Archive for December, 2009

Un año más

December 30, 2009

Esta es una de mis canciones favoritas de Mecano. Muchos de mis recuerdos de noche vieja están ligados a ella. Nada igual a vivirlo en directo: recibí el 2003 en la Puerta del Sol, en Madrid y la canción recobró toda su importancia en mis audífonos mientras en mi mano ondeaba una bandera mexicana perdida entre la multitud. Esa noche conocí el sabor de la langosta y los percebes.  Esa noche dormí con un sueño cumplido en mi agenda. Mi artículo de hoy, en Kultur, habla sobre esta canción. He aquí el link por si desean leerlo.

Un año más

Los mejores deseos para el 2010 y para la vida entera.

Lorena Sanmillán

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Pasión magenta

December 25, 2009

El escenario se viste de humo para dar paso a la Black Magic Woman. Una silueta de odalisca hechiza las miradas. Su vestuario es un homenaje al eclecticismo que ella enarbola en los distintos podios donde presenta su espectáculo; sin importar la bandera del país que visite. Lleva una blusa con la imagen de la diosa de la fertilidad, ella que no puede tener hijos y que está próxima a adoptar dos oaxaqueños. En su falda está impreso el talento de alguna artesana mexicana, los alcatraces bordados en tono amarillo resaltan por encima del negro. Botas altas hasta el vértigo de esas piernas que escasamente se detendrán durante la función. Y sobre todo este compendio de hermosura, un inmanente rebozo negro, presumiblemente de seda, bordado a mano. Por si no bastara el exterior para enamorarse, abre su garganta y su alma para iniciar el concierto, con la canción que le da nombre a la gira. El embeleso impide aplaudirle. Una ovación silente es más poderosa que el estruendo.

Agradece la sabiduría milenaria de las mujeres que saben curar con hierbas y comienza a cantar “Agua de rosas”. Nadie como ella para hablarle a la mujer que más quiero. Nombrada por Chavela Vargas como su sucesora, hace lo que quiere con una escala de agudos. Destierra el frío de la noche con la calidez de su interpretación. Baila rap mientras canta “Justicia” y las tablas del templete agradecen sus caricias. Sube los decibeles del asombro. La convicción es un retrato que cubre su rostro de facciones indígenas. El ideal de belleza mexicana es internacional y se condensa en su figura. Saluda a la gente de Monterrey sin disculparse por la tardanza en el inicio del concierto, que inició hora y media después de lo programado.

“Yo envidio al viento” pone el romanticismo a escena, pero no sabe ser cursi y cambia el tono para incursionar en la picardía de un son jarocho llamado “Los pollos”. José Alfredo la toma como médium y cantan “Vámonos”. Desafina un poco y se nota molesta consigo misma. Cambia el rebozo negro por una cuera amarilla y una cachucha que tiene bordada la virgen de Guadalupe. “Sandunga” sosiega los espíritus liberados bajo esta catarsis musical. “La cucaracha” expresa su compromiso social y de crítica al contexto al que pertenece. No por nada es antropóloga y sabe de cuestiones de esa índole.

Interactúa poco con el público, perdida en su felicidad. Yo la veo a nivel escenario. Las notas se escapan de la libreta, pues descubro que no se puede escribir y admirar al mismo tiempo. Acierto a tientas a tomar alguna foto, pues mis pupilas prefieren congelarla en sangre dentro de mi piel. Maestra mágica y versátil en cada canción cambia de instrumento y se acompaña. Ya con la guitarra, como en “Paloma negra”, ya con las batacas, ya con las percusiones. No hemos venido a su concierto: ella nos permite ver su reencuentro consigo misma. Afortunada que es de cada noche hacer lo que ama.

Lleva el cabello suelto y con eso reafirma su idea de libertad. La energía vital que la habita transmuta su alma y emerge de sus labios en forma de expresión, llenando la noche y los cerros de Monterrey con esa “Llorona” que hilvana entre nubes. Hasta el señor de los cerros, El cerro de la silla, quiere venir a bailar con ella. Cuando es el turno de esta canción, envuelve el momento en un rebozo color magenta con deshilado en sus extremos. La Cloaticue agradece la interpretación desde la eternidad que la acompaña. Hábil para el contraste, enseguida receta “La cumbia del mole” y el público, fiel al guión, se pone de pie para intentar bailar con ella entre la grava del piso. La música hermana un público tan disímbolo y discordante.

“Relámpago” viene en el irresistible encore, junto con el corrido de “Tacha, la teibolera”. Coloca el rebozo como banda presidencial sobre su pecho. Eso fue esta noche. De eso se trataba. La seda que la abraza enciende más su tonalidad, porque con Lila Downs, hasta la pasión más lila se vuelve de un magenta espectacular.

p.s. Me quedó a deber “La cama de piedra” Otra vez, otra inolvidable vez, será.

Lorena Sanmillán

Artículo publicado en el suplemento Kultur, el 25/11/09

Mi plegaria

December 23, 2009

En mi articulo de hoy, en Kultur, comparto una plegaria personal, para mi santo, San Millan. He aqui el link, por si desean darle un vistazo.

Mi plegaria

Lorena Sanmillan

Una muerte muy amarga

December 18, 2009

Recuerdo perfectamente el día que murió Simone de Beuavior, el lunes 14 de abril de 1986. En el periódico le dedicaron un espacio breve a la noticia. En las efemérides señalaban que en 1912 el mismo día se había hundido el Titanic. Justamente en ese momento leía su novela “La mujer rota” y tenía que hacer una tarea que hablara de un personaje extraordinario. Me decanté por la compañera de Sartre. Al presentarla así recibí una severa reprimenda por parte de la maestra quien me indicó que justamente ella había luchado por no ser conocida por sus nexos sino por su obra. No lo comprendí ni entendí donde radicaba mi error. Hoy lo veo completamente claro. Mi postulado era la antítesis de su hacer siendo que ella es conocida hasta hoy en día como el icono del feminismo. Saberla tan independiente me hizo admirarla más y buscar sus demás libros en bibliotecas públicas. Cuando la vi en la sección de “Ensayos” pensé que también había escrito obras de teatro. Después salí de mi error y no pude entrarle a la lectura de tan densa que ésta me parecía.

No obstante, “El castor” se convirtió en una grata lectura y poco a poco me fui adentrando en su obra literaria y en sus pensamientos. No poseía entonces –ni ahora- la hondura filosófica que me permitiese discurrir por sus entramados psicológicos con la seguridad de un equilibrista que salta a un trapecio. Sin embargo sabía que debajo de sus letras existía algo más. Una pasión por el ser, una pasión por el existir que conmociona al lector dejándolo incapaz de permanecer estático ante lo que lee.

Abrazarla no ha sido tarea fácil. Cuando me recosté en su tumba, al igual que lo hace Madonna en la de su madre, y le recité un fragmento de “La invitada”, me sentí ridícula de ser tan cursi frente a ella que en apariencia siempre perteneció al mundo de lo práctico. Años después, al leer “Una muerte muy dulce” me sorprendió una vez más al mostrarme su lado sensible cuando narra la agonía de su madre. La transformación del tono narrativo es exquisita; transita del fastidio por atender a su progenitora enferma, hasta la empatía por el dolor y la resignación ante la pérdida. Ahora quiero leer “Los mandarines” y por eso lo busqué en la FIL.

Me acerco al módulo de información a preguntarle al chamaco por el libro de mi Simone. El chamaco teclea “Simón” en la pantalla. Lo interrumpo. Se escribe Simone, lo corrijo. ¿Es un libro que habla de él o sobre él? En mis ojos lee la sentencia de su muerte, aunque no precisa morir para dejar de estar vivo. Frente a mí se encuentra la más indignante muestra de ignorancia y ése es uno de los rostros de la muerte.

p.s. Gracias a mi hermano Moisés que lo consiguió y me lo ha regalado. Tendré que aprender francés para leerlo, pero en cuanto lo lea, lo comparto.

p.s. ¡Ya viene Libros de Nuevo León, con un cerro de libros!

Lorena Sanmillán

Artículo publicado en el suplemento Kultur el 18/11/09

¡ * * *!

December 16, 2009

Los Rayados del Monterrey obtuvieron el campeonato. El domingo me fui a la Macroplaza y me llevé a Lakmé. El lunes me fui al desfile para acompañarlos. Mi artículo de hoy, en 15 Diario, habla de ello. He aquí el link por si desean leerlo.

Desfile a rayas

Lorena Sanmillán

Lorena Sanmillán en Atelier: ¡Gracias, Eve!

December 13, 2009

La escritora Eve Gil ha tenido a bien incluirme en su blog Atelier, dentro de la sección “Escritoras para el Nuevo Milenio XXXVI”.  No ha de ser casualidad que me corresponda este número, a mis 36 años.  Muchas gracias, Eve, por todo tu trabajo, por tu trayectoria que es ejemplo, por lo exquisito de tu sensibilidad.

He aquí el link para que visiten el blog de Eve Gil. Una mujer de letras que vale mucho la pena conocer.

Escritoras para el Nuevo Milenio XXXVI

Lorena Sanmillán

Centro de Escritores de Nuevo León

December 9, 2009

Ayer fue nuestra lectura pública en la Casa de la Cultura de Nuevo León.  Leímos y ofrecimos una mesa de discusión y reflexión acerca de nuestro hacer en el Centro de Escritores de Nuevo León. Próximamente les comparto el fragmento que leí, para recibir sus comentarios y observaciones. He aquí el link por si desean leer mi artículo de hoy en Kultur, que habla sobre el CENL:

Centro de Escritores de Nuevo León

Lorena Sanmillán

Camilisto superestrella

December 4, 2009

La noche anterior al concierto me di el tiempo para ver algunos de sus videos en el yutubé. Lancé una plegaria al aire para solicitar que hiciera playback durante la función. No quería decepcionarme de él y descubrir que aquí y ahora hace desfiguros como José José. El viernes pasó ante mis ojos y ante mi vida lleno de trabajo, con apenas tiempo para salir apresurada con rumbo al concierto. Llegué a las 8:57 a mi butaca y para mi gran asombro las luces de la Arena Monterrey se apagaron puntuales apenas tres minutos después. Los músicos aparecieron y sonaron los primeros acordes de la apertura de Jesucristo Superestrella, obra en la que participó en la década de los ochenta. Todo apuntaba para ser una noche mágica y así lo fue. En las bolsas de mi pantalón cargué un centenar de recuerdos; en mi pluma mil historias que aún no sé cómo escribir y en mi alma, la alforja de la cual sólo él tiene la llave. Junto a mí estaban sentadas un par de mujeres que lo fueron a ver a la Monumental Monterrey en 1979. Dijeron que en esa ocasión inició el recital con “Sólo tú” plena de agudos y cambios de voz. La pregunta fue unánime, ¿Si decide cantarla hoy, la alcanzará?

Camilo apareció en el escenario y la Arena se rindió a sus pies. Guapísimo con uniforme de divo, vestido de negro con una mascada lila y tenis Converse a juego. Supongo que en su guión estaba cantar sin más pero no pudo, ante el apoteósico recibimiento no le quedó más que abrir los brazos y agradecer el aplauso multitudinario que le brindamos. Todas las melinas, fresas salvajes, rosettas y pieles de ángel lo ovacionamos. Algunas dejamos caer una lágrima, de esas que sólo surgen ante un sueño cumplido. Eso fue para mí. Toda mi vida había ansiado verlo cantar, escucharlo en directo y ahí estaba, con el alma abierta y los oídos dispuestos. “Contigo soy capaz de todo… y más” rompió el enigma de la noche. Tiene voz para este concierto y para rato.

Su voz ronca y apasionada fue una caricia de terciopelo ante la ausencia de tanto tiempo. Seis pantallas lo reflejan al fondo del foro. Se evidencian las cirugías pero a mí no me importa. Quiero escuchar de él mismo sus letras que vivieron en mis elepés, después se mudaron a mis cidís y ahora habitan mi celular gracias a la magia del emepetrés. “Camilo, cásate con Elvia” dice un cartel que carga una mujer. Nos ponemos de pie y bailamos al compás de “Con el viento a tu favor” repite los movimientos que lo hicieron acercarse a Rosetta, una de sus primeras conquistas como cantante. Seductor perenne, habla y toda resistencia se deshace. Entre canción y canción va hilando una historia. Enuncia una oferta irrechazable: La que quieran, si no la traigo en el repertorio, se las canto al oído. Uy. Cosa hermosa.

A las que soltamos el llanto, literalmente nos “llueve sobre mojado” al verlo tan vivo después de su trasplante de hígado. Escogió canciones emotivas para este reencuentro-despedida “Mientras tú me sigas necesitando” inunda el espacio de un amor incondicional. Sube y baja la voz siguiendo las notas del saxofón que lo acompaña en “Jamás”. Mi vida entera pasa a través de su banda sonora, reflejándome. Nunca ha sido fornido pero hoy se presenta ante nosotros delgadísmo. Alguna de mis amigas dijo “¿Segura que es Camilo, no es la reencarnación de Michael Jackson?

En el escenario ocurre una metáfora. Blanes se va desprendiendo de su vestimenta poco a poco hasta quedar en chaleco y mangas de camisa. Desenfadado, a sus anchas sugiere recordar que hemos nacido libres como preludio a su canción “Has nacido libre”, donde tiene un final lúdico con la palabra libre como protagonista siguiendo las escalas tonales que sus músicos le marcan. La pantalla lo muestra al completo y no podemos dejar de preguntarnos si es peluca su cabello. La respuesta afirmativa sólo nos hará confirmar que este sujeto no tiene un pelo de tonto. No importa el físico, queremos que cante. La Arena es una sola voz que acompaña a Camilo; una ola de movimientos que sigue sus canciones. Por un momento me quiero ir en el tiempo y ver unos de sus conciertos cuando estaba en su apogeo. La energía que ahora mueve es apenas una décima parte de lo que entonces provocaba. Debe haber sido grandioso. Sus letras son simples, no se enredan en retruécanos existenciales; reflejan el sentir universal del enamorado y eso es lo que nos causa empatía inmediata con lo que canta. Lo más elevado nunca pasará de moda.

Los instrumentos guardan silencio y su garganta en solitario canta “Piel de ángel”. Lo mismo ocurre con “Todo por nada”. Hace popurrís para que en su noche quepan más canciones. Lo agradecemos, celebramos y aplaudimos. El reclamo romántico de “Donde estés y con quién estés” no pasa inadvertido. En sus cuerdas vocales tiene prendidas todas mis emociones y con sus manos en el aire las licúa haciéndome salsa el corazón. Adelante, Camilo: hoy, como mañana y como siempre, te lo permito.

Escoge piezas de cada uno de sus dieciocho discos, incluso los duetos y alguna novedad. Esa es una de las ventajas con él. Puede abrir cualquier elepé y en todos tuvo por lo menos tres éxitos. Aunque no puede cantar todas y siempre saldrá debiendo, quedamos satisfechas. “Fresa salvaje”, “Melina”, “Vivir así es morir de amor”, “Qué más te da”, “Mi buen amor”, “Amor… amar”… una a una, nos va regalando perlas de rubí para un collar singular hasta que intenta cerrar la noche con “Perdóname” -agudo final incluído- y sabemos que si hubiera intentado “Sólo tú” la hubiera alcanzado. Se despide con “El rey”, canción que grabó junto con “No cierres tus ojos” en aquél LP de ranchero mientras vivió en México.

Después de una hora y cincuenta y cinco minutos de un rosario de canciones, sus músicos, concordantes con la apertura, clausuran con los acordes de “Aleluya”. Todos abandonamos la Arena presos entre las redes de un poema escrito por este hombre nacido en Alcoy hace sesenta y tres años que convirtió en epifánico el momento compartido con él la noche del treinta de octubre de 2009, en la Arena Monterrey.

Lorena Sanmillán

Artículo publicado en el suplemento Kultur, el 4/11/09

Lectura de la 23° Generación del Centro de Escritores de Nuevo León

December 3, 2009

Escribir es un acto de valentía. Leer para los demás es un acto de generosidad suprema. Cuando este leer se vuelve obligación, hay que asumirlo con placer. Por eso, es para mí un gusto increíble el invitarlos a todos ustedes a la Lectura pública de la 23° Generación del Centro de Escritores de Nuevo León, a la cual me honra pertenecer. Dicha lectura tendrá lugar en la Casa de la Cultura de Monterrey, N.L. el próximo martes 8 de Diciembre a las 20:00 horas. Habrá también una mesa de reflexión sobre el trabajo dentro del Centro de Escritores.

Digo que es obligatoria, puesto que al ser becarios de fondos gubernamentales, tenemos el compromiso de hacer público nuestro trabajo, esto es, rendir cuentas. Como creadores y ciudadanos tenemos la obligación de la transparencia. Es un derecho y una obligación de todos nosotros como habitantes de este país. Gracias a todas las personas que han hecho posible mi beca. Es la primera presentación en público de mi trabajo y es mi deseo que constaten que su dinero ha sido bien utilizado por mí y por mis compañeros.

Mi proyecto se llama “Relatrónica: escribir es día festivo” y consiste en un conjunto de relatos y crónicas sobre los días festivos en la ciudad y en mi ciudad interna. El nombre viene de un juego de palabras que lo define y me define, porque para mí, cuando podía escribir era un día festivo, era el día que no tenía clases.

Sobre mis compañeros: Eduardo Ramírez trabaja en la creación de tres poemarios a la sazón de recuperar apuntes en diversas etapas de su vida. Félix Treviño desarrolla una novela acerca de tres generaciones marcadas por el surrealismo de un árbol de pájaros que las persigue. Frank Blanco traduce ocho obras de Lord Dunsany a la par que elabora un ensayo sobre su obra. Ana Bárcenas está por terminar un guión que lleva como personaje principal a “El hombre Tecate”.

Muchísimas gracias a todas las personas que han colaborado conmigo, con nosotros, a lo largo de este año de trabajo. Gracias a María Belmonte, por todas las facilidades. Gracias a Jesús Rodríguez, por su paciencia. Gracias a Hugo Valdés por sus consejos llenos de verdad y experiencia. Gracias a Esteban Hinojosa que cada martes nos ha comprado el pan. Gracias a mis compañeros por todos los verbos conjugados. Gracias a Ana, por su amistad. Gracias a los personajes de mi barrio sin los cuales muchas de las historias no podrían haber sido escritas. Gracias por la música.

Enterad@s están. Próximo martes. Casa de la Cultura. Ocho de la noche. Ahí l@s espero.

¡Tod@s invitad@s!

Y gracias a ti, gracias siempre, por ser la inspiración.

Lorena Sanmillán

I’m dreaming a dream

December 2, 2009

Mi artículo de hoy, en Kultur, habla sobre el nuevo disco de Susan Boyle y mi afán de cantar en el Karaoke. He aquí el link por si desean leerlo.

I’m dreaming a dream

Lorena Sanmillán