Archive for April, 2011

Faltan dos meses -2- para el IV Encuentro Internacional de Escritores Sanmillanos 2011

April 23, 2011

Estimados amigos:

1.- ¡Ya viene el Cuarto Encuentro Internacional de Escritores Sanmillanos 2011!

2.- Un espacio libre para la lectura libre.

3.- Celebraremos todos a la literatura, la llegada del verano y la noche de San Juan.

4.- Cuenta regresiva: 2 meses (viernes 24 de junio)

5.- El lugar será de nuevo la casa del Sanmillano: El Gargantúas Espacio Cultural (Escobedo 740 nte., entre Treviño y Carlos Salazar. Monterrey, N.L.).

6.- Esperamos más plumas, más voces, más textos (¡Más de 80 plumas refulgieron en el Tercer Sanmillano).

7.- El tiempo de lectura será de rigurosos cinco -5- minutos en todos los géneros.

8.- Crearemos otra memoria virtual para difundir el material de los participantes. Ya pueden consultar la Memoria Virtual del Sanmillano 2010, http://sanmillano2010.wordpress.com/ que sigue en proceso. Quienes falten de entregar sus textos, aún pueden hacerlo. La meta es tenerla completa para el día del evento.

9.- ¡Habrá diplomas para todos! Full Color estará de nuevo presente con su calidad de siempre.

10.- Toda participación será cariñosa y gratuita.

11.- El consumo en el Gargantúas correrá por cuenta de los participantes.

12.- En mayo iniciaremos las inscripciones. Es necesario enviar sus textos y cv con anterioridad.

13.- Los participantes a distancia, ya pueden enviar sus textos y CV a la siguiente dirección: lorenisima@librosdenuevoleon.com

14.- ¡El poeta Eduardo Zambrano es el primero que se ha anotado a participar!

15.- Ricardo Díaz Vázquez, Jesús Garrido (Veracruz), Siomara España (Ecuador), Elia Martínez-Rodarte, Dulce María González, Alisma de León (Reynosa), Pedro de Isla,  Adriana Cisneros, entre otros que iremos detallando en los próximos recordatorios,  ya han confirmado su inscripción.

16.- Por primera vez en el Sanmillano: Cordelia Rizzo, Dinorah Gutiérrez (Chihuahua)

17.- Difundan la noticia por todo el universo literario y puntos cincunvecinos.

18.- Twittearemos el evento.

19.- Libros de Nuevo León estará presente con libros de los autores participantes.

Atentamente

Lorena Sanmillán y Libros de Nuevo León

Lorena Sanmillán

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La albanesa

April 22, 2011

Juan Villoro publicó este artículo hoy en El Norte. Lo comparto.

La albanesa

Participé en un congreso literario en una pequeña ciudad de España. Llegué en la víspera, de noche, y encontré a los participantes en el bar. Hablaban de un solo tema: una de las participantes era una escritora de Albania que había sufrido horrores en su país. Autora de una sola novela, triunfaba en numerosas lenguas. Lo más comentado, sin embargo, era su belleza. Quienes la habían visto llegar trataron de describirla.

Aunque habían quedado igualmente deslumbrados, la compararon con distintas divas de Hollywood: “imagínate a una Michelle Pfeiffer morena”, “es como Ava Gardner, pero más sutil”, “se parece a Natalie Portman, pero alta”.

También un escritor de Trieste y una novelista de Badajoz se unieron tardíamente al grupo. Nos sorprendió el entusiasmo de los otros y su incapacidad de definir el aspecto preciso de esa autora con méritos de musa.

Otro asunto de interés era la causa por la que ella no estaba con nosotros. Había decidido cenar en su cuarto porque acababa de sufrir un drama personal. A su atractivo, ya mítico, se agregaba la inquietante posibilidad de que pudiera ser consolada.

Obviamente alguien que se encerraba a cenar una botella de agua mineral y una tortilla de patatas (el menú fue investigado por un poeta de Córdoba) no estaba interesada en encontrar entre nosotros remedios para su melancolía. Pero la imaginación es generosa y se contagia: todo mundo anhelaba a la escritora ausente.

Al día siguiente, las sesiones comenzaron con los solemnes discursos de siempre y miradas ávidas en pos de la albanesa. La localicé en primera fila. Era de una belleza deslumbrante. Sus ojos transmitían una tristeza color miel, los sufrimientos padecidos de niña bajo un régimen autoritario, la ardua lejanía del exilio. Tenía una especial forma de enredarse el pelo en giros rápidos, demostrando que en otro tiempo había usado trenzas severas, siguiendo alguna costumbre de la aldea donde nació. Sus ropas revelaban una adecuada mezcla de culturas; tenían el elegante descuido de una actriz que representa un papel de corresponsal de guerra, complementado por una profusión de collares con cuentas de colores (artesanías de su país, seguramente).

“Ahí está”, dijo a mi lado el escritor de Trieste. “Sí”, asentí en un tono casi devocional, hasta que advertí la dirección que indicaba su índice: una morena lo había cautivado. “¡Mírala! ¡Qué bellezón!”, exclamó al otro lado la novelista de Badajoz, señalando a una chica castaña, de mediana estatura, pecosa, con simpática sonrisa de criadora de cachorros.

¿Cómo podían equivocarse de ese modo? La albanesa era la “mía”. Este pensamiento absurdo fue derrotado en el acto: la mujer en la primera fila se agachó para recoger una cámara, se puso de pie y procedió a retratar a los participantes.

Al poco rato me la presentaron como Lola, fotógrafa del encuentro. Despojada de mis fabulaciones, me pareció agradable y nada más.

La prefiguración de la albanesa había servido para confundirla con otras mujeres. El congreso se transformó en una reflexión sobre el papel de la fantasía en el deseo.

Cuando finalmente llegó al estrado, la albanesa fue menos impactante que su leyenda. No se quitó los lentes oscuros al hablar de su novela, que trataba de la persecución de la belleza en Albania. Su madre había padecido un oprobio que ignorábamos en Occidente: era muy hermosa en una sociedad que odiaba la singularidad. Había sido discriminada por sus facciones en la misma forma en que el mediático Occidente discrimina la fealdad.

La autora se había exiliado en Italia, cuya tradición se funda en la belleza, en busca de alivio a las persecuciones sufridas por su madre. Ahí encontró otra esclavitud: la tiranía de la apariencia, la opresión de la moda, la subordinación a los códigos estéticos masculinos.

Descastada, condenada al ostracismo en Albania, su madre no podía verse en el espejo. Ella temía hacer lo mismo en Roma por temor a ser anulada, estandarizada, consumida por la ávida sociedad del espectáculo.

Mientras más hablaba, más limitados nos sentíamos. Sin embargo, poco a poco nos reconciliamos con nuestros malentendidos. La belleza es siempre disruptiva. Nadie había podido precisar el aspecto de la novelista y quienes oímos esas descripciones se las atribuimos más tarde a distintas personas; algunas desmerecieron al no poseer su aura, otras revelaron un misterio propio.

En cierta forma, los rumores previos a la exposición contribuyeron a la causa de la albanesa, interesada en discutir la fragilidad cultural de la belleza femenina y las amenazas que provoca. Enemiga de la manipulación y el dominio, propuso recuperar la fabulación liberadora, esencia misma del hecho estético: “Las cosas no son bellas en sí mismas; son bellas por el modo en que las vemos”, citó a Poe.

“Tiene razón”, dijo la novelista de Badajoz, viendo a la chica de pelo castaño. Gracias a que pensó que ella era la albanesa comenzó a amarla.

Acabo de recibir una postal. La novelista de Badajoz y su chica viven juntas, son felices y acaban de adoptar una perrita. Se llama Albania.

opinion@elnorte.com

Juan Villoro

El bordado: Día 41

April 22, 2011

La tan nombrada Semana Santa ha transcurrido en un parpadeo lleno de trabajo. Finalmente he acomodado un ochenta por ciento de los libros. Fernando y Mary vinieron a ayudarme y gracias a ellos avancé mucho. Limpieza, clasificación, conteo, inventario. Necesito otra espalda para poder continuar con este nivel de rutina. Queda pendiente mucho trabajo de escritorio. Han sido jornadas agotadoras pero interesantes, rodeada de historias, poesía, ensayos. Creación. Afuera, las sirenas, los helicópteros, el calor y los balazos. Afuera, la realidad.

Ayer fui invitada a una cena en San Nicolás. Decidí ir, salir de casa a algo más que trabajo, dado el nivel de avance que presentó la librería. Me emociona ver que va tomando forma. Aproveché la hospitalidad de mis anfitriones para quedarme a dormir en su casa. Ahora así se acostumbra, o bien las reuniones se hacen de día. So pena de encontrar una balacera en el camino. Aunque en realidad no es posible afirmar que existen horas seguras o inseguras para transitar. Nunca hay horario fijo para la cita con la muerte.  A mitad de la cena tuvimos un invitado sorpresa: un apagón. La luz de las velas nos encaminó a un momento mucho más íntimo.  Fue nuestra particular Santa Cena. Cantamos y reafirmamos lazos. Recitamos las Siete Palabras. Rito, creencia, tradición o fe, compartimos un momento memorable.

Regresé a casa al mediodía. La luz no había vuelto. En el camino detuve el coche para dejar pasar un Viacrucis. Los periódicos señalaron que se suspenderían varios y que algunos modificarían su ruta. La inseguridad va comiendo tradiciones, dando otra forma de vida. ¿Será necesario acostumbrarnos a las balaceras? Las ciudades se reinventan. Los ciudadanos buscan de qué manera continuar. En el barrio de mi madre, la quema del Judas estuvo en entredicho hasta hace una semana. Celebro saber que mi colonia se unió y juntos seguirán la tradición tal como lo hicieron en la peregrinación de Diciembre.  De cierta manera, las tradiciones nos confieren identidad, por eso no debemos perderlas.

Y para coronar este viernes de tranquilidad, nada como ver, una vez más, como todos los años, una vez y otra vez, la película Los diez mandamientos.

Siempre la historia de Moisés resulta sublime. Es uno de mis libros favoritos de la Biblia. En la película, Charlton Heston vuelve a abrir las aguas del Mar Rojo y es uno de los pocos momentos en los que dejo de lado las palomitas para aplaudirle al sujeto mientras sucede el milagro. Moisés y la zarza que ardía. Moisés y su llamado en el Monte Oreb. Moisés y su fe llevando a su pueblo a la tierra prometida. Moisés, dejando su encomienda a Josué. Moisés y su muerte en la orilla del Río Jordán. Moisés construyendo Egipto. Moisés y las plagas. Moisés sobreviviendo en la cesta. Moisés acompañando el bordado de esta tarde hasta que llegó la noche y con ella, el descanso.

Lorena Sanmillán

Estructura un deseo

April 21, 2011

Estructura un deseo

y míralo por todos lados.

Púlelo para que brille

y ponlo en un pedestal.

Deja que le pegue el aire

a ver si no se vuela.

Deja que otros lo miren

a ver si no se borra.

Repítelo como mantra

para que no se olvide.

Escúpelo de sorpresa

y mide su reacción.

Aplícale la Ley del Hielo

a ver si se derrite.

Después de todo eso

ponte a trabajar

para hacerlo realidad.

 Poema de Fernando. J. Elizondo Garza.

Lorena Sanmillán

Himno a Monsiváis

April 21, 2011

Un día como el de hoy, pero distinto,

cuatro de mayo que pudo ser de junio,

día de corazonadas y melates,

batallaba tu madre al lado de un ejército de orates.

Henchida de valor y fortaleza,

del brazo de mamá naturaleza,

con la certeza que al llegar el alba

coronada sería triunfante y victoriosa,

única reina y madre vencedora

de la batalla que puebla pueblo.

Cuatro de mayo histórico en que viniste al mundo,

envuelta en el capelo de la claravidencia,

como virgen purísima brilló tu inteligencia.

Oh, Monsiváis, oh, mina de amatista,

tu cálida sonrisa diamantina

descubre tras los velos de odalisca

tu prístina visión capitalina.

Oh, Monsiváis, tus manos escritoras,

envidia de princesas y de zares,

diminutas, profetas y cantoras,

amapolas en flor de La Portales.

Oh, Monsi, Monsi, bendito entre los mitos,

los hombres, las mujeres y los otros

nos hicimos la vida de cuadritos

buscándote otro apodo que Carlitos.

El cerebro quemáronse urbanistas

en un despliegue de calendarismo,

al sonoro Huapango de Moncayo

la calle se llamó 5 de Mayo.

Alborotose tanto el peladaje

sintiendo mancillado su plumaje

que a medio siglo de feroz contienda.

Hoy reza fulminante la leyenda:

Mexicanos que cruzáis el pantano

a pata, en coche o en transporte urbano,

de catedral a Bellas Artes vais

iréis por la avenida Monsiváis

si vais, iréis,

iréis por la avenida, Monsiváis.

* Corrido compuesto por Liliana Felipe y Jesusa Rodríguez

Lorena Sanmillán

Liberar la voz natural. Técnica vocal.*

April 21, 2011

1.- La tensión no es vida.

2.- Articular NO es gesticular.

3.- Eficacia: Mayor resultado y/o efecto con el mínimo esfuerzo y /o desgaste.

4.- Respiración y/o suspiro de alivio: Manifestación física del pensamiento.

5.- La voz es la prolongación de nuestro ser.

6.- Si la dicción no es bastante clara, se puede corregir físicamente mediante ejercicios. Pero la causa puede radicar también en NO ser bastante preciso con el pensamiento o en NO transmitir todo el pensamiento mediante la palabra.

7.- Un exceso de explosión en las consonantes o enfatizar demasiado la dicción puede estar relacionado con la falta de confianza en tu propia habilidad para comunicar, de modo que fuerzas el sentido y das explicaciones. En cuanto pones demasiado énfasis frenas las posibilidades del sentido.

8.- Perder las terminaciones de las palabras es algo que se puede solucionar técnicamente, pero también se da muchas veces cuando no se recorre el pensamiento en su totalidad hasta el final -es decir, se pasa de un pensamiento a otro con demasiada rapidez, sin dejar que se asiente-. Una vez más, esto es falta de confianza.

9.- La rigidez en la mandíbula y la falta de movilidad en los labios está parcialmente relacionada con un hábito, pero también tiene que ver con la falta de disposición para comunicar.

10.- Las vocales apocopadas (supresión de un sonido al final de un vocablo) son debidas en parte al hecho de que pocas personas escuchan realmente la música que hay en las vocales o perciben su infinita variedad de longitud. También tiene que ver con no comprometerse completamente con el sentimiento y tener miedo de mostrar la emoción. Eso mantiene al texto a un nivel lógico a ras del suelo, cuando a veces tendría que ser cantado.

11.- Quedarse sin respiración y que las vocales sonoras pierdan su sonoridad es síntoma de que has dejado salir toda la respiración apresuradamente, lo que tiene su origen en estar demasiado ansioso por agradar. Uno debe conservar una reserva de fuerzas, pues sólo te puedes permitir ser vulnerable unos instantes.

12.- Demasiada resonancia, un desequilibrio de la resonancia frente a la palabra y una cualidad emocional significa que de algún modo participas más en la cualidad emocional general que en la razón causante de esa emoción.

* Notas del taller impartido por Benjamín Castro. Agosto 2010. 

Lorena Sanmillán

El bordado: Día 40

April 17, 2011

Por alguna razón me gustan mucho los Domingos de Ramos. Me intriga, sobre todo, quién sería el dueño del pollino que montó Jesús. Suelo imaginar el momento, la algarabía, la muchedumbre. La cara del sujeto cuando le pidieron el burro. ¿Lo dio así nada más? Esto, desde luego, estableciendo el pacto ficcional que implica dar por cierta la anécdota. ¿Qué pensaría? ¿Soltó así nada más su herramienta de trabajo? ¿Recibió algún llamado espiritual al que no pudo renunciar? Los ritos siempre son interesantes. Aunque los que venden los ramos no siempre saben el por qué de cada cosa que hacen. Algunos sólo son comerciantes. Esto pienso mientras hago unas cuantas puntadas al mediodía antes de salir a casa de mamá. Hoy hay pretexto para ser espiritual. Cuarenta días de trabajo. Cuarenta, como la cuaresma. Cuarenta días de transformación entre los hilos y la tela.

Me llevo las cosas de bordar para seguirle en casa de mamá. Se sorprende por lo poco/mucho que he avanzado. Te vas a tardar como dos años, dice apenas verlo. La contradigo, me enojo, pero reflexiono y veo que tiene toda la razón. Por eso es madre. Llevo cuatro meses y apenas se alcanza a ver perfilada la cuarta parte. Osea que sí, aproximadamente dos años. No hay prisa. Hay cosas por las que vale la pena dar la vida.

Traigo volteados numerosos conceptos personales. Heridas terribles y cuestionamientos por resolver. Lo bueno es que la próxima semana es una de ésas de reflexión y de mucho trabajo. Trabajo, para anestesiar las emociones. Ahora a preparar la librería, el nuevo inventario, comparar números, escanear libros, hacer reseñas, promover. Continuar. Continuar. La promoción de la literatura regiomontana es uno de los trabajos más nobles que he emprendido. Tal vez no voy a las marchas, tal vez no acudo a muchas cosas, pero esta es mi trinchera y desde ella hago lo mío.

Lorena Sanmillán

El bordado: Día 39

April 16, 2011

Faltan exactamente cuatro meses para el cumple de Madonna. Mi criatura está por cumplir años. El 16 de Agosto es una fecha especial. La festejo, a distancia, poniendo una vez más el Confessions, que sigue siendo mi concierto favorito.

Para mejorar las noticias, hoy terminé de pintar la librería. Detallada, lijada, pulida y todo. Hoy terminé. Me cansé mucho, pero al ver los resultados compruebo que ha valido la pena. Ahora viene el trabajo de escritorio, para el que hasta he puesto una convocatoria en Facebook en busca de voluntarios.

Unas cuantas puntadas por la tarde, como premio por el gran trabajo. Más que relax, fue un diálogo hermoso entre la tela y yo. Creo que al final me voy a enamorar de la tela. Sigo el asunto de los cuadros, pero también las puntadas periféricas. Poco a poco. Avanza.

Hoy comenzaron el puente Américas. Y es un relajo el tránsito por acá por Guadalupe. Me parece muy acertado que lo hagan en vacaciones. Dicen que les tomará siete meses. Tomaré nota para darle seguimiento. Teóricamente habrían de terminar en Noviembre. Seguro aquí estaré. (Espero)

Lorena Sanmillán

El bordado: Día 38

April 15, 2011

Por fin, por fin. Después de semanas de lijado y pulido, después de empapelar y demás. Por fin hoy comencé a pintar la librería. Lo que más claro me queda es que blanco sobre amarillo no es buena idea.

Una mano, pareja, parejita,  al techo y las paredes. Descansar mientras se saca. Y en ese interludio, aprovechar para bordar. Ese momento mío donde en medio de la tela puedo ver tantas cosas. Pensar y repensar. Ese momento mío donde va apareciendo el bordado que mis manos van haciendo aparecer. Me encanta verlo crecer.

Otra mano al techo y paredes y repasar los detalles. Le sigo viendo muchos “fantasmas” a esta capa de pintura. Descansar y unas cuantas puntadas para continuar.

Hoy es el último viernes de labores para mucha gente, antes de comenzar el descanso propio de la Semana Santa. Ojalá la gente se anime a salir un poco, aunque entre la violencia y la deficiente economía que tenemos, eso es sólo un sueño. Ojalá que la gente se anime a recobrar su ciudad, sus paseos.

Traigo un dolorcito en el pecho, de esos dolores que no sabe curar la medicina. Rumiar el dolor no sirve para hacer buena digestión.

Lorena Sanmillán

El bordado: Día 37

April 14, 2011

Hoy fue un día atípico, en comparación con los que he tenido las últimas semanas. Desperté con tiempo para mí y pude hacer unas cuantas puntadas al amanecer. Bordar es también un tiempo de meditación, de comunión con los pensamientos, sentimientos e ilusiones. Me gusta y no es muy creativo resumirlo en dos palabras tan gastadas, pero así son las cosas. Me gusta, lo disfruto y ya lo quiero ver terminado.

Cuando la agenda se trastoca no sé muy bien adaptarme, he aprendido con el tiempo. Dibujé el día de una manera, pero las cosas no salieron como pensaba. La adaptación fue necesaria en cada punto de esta jornada un tanto fallida. El sol comienza a mostrar sus dientes, planea mordernos este próximo verano.

Llevé a papá a hacer un tramite. Fuimos a que sacara su credencial de elector nueva. Mi padre fue cartero toda su vida y aunque ahora olvida muchas cosas no deja de ser sorpresa y fascinación que recuerde una por una cada calle del centro de la ciudad. Yo estaba por consultar el Google Maps, él sólo hizo acopio de su memoria y dimos pronto con la dirección que buscábamos.

Cuando regresamos a casa, me senté a ver la novela con mamá. Los helicópteros la molestaron pues no la dejaban escuchar. Pronto nos enteramos de lo que sucedía. Hubo una balacera a tres calles de mi casa. Pasé por ahí por la mañana que llegué. Ahora, las misma acera que lleva mis pasos impresos se ha teñido de sangre.  Los chismosos del barrio traen el reporte completo, asustados. “Le dieron plomazos a tres pelados”. Dan el informe y corren. No sé si de miedo. No sé si para informar a los demás. No sé si porque son ellos los que probablemente sigan. Los helicópteros y las sirenas nos arrancan de la televisión y en vez de ver penurias ajenas, los ojos de mi madre ahora ven la ciudad a donde llegó buscando mejor fortuna en el estado en que se encuentra. Manuela no llora. Sólo reza.

El día, de perros, empeoró por la noche. A veces hay hilos que se rompen y no pueden volver a usarse. Yo no rezo, por eso lloro. Ya quiero que se termine Abril. En este mes nada más no he visto brillar mi estrella.

Lorena Sanmillán