Archive for January, 2011

El bordado: Día 14

January 31, 2011

En la cocina hay luz blanca. Tempranísimo fui por un plano. Mientras preparaba el café de la mañana tuve tiempo de hacer unas puntadas antes de salir a la jungla. El asunto es aprovechar el tiempo. Los lunes son extraños. Tanto que casi toda la gente que conozco lo consigna en su Facebook. Una gran parte de la gente corre apresurada rumbo a su trabajo. Quizá nos atrapa el hechizo de un nuevo comienzo de semana. Los efectos de alta intensidad están destinados a vivir poco tiempo. Quizá por eso sólo existe un lunes en cada semana.  Otra parte de la población espera hasta el martes para despertar e irse a trabajar. Quizá era hoy el frenesí por el fin de quincena. El caso es que siendo lunes o no, comemos todos los días, así que, a moverse.

Los trámites oficiales son una de las cosas más fastidiosas que tiene la arquitectura. La burocracia no es materia que se lleve en la facultad y los tropiezos son fatales, porque tienen que ver con pérdida de tiempo. Algunos funcionarios públicos no sólo no ayudan sino que además entorpecen lo que habrían de facilitar. Tal fue el caso de hoy. En San Nicolás, la funcionaria que es el primer filtro,  Ladyuno, no me dejó explicarle el asunto que traigo entre líneas: “No tengo tiempo para escuchar tus historias, ¿qué trámite vas a hacer?”. Tardé en reaccionar y fui a que me revisaran el otro plano. Me tocó el turno 24.

Mientras esperaba, revisé pendientes, repasé mi vida, medité, recordé tres reencarnaciones pasadas,  hice el borrador de un proyecto y dormité. No hay problema, no hay prisa, al cabo que el estacionamiento sólo cuesta 20 pesos la hora. Tuve que entrar a un estacionamiento público después de cuatro o cinco vueltas alrededor del edificio, para comprobar que en cuanto entrara, encontraría un lugar gratuito en la calle.

Finalmente llegó mi turno. La señorita Ladydos se dispuso a revisar el plano. Que una cota no coincide. Ok. Lo arreglaré. Que este detalle no es necesario. Ok. Lo quitaré. Con el plano extendido sobre su escritorio, ambas trabajábamos en la corrección del mismo. “No está terminado”. No, por eso vengo a revisión. Continuamos, íbamos leyendo de izquierda a derecha, y estábamos justo a mitad del plano cuando su compañera de escritorio, Ladytres, le dijo “Ya es la una” y Ladydos sacó de su escritorio su lonchera mientras me decía “A la una es mi hora de comida. Usted decide si me espera o si toma otro número”. Me quedé de piedra. No me dio tiempo de reaccionar ni decirle algo. Sólo se levantó y se fue. Y yo con el plano a medias. Si me hubiera dejado a medio orgasmo no me habría dado tanto coraje, total, puedo seguir por mi cuenta y gusto, pero en esto del plano sí me fastidió la tarde.

Entiendo que existe una hora de comida, tal vez sea diabética y es menester que coma a determinadas horas, pero podría ser otro tipo de trato. Ser facilitadores en lugar de emproblemar.¿Porqué nos hace tan diferentes la posición que tenemos ante un escritorio? El plano me fue devuelto por puras goruperas.

El otro trámite me condujo de nuevo con Ladyuno, y entonces ya le conté mi historia, diciéndole además que sí, que tiene que escuchar las historias de los ciudadanos porque esa es una parte de su trabajo. Y claro que tenía que escucharme, para hacer la regularización se requiere el pago del predial, pero mi cliente no puede pagar el predial porque no ha hecho la regularización. Se cierra el círculo y ¿qué se hace?

Toda la mañana en esas oficinas. El estacionamiento salió ardiendo. Los coyotes hacen ese trabajo sin despegarse de su escritorio mientras que los ciudadanos comunes, arquitectos o no, tenemos que pasar por una serie de cosas que conducen a los más apresurados, a los que tienen dinero, a los ingenuos, a los de poca ética, a hacer las cosas bajo el amparo del sistema de mordidas y movimientos por debajo del agua para lograr estar en regla. México, creo en ti…

Sólo unas cuantas puntadas al bordado el día de hoy y una dosis elevada de tramititis. Las buenas noticias del día, fueron la invitación al Encuentro de Escritores Jóvenes y del Caribe en La Habana, Cuba, dentro del marco de la XX Feria Internacional del Libro de La Habana y el avance de la colocación del piso en la sala.  Para finalizar la jornada,  una hora de camino rumbo a casa, cuando normalmente son veinte minutos.  Enero ha sido el mes con más muertes debidas al narcotráfico en la historia de mi ciudad. El granadazo en Garza Sada dejó, nuevamente, civiles lesionados. Entre ellos Luci, la directora electa de la Facultad de Ciencias de la Comunicación. Las granadas y sus esquirlas nos hieren a todos, pero cuando es alguien cercano a ti, la herida cala más profundo. Ya, Monterrey, ya. Ya, Monterrey, despierta ya. Ya, Monterrey, vuelve a tu normalidad.

Lorena Sanmillán

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El bordado: Día 13

January 30, 2011

Parece domingo, solemos decir en algunas ocasiones cuando el día está encalmado. Eso, quienes relativamente lo tenemos libre. Para mucha gente es el día del trajín. Para otros, si hasta Dios descansó, es nuestro día de descanso, por lo menos en el exfoliador. Hoy fue un día de descanso. Me hacía falta dormir, después de una semana de intensidades y altibajos. Soñé que salía de viaje. Desperté puntual, sin despertador alguno, casi sobre las ocho de la mañana y, por supuesto, me fui al bordado.

En el bordado, ocurrieron dos tragedias. ¿Sería por la cábala del día trece? Primero, les quité lo circular a mis súper aros profesionales de bambú. Para tensar la tela tienen un tornillo, pero lo atoré en las orejas y fue necesaria la fuerza para retirarlo de ahí.  Al sacarlo, les quité la gracia, pues se desprendieron las orejas. Tardé unas horas tratando de arreglarlo. Quedaron bien, pero me costó trabajo componerlos. Están dando buen servicio.

Por si esto fuera poco, me equivoqué en una puntada. Me emocioné porque tenía toda la calma de la mañana para avanzarle y estuve persiguiendo las puntadas de un código que ocupa gran parte de este patrón. Todo iba bien hasta que seguí la emoción y me decanté por el color que le hacía juego en contraste, pues una vez trazado el contorno, podía intentar rellenar la figura. Pero nada. Cincuenta puntadas después me di cuenta que no cerraba, es decir, no coincidían las puntadas. Tuve que deshacer casi todo lo que tracé en esta mañana. Cobró importancia estar bordando con hilazas de algodón, pues si las hubiera hecho de seda, se habrían deshecho al primer jalón. Todo por avanzar un poco más, si estaba tan tranquila haciendo las puntadas que son sólo de una.  Una por una. Aunque es más laborioso, se avanza sobre seguro y, finalmente, tendré qué hacer todas las puntadas, entonces, ¿para qué les saco la vuelta?

Ayer ejecutaron a dos tránsitos en frente del Far West. Hoy por la tarde pasé por ahí y la calle sigue su cotidiano devenir. Circulamos sobre sangre.

Lorena Sanmillán

El bordado: Día 12

January 29, 2011

Trazar el piso en una construcción parece un asunto sencillo. No lo es. Decidir dónde van los cortes lleva su tiempo. En los planos se dibuja de una manera, pero a la hora de ponerlo en términos reales es cuando se presentan los pros y contras de colocarlo de tal o cual forma. Esta mañana decidimos el trazado del piso en la sala, que es el que va a gobernar las piezas que dan a la puerta principal. Para el final de la jornada, ya se había puesto la línea guía y unas tres carreras. Se ve lindo. Ya terminado se verá mejor. Cuestión de paciencia y perseverancia.

En el entretanto, un ojo aquí y otro allá, pude continuar con el bordado. Hoy sí me clavé en el asunto. La abstracción que me provoca es tal que me relajé. Para decirlo en términos coloquiales me piqué y le di una buena avanzada. Los colores poco a poco van poblando la tela y aunque todavía no tiene forma ya va la cosa avanzando.

Mientras seguía el patrón, recordé mi primer libro de colorear con números. Era de Scooby Doo y me lo regalaron en la iglesia. Cuando lo abrí, no supe cómo lo iba a hacer. Frente a mí tenía un montón de colores y una serie de láminas con distintos numeritos  en la parte inferior. No entendí en que consistía exactamente la diversión. Alguno de mis hermanos llegó a explicarme y así me fui color por color. Treinta y tantos años después estoy haciendo lo mismo, pero ahora sobre tela y con hilazas. Me gustan estos momentos de recuerdos. Supongo que esa es otra razón para escribir: perpetuar momentos.

En el radio de los muchachos, programaron el corrido de Carmela la michoacana. Espeluznante. A la difunta le metían la droga en los pechos. Cuando encontraron el cuerpo, no los tenía. La imagen es terrible. Alejo, que no pierde oportunidad de platicar, me cuenta que hay una novela que se trata de eso, Sin tetas no hay paraíso. Investigaré.

Sigo con dolor de espalda. A media tarde, trajeron tamales para comercenar. Ya me puedo saltar los de La Candelaria. En las noticias, la semana ha sido especialmente violenta, Kalimba salió libre y cantará una canción que hable de su experiencia en la cárcel, los Tigres volvieron a perder. Y para dormir, cantaré ésta de Camilo Sesto, en la versión cantada por él mismo. Y sí, estoy presa entre las redes de un poema.

Lorena Sanmillán

El bordado: Día 11

January 28, 2011

Hoy no  hubo puntada alguna. No hay pretexto, aunque me dolió un poco la espalda, sólo hay razones. Y la razón es que no siempre hay tiempo. La rutina, los pendientes, lo urgente, lo necesario, están primero que la recreación, el amor. Marisa tenía razón cuando puso en su estatus de msn -hace mucho tiempo- la siguiente frase:

¿Se dan cuenta? Se puede vivir sin amor, pero no sin dinero.

El asunto es que hoy hube de ser práctica, proactiva, asertiva, y trabajar intenso para subsistir. Además, traigo un dolorcito  medio latoso en la espalda. También es cierta la frase hecha:

Sin lana nadie teje.

Entonces hoy, aún con las madejas y las ampliaciones del patrón, no pude hacer puntada alguna. Ya habrá tiempo. Ya encontraré el tiempo. Sólo tengo dos manos y dos ojos para hacer todas las cosas que tengo pendientes.

Necesito domesticar el teclado de un Ipod para poder hacer los posts desde ese aparato. La mugre es una maravilla.

Quizá no debería poner estos días como días de bordado y contar sólo los que sean efectivos.

Lorena Sanmillán

El bordado: Día 10

January 27, 2011

Hoy tampoco hubo puntada alguna sobre la tela. Pero no me pesa y puedo dormir tranquila porque hoy conseguí en El Niágara unas cositas para poner las hilazas con su código. WOW! En esto del bordado sí existe la cosita de la cosita de la cosita para facilitar el proceso.

Pasé varias horas gratísimas acomodando 28 hilazas, número de las cositas que compré. Esto no tiene final a la vista. Sólo el acomodar las cosas resultó entretenidísimo. Lo demás será complejo, laborioso, pero ¿quién tiene prisa?

Hizo mucho frío. Por la mañana, antes de salir de casa, supe que Kalimba había sido liberado. Fui al centro y de nuevo fue un batallar para el estacionamiento. Después viene la emoción de correr detrás del reloj para llegar a tiempo al parquímetro. Parquímetro, esa palabra siempre ha sido una de las que más me llaman la atención. Por algún tiempo de mi infancia la confundía con paquidermo. Todavía no sé qué tienen qué ver los elefantes con los parquímetros.

Prefiero bolear mis zapatos en La Purísima que en la Plaza Hidalgo. Los recuerdos quedan, por encima de la modernidad. Están destruyendo la Plaza Hidalgo, para remodelarla. Me dolió caminar por entre la malla electrosoldada, máxime si tal cosa ensuciaba mis zapatos recién boleados. No había de otra. Una vez más me arrepentí de no haber tomado fotografías suficientes de ese espacio que me gustaba tanto. Lo mismo me sucedió con una casa sobre la misma calle Hidalgo, cerca del hospital del Issste.

Cuando mamá nos llevaba a consulta, como no había dinero para el camión de tanto chamaco, regresábamos caminando hasta Cuauhtémoc para tomar un sólo camión. El hospital está sobre la calle 20 de noviembre y desde allá comenzaba la caminata. Todos en fila siguiendo a Manuela. Había una casa que siempre me llamó la atención. En medio del trajín de la calle, esta casa hablaba de paz. Ese momento valía la caminata, la ida al hospital, el sol. Todo.

Hace poco fui a Gandhi y vi que esta casa había sido demolida. Postergué mucho el tiempo de tomarle fotografías, aún con el celular en la mano. Lástima. Queda entonces la lección aprendida. Queda entonces impresa en mi memoria. Ojalá pueda dibujarla algún día. No sé si ha influído inconscientemente en mis diseños arquitectónicos.

Ayer volví a leer un cuento de las Mil y una noches que me gusta mucho. Se llama La historia del pájaro que habla, el árbol que canta y el agua de oro. Hoy me han llegado unos libros de parte de Inmaculada. Nuevas tareas para leer. Nuevas tareas para escribir.

Para terminar el día, granadazo en Revolución y Chapultepec. Ay, Monterrey, Monterrey…

Lorena Sanmillán

 

El bordado: Día 9

January 26, 2011

El vaivén de la rutina me envuelve, inclemente. Por la mañana sólo alcanzo a hacer unas treinta puntadas, con el color intermedio. La remodelación sigue y reclama mi presencia. El cuarto maldito se ha mudado al cuarto terminado, convirtiéndose este último en El cuarto maldito ataca de nuevo. Las demoliciones no arrullan a nadie, no al menos que yo sepa. Todo el vecindario debe odiarnos. Será menester lavar toda toda toda la ropa. La limpieza al final de la obra será una obra monumental.

Sigo sin resolver el asunto de los colores. Siguen en su bolsa intactos. Necesito resolver eso pronto para poder continuar. Quizá haga algunos de cartón o veré qué más se puede hacer. También necesito una lupa para que no se cansen tanto los ojos. Definitivamente, no es buena idea bordar de noche. Descartadísima esa idea.

En el radio, mis albañiles escuchaban una canción que vale la pena postear por su complejidad. Este día pasará a la historia por ser el día que la conocí. Ese tipo de canciones son las que dan dinero. Quizá debería empezar a escribir corridos y cosas de esas en vez de intentar hacer algo literario y tratar de adentrarme en la poesía.

Las canciones dan mensajes.Pienso si acaso existe alguna que invite a los trabajadores a ser mejores. Si se ha pensado en eso. Sólo escuchan canciones de despecho, depresiones que se curan con una caguama y cosas así. ¿Habrá manera de hacer otras cosas?

Con líneas, bordo en papel un plano para una casa habitación. El funcionalismo continúa siendo mi principio. La forma viene por derivada. Lo estético es una fusión de ambos conceptos. Diseñar es otra pasión irrenunciable.  Construir es un divertimento que provoca sonrisas hasta que te enfrentas a un trompo a punto de secarse; pero aún no hay nada igual en  pararte frente al proyecto que tú diseñaste y decir: YO LO HICE.

No vi mucho de las noticias hoy. Fue un día de mucho trajín.  Supe que los vocales de los distintos gremios artísticos no aprobaron el presupuesto de CONARTE. No sé en qué va el caso Kalimba. Sé que Monterrey está más violento que de costumbre. El jaleo seguirá mañana con un día que se antoja interminable. Suerte poder tenerlo de frente cuando hay tanta gente que no amanece.

Lorena Sanmillán

 

 

 

El bordado: Día 8

January 25, 2011

Hoy me aventé la puntada de que no hubo ninguna puntada en el bordado. Chulo asunto. Pero así serán varios días donde la rutina me persiga, implacable; donde el reloj apure mis pasos y suba la presión de la regadera para salir de casa lo más temprano posible. Tenía mi cita en el IFE, para actualizar mi credencial de elector. Sigo sin saber por qué demonios tenemos que sacar siempre un acta de nacimiento actualizada para hacer  casi cualquier trámite. Es un documento oficial que las instituciones deberían ya tener digitalizado para evitarnos el gasto. $35.00 pesos por cada documento. En la fila había veinte personas delante de mí cuando llegué. $ 700.00 pesos nada más por chulos. Por cierto, ¿para qué demonios sirve o sirvió el CURP?

No bordé, es cierto, pero estuve pensando en qué hacer con las hilazas para que no se me revuelvan. Drama seguro se avecina si no soluciono ese asunto. Pensar, a veces, es otra forma de bordar. Necesito solucionar eso antes de continuar.

El día de hoy no hizo, pero sentí mucho frío. Había sol, pero el aire estaba helado. Hubo una balacera en Revolución y Garza Sada, por ahí anduve cerca del mediodía. Por la mañana anunciaron las películas nominadas al Oscar. Según los chismes, ya nació el hijo de Penélope Cruz. En Milenio, publicaron una nota sobre el presupuesto de Conarte. Ojalá que mañana los vocales de todos los gremios hagan su trabajo.

Lorena Sanmillán

Amaya, ¿ya te aliviaste?

January 25, 2011

Amaya, ¿cómo se cierra una bufanda en telar? le pregunté en el Facebook una de las primeras ocasiones que interactué con ella. Al día siguiente amanecieron en mi inbox tres videos de cómo cerrarlas.

Amaya, ¿puedo usar un texto de tu blog para el suplemento cultural de la Revista La Quincena? Como respuesta tuve una aprobación tan contundente como para celebrarse.

Amaya, ¿podrías pasarme un texto sobre ecología para antier? Cerraba edición el lunes y aún no completo los textos, ya es miércoles, ¿podrías? Para las tres de la mañana tenía en mi buzón un texto completo, práctico y hasta con fotografías sobre Jesús León Santos.

Amaya, ¿tienes cáncer? Sí. El sí de respuesta en esta ocasión no fue inmediato, se tardó en responder debido a los tratamientos que necesita llevar para luchar contra su enfermedad y que la han mantenido fuera de sus territorios cibernéticos.

Hay amigos a los que les puedes pedir un favor y es casi obligación que lo hagan y enojo seguro si no lo hacen.  Hay quien te dice que sí lo hará y luego se olvida. Hay conocidos y amigos del facebook a los que les pides un favor y de inmediato responden. La sorpresa es grata, mayúscula. Amaya es así.

Me hice adicta a sus entradas en el Twitter, a las cosas que postea en su blog, a sus diseños de bufandas. #yoconfieso que más de una vez googlee varias de las cosas que mencionaba en sus artículos para saber de qué iba la cosa. Siempre sonaba interesante, amena y concisa. No siempre coincidíamos en gustos ni en opiniones, pero siempre salía ganando algo. La ignorancia sobre temas insospechados quedaba descartada. Y ha de señalarse algo innegable en su expresión: su dinamismo, la generosidad para compartir su punto de vista acerca de asuntos cotidianos, su mirada crítica acerca de las situaciones trascendentes.

Este pasado diciembre de pronto dejé de verla en el Twitter y en el Facebook. Hay gente que oscila su estadía, amén de que estos últimos meses del año son para las carreras locas inherentes a las fiestas. Sin embargo, en su muro, alguien posteó un mensaje que me preocupó. Le preguntaban si se sentía bien y le mandaban las mejores vibras para la situación que vives en estos momentos tan difíciles. Me preocupó su hijo recién nacido, su familia, su entorno inmediato. Como buena stalker investigué en su profile. Cáncer fue la palabra que encontré más veces.

La sonrisa con la que imagino a su hijo se borró en el holograma de mi mente. Cáncer de pulmones. Cáncer de fémur. Cáncer de no sé qué otra parte del cuerpo. Cáncer, pues.

Seguramente era fumadora, pensé cuando vi lo de los pulmones. De inmediato recordé su twitter “El único cigarro que me he fumado fue a los 25”. También vino a mi mente que alguna vez posteó algo sobre correr un maratón y de cuando en cuando ponía un cronómetro y la distancia que había recorrido en ese lapso de tiempo. Entonces es deportista. No se pueden entender las causas del cáncer. Creo que a todos nos asusta. Ahora bien, el cáncer no siempre ataca el órgano que se supone ha de ser su blanco.

Ante esta enfermedad, no hay recursos económicos suficientes para afrontarla. Saber ser amiga la ha hecho tener amigos. En su nombre y para colaborar a sufragar los gastos de sus tratamientos se han creado cuentas de banco, se han realizado ventas de flores, rifas y demás.  Comparto la infomación.


Quien pueda, quien quiera, los invito a que depositen lo que puedan, lo que quieran. Nada es poco. Pensemos  por un momento en la palabra “solidaridad” , activemos el karma por si alguna vez nos vemos en una situación tan desfavorecedora como ésta.  Retransmitamos esta información. A ninguno nos sobra el dinero, pero a ella le hace falta. ahora. Si algún médico lee este blog y quiere colaborar con sus conocimientos, también es bienvenida la ayuda. Es hora de tenderle la mano a Amaya.

Amaya, querida Amaya, me da mucho gusto saber que te has sentido un poco mejor y has reactivado tu blog desde la silla de ruedas. Es mi deseo que todo resulte de lo mejor. La lección que esta enfermedad tiene para ti, sé que nos la podrás compartir. Seremos mejores por haber crecido contigo. Algún día no tan lejano, el cáncer será sólo una anécdota más de las que leemos en tu blog,  y volverás a cobijarnos con tu bufanda de ingenio y creatividad.  Guardo para ti una pregunta que espero me la respondas con un “Sí” rotundo: Amaya, ¿ya te recuperaste?

Un abrazo, mujer querida. Un abrazo, mujer guerrera. Recibe la lección que esta etapa guarda para ti y dale una lección a esa enfermedad que pretende terminar contigo. Lo mejor para ti, para Alex y tu hijo.

Lorena Sanmillán


El bordado: Día 7

January 24, 2011

El día amanece con la noticia del atentado en Moscú. Hoy realizo otro cambio de hilaza. Simbólico que sea al iniciar la semana. Mis trabajadores llegan temprano, aún siendo lunes. Qué raro y qué triste celebrar lo que habría de ser costumbre, obligación, expectativa cumplida. Su trajín me arranca de mis sueños, de mi espacio de meditación matutino. La ensoñación que sigue a una noche en domingo de plenitud.

El tono nuevo sí es distinto al anterior. Se ve el cambio y con ello el avance. Ya va pintándose de colores la tela. Supongo que así son los detalles, no los notas hasta que les vas tomando distancia. No se avanza tan pronto, por la cosa de la contada de las puntadas. Atención: trabajo minucioso. Tengo que encontrar la forma de no perder los códigos de las hilazas, entre tantas, se me pueden confundir y será un drama si eso sucede. Necesito encontrar una cajita o algo con setenta separaciones para acomodar las hilazas. Creo que usaré botes de leche o las iré acomodando en un cartón. Conforme vaya abriendo nuevos hilos, se irá complicando la cosa. Urge encontrar un sistema para esto. Pronto. Por ahora, ya van cuatro hilazas abiertas, mi memoria se aprende esos códigos, ¿podrá con setenta?

Ayer falleció el Padre Tapia. Él ofició la misa de mi graduación de la prepa. Hoy por la mañana fallece Samuel Ruiz. Monterrey estuvo especialmente violento y Kalimba fue a declarar. Hay lunes que no son buenos presagios.

Mañana será un día de vueltas y pendientes. Quizá no tenga tiempo de bordar por la mañana.

Lorena Sanmillán

El bordado: Día 6

January 23, 2011

Las perras ladran este domingo. Me despiertan. No importa el día, ellas necesitan su alimento a la hora que lo acostumbran sin importar mi cansancio o mis ganas de dormir en un día con esta naturaleza. La calle está en silencio. Bajo por café y pan tostado y retomo el bordado. Ya voy a cambiar el tono, ya terminé una parte del fondo.

Según el código, hay que cambiar de hilaza. Dice la RAE , en su acepción número tres que un código es una cifra para formular y comprender mensajes secretos y en la quinta señala que se trata de una Combinación de signos que tiene un determinado valor dentro de un sistema establecido. Concuerdo con las definiciones, pero en este caso no le noto la diferencia al cambio de color. Es acaso un medio tono menor que el anterior. Tranquilamente lo pude haber hecho del mismo color, pero no hay que hacer trampa si para eso compré todo el juego de hilazas.

Con esto de los tonos va a ser un show de tres niveles. Tantos semitonos me están confundiendo. Se me pierden las puntadas en medio de las otras. ¿Habrá sido buena idea comprar el cuadrillé marfil? La polisemia de los tonos y semitonos me lleva a pensar en la música. Así viene a cuento Dyango y su canción “Antes de ti”, que está armonizada con puros semitonos.

No hay más. Hay que hacer puntada por puntada. Es un trabajo a detalle. Una por una. Así como decía mi mamá que había que hacer el punto de cruz.

En la televisión hay un programa donde hablan del cáncer, pienso en Amaya y también en José Carlos. ¿Qué haría yo si me diera cáncer? Fuerza, Amaya, fuerza. José Carlos, por acá se te extraña mucho; te harán dos homenajes pronto. Rabatté tenía razón: En vida, hermano, en vida.

Lorena Sanmillán