta mucho arreglar las cosas. A menudo no tienes esa oportunidad. A veces todo lo que puedes hacer es evitar que te pillen.

Siempre es un error hacer tratos con gente que no conoces.

La habitual luz del día: el estruendo matinal de los transeúntes, brillante de amenaza.

Todos esos años había flotado a la deriva, demasiado enclaustrado y aislado para vivir la realidad.

Nunca me había sentido tan desesperado, avergonzado y lleno de odio hacia mí mismo.

¿Cómo podía haberme creído una persona mejor, más sabia, más elevada, más valiosa y digna de vivir con un secreto como ese?

La convicción de que toda mi vida hacía equilibrios sobre un secreto que podía hacerla añicos en cualquier momento.

El juego se había acabado. No había forma de saltarse ese momento.

Tan sumergido en el trabajo y acuciado por el agotamiento no tenía mucho tiempo para pensar.

Abstracto, como de otro mundo.

Cuando la ley interviene todo es muy crudo y crítico.

Incluso en su tristeza, era inconfundible la alegría que ella sentía de estar con él.

Mantente alejado de los que amas demasiado.

Es duro estar enamorado de la persona que no debes.

Comprar esas cosas había sido sobre todo una forma de pensar en ella, de estar con ella.

De pronto sentí una oleada de pánico al pensar que estaba sentado en mi habitación con la puerta cerrada, malgastando valiosos momentos de estar con ella.

…lo único que me importaba era que ella estaba a mi lado en la oscuridad, con un brazo entrelazado con el mío.

…yo la quería cada minuto de cada día, con la mente, el alma y el corazón, y se hacía tarde y quería que el local no cerrara nunca, nunca.

…ya era mucho haberla tenido sólo para mí durante unas pocas horas.

Me sentía mejor sólo de estar cerca de él, respirar el mismo aire limpio que él.

Era como un haiku o alguna otra combinación de palabras perfecta con la que me hubiera tropezado para explicarle lo que ella significaba para mí.

¡Ganemos o perdamos saldremos ganando!

…no era la luna pura del desierto que servía de referente sino más bien un truco de fiesta que podía desaparecer con el guiño de un ilusionista o alejarse flotando hacia la oscuridad hasta perderse de vista.

Tenemos el arte para no morir de la verdad.

No me gusta hacer daño a alguien innecesariamente.

…el mundo entero era carcajadas que rebotaban fractales y metálicas de las paredes revestidas con baldosas…

…una sensación de que el mundo aumentaba de tamaño como un fabuloso globo hinchado que flotaba y se alejaba hacia las estrellas…

No me imaginaba cómo sería estar de nuevo en mi propio cuerpo.

¡Preocupación! Qué pérdida de tiempo. Todos los libros sagrados tenían razón.

Todas las cosas se derrumban y se construyen de nuevo.

¿No éramos puestos como seres sensibles sobre la tierra para ser felices en el breve tiempo que se nos asignaba?

Cuanto más lujosa la droga más profunda era la angustia.

Destruir o perder una criatura inmortal, romper vínculos más fuertes que los temporales, era un desacoplamiento metafísico único, con un gusto sorprendentemente nuevo a desesperación.

De un modo intencionado o no, yo había extinguido una luz en el corazón del mundo.

A veces se trata de jugar bien cuando tienes una mala mano.

La perfecta alegría de echarlo todo por la borda.

Los muebles realmente singulares no aparecen de la nada.

No le diría eso: eran pétalos de rosa, no un dardo venenoso lo que quería tirar.

Era importante no pensar demasiado.

¿Cómo pude tratarte tan mal si sólo deseaba lo mejor para ti?

El mundo es mucho más extraño de lo que sabemos o nos imaginamos.

No siempre se saca el bien de las buenas obras ni el mal de las malas obras.

Ni siquiera los sabios ni los buenos pueden ver la finalidad de sus acciones.

…confió en quien no debía, se equivocó en todas sus decisiones e hizo daño a todos los que tenía a su alrededor.

¿Y si es más complicado que todo eso? ¿Y si lo contrario también es cierto?

Puedes equivocarte de camino y que aún así este te lleve a donde quieres ir.

Mientras actúe guiado por el amor creo que estoy haciendo lo mejor que sé.

Quizá tenía que perderse ese para que los demás fueran encontrados.

…él sólo había cometido el pecado de confiar en mí.

A veces todo gira en redondo de forma extraña.

Amar tanto a los objetos puede acabar destruyéndote.

Si cuidas algo lo suficiente cobra vida propia.

…un cuadro importante fluye con suficiente potencia para abrirse paso hasta la mente y el corazón a través de enfoques diferentes, de maneras únicas y muy particulares.

¿Quién dijo que la coincidencia es la manera que tiene Dios de permanecer anónimo?

La belleza altera la textura de la realidad.

La búsqueda de la belleza pura es una trampa, la vía rápida hacia la amargura y el dolor.

¿Cómo es posible que vea con tanta claridad que todo lo que amo o lo que me importa es una ilusión, y que al mismo tiempo, al menos para mí, ahí resida el encanto de todas las cosas por las que merece la pena vivir?

¿Qué pasa si tienes un corazón que no es de fiar?

No se trata de apariencias externas, sino de significado interior.

La vida es catástrofe.

A veces queremos lo que queremos aunque sepamos que nos matará.

Todo lo que nos enseña a hablar con nosotros mismos, lo que nos enseña a salir de la desesperación entonando una canción, es importante.

Es un honor y un privilegio amar lo que la muerte  no puede alcanzar.

Lorena Sanmillán

 

Mis subrayados: Camilo. Camilo Blanes

May 1, 2018

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A veces, y con frecuencia, el afecto es peligroso.

A veces la pasión hiere.

¿En dónde está uno mismo?

Los años pasan y todo mundo dice que nunca en balde.

Necesito pasar al papel algunos recuerdos, de otro modo me sentiría perdido.

Un libro no es un escenario.

Un libro es otra clase de escenario.

Un libro es una apuesta del autor contra sí mismo.

El mundo de la lectura es el mundo de la inteligencia y la sensibilidad.

El cantante se convierte en un cable que provoca un cortocircuito en el corazón de quien lo escucha.

Un libro es sólo la organización de pensamientos y sensaciones que ya existían.

Lo verdaderamente importante es esa conciencia de lo que soy.

La repentina sorpresa fue como el badajo de una campana que hizo brotar de mí sonidos que hasta entonces tenía ocultos.

Sé lo que he hecho y tengo fuerzas para hacer lo que he decidido hacer.

El primer recuerdo que conservo pegado a la memoria no es un recuerdo de vida, sino de muerte.

La primera lengua que yo aprendí fue el valenciano.

He sentido siempre la misteriosa ternura y el amor que me rodearon desde que nací como un manto cálido y seguro.

A los tres años de vida estuve muy enfermo y al borde de la muerte.

Yo nací en el año 1946, el 16 de setiembre.

Puede ser una señal de fortuna haber nacido el mismo año que las quinielas.

Me han hecho morir en una docena de países.

El hecho de que una persona sea famosa o conocida no debe autorizar a nadie a ensañarse con bromas que finalmente hacen daño a otros.

Desgraciadamente, no he conocido a ninguno de mis cuatro abuelos.

Me cuesta mucho respetar a las personas que se desentienden de sus mayores.

¿Cómo iba a tener importancia que la viera desnuda?

La vida es hermosa y agradable cuando las personas se aman e intentan comprenderse.

En esos momentos me daba rabia haber sido tan afortunado.

Uno se va labrando su dicha o sus desgracias.

En la infancia todo mundo debería tener derecho a ser perfectamente feliz.

Me apresuraré a confesar que también he sido desdichado muchas veces.

Nunca puede uno fiarse demasiado de la fidelidad de sus amigas…

No era desde luego la primera vez que los dos estudiábamos juntos nuestra piel, pero nunca lo hicimos con tanto detenimiento y entusiasmo como aquel día.

Era feliz con lo que tenía entre los dedos.

No tenía intención de ser nada de mayor.

El día más feliz de mi vida era cada uno de los que estaba viviendo en mi casa, en mi barrio, entre mi gente.

Fui criado con ternura.

Aquella ternura me ha servido como un colchón de espuma en los momentos difíciles.

El recuerdo más nítido que tengo de aquel colegio es que cada día quería escaparme de él.

Cada uno tiene derecho a utilizar las canciones que más se acerquen a su corazón.

Es evidente que en esa época no eran grandes cosas las que podía hacer con mi libertad, pero me bastaba con sentirla.

Tener que levantarme temprano es un castigo que no puedo soportar.

La construcción de un hombre es tarea larga y compleja que dura toda la vida.

En la hoguera de mis sueños yo voy quemando mi tiempo.

Estoy preso entre las redes de un poema.

Somos conversación predilecta de gente que se cree perfecta.

No sé luchar contra el amor.

Miénteme, porque sólo así me harás saber que aún nos podemos entender.

Estoy enamorado como un loco de ti enamórate de mí.

Si volviera a nacer volvería a quererte, sin remedio.

El amor de mi vida sigues siendo tú.

Mientras tú me sigas necesitando, mis oídos no escucharán más que tu voz.

Antes de ti  mi vida fue como un volcán apagado, como un gavilán atado, como un sueño que quiere vivir.

La huella de tu canto echó raíces.

En mi alma nacen sólo palabras blancas.

La elegancia externa siempre surge del interior del individuo.

El aliño exterior es un espejo del aliño del espíritu.

Cuando estoy con alguien quiero que sea como tú y como tú no hay nadie.

Cada mañana era una alegría nueva.

El calor levantino pesaba como una piedra.

El último día del colegio era siempre como un enorme portón de acero a través del cual no se veía nada.

El sol parecía pegado en el suelo como una hoguera infinita.

Sólo piensa uno en resolver los problemas que siente en su piel.

La felicidad únicamente consiste en instantes fugaces como aquél, insignificantes y pequeños, pero perfectos.

La voz pura y simple como expresión biológica de que uno se encuentra a gusto.

La canción no tenía palabras, no tenía texto, porque no eran necesarias.

Y de pronto se unió a mí voz otra que también brotaba del fondo de la sangre.

Los remolinos son traidores.

Yo no recuerdo a Camilo sin cantar.

Durante muchos años yo quería ser Joselito.

La música estaba antes que nada, fuera cual fuese.

Todo era música y eso me bastaba.

No cantaba para obtener algo, sino porque me gustaba.

¿Qué hubiera podido ser yo de no ser cantante?

Quizá incluso mi incomodidad en todas las escuelas a las que asistí se debía a que intuía ya que eso no era lo que yo estaba buscando.

Ni siquiera intencionalmente he logrado nunca desafinar.

Si fue una tragedia convertirme en niño del coro, fue también el paso más decisivo para ser lo que soy ahora.

Ninguna máquina puede añadir una brizna a la estatura espiritual de un hombre.

Música y matemáticas, por su entidad abstracta, han tenido siempre mucha y buena vecindad.

A todo mundo le gustaría saber más de lo que sabe, independientemente de lo útil que eso pueda ser.

Todos los hombres, por el hecho de serlo, deben aspirar a saberlo todo.

Uno se forja un Dios a su medida.

No sólo me han gustado siempre las letras, sino que incluso he sido un poco obseso en ese terreno.

Así, aunque pasé por momentos muy malos, he notado que a la larga me han resultado provechosos.

La curiosidad, en todas sus formas, es el reflejo más evidente de que uno está vivo.

La regla, los ensayos, las matemáticas, los asedios, resultan sólo montículos podridos en una gran llanura de paz.

Tengo demasiadas casas para descansar y siempre ningún tiempo libre para hacerlo.

Con él moría la mejor parte de mí mismo.

¿Por qué te obligaban a crecer?

La nueva música del barrio era el silencio.

No tenía conciencia de que mi obligación biológica era la madurez.

Siempre he sido muy meticuloso con la limpieza de mi entorno.

En la adolescencia, la muerte siempre es un visitante extraño y borroso, no se le presta importancia, no se le reconoce, no existe.

En nuestra vida había más sentimiento que ideología.

Si una persona canta bien, puede hacerlo con o sin un papel determinado en el bolsillo.

La música era mi profesión.

Me he habituado ya a pensar que mi instrumento es la voz y que es en ese instrumento en el que debo trabajar continuamente.

La música empezaba a estar por encima de mí, por encima de mis intereses personales, de mi comodidad, de mi sosiego.

La música circulaba por mis venas, mezclada a mi sangre, contribuía a mantenerme vivo, era parte esencial de mí mismo.

Lo que la música pudiera darme carecía de importancia; sólo importaba lo que yo podría dar a la música.

Mi relación con la pintura fue siempre la de un amante infiel, debo reconocerlo. Infiel y aprovechado.

Todas aceptaban que el vocalista de un grupo saliera al mismo tiempo con varias, según su propio humor o según sus circunstancias.

Nunca he tenido problemas en querer, y querer mucho, a varias mujeres al mismo tiempo.

Nunca he llegado a rupturas definitivas o a peleas sin solución.

Confieso que no puedo comprenderlo del todo, pero siempre se han mantenido unidas a mí todas las mujeres con las que he convivido.

No pude resignarme a quedarme solo.

Yo continuaba empeñado en asentarme en un grupo, ser vocalista de un grupo, aunque todos mis intentos fuera un fracaso tras otro.

¿Valía la pena amar sufriendo tanto?

Siempre he buscado la libertad para no estar a las órdenes de nadie.

Si a lo que no aceptas alguien llama rebeldía, yo he nacido para ser rebelde.

No estaba dispuesto a aceptar ningún fracaso.

Yo tenía paciencia y era muy tímido. No me atrevía a exigirlo. Algún día me llegaría mi hora.

Yo he procurado compartir siempre mis raciones de felicidad, grandes o pequeñas.

Mi aversión al matrimonio es uno de los asuntos que he tenido más claros desde muy pronto.

No basta con tener condiciones. Ni tener suerte. También hay que estar bien dotado de paciencia y voluntad.

Mi argumento esencial a la hora de escribir una canción era el amor.

Había aprendido más de lo que podía asimilar.

Quizá por no poder traducir las intuiciones a pensamientos era más dura nuestra situación.

Supe que todo lo que estaba ocurriendo a mi alrededor tenía un significado.

Si no pintaba, la lectura o el cine era mis mejores ocupaciones.

El sexo como agarradero último, como liberación suprema.

Esta vez decidí no desesperarme. Algún día llegaría mi hora.

Nunca he tenido inconvenientes en echar una mano al que la necesitara.

Dudo que algún cantante español moderno haya esperado tanto tiempo en grabar su primer disco, haya tenido que aguantar tanto antes de conseguir lo que buscaba.

Se vendieron algunos discos, de todas maneras, los que compré yo para regalar a mis amigos.

He vivido al menos en una veintena de lugares.

Allí donde tú estés, yo sé que me esperas, un día llegaré…

Algo de mí fue lo que yo me había propuesto: un éxito.

El amor ha sido el verdadero elemento de mi vida.

Y hay, en mis canciones -como en mi vida-, amores de todos tipos: tranquilos y apasionados, perdidos e imposibles, fecundos y estériles, efímeros y eternos.

Mi vida queda expuesta en mis canciones como una foto Polaroid.

Soy dos personas. Tengo dos vidas. La una es secreta, íntima y creativa. La otra aparece en medio de la algarabía y el acoso de las fans.

La jovencita que se desmaya, o se extasía o se pone histérica u oye mil veces una misma canción canción en su casa, es porque eso que oye es lo que ella ha sentido o siente.

Mi obligación es hacer lo mejor posible aquello que sé hacer: escribir e interpretar historias de amor.

Quizá si algún día el amor empieza a no ser tan esencial en mi propia existencia, como lo ha venido siendo hasta ahora, quizá si encuentro personas nuevas, intereses distintos, cambiarían los argumentos de mis canciones.

Pido que se admitan mis obsesiones de creador.

La edad adulta es una amalgama de sucesos, de actos, de ideas, tan compleja y bárbara que no tiene síntesis posible.

Cada disco es un mundo, cada actuación una aventura, cada encuentro una hazaña posible.

He procurado siempre no cerrar los ojos a nada que el hombre haga, por lejano que en apariencia esté de mis intereses.

Por nada del mundo me perdería un acontecimiento cultural si puedo llegar a él.

Muchas veces me he metido en conflictos por no atreverme a decir que no a la gente que me rodea.

Para ciertas cuestiones la voz no es necesaria…

Presentarme como consumidor eximio de cualquier cosa no me apetece demasiado.

Yo me sentía sólo porque no tenía mi voz.

He sabido siempre rodearme de afecto y ni los celos profesionales o amorosos me han creado hostilidad duradera.

No me gusta colocarme a mis amigos como medallas.

Jamás he rozado siquiera los bordes de la política, de ninguna política.

Mi misión en la vida es intentar que la gente sea feliz con una canción de tres minutos, no apoyar a los que quizá luego puedan decepcionarme.

Con los horóscopos a cuestas puede uno librarse de pensar o de decidir.

Para mí ha sido siempre un motivo de orgullo tener amigos que triunfaran, en cualquier aspecto de la vida.

A mí me importa poco cómo voy a morir con tal de vivir como quiero.

Ante el dinero he sentido siempre una gran indiferencia.

Hay un límite muy cercano siempre para el disfrute de las cosas terrenales.

Cualquier cantante tiene que soportar muchas decisiones de los demás.

Si tantos de ellos buscan la tranquilidad en el Valium, en el alcohol o en drogas mayores, no es por esnobismo y para estar à la page sino para eludir el dolor.

A veces un acontecimiento o una serie sucesiva de ellos descubren como un fogonazo súbito un mundo en el que antes no había reparado uno.

He querido a muchas mujeres, sí, pero he admirado a muchas más aparte de las que he querido.

Mi madre me ha enseñado que la patria de uno es la comida, cuando se encuentra lejos.

La de cocinar es una de mis vocaciones frustradas, demasiado tarde descubierta.

Naturalmente, siempre las medidas se han aplicado según el gusto del medidor y no según la rectitud de la medida misma.

Los verdaderos riesgos surgen de la manera más imprevista.

El número de relojes y pulseras que me han desaparecido es innumerable y mis antebrazos parecen un cuadro abstracto de huellas de uñas y dientes, como mis tobillos.

No es esto lo que uno buscaba cuando quería ser cantante, pero es lo que la vida me ha dado, qué le vamos a hacer.

Al margen de contados momentos de obnubilación o borrachera, siempre he antepuesto la amistad con mis mujeres al amor por ellas a largo plazo, quizá por ese motivo termino llevándome tan bien con todas ellas.

Mi verdadero amor, mi pasión más constante y duradera, ha sido la música.

La música es la que me ha impedido perder de modo absoluto la cabeza por una mujer.

Ninguna mujer que me quisiera podría ser condenada a la vida que yo llevo.

Mi misión en la vida no se limita a hacer feliz a una sola persona, sino a millones de ellas con mis trabajos, con mi música.

Sigo viviendo con el primero y gran amor de mi vida: con la música.

No concibo, en el mundo de la música, trabajar con alguien que no sea amigo mío.

No concibo al ídolo aislado encima de la superficialidad de los aplausos.

Como ocurre con todo el mundo, no se ve uno lo mismo que lo ven los demás.

“Camilo”. Camilo Blanes. Serie Biografías y Memorias. Plaza & Janes.  1985

Mis subrayados: Los dragones del Edén. Carl Sagan

March 2, 2018

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El ser humano se halla a medio camino entre los dioses y las bestias. Plotino

Sin embargo, no cabe duda de que somos la progenie evolucionada de criaturas primitivas.

Pero lo que ahora importa no son las esperanzas ni los temores, sino solamente la verdad, en la medida en que nuestra razón nos permita desvelarla.

… el hombre aún lleva impresa en su estructura corpórea la huella indeleble de su humilde origen.

Charles Darwin El origen del hombre

Introducción

Sin desconocer el notable influjo del legado genético en nuestro comportamiento, nuestros cerebros ofrecen muchísimas más oportunidades de establecer nuevos modelos de conducta y nuevas pautas culturales en cortos períodos de tiempo que en cualquier otro ser vivo.

A más abundamiento, el ser humano, en la restringida y más reciente fase de su largo devenir biológico-intelectivo, se ha procurado no sólo información extragenética, sino también conocimientos extrasomáticos, o sea, información acumulada fuera de nuestro cuerpo, fenómeno del que la escritura constituye el ejemplo más significativo.

No queda más alternativa que ajustarse, adaptarse al cambio, controlarlo o perecer.

Probablemente, sólo un mecanismo de aprendizaje extragenético puede afrontar el rapidísimo proceso de transformación que soporta la especie humana.

Creo de veras que una mejor comprensión de la naturaleza y evolución de la inteligencia humana puede ayudarnos a enfocar con lucidez los peligros ignotos que sin duda esconde el futuro.

La biología se asemeja más a la historia que a la física.

Quizás el “pensamiento” sea el resultado de la acción, separada o conjunta, de los componentes del cerebro, mientras que ciertos procesos pueden ser consecuencia de la actuación del cerebro en bloque.

Pero la ausencia de pruebas no es prueba válida de la ausencia.

En el ámbito de la ciencia y sobre todo en el de la biología, se observa con frecuencia que los individuos más familiarizados con los entresijos de una cuestión tienden a sustentar criterios más empecinados (y a la postre erróneos) sobre la hipotética inasequibilidad del tema que quienes lo contemplan desde cierta distancia.

Por otra parte, me doy perfecta cuenta de que si este alejamiento es excesivo se corre el riesgo de confundir lo que no es sino ignorancia con supuesta percepción del problema.

Parte del estímulo y hasta del goce que uno halla en el estudio de la cuestión radica en el nexo que guarda con todas las áreas del esfuerzo humano, en especial la posible interacción de los conocimientos obtenidos del estudio de la fisiología del cerebro con las percepciones derivadas de la introspección humana.

1.- El calendario cósmico

El mundo es viejísimo y el ser humano sumamente joven.

2.- Genes y cerebros

La evolución biológica ha venido acompañada de un incremento de la complejidad.

Así pues, es sumamente importante distinguir entre el caudal de información y la calidad de dicha información.

Los grupos taxonómicos más importantes, aquellos que han evolucionado más recientemente, son por regla general los más complejos.

Por lo demás, es natural que para especificar un objeto de tan exquisita construcción y complejo funcionamiento como el ser humano se requiera un caudal informativo tan inmenso.

El material básico de la evolución son las mutaciones, es decir, los cambios hereditarios producidos en las cadenas de nucleótidos que se encargan de elaborar las instrucciones hereditarias en la molécula de ADN.

Los enlaces químicos se rompen accidental y espontáneamente.

Con todo, esta facultad regeneradora no es, no conviene que sea, perfecta, puesto que la evolución necesita de las mutaciones.

Hoy sabemos que determinados recuerdos se canalizan a través de un conducto denominado cuerpo calloso, que comunica los hemisferios cerebrales derecho e izquierdo.

Por ejemplo, se ha determinado que debajo de la corteza existen áreas cerebrales específicas relacionadas con el apetito, el sentido del equilibrio, la regulación térmica, la circulación de la sangre, los movimientos sincronizados y la respiración.

Si la memoria es una función de la corteza cerebral en bloque -más bien una especie de reverberación dinámica o estereotipo de ondas electromagnéticas estacionarias de sus partes constituyentes que acumulación estática en compartimientos estancos del cerebro- quedaría explicada la supervivencia de recuerdos aún después de haber sufrido el cerebro lesiones graves.

En cierto modo, el esquema de la corteza motora es una fiel representación de nuestra condición humana.

Así, existen células que detectan líneas horizontales, otras las verticales, unas terceras las diagonales, y cualquiera de ellas sólo resulta estimulada cuando percibe líneas con la orientación apropiada.

Por tanto, ya se han registrado ciertos indicios indudables de pensamiento abstracto en las células cerebrales.

La existencia de regiones específicas del cerebro relacionadas con funciones cognoscitivas, sensoriales y motoras concretas, hace innecesaria la existencia de una perfecta correlación entre masa cerebral e inteligencia.

Por lo demás, en los seres humanos existe una correlación estadística entre el peso o tamaño del cerebro y la inteligencia del individuo.

Sin embargo, como ha demostrado Leigh van Valen, biólogo evolucionista de la Universidad de Chicago, los datos de que disponemos nos inclinan a pensar que, por término medio, existe una correlación bastante estrecha entre el tamaño del cerebro y la inteligencia.

¿Significa esto que en algún caso el tamaño del cerebro es factor determinante de la inteligencia?

Van Valen pone de manifiesto que la correlación entre el tamaño del cerebro y el grado de inteligencia en el ser humano es más exacta que la supuesta correlación entre la inteligencia y la estatura o el peso corporal del individuo adulto, que se sabe vienen mediatizados por una alimentación insuficiente.

Por lo demás, no existe la menor duda de que la desnutrición puede originar un deterioro de la inteligencia.

Cabe preguntarse, empero, si habrá algún medio, por tosco que sea, de relacionar la masa cerebral e inteligencia.

Con todo, creo que existen abundantes pruebas de que los mamíferos son, en todos los casos, mucho más inteligentes que los reptiles.

Una vez más, creemos que no vamos a pecar de chauvinistas si afirmamos, en base a los indicios que nos suministran sus respectivos comportamientos, que el hombre y el delfín son cuando menos dos de los organismos más inteligentes de la Tierra.

En general, los neurobiólogos estiman que las neuronas son los elementos activos de la función cerebral, si bien existen indicios de que determinados tipos de memoria y otras funciones cognoscitivas pueden estar ubicadas en ciertas moléculas del cerebro, tales como el ARN o las proteínas de reducido peso molecular.

Algunas de dichas sinapsis contienen probablemente la misma información que otras sinapsis; otras guardarán relación con funciones motoras u otras funciones no cognoscitivas, finalmente, las habrá vacías de contenido, actuando como amortiguadores en espera del flujo informativo de la próxima jornada.

Debido a esta ingente cantidad de configuraciones cerebrales funcionalmente distintas no puede haber dos hombres iguales, ni siquiera dos gemelos monovitelinos que se hayan criado juntos.

Y, ciertamente, a la vista de tales magnitudes, es realmente asombroso que existan pautas regulares de conducta en el hombre.

Desde este ángulo, todos somos diferentes entre sí, por lo que el reconocimiento de la inviolabilidad de la vida humana, en razón a la singularidad de cada individuo, resulta una consecuencia ética plausible.

Ello significaría que el saber adquirido se corresponde con la producción de nuevas sinapsis o la reactivación de las casi extintas.

3.- El cerebro y el carro

Entre los primates hallamos con frecuencia esta relación entre ostentación sexual y posición jerárquica del individuo.

Los científicos que estudiaban el comportamiento de la citada colonia llegaron a la conclusión de que “la exhibición de los genitales debe ser considerada como el signo socialmente más  eficaz para delimitar la jerarquía del individuo dentro del grupo”.

Con este comportamiento de carácter ritual, el mono parece querer indicar: Aquí soy yo quien manda.

Las relaciones de comportamiento y neuroanatómicas entre apetito sexual, agresividad y dominio se han visto confirmadas por una amplia variedad de estudios.

El empleo de la sexualidad como fórmula para fijar y mantener la relación de dominio se aprecia a veces en las prácticas heterosexuales y homosexuales del hombre (aun cuando no se trate, por supuesto, del único elemento que interviene en ellas), así como en muchas expresiones “obscenas”.

Afirma que “estamos obligados a examinarnos a nosotros mismos y al mundo en general a través de tres mentalidades muy distintas”, en dos de las cuales no interviene la facultad del habla.

Resulta muy difícil evolucionar alterando la estructura profunda de la vida.

La selección natural opera tan sólo en los individuos, no en la especie, y escasamente sobre los huevos o los fetos.

No existe medio de relegar el órgano antiguo sin poner en peligro la supervivencia del individuo.

Pues bien, estimo que el proceso evolutivo del cerebro ha seguido el mismo cauce y que las partes más internas, las más primitivas, continúan cumpliendo su misión.

Es indiscutible que cada nueva fase en el proceso de cerebración viene acompañada de transformaciones en la fisiología de los primitivos componentes del cerebro.

Entre los consejos de Maquiavelo al príncipe está el de “actuar a sabiendas como las alimañas”.

El ritual, como el arte, es en esencia la culminación activa de una transformación simbólica de la experiencia.

Tanto la neuroanatomía, como la historia política y la propia introspección ofrecen pruebas de que el ser humano es perfectamente capaz de resistir el apremio de ceder a los impulsos emanados del cerebro del reptil.

No podemos ignorar el componente reptílico de la naturaleza humana, sobre todo en lo que atañe a los actos rituales y jerárquicos.

Las alteraciones del ánimo que acarrean los desequilibrios endocrinos ofrecen interesantes indicios acerca de la conexión del sistema límbico con los estados mentales.

Las perturbaciones del sistema límbico pueden originar irritaciones, miedo o emotividad intensa sin causa aparente.

Existen motivos para creer que las raíces del comportamiento altruista se hallan en el sistema límbico.

A lo que parece, el amor es invención de los mamíferos.

Una parcela del sistema límbico primitivo regula las funciones orales y gustativas, y otra las funciones sexuales.

A veces me pregunto si los desodorantes, sobre todo los desodorantes “femeninos”, no constituyen un intento de encubrir los estímulos de orden sexual para que concentremos nuestra atención en otros menesteres.

En los animales superiores, estas mismas pulsiones, aunque mucho más perfeccionadas, parecen localizadas en el neocórtex, región donde se ubican muchas de las funciones cognitivas que mejor definen al hombre como tal.

Así pues, los lóbulos frontales pueden intervenir en las funciones genuinas del ser humano de dos maneras distintas. Si regulan el sentido de anticipación del futuro, deben ser el emplazamiento obligado de de los sentimientos de inquietud, los centros del ansia y la desazón.

El precio que pagamos por la previsión del futuro es la desazón que ello engendra.

Pero necesitamos de los componentes fatalistas de nuestra naturaleza para sobrevivir.

La ventaja que procura el pronóstico de las catástrofes radica en la posibilidad de adoptar medidas para impedir que se produzcan, sacrificando las ganancias inmediatas en favor de unos beneficios a más largo plazo.

A lo que parece, el lóbulo parietal interviene en todo lo relacionado con el lenguaje simbólico del hombre.

Conforme vamos envejeciendo solemos olvidar cosas que a veces acabamos de oír, en tanto somos capaces de recordar con claridad y exactitud sucesos de nuestra infancia.

Sería interesante averiguar por qué el pensamiento indirecto activa el mecanismo de recordación.

Es indiscutible que en el hombre tanto el comportamiento ritual como el de carácter emotivo están fuertemente influenciados por el razonamiento abstracto de origen neocortical.

Cabe afirmar que el rasgo más específico del hombre es su capacidad de raciocinio y formulación de abstracciones.

La curiosidad y el afán de resolver dilemas constituyen el sello distintivo de nuestra especie.

4.- El Edén como metáfora. La evolución del hombre

En el libro del Génesis hallamos una insólita explicación del nexo entre la evolución de la inteligencia y el dolor de parto.

Es interesante hacer notar que Dios no prohíbe la adquisición de todo tipo de conocimiento, sino, de manera específica, el conocimiento de la diferencia entre el bien y el mal, es decir, los juicios abstractos y morales, que de residir en alguna parte del cerebro se ubicarían en el neocórtex.

Una de las primeras consecuencias de las facultades anticipatorias inherentes a la evolución de los lóbulos prefrontales debe haber sido la conciencia de la muerte.

El único depositario de la mentada memoria biológica es, por supuesto, el código genético.

El primer acto de Adán, mucho antes de la Caída e incluso antes de la creación de Eva fue de orden lingüístico: poner nombres a los animales del paraíso.

En casi todos los lenguajes del hombre el término que el niño utiliza para decir “madre” parece una evocación del sonido que emitía inadvertidamente mientras era amamantado.

Cabe, pues, pensar que el lenguaje, las herramientas y la cultura surgieron aproximadamente en la misma época.

La mayoría de antropólogos consideran que no descendemos de la especie de Neanderthal ni quizá tampoco del llamado hombre de Cro-Magnon.

Por lo que sabemos, el ser intelectivo aparece en la Tierra hace unos cuantos millones, o quizá docenas de millones, de años.

Un cambio cuantitativo originó otro de orden cualitativo.

¿Son capaces de pensar en abstracto? Y si son criaturas inteligentes, ¿por qué no conocen el uso de la palabra?

5.-Las abstracciones de los brutos

“Las bestias no pueden formular abstracciones”, declarón John Locke, expresando con estas palabras el sentir generalizado del hombre en el transcurso de la historia escrita.

¿No pueden otros animales realizar abstracciones aunque no sea con la frecuencia y la agudeza del hombre?

¿Por qué suponer que los impedimentos que dificultan esta comunicación son imputables sólo a ellos y no, también, a nosotros?

Existe, ciertamente, un largo anecdotario demostrativo de que los chimpancés son criaturas inteligentes.

“La bestia es incapaz de formular abstracciones”

Los chimpancés han llegado a inventar hasta juramentos.

“El comportamiento humano es un comportamiento simbólico; y el comportamiento simbólico es un comportamiento humano”.

Resulta difícil calibrar el impacto emocional que supone para un chimpancé el aprendizaje de una lengua.

Ahora todo tenía un nombre, y cada nombre alumbraba una idea.

Recordemos que Dios, en lo que se nos antoja una extraña actitud de defensa inconcebible es un ser omnipotente, está preocupado ante la perspectiva de que los hombres erijan una torre que llegue hasta el cielo.

Es posible que hayamos actuado como instrumento de la selección natural suprimiendo toda competencia en el plano intelectivo y que hayamos hecho retroceder los límites de la inteligencia y las facultades lingüísticas entre los primates distintos del hombre hasta el punto de que parezcan inexistentes.

6.- Relatos del obscuro paraíso

Prometeo encadenado parece erigirse en una de las obras capitales de la literatura en Occidente que contiene una alegoría plausible acerca de la evolución del hombre, si bien en lo que a este aspecto se refiere, se concentra más en el inspirador de la evolución que en el ser evolucionado.

¿Qué conexión existe entre los sueños y la evolución del hombre?

Esquilo quizá está diciendo que nuestros antepasados pre-humanos vivían durante el día en un estado similar al de nuestro sueño nocturno y que una de las ventajas principales que comporta la expansión del intelecto humano es la facultad que nos confiere de interpretar la verdadera naturaleza e importancia de los sueños.

Así pues, forzosamente tiene que haber una poderosísima razón que justifique el sueño.

Los griegos reconocieron a Morfeo y a Tanatos, dioses del sueño y de la muerte, como hermanos.

Y, sin embargo, el descanso a través del sueño se remonta a un pasado lejano.

El animal que duerme y sueña está poderosamente inmovilizado y, detalle significativo, no responde a los estímulos externos.

¿Qué necesidad tienen los leones de dormir si apenas cuentan con enemigos naturales?

Cuando uno piensa en el formidable peso de los dinosaurios, aún sorprende más la pequeñez de su cerebro.

La existencia misma del ser humano, es resultado de la extinción de un distante sol.

Es precisamente un reptil el que ofrece a Adán y Eva el fruto del conocimiento del bien y del mal, es decir, las funciones abstractas y morales localizadas en el neocórtex.

Todos los especímenes con formas de adaptación menos perfectos o que habitaban en lugares más accesibles se han extinguido.

¿Es una mera coincidencia que los sonidos onomatopéyicos que el hombre emite para reclamar silencio o llamar la atención tengan extraño parecido con el silbido de los reptiles?

No es posible que el temor a los dragones fuera en realidad temor a una parte de nosotros mismos?

¿Qué cometido cumplen los sueños en la actualidad?

En estado de ensoñación es muy raro que cortemos por lo sano y nos digamos “Se trata sólo de un sueño”.

Por regla general le damos al sueño un barniz de realidad.

En una reputada publicación científica se expresó el criterio de que la función de los sueños es alertarnos de vez en cuando para comprobar que nadie nos acecha para devorarnos.

Los sueños no se atienen a norma alguna de consistencia interna, son un mundo de magia y de ritual, de pasión y de rebeldía, pero muy raras veces de escepticismo y frío razonamiento.

Existen indicios de que soñar es necesario.

7.- Amantes y locos

El hombre y otros animales poseen notables facultades cognoscitivas y un elevado índice de percepción de datos que, sencillamente, superan la conciencia verbal y analítica que tantos de nosotros consideramos como el único patrimonio digno de ser tenido en cuenta.

El otro modo de conocimiento de que disponemos, y que con tan malos ojos contempla en occidente la existencia del conocimiento intuitivo, es una adición evolutiva muy moderna.

Muchas personas son, en su vida consciente, casi completamente racionales, y otras muchas casi del todo intuitivas.

La relativa independencia de actuación de los dos hemisferios se manifiesta en la vida cotidiana.

Es conveniente reiterar que la existencia de un haz de conexiones o fibras nerviosas tan complejo supone que la interacción de los dos hemisferios es una función de vital importancia en el hombre.

La memorización y captación de la música presupone el reconocimiento de ciertas configuraciones auditivas y una disposición de tipo holístico más que analítica.

Existen indicios de que la poesía es, en parte, una función del hemisferio derecho.

Según indica, nuestro conocimiento de la función que corresponde al hemisferio derecho viene a ser algo así como nuestra capacidad para observar las estrellas con luz diurna.

Los actos creativos so obra del hemisferio derecho y no del izquierdo.

Desde entonces, la postura erecta, el uso de herramientas y el lenguaje han sido factores que se han dado impulso mutuo.

La evolución se vale a menudo de esta estrategia.

En todo caso, la práctica evolutiva normal de incrementar la cantidad de información genética a medida que los organismos ganan en complejidad, se manifiesta en la duplicación de parte del material genético, dejando que proceda luego la lenta especialización de funciones de los componentes redundantes.

El pensamiento crítico y escéptico no es un rasgo distintivo del hemisferio derecho, y puede resultar que las teorías elaboradas exclusivamente por él,  particularmente en circunstancias nuevas y difíciles, sean erróneas o paranoides.

Parece que en la vida cotidiana el negativismo del hemisferio derecho se ve fuertemente compensado por el hemisferio izquierdo, que tiende a ver la vida de forma más despreocupada.

De otro lado, el pensamiento meramente crítico, sin percepciones creativas e intuitivas, sin la búsqueda de nuevas pautas, es completamente estéril y está condenado al fracaso.

Un ejemplo característico de la resistencia que a veces opone el pensamiento intuitivo a las netas conclusiones del pensamiento analítico lo tenemos en la opinión de H. Lawrence sobre la naturaleza de la Luna: “Me da lo mismo que me digan que la Luna es una roca inerte en el firmamento. Yo sé positivamente que no lo es”.

Por la misma razón, los procesos del pensamiento racional no constituyen fines en sí mismos, sino que deben entenderse en el contexto más amplio del bienestar humano.

En cierto modo, la ciencia puede ser definida como el pensamiento paranoide aplicado a la naturaleza.

El hemisferio derecho interviene más en el aspecto creativo de la física y la matemática que en la enseñanza de dichas disciplinas.

Los actos creativos son en buena medida resultado de los componentes del hemisferio derecho, pero los razonamientos sobre la validez del resultado son, primordialmente, funciones del hemisferio izquierdo.

Por mi parte, creo que la condición humana se vería muy beneficiada si esta pugna y afán de poner a prueba las hipótesis científicas y de otro género fuera una constante de nuestra vida social, política, económica, religiosa y cultural.

No sé de ningún  progreso científico notable que no requiera un gran acopio de datos de ambos hemisferios cerebrales.

Bien podría decirse que la cultura humana es la función por excelencia del cuerpo calloso.

8.- La evolución futura del cerebro

La anatomía no es determinismo, pero tampoco un factor irrelevante.

Por regla general, las sociedades humanas no son innovadoras, sino más bien jerárquicas y ritualistas.

Cualquier sugerencia de cambio se acoge con recelo, ya que implica la incómoda transformación futura del ritual y la jerarquía imperantes, es decir, la sustitución de una serie de rituales por otra o, tal vez, por una sociedad menos estructurada y regida por un número inferior de rituales.

“Los dogmas de un pasado tranquilo son insuficientes para un presente tumultuoso”, aseveró Abraham Lincoln.

Buena parte de las dificultades que surgen al intentar reestructurar las sociedades norteamericanas y de otros pueblos arrancan de la resistencia que oponen los grupos que tienen intereses creados en el statu quo.

En efecto, las culturas más arcaicas y estáticas se muestran mucho más reticentes ante cualquier transformación.

Existen muchos otros ejemplos de desapego hacia todo lo nuevo en las sociedades de corte tradicional, y podrían abstraerse numerosos casos ilustrativos repasando las vidas de personajes como Leonardo, Galileo, Erasmo, Darwin o Freud.

Por regla general, el tradicionalismo que exhiben muchas sociedades estáticas tiene una misión adaptativa.

Los cambios son necesarios para conseguir la adaptación a nuevas circunstancias ambientales.

Al abandonar la vida del cazador/recolector abandonamos la infancia de nuestra especie.

Según Russell, para que surjan individuos tan dotados es preciso que su infancia haya discurrido sin apenas presiones y lejos de todo conformismo, que el muchacho o la muchacha haya podido cultivar y acrecentar sus intereses por peculiares y extravagantes que pudieran parecer.

Hoy más que nunca, cuando tantos y tan complejos problemas asaltan a la especie humana, es necesaria la presencia de individuos con un alto coeficiente intelectual y un amplísimo campo de intereses.

Resulta que no vivimos en sociedades tradicionales estáticas, pero nuestros gobiernos, opuestos al cambio, actúan como si  así fuera.

Si antes no nos destruimos a nosotros mismos, el futuro pertenece a las comunidades sociales que, sin ignorar las partes reptílicas y los componentes propios de los mamíferos, permitan el florecimiento de los rasgos genuinamente humanos de nuestra naturaleza, a las sociedades dispuestas a invertir recursos en una multiplicidad de experimentos de orden social, político, económico y cultural, y que estén dispuestas a sacrificar ventajas inmediatas por beneficios a largo plazo.

El futuro pertenece, en fin, a las sociedades que consideran las ideas innovadoras como delicadas, frágiles y preciosas vías hacia el futuro.

En mi opinión hace falta profundizar más en el conocimiento de la fisiología del cerebro humano antes de poder dar una definición genérica y bien fundamentada de la muerte, pero lo más probable es que la senda que conduce a esta definición nos lleve a contraponer el neocórtex a los restantes componentes del cerebro.

Soy perfectamente consciente de que en un tema en el que concurren sentimientos tan apasionados toda solución que se proponga no satisfará a ninguna de las dos partes, y en ocasiones el corazón y la mente nos llevan a diferentes conclusiones.

En el polo opuesto de la discusión, la frase “derecho de la vida” constituye un ejemplo claro de expresión altisonante concebida para impresionar más que para aclarar las cosas.

Lo que muchas sociedades humanas protegen no es la vida, sino la vida del hombre, y aún así desencadenamos guerras con medios “modernos” que causan estragos en la población civil y que suponen un tributo tan escandaloso que muchos de nosotros ni siquiera nos atrevemos a entrar en su consideración.

Por si esto fuera poco, es posible que en un futuro no muy lejano podamos dar vida a un ser humano a partir de una simple célula tomada prácticamente de cualquier parte del cuerpo del donante.

La cuestión clave del dilema radica en poder determinar en qué momento el feto puede considerarse un ser humano, dilema que a su vez depende de lo que se entienda por humano.

Asimismo, un hipotético ser extraterrestre dotado de inteligencia que no se asemeja a nosotros pero que poseyera unas cualidades éticas, intelectuales y artísticas superiores a las del hombre, debería entrar en nuestro cuadro de prohibiciones contra el asesinato.

Lo que acredita nuestra condición humana no es lo que parecemos, sino lo que somos.

La razón por la que prohibimos dar la muerte a otro ser humano debe sustentarse en alguna cualidad peculiar del hombre, cualidad a la que conferimos especial valor y que pocos o ningún otro organismo de la tierra posee.

Creo que la cualidad humana básica no puede ser otra que nuestra inteligencia.

La observación de algunas funciones biológicas muy simples nos ofrece indicativos del momento en que el cerebro cobra un carácter específicamente humano.

Tal vez otras dolencias sean consecuencia de un menoscabo de la función del hemisferio derecho, Así, pocas veces se observan flujos intuitivos en los enfermos obsesivo-compulsivos.

Aparte de otros contenidos, las palabras soeces implican emociones intensas.

Sin embargo, el ritmo del cambio evolutivo es tan lento que no cabe pensar en la superación de los problemas que hoy nos asaltan mediante un incremento notable del neocórtex que, consiguientemente,  se tradujera en la generación de individuos dotados de un mayor grado de inteligencia.

Cabe dentro de lo posible que la neurocirugía potencie aquellos componentes cerebrales que nos parezcan más idóneos e inhiba la acción de aquellos otros que tal vez son causa de algunos de los peligros y contradicciones con que se enfrenta la humanidad.

Lo más probable es que lleguemos antes a elaborar los genes que a remodelar el cerebro.

Así, es probable que en breve se pueda sintetizar una gran variedad de moléculas capaces de inducir en el hombre múltiples estados emocionales, incluso aquellos que se dan raras veces.

La existencia de un entorno cultural estimulante y no represivo para los niños representa un instrumento educativo muy eficiente y prometedor.

La escritura es un elemento mecánico muy simple.

¿Qué otra cosa es el juego de la psicoterapia sino una muy compleja y estudiada serie de respuestas ante múltiples situaciones humanas?

Por otra parte, no me parece utópico pensar que el día de mañana contaremos con terapeutas computarizados en extremo pacientes, fácilmente asequibles y, al menos en lo que respecta a ciertas cuestiones, suficientemente preparados para resolverlas.

Existen ya algunos programas que gozan de gran estima entre los pacientes porque estos se han dado cuenta de que el psicoterapeuta mecánico es objetivo y en extremo pródigo con su tiempo.

No siempre sabemos cuál va a ser la respuesta del computador a una instrucción concreta.

A la sazón, las máquinas están traspasando un importante umbral, el que les permite, al menos hasta cierto punto, presentarse ante el hombre, objetivamente, como artefactos provistos de inteligencia.

Personalmente no considero en modo alguno degradante que el conocimiento y la inteligencia sean resultado de la “simple” materia suficiente y diversamente ordenada.

En modo alguno se deduce de ello que en un futuro cercano los computadores vayan a exhibir las mismas dotes creativas, la misma sutileza, sensibilidad y erudición que el hombre.

Para empezar se trata de un computador, poco “dotado” y sus errores son en realidad, los errores de los hombres que lo programaron.

Estoy convencido de que en el lapso de una generación se hablará de los computadores con absoluta naturalidad, o, por lo menos, como de un aspecto común de nuestra vida cotidiana.

Los especímenes que poseían cerebros deficientemente programados no vivieron lo suficiente para poder reproducirse.

La elaboración de nuevas vías para el aprendizaje mediante computadores interactivos no conoce otros límites que el grado de inventiva de los programadores, y en este terreno es muy difícil avanzar conclusiones.

Habida cuenta de que la ciencia y la técnica ejercen un considerable influjo en nuestra sociedad y de que ambos campos del saber escapan, o poco menos, a la comprensión de la mayoría de los ciudadanos, el hecho de que tanto los centros de enseñanza como los hogares tengan un acceso poco costoso a los servicios de un computador, desempeñará, sin duda, un importante papel de cara a la pervivencia de nuestra civilización.

La única objeción de que tengo constancia acerca del uso generalizado de las calculadoras de bolsillo y computadores de pequeño tamaño es la de que, si los niños aprenden a manejarlos a una edad temprana, no asimilan como es debido la aritmética, la trigonometría y otras operaciones matemáticas que la máquina está en condiciones de realizar con mayor rapidez y exactitud que el alumno.

Sin embargo, antes de la invención de la escritura, el saber humano se reducía a lo que una persona o un reducido grupo de individuos acertaba a recordar.

Homeros hubo muy pocos.

Después de la invención de la escritura se hizo posible reunir, integrar y utilizar la sabiduría acumulada de todas las épocas y de todos los pueblos; el hombre dejó de estar circunscrito a lo que ellos o sus compañeros más allegados eran capaces de recordar.

La cultura escrita nos permite entablar contacto con los intelectos más poderosos e influyentes surgidos a lo largo de la historia.

La transmisión reiterada de la tradición oral en el marco de múltiples generaciones acaba por engendrar fatalmente errores de transmisión y la pérdida gradual del contenido original del mensaje, degradación mucho más lenta cuando se trata de reeditar un texto escrito.

Los libros se pueden guardar fácilmente; podemos leerlos a nuestro antojo sin importunar a los que nos rodean, y releer las partes más densas o que nos procuran mayor deleite.

El incremento del saber humano, así como su capacidad de supervivencia tras la invención de la escritura, han sido inmensos.

Cuando ya no quede nada por decir ni por hacer, la invención de la escritura debe conceptuarse no sólo como una brillante innovación sino como una formidable aportación en favor de la humanidad.

Es probable que el próximo hito estructural del intelecto humano sea la cooperación entre el hombre, ser discursivo, y las máquinas, artefactos pensantes.

9.- Nuestro destino es el conocimiento. Inteligencia terrestre y extraterrestre

Se afirma en ocasiones que en el futuro la comunicación interestelar será predominantemente de orden telepático, afirmación que, en el mejor de los casos, me parece una idea festiva.

La hipotética comunicación con los seres extraterrestres utilizaría, quizás, el espectro electromagnético, y, muy probablemente, la banda que corresponde a las ondas radioeléctricas; o puede que empleara las ondas gravitatorias, los neutrinos, que no son, plausiblemente, sino taquiones (en el supuesto de que existan), o algún nuevo aspecto de la física que no será descubierto hasta que hayan transcurrido otros tres siglos.

Por regla general, los seres más inteligentes subsisten en mejores condiciones y dejan más descendencia que los organismos menos dotados.

Una vez los seres inteligentes han alcanzado un determinado estadio tecnológico y la capacidad de autodestrucción de la especie, los beneficios de la inteligencia en el orden selectivo resultan ya mucho más inciertos.

Sabemos que las leyes de la naturaleza -o por lo menos algunas de ellas- rigen en el universo todo.

Es probable que los supuestos organismos dotados de inteligencia que habitan en otros planetas no tengan la misma estructura bioquímica que nosotros.

El hecho es, empero, que no habitamos en un universo de este tipo. ¿Por qué no?  Pues tal vez porque todos los organismos que hallaban demasiado complejo su universo han terminado por extinguirse.

La selección natural ha operado como una especie de cedazo intelectual dando paso a cerebros y a intelectos cada vez mejor dotados para afrontar las leyes de la naturaleza.

Creo que si tenemos la fortuna de entablar contacto con uno de esos otros seres podremos comprobar cómo su biología, psicología, sociología y concepción política nos resultan extravagantes y misteriosos en grado extremo.

Ciertamente, no confío en que los cerebros de estos hipotéticos seres sean anatómica, fisiológica ni siquiera químicamente iguales a los nuestros.

Es probable que, como en nuestro caso, los cerebros de los organismos extraterrestres posean varios o muchos componentes acrecentados a través de un lento proceso evolutivo.

De todos modos, creo que nuestros cerebros y máquinas acabarán por entenderse y compenetrarse a fondo con los suyos.

Las ventajas de orden práctico y los conocimientos filosóficos que probablemente obtendríamos en el caso de que recibiéramos un largo mensaje de una avanzada civilización, serían sin duda de valor inapreciable.

La seguridad de que existe una solución ayuda en gran manera a encontrarla.

El universo es intrincado y fascinante. Arrancamos secretos a la naturaleza por las sendas más insólitas.

Sin una estimulación decidida, continuada y amplia de la investigación básica corremos el riesgo de comernos la simiente que utilizamos para la siembra, es decir, conseguimos atajar el hambre un invierno más, pero renunciamos a la última esperanza de supervivencia de cara al siguiente invierno.

La muerte de San Agustín, acaecida en el año 430 de nuestra era, marca en Europa el comienzo de la larga noche medieval o, dicho de otra manera, de la época del oscurantismo.

Por contra, estimo que la apertura hacia un futuro esclarecedor sólo puede venir dada a través de la plena operatividad del neocórtex.

Sólo durante el último día del calendario cósmico aparecen en la Tierra mecanismos intelectuales dignos de mención.

Ciencia no es más que una palabra latina que significa conocimiento.

Nuestro destino es el conocimiento.

Los dragones del Edén. Sagan, Carl. Ed. Grijalbo. 1984. México. 314 pp.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mis subrayados. Y si quieren saber de mi pasado… Chavela Vargas

February 1, 2018

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Un día dejaré todo y vendré a morir aquí.

No tengo miedo en la selva.

El aire es distinto en el paraíso y aquí estoy protegida.

Aún tengo tiempo para soñar.

Cuando tenga ganas de morirme ya me daré cuenta.

Mis padres no me querían.

Yo era un ser raro, una persona rara.

Lo que duele no es ser homosexual; lo que duele es que lo echen en cara como si fuera la peste.

Si hubiera tenido miedo del mundo no hubiera llegado a ninguna parte.

No me avergüenzo de mi mala reputación, ni de la verdadera, ni de la inventada.

Se nace para trabajar.

Macorina tiene su origen en el siglo XVII, cuando ya se cantaba una antigua versión.

Macorina era una mujer entera y verdadera.

Macorina: yo llevaré tu nombre por todo el mundo.

En el fondo, hasta los hombres me quieren.

He oído decir que al Papa le encantan mis canciones.

Vi comprar el Grammy a más de uno; sentí la envidia de los que no alcanzaban a ser Chavela Vargas.

La única razón de mi desgracia fue que me gustaba beber y quise beber. Y me lo bebí todo.

No tengo la culpa de que usted ande mendigando historias de amor que es incapaz de vivir.

No tengo la culpa que su amor sea vulgar como vasija de alfarero.

¿Qué hay que ocultar en el amor?

Ustedes me conocen por mi música, y por la música deben apreciarme.

No quiero que aquellas mujeres que me amaron, o que dijeron que me amaron, anden por los estantes de las librerías.

¿Para qué volver a tocar la herida?

Por la libertad se paga un precio altísimo.

Quizá he puesto más fantasía en mis amores que brillos hay en los trajes de los toreros.

Si las mujeres se divorciaban porque me querían, no era cosa que yo pudiera evitar.

No puedo con las mujeres, no puedo pelear con ellas.

Casi todas me ponían los cuernos. No podía entrar yo por ninguna puerta.

Como no he sido muy afortunada con el cariño de los demás, siempre agradezco que me quieran.

Siempre me resulta fascinante y maravilloso que alguien ponga sus ojos en mí.

Soy vergonzosa y pudorosa, por más que de parranda pueda parecer lo contrario.

Estoy con mujeres. Y para ser sincera, me encanta. Yo las amo y ellas me aman.

Si volviera a nacer volvería a amar a las mismas mujeres que amé.

Nadie se muere de amor. Ni por falta, ni por sobra.

La duda golpea el alma, y yo, en aquel momento, prefería beberme ~un tequila por cada duda~.

Yo no padezco la angustia de no tener dinero.

Podría escribir ~dolor~ y así quedaría todo solventado.

Me dejan por imposible.

La vida es una continua pachanga, a veces surrealista.

Cuando hablan de mí, hablan con mucha ternura. Tal vez por eso soy tan sentimental.

Yo extiendo los brazos y a veces las manos -no para que me crucifiquen- sino para abrazar al mundo.

Sólo puedo dejarles como herencia mi libertad.

He sufrido mucho por ser como soy, pero de otro modo hubiera sufrido aún más.

No alardear o no inscribirme en algún partido político no significa que no sea una mujer comprometida.

Los que no aman jamás se elevarán ni un centímetro del suelo.

He llorado muy pocas veces en un escenario; sólo lloran los artistas que no tienen recursos para sacar lágrimas al espectador.

Se aprende a estar sola en un escenario.

Cuando se triunfa los ojos brillan y nadie dice nada.

Tengo ochenta y dos siglos y soy incorregible. Y creo que ya nadie podrá repararme.

Autobiografía de Chavela Vargas. “Y si quieren saber de mi pasado…” Aguilar; Madrid; 2002; Tercera Edición: 297pp.
Lorena Sanmillán