Archive for February, 2011

83 Oscar’s Ceremony

February 28, 2011

17:50 Alcanzo a comprar cervezas y palomitas en el Oxxo cercano a casa de mamá. Aún me falta llegar a casa.

18:03 ¿Por qué, dios mío, por qué? Le han regalado un Cara de Oque a mi vecino y decidió estrenarlo hoy.  Justamente hoy.

18:14 La nueva carga de la lavadora está en proceso. El requeteté de Cenicienta sigue en su apojeo.

18:34 Nuevamente jabón blanco a la ropa del mismo color. Necia y neurótica hasta decir ya no más.

18: 47 No he visto más que una de las películas protagonistas de esta noche. No tengo la menor idea de quiénes son los nominados. Ni nada.

19:21 Ya están las palomitas. A ver qué hay en la alfombra roja. Después de Juay de Rito ya da igual el asunto de los traductores simultáneos.

19:25 Mi vecino insiste en ser la reencarnación de Valentín Elizalde. Casi lo consigue. Es más, se sobrepasa.

19:30 Comienza el asunto. ¿Hace cuánto que no voy al cine?

19: 35 No veré El cisne negro.

19:36 ¿Qué tiene qué ver  Baldwin con la ceremonia de este año?

19: 37 Hathaway y un sujeto aparecen en escena. Extraño vestido. Lindo tono de cabello y lindo peinado. No entiendo los chistes. Ese humor gringo tan extraño.

19: 41 ¿Lesbianas que bailan? What?

19: 42 Tom Hanks. Lo que el viento se llevó. Premonitorio. Titanic. Ush. Alice in Wonderland se lleva la primer estatuilla.

19: 46 Je. Je. Absolutamente descontextualizada del asunto.

19:47 Inception se lleva un Oscar por Cinematography.

19:52 Kirk Douglas. Lo que queda de lo que era. Valor espartano al pararse en el escenario.

19:54 Natalia Jiménez, región 4, llega a hacerle compañía a Valentín Elizalde.

19:57 La ganadora de Mejor Actriz de Reparto chocó con un espejo antes de ir a la ceremonia. Los fragmentos se le incrustaron en el vestido. Gusto en conocerte, Melissa Leo. Celebro las emociones.

20:03 Lost Thing. Animated short film.

20:05 ¡¡¡Valentín Elizalde, abandona ese cuerpo!!! Primera llamada.

20:06 Toy Story 3. Ésa sí he de verla.

20:13 A Javier Bardem le dieron un saco más pequeño del que normalmente usa. Qué cerrada tiene su barba. Penélope sonríe.

20:14 Social Network, mejor guión adaptado. Tal vez pueda verla.

20:28 Mejor guión original para “El discurso del rey”. Inception, sorry.

20:25 ¿Quién es ese-esa vestida de magenta? Madre santa.

20:26 Órale. México tiene película nominada. Quién los aguantará si ganan.

20:27 Dinamarca. In a bettter world.

20:29 La presentadora de Mejor Actor de Reparto porta un hermoso vestido strapless bicolor. Lindo modelo.

20:30 Grace avisa que queda una hora para que comience su programa. Ouch. ¿Dónde lo podré ver “online”?

20:32 Christian Bale, por “El peleador”. ¿Por qué “El peleador”, no podrían traducirlo como “El luchador”? Barba pelirroja y cabello negro. ¿Está en personaje?

20:40 Kidman. ¡Qué extraño se le ve el vestido! Qué hermosa cuando encarnó a Virginia.

20:43 Red Social. Original Score. Me llama la atención verla. Quizá. Quizá como Eduardo, cuando la pasen en Golden Channel.

20:46 Una mujer le da un beso en los labios a la mujer que se gana el Oscar a Mejor Mezcla de Sonido. ¡Bien! Inception.

20:49 Inception. Mejor Edición de Sonido.

20:55 Blanchet. Qué guapa. Extraña belleza. Extraño vestido.

20:56 Baker. The Wolfman. Makeup. Nadie ha sacado papelito para su discurso. ¿Ya estará prohibido?

20:58 Alice in Wonderland. Diseño de vestuario. Ya sacó papelito. Parece que lo invoqué.

20:59 Valentín Elizalde ya abandonó el cuerpo de mi vecino. Gracias.

21:02 Spacey. Me cae bien este sujeto. Presenta las canciones nominadas. ¿Hace cuánto tiempo estuvo Madonna ahí? Todavía era en lunes y en esa noche, como ahora, tenía cerca de mí un pastel de limón.

21:13 Mejor cortometraje de documental.  Strangers no more.

21:15 God of love. Mejor Documental. El sujeto saca su papelito para leer su discurso.

21:21 Documental. Inside Job.

21:32 Grace cambia el canal de la televisión. Sigo la transmisión por internet.

21:33 Inception. Efectos visuales. Bien! ¿Se nota que es la única película que he visto?

21:36 Red Social. Mejor Edición.

21:44 Más música. Más canciones. Más aburrido.

21: 47 Mejor canción original. Toy Story. Hay que verla. Rentarla. Now!

21:52 Celine Dion, preciosa,  y el recuento de los que ya no están. Se fueron, pero quedan las escenas para recordarlos. Lágrima. Halle Berry, qué lindos pendientes.

22:02 Qué lindo vestido azul el de la presentadora. Hilary Swank, revivida, aparece para presentar otro premio.

22:04 Mejor director. El discurso del Rey.

22:07 Homenaje.

22:11 Ya vi bien el vestido. No. No me gusta tanto. Lo que me gusta es el color azul nivea.

22:15 Mis compañeros de transmisión me avisan que ya están viendo “Teresa”. Me dan miedo, mucho miedo.

22:17 Mejor actriz. El cisne negro. Se extiende en su discurso. Déjenla hablar. No todos los días se gana un premio. Natalie Portman, embarazada. Dice Adriana Uvé, en su facebook, que las embarazadas siempre ganan.

22:20 WOW! Sandra Bullock! WOW! Lady in rojo quemado. WOW!

22:25 Mejor actor. Colin Firth. El discurso del Rey.

22:36 Mejor película. El discurso del Rey.

22:40 Un coro de niños cantan. Yo sólo  lo veo, por alguna razón mi computadora no tiene sonido.

22:41 Salen todos los ganadores de la noche, con su estatuilla en la mano. Qué sueño.

22:42 Despiden la transmisión.

22:47 Debí haber visto el final de Teresa. Ahí estarán los comentarios de la semana. Esta ceremonia pasó sin gloria y con mucha pena.

Lorena Sanmillán

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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El bordado: Día 19

February 22, 2011

He vuelto a casa. Al trabajo, a los pendientes, a las mil vueltas, a la remodelación de la casa de Grace. A ver a mis perras, que se pusieron locas de contentas. A abrazar a mi madre, que tenía en sus ojos todos los mares.  También, cómo no, vuelvo a mi blog y por supuesto, al bordado. Es difícil y literal de suyo decir que le he perdido el hilo a mi recreación. Lo he tomado en las manos y no sé cómo empezar, ni por dónde entrarle. Recuerdo que estaba siguiendo los patrones. Me pierdo un rato en la meditación, pensando cómo he de hacerle para continuar. Aún tengo muchas cosas en la cabeza. El trabajo llama. Alrededor de 400 mails pendientes que piden un delete automático, pero no lo hago, por respeto a los remitentes que se han tomado la molestia de escribir.

En esta fotografía, una mujer cubana borda en una banca. En el cruce del Malecón y Paseo del Prado. Me dio tanto gusto verla. Enmedio de tanta destrucción y carencias ella encontraba su paz. La búsqueda de la belleza aún en territorio hostil. Sonrisa, evocación de Manuela, todo en un momento que pude congelar y hoy puedo compartir.

Quince puntadas. No más. Eso fue el avance de este día. Creo que será un reto volver a tomarle el paso a esta labor. Lo haré.

Once días sin internet. Se sobrevive. Pero se sufre. Tengo quince días o más sin leer el periódico. Se sobrevive. Hoy, mi noticia es que estoy de vuelta, en mi casa. En mi patria. La Habana merece crónicas o un libro de viaje que escribiré de a poco. Los tomates ya no saben igual.

Lorena Sanmillán

Hoy

February 21, 2011

Hoy voy a verte de nuevo

voy a envolverme en tu ropa

susúrrame en tu silencio

cuando me veas llegar.

 

Lorena Sanmillán

Corazón romántico

February 20, 2011

Ven

por favor

amor

vuela sobre el tráfico.

Lorena Sanmillán

Beautiful in my eyes

February 20, 2011

The world will turn, and the seasons will change,
and all the lesson we will learn will be beautiful and strange.
We’ll have our fill of tears, our share of sighs.
My only prayer is that you realize
you’ll always be beautiful in my eyes.
You will always be beautiful in my eyes.

Lorena Sanmillán

Esas cosas del amor

February 19, 2011

Haz de saber

que yo también tengo noches de soledad

y que de tu amor

me quisiera alimentar.

Lorena Sanmillán

Love is all

February 19, 2011

I’m waiting for time to carry me

like a tempest to the sea

standing strong

watching over

Lorena Sanmillán

¿Qué más te da?

February 18, 2011

Regálame una noche que no olvide jamás.

Lorena Sanmillán

Sólo tú

February 17, 2011

Antes de ser mía

ya te quería.

Hoy te quiero

te quiero más

todavía.

Lorena Sanmillán

 

Decoración de interiores

February 16, 2011

Bruno Zevi, arquitecto y crítico de arte nacido en Italia, establece que la arquitectura es el escenario en el cual se desarrolla la vida. Mies van der Rohe, alemán, habla sobre la función y la forma, la eterna dicotomía que acompaña siempre la creación arquitectónica y enuncia el postulado “Menos es más”, definitorio de su creación. Walter Gropius, funcionalista, le contesta en contrapunto: “Menos es más, sí, pero menos es aburrido”. Los arquitectos juegan con el espacio, con la percepción del mismo, con los conceptos que lo circundan. La casa se convierte en pétreo abrazo para los habitantes. Luis Barragán, mexicano, sabe imprimirle pasión a los espacios a través del color y las dimensiones. La intensidad es longitud cimbrada a escala del alma. Arquitectura orgánica es un pleonasmo que decimos con descaro. ¿Es que acaso existe otra forma de hacerla?

La arquitectura, además de su finalidad estética, debe cumplir los requisitos de funciones mínimas para asegurar el confort y el transcurso de la vida de sus habitantes. Lo exterior y lo interior constituyen un todo que debe complementarse a través de elementos que necesitan convivir en armonía. En la poesía, por el contrario, el valor estético persiste por encima de la utilidad en lúdica contradicción, pues si no conmueve, no funciona, al menos no para ese lector.  Acudimos hoy a este espacio para acompañar a Luis Aguilar, arquitecto de palabras, en la presentación de su  más reciente poemario “Decoración de interiores”.

Luis, reconocido en septiembre de 2010 con el Premio a las Artes en el área de Literatura por la UANL, tiene una amplia  y versátil carrera que lo avala. No obstante, cada libro es un volver a empezar. Un nuevo reto. El papel en blanco sobre el restirador para trazar un plano inédito. El desafío de trastocar el estilo encontrado para reinventarse y no anquilosarse en una fórmula tan probada como laureada. Y sin embargo no es novedad. El talento que se refleja en el trabajo dispuesto por el pincel de la sensibilidad no es sólo acicate para la sorpresa: es una invitación al gozo de volver a leerlo.

Traspasar el umbral de una puerta generalmente nos coloca en el interior, término que vive asociación libre con las cuestiones referentes al alma. La generosidad de un espacio para guarecernos es de agradecerse. Cuando el alma se siente acogida en el universo creativo de quien con palabras nos retrata su mundo y lo comparte, es menester hacer patente la sensación que invade.

El orden renacentista obliga a tomar elementos de lo clásico. Así, la prosa poética, herencia de Platón, le da forma a los textos de este poemario. El narrador lírico prescinde de la métrica y la rima con la finalidad de transmitir sensaciones, impresiones, introyectos. El empleo de los signos de puntuación, que acentúan la musicalidad del escrito, se inscribe en lo posmoderno.

La música intrínseca de las esdrújulas acompaña la lectura. El ritmo es tácito e influyen en él los cambios de voces con los que juega el autor. El azar, ausente en la escritura, puede gobernar la lectura y mecerse bajo su amparo abre el calidoscopio del descubrimiento. La relectura nunca será la misma si jugamos con el orden de los textos, independientes, pero conjugados con maestría dentro de un ordenamiento ecléctico.

A pesar de que en apariencia no posee de intención un lenguaje cinematográfico, en la lectura de este libro nos acompaña una sucesión de imágenes. Nada más abrirlo, la percepción es similar a quien nos muestra entusiasmado los objetos con los que ha decorado su casa, el mundo en que vive. Los porqués y para qués de cada cosa que conforma la atmósfera del narrador.  Decorar tiene dos acepciones: la primera, hermosear una cosa, adornar; la segunda, recitar a coro. Ambas se cumplen en ciclo alternativo e intermitente.

La contemplación de los objetos recrea la pupila e inspira la creación. Los ojoscámara se posan objeto sobre objeto en la habitación que se nos muestra lo cotidiano transformado en lo figurativo: el piano, el arcón de los recuerdos, el tiempo contenido en la madera, un balcón que no espera a nadie, aquél candil que apenas ilumina, la mesita de noche en que se guardan los recuerdos, un tragaluz que es puerta de fantasmas. Bajo la metamorfosis de Luis, un candil se convierte en un ángel con pendientes ámbar, los bodegones que adornan el comedor dialogan con las acuarelas de la otra pared, la mesita de noche y el delantal amarillo tienen un romance. Si así se hicieran los inventarios nadie les sacaría la vuelta.

Los objetos cobran vida para contar su historia y eternizar instantes:

Nahum con cicatriz sonriente

A la alfombra egipcia no sirve la turba de razones. ¿De qué ante la

orfandad salvaje de esos pasos? Apisonar entrañable en otro tiempo,

sus hilos erigen desamparos. De la sombra que relajaba el sillón tapiz

a rayas queda sólo —de un par de alas— la sombra colorida. Endecha

de voces apagadas. Al fondo observan: la cicatriz sonriente de mi

espalda; Nahum en otro agravio; cierta mudez de tulipanes en el tiesto;

un cuádruple abandono de alpargatas.

Página 35

Los objetos, al cobrar vida, evidencian emociones. El narrador se desnuda y obsequia dos lecturas. La que establece el pacto ficcional para el viaje lúdico, y la práctica, quedándose en la superficie de los objetos. La frontera entre ambas está marcada por la tesitura polisémica del lenguaje que utiliza.

El rincón del erotismo, cómo no, invitado también, nos despliega sus misterios.

Tragaluz con ojos mate

Bajo el tragaluz, el mate espesor de las miradas. La noche bruñe

cavidades soledosas. Silente, en el buró provenzal de lilas [bajo una

lámpara de caniquí], fotografía de ojos exánimes

: tiempo detenido bajo el techo.

: techo ramificado por las grietas.

: grietas haciendo túneles dos cuerpos.

Abrirse las constelaciones no incita expectativas. [Tampoco este

lerdo simulacro de que no pasa nada.]”

Página 20

Del mismo modo, la pasión reclama su factura, exponiendo antes el lector la contradictoria y blasfémica prestanza del narrador, cito un fragmento, página 45, del poema Oración de amantes prósperos:

Yo confieso ante dios, todopoderoso, que he

pecado de pensamiento, palabra, obra y omisión. Los santos fueron mal

colocados. Sus pilotos abandonaron los aviones. Al fin y al cabo, no

faltará un ciclón para arrasar con todo; para dejar la isla de cocina

repleta de vacíos.

El dolor y la nostalgia, contraparte de la vida,  habitan los espacios.

Hora de sombras provechosa

Me comería una fruta pero en el refrigerador no hay nada. Un goteo

lento y preciso mantiene el insomnio de la tarja, la cocina. Estructurar

una visita a la lavandería impide que se rompa el hilo delgadísimo que

supone un primer fin de semana sola en esta casa sola. El domingo es

descubierto como una pelota en movimiento que arrastra la inmovilidad

de la mirada. Sostengo la redondez del orden para que el desconsuelo

no desborde una puerta que hace días estatizó el azoro.

Página 43

A veces, una de las tareas más difíciles es justamente encontrarle nombre a un texto. En este poemario los propios nombres de cada elemento parecen conjuntarse en el índice. Uno tras otro regalan imágenes y es precioso y preciso leerlos en letanía. Atisbos de lo que hay detrás:

“Manto de estrellas incontable”

“Olivo y bambú con rojura de ojos”

“Ruinas con estudio antropológico”

Aguilar, autor de la frase inolvidable “Punto. Y por mí, final”, adereza sus contenidos con frases en apariencia sueltas que le dan contundencia a su todo, cito, sin evidenciar el texto, para hacer un llamado a la curiosidad:

“Los adioses ameritan rigor y valentía”

“El cuchillo es un cobarde”

“La inmensidad es descontrol del ojo”

“No quiero repetir lo que me hiere”

El texto detrás del texto se hace presente y remata el contenido. Después de leer varios poemas, la imaginación excitada del lector inventará su historia. El narrador, ángel infernal, nos coloca en el dintel de un espacio que se abre hasta el límite de la ensoñación de quien lee. Abre el espectro de la historia para iluminar la oscuridad donde habitan las historias propias. Esas a las que a veces les sacamos la vuelta porque son dolorosas, aquí hay que enfrentarlas pues las tenemos en el horizonte ensordeciendo la mirada. Como ocurre, por ejemplo, en la página 48 en el poema “Cama con puerco espín”.

La escenografía de la vida nos envuelve, queramos o no. El arquitecto entrega la casa y se va. Los habitantes llegan. Este libro, a través de imágenes, lenguaje y música, abre una puerta para el tránsito emocional. Felicito a Conarte por la publicación de esta obra poética, dentro de la colección “Libros del Bicentenario”. Víctor Hugo ha dicho que la arquitectura es el libro de la humanidad. Octavio Paz establece que la arquitectura es el testigo menos sobornable de la historia. Abrazo a Luis Aguilar por esta poesía que habla de tanta historia y de tanta humanidad, gracias por esta decoración de interiores para el alma.  Y, como él dice: Punto. Y por mí, final.

Lorena Sanmillán

Octubre 2010 – Febrero 2011