Archive for February, 2010

La ceguera no está en Dora

February 27, 2010

Cuando llegué a casa ella estaba ahí. Sentí un perfume ajeno y una voz extraña que provenía del comedor. Grace tenía visita. Traté de ser discreta para no interrumpir su plática cerrada, así que hice el menor ruido posible, pero esto no fue suficiente. Ya había advertido mi presencia y reclamaba el que fuera a saludarla. Nos presentaron. Me pregunté en silencio, ¿por qué no se quita sus anteojos oscuros? Sin embargo, sé de respeto y no hice comentario alguno. Ofreció servirme un té. Acepté. Se levantó a la alacena y ayudada por sus manos lo sacó del anaquel. Luego fue por un vaso y lo sirvió sin derramar una sola gota. Grace me dijo en voz baja “es invidente”. Dora escuchó y corrigió. “Soy ciega, Grace, soy ciega. No lo maquilles para que se oiga más bonito”.

Entusiasta, alabó el proyecto de la librería Libros de Nuevo León y preguntó si también distribuyo audiolibros. “Debes pensar en todos aquellos que no podemos leer”. Lo anoté en los pendientes. Tiene razón. Nos habló de su lucha por sobrevivir. Del atropello que sufrió su esposo, también ciego y que de profesión es abogado. De cómo la han despedido de los trabajos que ha tenido porque no la consideran apta sólo por ser ciega. Es pedagoga. Tienen dos hijas y viven al día, como muchos de nosotros. Ha sido presa de varias injusticias por parte de algunas autoridades que es pertinente denunciar. No basta hacer los programas quesque de apoyo a las personas con capacidades diferentes –como se dice en el idioma políticamente correcto-, hay que concretarlos.

Cuando acudí a “Diálogos en la oscuridad” salí presa de una conmoción, sintiéndome altamente bendecida por el privilegio de ver, aunque soy miope. Creo que es el último de los sentidos que quisiera perder. Me sentí totalmente indefensa durante el recorrido. Sobre de esa emoción de entonces, convivir con ella me impactó. Fuera de sus anteojos, no hay nada que la califique como incapacitada. Incluso pensé que si fuera artista sus lentes negros no estarían de más, hasta se vería chic. Sus movimientos coordinados, su percepción, el hilo de sus pensamientos. Hasta jugó con Lakmé, guiada por los sonidos de los juguetes de mi perra.

El tiempo transcurrió y se llegó el momento de llevarla a su casa. Si ya estaba asombrada, nada me había preparado para lo que seguiría. Apenas abrir la puerta de la entrada, de sus labios emergió la poesía. Se sorprendió porque ya era de noche. “Ya se escucha la noche, ahí van los carros, ahí están los grillos, se oye la luz mercurial y ya se apagaron varias oficinas”. En la garganta se me agolpó el sentimiento por su exquisita sensibilidad. La fuimos a dejar a su casa, valga la expresión, a ciegas, siguiendo sus instrucciones. Nos relató uno por uno cada elemento que íbamos pasando: “En esa esquina está una carnicería, pero ya cerraron. Allá está una bodega de grúas y el guardia que siempre me saluda está en el portón”. Redescubrí ese barrio en sus palabras. Aún siguiendo sus líneas guía, dimos vuelta donde no era. “Para, para, ya te equivocaste, este bordo no lo conozco”. Corregimos el rumbo y llegamos a su casa, pulcra de tan limpia y ordenada. Hasta vergüenza me dio a mí, que siempre tengo un desorden. Yo seguía mirándola  y admirándola.

Al abrazarme para despedirnos, para mi mayor asombro personal, aún alabó el planchado de mi blusa, ajada por el transcurso del día. En mis oídos calaba hondo la frase “Ya se escucha la noche”. No me quise quedar sin comentárselo y lo hice, preguntándole además qué escuchaba durante el día. Su respuesta fue otra dosis de poesía: “En el día escucho el verde de los árboles, escucho el invierno y la primavera, escucho el verano y el otoño”.  Gracias, Dora, por ambas frases inolvidables. En nosotros está la ceguera.

p.s. El próximo viernes 19 de febrero, Óscar Burgos ofrece una función a beneficio de Dora, en La Casa de Óscar Burgos. Los boletos cuestan 100 pesos. También le ha ofrecido donar un porcentaje del consumo. Si alguno de ustedes se interesa en cooperar, no duden en escribirme a mi email para obtener sus entradas o para hacer un donativo para esta familia. Gracias.

Artículo publicado en Kultur, el 27/01/10

Lorena Sanmillán

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Amor y elegancia no pasan de moda

February 25, 2010

Amo la música. Cantar es una de las cosas que más disfruto en mi vida. Algunos amigos me dicen que soy la Estación Radio Viejito porque casi siempre canto canciones que ya no están de moda, pero que siguen vigentes por la fuerza de sus palabras y los sentimientos que expresan.  Justamente cantando es que me vino a la mente esta reflexión sobre el lenguaje que se utiliza para expresar el amor. El lenguaje que nos permite expresarnos, intentar poner en concreto la expresión más abstracta. Puesto que esto es tema de tesis, en esta ocasión sólo haré un recorrido breve sobre algunos ejemplos que me llaman la atención.

Los boleros de antaño reverenciaban a la mujer y los amores imposibles: Usted me desespera, me mata, me enloquece. Yo hasta la vida diera por vencer el miedo de besarla a usted. Esa distancia respetuosa y dulce que establece el “usted” señala el tono en el que se le habla al ser amado. Las ansias se revisten de poesía y el alma se congratula al cantarlas. Las canciones de tríos hablaban de amores desolados, romanticismo puro: Eres la gema que Dios convirtiera en mujer para bien de mi vida, por eso quise cantar y gritar que te quiero, mujer consentida. Álvaro Carrillo y Pepe Jara pusieron la vara más alta ante la renuncia digna pero llena de sufrimiento: Soy dolor que nunca te ha dolido, soy amor que a fuerzas se ha metido, soy una simple comparsa y por eso me voy…

De ahí, mi rockola se salta a Los Ángeles Negros: ¿Dónde estás ahora, mujer que tanto amé? Tu risa mañanera, sigue despertándome. Que ya daban atisbos de pasión entre sus letras poéticas. Leo Dan impuso el toque cursi: Por un caminito, yo te fui a buscar, muy lejos caminé y al fin yo te encontré. Leonardo Favio hablaba de las caricias tiernas: Cuando llegue mi amor, le diré tantas cosas, o quizá simplemente le regale una rosa. Los españoles, justo después de Franco, tuvieron oportunidad de expresarse y así llegó a estas tierras Camilo Sesto: Decir te quiero y decir amor no significa nada, las palabras sinceras, las que tienen valor son las que salen del alma. Miguel Bosé: Con la paz de las montañas, te amaré, con locura y equilibrio, te amaré. Rocío Jurado: Como yo te amo, como yo te amo, convéncete, convéncete. Nadie te amará.

Las baladas pop de los ochentas, la música electrónica de los noventas, el rock en español, continuaron como las manifestaciones de la juventud. Se rescatan algunos artistas, con pinceladas de romance pero en general las letras se convierten en huecas, estribillos simples, fácilmente memorizables a partir del sonido, aunque las canciones no tengan mensaje.  Los covers se instalan como un producto confiable al que si le apuestas le ganas. La trova salta de los pequeños espacios a las grandes concentraciones y así tenemos un montón de jovencitos desgañitándose cantando “Ojalá” sin que sepan el trasfondo ideológico que representa. El mercantilismo se contrapone al mensaje. Luis Miguel medio rescata algunos boleros, incapaz de convocar la creatividad para proponer algo nuevo.

Y así, la música sigue con nosotros, pero transformándose conforme cambia la sociedad. Escucho música viejita porque la actual casi no me dice nada. No me identifico. ¿En qué momento dejamos que Paquita la del Barrio inundara el radio con su rata inmunda, animal rastrero, escoria de la vida, adefesio mal hecho? ¿En qué momento permitimos que en la radio programaran: Vengo a decirle a la que no me supo amar, que chingue a su madre, ya la voy a abandonar? Basta de esas tropelías que vilipendian el amor y el lenguaje. Pongamos de moda el romanticismo. Que las canciones sigan siendo caricias en los oídos. Que escuchar música eleve siempre el espíritu.

Lorena Sanmillán

Artículo publicado en La Quincena 76; Febrero de 2010

Ana María Rabatté

February 24, 2010

Mi artículo de hoy, en Kultur, habla sobre Ana María Rabatté, recientemente fallecida. Descanse en paz. He aquí el link por si desean darle un vistazo.

En vida, hermano, en vida

Lorena Sanmillán

La biblioteca de Lorena

February 23, 2010

Comienzo hoy esta columna en la Revista Comala, Donde se cultivan las artes, para compartir con ustedes algunas sugerencias como lectora y boceto de escritora. Algunas de ellas están dictadas bajo preceptos personales y otras, por postulados académicos. Recomendar un libro es un albur. Que nos guste a nosotros no implica que les guste o les sirva a los demás. Sin embargo, creo que lo importante aquí es que sepamos que existen dichos libros. Cultivar la lectura mejora la escritura.

1.- La loca de la casa. Rosa María Montero. (Alfaguara 2003. Disponible también en Punto de Lectura). Novela o ensayo, este libro, con tintes autobiográficos nos habla del proceso de escritura de Montero. Además de ser un texto aleccionador, es divertido. En ocasiones puede ser aburrido, dadas algunas disgresiones en las que se mete la narradora, pero incluso por eso vale la pena la maestría con la que vuelve al tema principal. Su novela “La hija del caníbal”, recibió el premio Primavera de Novela en 1997, entre otras distinciones internacionales que ha recibido la autora.

2.- Curso de redacción. Teoría y práctica de la composición y del estilo. Gonzalo Martín Vivaldi. (Thomson Paraninfo, Edición 2007). Este manual es un clásico imprescindible en la biblioteca de aquella persona que se dedique a las letras. El lenguaje es la principal herramienta de un escritor y está obligado a manejarla con maestría y pulcritud. Contiene el aspecto teórico con las explicaciones sobre los elementos de la escritura y ejercicios prácticos con su respuesta en las páginas finales. Amar el lenguaje es saberlo utilizar.

3.- El buen entendimiento. Ximena Peredo. (UANL, 2009). Este conjunto de cuentos de la aguerrida periodista y activista, nos muestra su lado sensible a las artes. Comprometida con su universo, sabe crear con habilidad narrativa ficciones que implican un reconocimiento a quienes han escrito antes que ella pues los cuentos están dedicados a autoras locales. Es un homenaje literario para Josefina Niggli, Dulce María González, Adriana García Roel, entre otras. Ximena es uno de los nuevos valores en las letras locales.

4.- El dios de las pequeñas cosas. Arundathi Roy. (Anagrama, 2008). Novela. Los seres humanos somos un conjunto de pequeñas cosas. Un todo formado por la concatenación de decisiones a lo largo de la vida. Esta novela trata de eso y de cómo esas pequeñas cosas, aparentemente sin importancia, gobiernan la existencia mientras nos narra la historia de dos hermanos gemelos que han vivido separados por veinticuatro años y las peripecias de su reencuentro. En cada acto, somos, sobre todo en el acto de leer. Ha de destacarse también el excelente manejo de la atmósfera en la que transcurren las acciones. La autora sabe recrear paisajes con letras.

5.- La insensata geometría del amor. Susana Guzner (P&J, 2002; Punto de Lectura 2009). Esta novela es la obra maestra de la escritora argentina, quien retrata con soberbia inteligencia un romance que inicia en el aeropuerto de Roma y traslada la acción al Madrid contemporáneo paseando antes por la romántica Venecia. Habla de una relación intensa entre dos mujeres que conlleva tintes de suspenso hasta el final. El manejo del lenguaje y la atmósfera se distinguen por la narrativa cinematográfica que implica elementos musicales, gastronómicos y emocionales. Un clásico imprescindible en toda biblioteca que se precie de serlo.

Para mayor información sobre cómo y dónde conseguir estos libros (o algunos otros que anden buscando), siéntanse libres de escribir a lorenisima@librosdenuevoleon.com, pues en Libros de Nuevo León ¡Tenemos un cerro de libros!

http://www.librosdenuevoleon.com

Artículo publicado en la Revista Comala el 23/01/10

Lorena Sanmillán

En vida, hermano, en vida

February 23, 2010

El Norte publicó hoy la siguiente nota:

Ana María Rabatté falleció luego de pasar casi cinco años en cama por su estado de salud

Daniel Santiago

Monterrey,  México (23 febrero 2010).- Ana María Rabatté, quien con sus poemas, en especial “En vida, hermano, en vida”, invitó a expresar el amor hoy y no esperar a la muerte, falleció ayer en Tampico, su ciudad natal, víctima de complicaciones de la diabetes, a los 76 años de edad.

Autora de 24 libros y ponente en México, España y otros países de América Latina, Rabatté falleció a las 7:45 horas tras pasar casi cinco años en cama por su estado de salud.

“No se casó, tampoco tuvo hijos, pero ayudó a muchos y nos seguirá ayudando con sus libros y pensamientos”, dijo en entrevista telefónica Martha Martínez, quien fue su secretaria por casi 11 años.

En Monterrey, la escritora impartió varias pláticas y fue asesorada por el Padre Aureliano Tapia, cronista de la Arquidiócesis regia.

“No hay nada mejor que servir”, dijo Rabatté a más de mil personas que asistieron a su charla organizada por Cáritas de Monterrey en agosto de 1997 en la Ciudad.

En esa ocasión, reclamó que los jóvenes ya no tienen tiempo ni para los demás, ni para orar.

“Hablaba con un hijo de una amiga… Le pregunté: ‘¿Rezas?’, y me dijo: ‘No, no tengo tiempo. Eso se lo dejo a mi mamá'”, contó la escritora en aquel momento.

A Rabatté, quien hoy será cremada, le sobreviven tres hermanas mayores y sobrinos.

La carrera de Rabatté comenzó desde muy joven, pues enviaba artículos a sus amigos y compañeros de trabajo para apoyarlos moralmente. Después escribió libros como “Camino a la Felicidad”, “Cristo y Yo” y “Atrévete a Ser Feliz”.

En vida recibió numerosos premios, entre ellos el de “Mujer Destacada de Tamaulipas” y el de literatura “Emma Godoy”.

Es especialmente recordada por su poema “En vida, hermano, en vida”, del que se reproduce la primera estrofa: Si quieres hacer feliz,/ a alguien que quieres mucho, / dícelo hoy, sé muy bueno… / en vida, hermano, en vida”.

He aquí el poema:

En vida, hermano, en vida

Si quieres hacer feliz
a alguien que quieras mucho…
díselo hoy, sé muy bueno
en vida, hermano, en vida…

No esperes a que se mueran
¿si deseas dar una flor?
mándalas hoy con amor
en vida, hermano, en vida…

Si deseas decir “te quiero”
a la gente de tu casa
al amigo cerca o lejos
en vida, hermano, en vida…

No esperes a que se muera
la gente para quererla
y hacerle sentir tu afecto
en vida, hermano, en vida…

Tú serás muy venturoso
si aprender a hacer felices,
a todos los que conozcas
en vida, hermano, en vida…

Nunca visites panteones,
ni llenes tumbas de flores,
llena de amor corazones,
en vida, hermano, en vida…

Ana María Rabatté

Descanse en paz

Lorena Sanmillán

Por fin

February 20, 2010

Siempre tan cercana a mi naturaleza. La única cosa constante en mi disipada vida. Nadie te invitó, pero desde que nací, ya venías predestinada a aparecerte en cualquier momento. Cargada en mis cromosomas, pespuntada en mi definición.

Sabía que llegarías, pero aún así me tomaste por sorpresa aquella tarde primaveral, días antes de mi cumpleaños número once. Te guardé en mi intimidad cual inofensivo secreto. Hasta que nos descubrió mi madre. Mi estatus de libertad cambió. Hube de afrontar mi relación contigo, con mis familiares cercanos primero, después con los amigos, compañeros de escuela, gente del trabajo y ahora hasta con los desconocidos.

Toda la agenda y el diseño de mi vida cambiaba ante tu presencia. Todo era un asunto a medias. Hasta decidir la ropa que utilizaría el día que me acompañabas. Volver a ponerme el mismo pantalón arrugado de antier sólo porque a ti no te gustaba verme vestida en colores claros. Había que darte gusto, tener los mínimos detalles para consentirte.

Malagradecida traidora. ¿Recuerdas la vez que me avergonzaste? Caminaba tan elegante por el pasillo, la mascada ondeando al viento, un pie tras otro pie en la línea imaginaria de la pasarela, cambiando rítmicamente el peso de mi cuerpo, equilibrándolo en mi cadera. Mirando por encima del hombro. Sonriente, pagada de mí. Insufrible.

Alguien corría tras mis pasos. Me alcanzó. Arquitecta, ha llegado. Apreté las quijadas tragando saliva amarga. Hasta allá te habías atrevido a buscarme. La mirada acuosa en mis ojos se congeló como cristal de Murano. Quise desaparecer de la tierra –y de la facultad- a tu vocera, aplastándola cual insecto. Pero no hice nada; displicente, di las gracias y seguí caminando. ¿Qué más podía hacer? Ya habías llegado.

Tienes todos los méritos para odiarte. Presiento tu presencia y me cambia el humor. Me llevas a los extremos de mi desesperación. Aceleras los drásticos espectros de mi vida emocional. Quisiera reinventarme y al hacerlo desaparecerte, porque además eres celosa, incapaz de compartirme. Aprensiva absoluta, si estabas tú no había sitio posible para nadie más.

Intensa y cruel. Apenas llegabas, ibas sobre mis pechos. Los apretabas, jugabas, nunca mejor dicho, con ellos. Mis pezones, tu objetivo indispensable, al recibir tus caricias ardían cual si los hubieras mordido. Amante egoísta, tú no te dejabas hacer nada. Me habitabas completa, venías tres o cuatro noches, me utilizabas y te marchabas.

Te gustaba trastocar mis actividades horizontales. Ya tenía mis citas armadas con anterioridad de una semana, cuando sin avisar te presentabas. Me obligabas a cancelar la velada. Curiosamente, al fin mujeres, todas las afectadas te respetaban y te daban tu lugar. Ignórala, me dijeron una vez, si tan sólo pudiera, si me atreviera, contesté.

También te debo favores, Dos o tres veces me has servido de razón más que de pretexto. Muy bien, lo acepto, que en la vida todo tiene un precio. Asimismo, hemos reído juntas cuando has seguido fiel a mí y abandonado a algunas otras. Hemos aprendido a sobrellevarnos. Aunque yo sea mala anfitriona y tú seas la más exigente huésped.

Pero este mes, igual que el anterior, no llegaste. Tu abandono, muy lejos de sumirme en una tristeza deprimente, es la mejor noticia que ha podido sucederme. Es una señal fácilmente interpretable. Se acaba una espera para dar inicio a otra. Ahora, tejiendo estambre en tonos pastel, sabiendo que el milagro ha sucedido, sólo me resta contar, en el tiempo que es preciso, ése que se borda con filigrana en el destino, todas las horas que necesito, para convertirme, por fin, en madre de mi primer hija.

Artículo publicado en Kultur, el 20/01/10

Lorena Sanmillán

Carta para Pipe

February 18, 2010

Hoy, en 15Diario, publican una carta que le escribí al Ciudadano Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Don Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, oséase, Pipe. He aquí el link por si deciden darle un vistazo.

Carta para Pipe

Lorena Sanmillán

La biblioteca de Lorena

February 13, 2010

Mi artículo número dos en la Revista Comala. Con algunas sugerencias de libros. Si de libros se trata, pregúntenme y los ayudaré a encontrarlos.

La biblioteca de Lorena

Lorena Sanmillán

Los tuppers

February 13, 2010

Ya. Pensé que nunca jamás se acabaría el asunto. Pero ya. Después de semanas, por fin está limpio el refrigerador. Ya había olvidado hasta de qué color eran sus vidrios transparentes y la sensación de vacío al abrirlo. No es que sea una ingrata, ni que sea una blasfemia el no mostrar mi beneplácito por tanta generosidad. El paralepípedo con clima artificial que mantiene mis alimentos a la temperatura necesaria para que se conserven por más tiempo, estuvo lleno a reventar por tanta comida recibida de las visitas y familiares y por la preparada en casa durante esta Navidad. Hoy, por fin, se declara zona limpia.
Ahora tengo un problema menos. Sin embargo tengo sobre  la mesa otro aún por resolver. ¿De quién son todos esos tupperwares desconocidos? ¿Por qué no coincide el número de recipientes con el número de tapas? ¿Debo devolver el que se quemó o comprar otro? ¿Ahora se usa quedárselos para la colección particular? ¿La ensalada de manzana venía en el redondito o en aquél ovalado? ¿La codorniz traía tapa o sólo tenía papel aluminio encima? ¿El asado de puerco venía en aquél que está manchado de rojo? No puede ser porque no era tan poquita cosa. ¿Las hojarascas, redonditas, en realidad venían en el cuadrado? El caso es que llevo casi una hora pensando. Y además, como los genéricos tuppers son tan disímbolos, no acierto a pensar qué preparar para devolverlos, pues aunque es tentadora la idea de adoptarlos sé que los entregaré a sus respectivas dueñas. De mamá aprendí eso. Si te llevan un “taco” de algo, cuando devuelvas el plato, devuélvelo con algo que hayas preparado tú. Así, me encantaba que en tiempo de cuaresma le enviara tortitas de camarón a Doña Vicenta, pues sabía que el plato que entregaba vendría de regreso repleto de capirotada. Ahora no sé qué hacer, aunque el arroz con leche, canela y anís se perfila como la mejor opción por el sinnúmero de formas que puede tomar. Alguien me sugiere que los devuelva con un frasco de pastillas de vinagre de manzana para adelgazar.
Los tuppers. Inolvidables compañeros de deleites. Cuando veo un tupperware pienso en mi madre haciendo algo insólito: saliendo de casa a media tarde, no para ir al médico, ni a visitar a sus hermanas, ni a llamar por teléfono a la abuela, ni por las calificaciones de sus hijos, ni nada referente a la escuela, o algo que tuviera que ver con su marido, sino simplemente para ir a una “demostración”. Pienso en mi madre vestida de gala para cruzar la calle y perderse en la casa de una vecina junto a más mujeres. La vuelvo a ver peinándose con esa magia que sólo ella maneja, recogiendo su cabello largo en una cebolla perfecta. Recuerdo el aroma de su perfume Avón, porque se trataba de una ocasión especial, y lo aspiraba del tocador viéndolo como algo inalcanzable. En esas reuniones no se admitían niños ni niñas y entonces, ella se perdía detrás de la puerta en el más absoluto misterio. Dos o tres horas después volvía, con unos trastos bajo el brazo. Son en abonos, le decía a mi padre, y además me regalaron este pelapapas. Así llegaron a casa unos tupper color mostaza, en tres tamaños distintos, que servían muy bien para almacenar los frijoles, el azúcar y el arroz. ¡Eran perfectos! ¡No sé cómo pudimos vivir sin ellos!
Nosotros, que guardábamos lo poco que quedaba en el mismo sartén, comenzamos a usar los Tuppers para guardar los restos de comida. El peltre y el aluminio fueron rezagándose para dar paso a las vasijas de plástico. También hay tuppers piratas. Existimos personas un tanto prácticas y aprensivas que, en afán de no perder nuestros tuppers, cuando damos “taco” de algo, lo hacemos en un envase de nieve o de yogurt. Así, no importa si no lo devuelven, al mismo tiempo que se le da una mano a la ecología al evitar el uso de los desechables.
Las “demostraciones” se volvieron una costumbre en la época de los ochenta o por lo menos en esas fechas yo las tomé en cuenta. Jarras de plástico para el agua de limón con todo y sus vasos a juego, bandejas para los hielos del refrigerador, moldes para hacer paletas y gelatinas, rallador de queso, exprimidor de naranjas, y el más sofisticado instrumento de almacenaje que en mi vida hubiese visto: un contenedor cuadrado con el tamaño exacto para poner un sándwich de pan de caja. La perfección existe y viene en un tupperware. Ésos eran inventos. Representan una vez más el tesón de las mujeres por sacar adelante a su familia vendiendo productos de uso común en los hogares. Numerosas familias se vieron beneficiadas por el espíritu emprendedor de su madre que hacía “demostraciones” de Tupperware, Stanhome, Mary Kay, entre otras empresas a quienes no les hace ni cosquillas este atisbo de publicidad gratuita. En la actualidad es una actividad que permanece, ahora con los catálogos de diversas marcas de zapatos, artículos dietéticos, cosméticos, perfumes, relojes, lentes de sol, ropa. El caso es hacer la lucha, sacar algo más de dinero para llegar al fin de quincena con algunos centavos en la bolsa. Lo malo, es que hay mucha oferta y poca demanda, pues el circulante a veces sólo es suficiente para comprar apenas lo indispensable. En este Enero, donde planeo “demostraciones” para Libros de Nuevo León, es mi deseo ferviente que el espíritu emprendedor siga de la mano con las buenas ideas, que las mujeres continuemos trabajando para sacar adelante nuestra familia, que la crisis no termine con nuestro ánimo festivo y generoso,  que mi refri permanezca todo el año así de limpio, que siempre haya un tupper para compartir aquello que hemos cocinado con amor y, por favor, que todos los tuppers regresen a su sitio.
p.s. María Belmonte ha sido nombrada directora de la Casa de la Cultura. ¡Enhorabuena, María! Entre el recorte de presupuesto y la suspensión de varios programas artísticos, es sumamente alentador escuchar noticias como esta. Si al frente del CRIPIL hiciste una labor ejemplar, sé que al frente de la Casa de la Cultura lo harás soberbio.

Lorena Sanmillán

Sí al estadio, pero en otro lado

February 12, 2010

El MOVIMIENTO AMBIENTALISTA CIUDADANO COMPARTE LA SIGUIENTE INVITACIÓN:

Convocamos a la ciudadanía en general a realizar un acto en defensa del bosque La Pastora.

Exigimos a los empresarios de la cerveza en nuestra ciudad y a las autoridades (in)competentes que desistan en su afán destructor por construir el estadio de futbol del club Monterrey en las inmediaciones del último bosque urbano del Área Metropolitana de Monterrey.

La idea es iniciar el domingo 14 de febrero a las 10:00 hrs. llegando al punto de reunión en la esquina del parque La Pastora, entre la Av. Pablo Livas y Av. Las Américas.

Ahí realizaremos una cadena humana como acto simbólico de la protección y defensa de la ciudadanía hacia los ecosistemas. Una vez terminada la cadena humana iniciaremos una caminata para recorrer y conocer de cerca la biodiversidad que existe en el bosque y su importancia para la vida actual y futura.

Para terminar se realizará un convivio “picnic” ecológico.

Les pedimos que lleven pancartas con leyendas referentes a la protección de La Pastora o de rechazo al proyecto del estadio. También pueden llevar materiales como cartulinas, colores, y marcadores para crear en el lugar las pancartas o hacer dibujos de la naturaleza

Es recomendable llevar ropa adecuada , calzado cómodo y protección solar. Además de comida y bebidas para compartir durante esta jornada de amistad cívica.

La cita es en el cruce de Pablo Livas y Avenida Las Américas, a partir de las 10:00 a.m.

Para informarnos más sobre este movimiento, es conveniente hacer click en el siguiente link:

www.sialestadioperoenotrolado.org

Lorena Sanmillán